19 noviembre 2018

¡Mátame camión! 05: Ana Guerra (ft. Juan Magán)

Y entonces llegaron las palabras más o menos mayores. Ana Guerra ya venía de reventar el verano a pachas, con "Lo malo" (que no entra en esta lista porque es un subproducto directo del programa, como aspirante a eurivisionable) y supongo que este paso tenía hechuras de megaexitazo. Vamos a ver...
Datación: publicado en You Tube el  6 de julio de 2018.
Imagen: un vídeo anodino en el que no sé si involuntariamente se cuela una metáfora entre picantona y surrealista. En esta canción de ruptura, mientras suena la frase "pero no regresé, ya estoy lejos" y acompaña a una escena en que ella penetra con una botella un contenedor de vidrio rosáceo. Lo cual deja la duda de si los autores están escenificando que la empoderada voz narrativa se lo está montando con otro, o si ni se coscan y ofrecen un extraño momento de reivindicación cívica. O si las dos cosas a la vez. El resto del clip es una bobada con saltitos en sofá incluidos.
Canción: De momento es la que menos me molesta. Da para canturreo tontorrón volviendo a casa de comprar el pan, o en ese ascensor lento... Produce Andrés Saavedra –músico colombiano conocido como Drew que ha trabajado con Alejandro Sanz, Luis Fonsi o Chayanne, mis ídolos–, colabora Juan Magán como contrapunto viriliter, y es un tema de pop con toque latino pegadizo y sin espíritu propio.

¿Antídoto? Creo que no es necesario buscarle alternativas porque no pretende más de lo que da. No siendo una canción ni medio buena, tampoco engaña. Bailecito sensual y friendly para la disco portátil de verano, estribillo chicloso y que no se va, y poco más ofrece. pero tampoco lo pretende. Éxito calculado, y olvidable.

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17 noviembre 2018

FUCKED UP Dose your dreams


Ojo que tenemos disco largo, muy largo, y laberíntico, intrincado y difícil. ¿Un pico para la historia del hardcore? Veamos si las trombas sónicas de Fucked Up han superado el reto de superarse a sí mismas.
Arranca un piano y coros angélicos en “None of Your Business Man" a los que se va sobreponiendo un adorno de órgano que preludia la tormenta. Pronto la intro deriva en el tópico hardcore de los canadienses. La avalancha se repite en los siguientes temas, feroces, veloces y brutales, con un ejército de guitarras eléctricas, los alaridos de Damian Abraham y el gusto por la melodía asomando la patita por los huecos que le dejan. Marcas de estilo Fucked Up. Pero otra marca de estilo es su gusto por hacer la vertical, salirse del molde con ambición. Y de ello no solo vienen sobrados sino que, diría, es el motivo principal y más intenso en este doble disco conceptual que continúa la historia que nos describía David Comes to Life en 2011.
"Normal People", que fue single, rompe la baraja. Hay cambios de vocalistas, ritmos casi pop, coros juguetones y todo se aleja del hardcore con el mismo espíritu lúdico que inundó a Alice Donut en 1995 con Pure Acid Park. "Talking Pictures" abre con una guitarra lamida que guiña el ojo al “Glider” de My Bloody Valentine, a los que vuelve a homenajear en "How to Die Happy", con voces amnióticas de Alice Hansen.
Estas derivas están ya tan lejos del hardcore que no puede obviarse lo obvio: Fucked Up han ensanchado los márgenes del género sin renunciar a él, como en su día Hüsker Dü con Zen Arcade en 1984,  Fugazi con Red Medicine en 1995 y At the Drive-In con Relationship of Command en 2000. Entre otros popes de la apertura de ventanas. QUe el mencionado disco de 2011 ya fue un puntazo en este sentido, pero han ido más allá
¿El infinito y más allá? Owen Palett, que aportó violines en varios temas del disco, definió Dose your Dreams como el Screamadelica de la banda y escuchando el tema titular no se puede negarle la mayor. "Two I's Closed" se planta en medio de Pet Sounds sin sonrojo con un ramillete de psicodelia pastoral, "The One I Want Will Come for Me" hace reverencias a los últimos Hüsker Dü y "Came Down Wrong" no necesita la genuflexión, se trae directamente a J. Mascis para abrir la tormenta de Dinosaur Jr. "Joy Stops Time" cierra con una odisea de casi ocho minutos que se abraza a la épica expansiva de los primeros Arcade Fire, colegas y vecinos canadienses que se llevaron años ha a estos animales de teloneros.
Bueno, ¿tanto cambio de dirección no será un exceso, en un disco doble con 18 temas y de más de ochenta minutos de duración? Lo es. Pero esto es parte del mojo… en el fondo el exceso es parte de la gracia del hardcore como género (y este disco lo es, pese a la constante deriva estilística). Además, la mayor parte de estos temas suponen en la era del mp3 y la música circunstancial, de cascos por la calle y pildorazos en kit-kat, un concentrado de melodía brillante, extremismo sonoro y sorpresas en chorro de cuatro minutos.
Una fucked obra grande para el género y para la carrera de estos seis exploradores sin necesidad de brújulas o cuerdas para desandar el laberinto. Porque el laberinto es la meta.


Youtubbers mon amour

Nuevos medios, nuevos lenguajes de comunicación. You Tube se ha convertido en la nueva Meca del do it yourself, un potente sustituto de los blogs que cuenta con una nueva ventaja frente a ellos (o singularidad cuanto menos): si la escritura de bitácoras puede tener sus necesidades específicas debidas al medio...son menores: en el fondo lo que puedes ver en cualquier blog no se aleja demasiado de cualquier artículo periodístico o cualquier diario personal, básicamente (en version a menudo my amateur). Pero You Tube propicia nuevas formas, maneras de comunicar y modos de editar que poco tienen que ver con otros medios visuales -como la televisión, por citar el más próximo al "tubismo"-. Además esta circunstancia y que el target del medio parece cada vez más encaminado al adolescente y de ahí para abajo, hace que generalmente algunos canosos nos veamos "fuera de ese tiesto". Brecha generacional.
My generation?
Es inevitable, ley de vida y hasta sano asumir que esto pasa. O acabaremos bailando reguetón a los 45 en medio de un dancefloor teen a las siete de la tarde. En fin, es bueno que mi hijo de doce años sepa más del tema Tubber que yo. Por cierto, consume gamers, nada más, otro modelo de youtubber que en ocasiones se gana muuuy bien la vida -no olvidemos que el fenómeno se ha capitalizado rápidamente- y que supone otra vuelta de tuerca al lenguaje "tubo" al dedicarse a jugar comentando, a veces incluso sin aparecer en pantalla, solo la voz y los actos de la partida ejecutada.
Pero como medio, You Tubbe es universal, y puede obedecer a estilos y propósitos muy variados. También por eso puedo encontrar a youtubbers que sí me interesan, y vengo a citarlos, me apetecía sacar el tema. No hay orden, no hay lista, es simplemente un grupo de "tubbers" que me gusta ver de vez en vez .
Por cierto, en esta lista omito conferenciantes (hay profesores universitarios que cuelgan sus conferencias, está bien, pero eso es otra cosa) o entrevistadores y cosas así, un poco tangenciales.
LA GATA VERDE
Una youtubber hablando de pintura parece lo menos "a la moda" que pueda ocurrírsele a nadie, así que bien por Sara Rubayo, a quien se nota la cantidad de horas de documentacion que invierte para sus vídeos. Es verdad que el tono de "lectura de carrete" no ayuda a mantener la atención, pero al final uno busca quien está generando contenidos, y aquí, los hay. Análisis de obras concretas para público generalista con ganas de aprender un poquito más de pintura, y algunos vídeos más "de tema", entre los que destaca su reivindicación de las mujeres artistas.


LA CUNA DE HALICARNASO (flipped clasroom)
Caso especial, ¿youtuber? Casi, o no tanto, o en parte. Si "La gata" tiene algo de clase magistral útil para alumnos de bachillerato artístico, este canal es, ya directamente y creado para ello, una "clase invertida" de un profesor de Geografía e Historia de la E.S.O. que pese a su tono vocal de lección magistral, necesario, supongo, para sus propósitos (insisto, esto en origen era para sus alumnos de secundaria... luego vinieron las menciones, premios y entrevistas en la televisión), demuestra con cada vídeo que hay otra manera de enseñar/aprender, en la que las nuevas modas tecnológicas pueden ser un aliado.


ÉXITO CRÍTICO (los que ya se han ido)
"Monroe" y "Mega" son una pareja que, vídeo a vídeo, supo imbricar pinceladas de su vida personal (embarazo incluido) con el proselitismo de juegos de mesa, todo con un tono cercano y simpático, cómplice.
Un canal finiquitado por mero cansancio personal. Con todo, ahí están sus dos temporadas, para repasar.


DAVID ARRIBAS en Vis Lúdica (El youtubber que no lo es)
Un poco el capitán de un podcast sobre juegos de mesa en medio de un equipo de amigotes (humor coleguero incluido), cuando Arribas  se arremanga y edita algún vídeo él solo ofrece un trabajo impecable a la hora de divulgación d elos "boardgames", con explicaciones de contextos históricos, descripción somera pero clarita de mecánicas de los juegos... Serio y eficaz.
Lástima que no se prodiga mucho.


JUAN MILANO (colaborador de Análisis Parálisis)
Milano acerca los "wargames" a cualquiera, y eso no es fácil. Esos juegos de apariencia infernal, fichitas de cartón sin fin y mapas "hexagonados" son refractarios, por principio, al tipo de juego ligero y visualmente lustroso que impera hoy en el mercado. Y sin embargo en manos del socarrón Juan Milano cualquier propuesta de "Jugar la batalla de..." se convierte en un plato apetecible para el más neófito en el asunto. Eso sí, si el tema no te interesa ni provoca la más mínima curiosidad, nada. Es una cosa muy de You Tubbe, quizá: frente a los tubbers que buscan lucrarse por la vía del "lo qu esea", otra vertiente es el canal micro-especializado.
Su espacio es casi una serie, ideal para introducirse en los juegos de guerra progresivamente, así que añado su primer vídeo, en compañía del responsable del canal de partenaire. Ojalá se prodigue más.


CHEMA PAMUNDI (el pope de los juegos de mesa que publica demasiado poco)
José María Ricart (Pamundi para los youtuberos) combina erudición en lo suyo (seguimos en la fiesta de los juegos de mesa) con un personaje gamberro, algo histrión y hasta un poco provocador. Editados de vicio, sus vídeos son a veces descacharrantes, provocadores y siempre dejan buen sabor de boca y ganas de ahondar en el vicio de los tableros y sus virtudes. Su poca vergüenza escénica ha dejado momentos muy "top".
Además Chema es una de las personas con más fundamento para tratar el tema, ya que más que un mero aficionado con mucho gasto en juegos de mesa y tiempo invertido en partidas (que también, entiendo), es alguien "de dentro", colaborador con editoriales y diseñador de juegos.
Su último Tube tiene ya más de un año. Otras liadas nos lo alejan de la pantallita, lástima, porque lo dejó MUY ALTO:


Crash Course, sección historia
Más un portal que un youtubber, pero menudo portal. En su serie de Historia se presentan unos vídeos fabulosos para hacer sopitas con la historia y de paso adquirir algunas ideas interesantes y/o divertidas (por ejemplo: cómo la industria hamburguesera contemporánea tiene lazos directos con la sedentarización neolítica)
John Green es el capitán, el "tubber" si quieres, de estos vídeos donde el buen humor no se riñe con una divulgación nada desdeñable. El portal va más allá de la historia con series sobre biología, literatura o historia de la ciencia (entre otros).

Music Radar Clan, enciclopedismo musical.
Un youtubber austero pero que es una fuente de conocimiento inconmensurable sobre la música popular contemporánea. Muchos de sus vídeos merecen la pena, tanto cuando ahonda en estilos o sub estilos, como al centrarse en un grupo o disco. Aquí por ejemplo abordó uno de los tormentones de rrss recientes, la apropiación cultural y Rosalía, y dice cuatro verdades que no suelen decirse en las shitstorms.



Repronto, el mejor de todos
Y punto. Repronto es amigo, tiene el talento y los saberes y el gracejo necesarios para recibir el título de The Best y no cabe definir lo que hace, solo ver cualquiera de sus Reflexiones:



Y lo que te rondaré, supongo, porque yo ni soy ni aspiro a ser un devorador de "tubos". Ni siquiera me dedico a los extranjeros, que es donde, imagino, está la verdadera salsa rica en este campo.

12 noviembre 2018

¡Mátame camión! 04: Mireya Bravo - Corazón Vendío (no confunda con "partío")

Sigue la fiesa de los temazos imbatibles ejem. Ironizo porque en serio, de momento no ha caido nada a lo que poder adjuntar una frase de mínimo consuelo. Es todo material de deshecho de cualquier estrellita de 40.
Datación: publicado en You Tube el  6 de julio de 2018. ¡Canción del verano!

Imagen: Ya os explica lo que pienso el buen Capitán:

Lo de la imagen delos triunfis es una máquina de sacar salchichas, más o menos permutables. De momento ni un gramo de mojo, provocación, un pelín de elegancia...
Canción: Ya la he olvidado, lo siento. Hay un ritmito más bailongo que la ristra de tristeces que la precedieron, pero vamos... otro cero a la izquierda imposible de disfrutar:


¿Antídoto? Supongo que la chica quiere hacer algo a lo Shakira. Shakira, pro supuesto, e smuchísimo mejor, asi que lo de los pechos y las montañas como eficaz sustituto.
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10 noviembre 2018

La historia es la percha 03: el fin de la Gran Guerra, cien años

El 11 de noviembre de 1918 se juntaban en un tren, en el bosque de Compiègne, una representación de los Aliados con Alemania. Estaban acordando el armisticio que ponía fin a la Primera Guerra Muhdial, cuando ya otras potencias contendientes como Austria-Hungría o Bulgaria se habían rendido.

Cien años, pues, se cumple del fin de un apocalipsis inesperadamente longevo y destructivo. Las cifras, inevitablemente bailarinas, hablan de horquillas entre 10.000.000 y 31.000.000 de muertes. Y aunque tal horror fue ensombrecido por una amplificación inconcebible en la Segunda Guerra mundial, la huella de la Gran Guerra es, en ciertos aspectos, más profunda e importante que las consecuencias de la Segunda. No por nada el historiador Eric Hobsbawm definió "el corto siglo XX" como el período que abre el inicio de esta contienda en 1914 (y que cierra la caída del muro de Berlín). Y si puede entenderse como un principio de algo es porque, fatídicamente, supuso un final de otro algo. Un final para el pensamiento político, geoestratéico, social, económico, que los primeros años del siglo XX arrastraban del siglo XIX.
Europa, el ojo del cu... mundo en la era decimonónica, vivía desde las últimas derrotas napoleónicas una cierta estabilidad, sustentada en pactos, ententes y alianzas entre naciones y poderes afines, que por así decir se aguantaban presionando unos contra otros en un equilibrio. Frágil, pero ¿quién lo veía así en 1914? Hacía más de cincuenta años que toda guerra en Europa había sido más una escaramuza controlada que una masacre. Las nuevas naciones producto del nacionalismo se veían con todo por hacer en un futuro de "destino manifiesto" (expresión nacida en el contexto del expansionismo estadounidense que puede aplicarse a un sentido/creencia de gloria intrínseca, muy romántica/nacionalista del XIX). La segunda revolución industrial significaba progreso, e incluso la gran mayoría ultraexplotada en las fábricas y el sistema agrario podía intentar ver la luz al final del túnel gracias a los nuevos movimientos del creciente sindicalismo y, por supuesto, las nuevas teorías políticas de socialismos y marxismos.
Esta animación muestra en unos minutos Europa desde 1815 a 1900, un poco el marco y el potaje desencadenante de la IGM

Una columna vertebral continental entre lo viejo (el imperio Austrohúngaro...) y lo nuevo (la Alemania de Guillermo II, convencida de su poder continental frente al inalcanzable colonialismo mundial de Francia y, sobre todo, Gran Bretaña). España se come los mocos. El imperio turco es un zombi al que le queda poco, y el gran Oso Ruso (el zarismo de Nicolas II) mira con ojitos al "polvorín balcánico" para alcanzar por la vía recta un mar de aguas calientes (lo que , en fin, ni eran las del Báltico ni las del mar de Bering, ni mucho menos los mares meridionales que acercan el Polo Norte al continente).
Bueno, que esto no es una clase de historia, así que riámonos un poco, con un mapa-caricatura de la época. Con ustedes Europa en 1914:

¿Por qué la guerra?

Ante todo, porque todos se pensaban, incautos, que sería un paseillo más. Precedían guerras cortas (la franco prusiana de diez meses escasos, por ej.) y para Rusia una derrota humillante contra Japón el 1905. Así, mientras unos seguían con el chip de los paseos gloriosos, los chevalliers y los gentlemen a caballo y luciendo lustre y saber estar que el fotógrafo Roger Fenton había traído del frente de la guerra de Crimea de 1853...

Otros querían posicionarse como "el oso" que quería seguir siendo una hegemonía con control, papel y peso.
El Zar Nicolás intentando llevar las riendas de Europa.Caricatura alemana, 1910
Dado que los Balcanes eran una golosina y, ya lo dije, el "polvorín" de las guerritas constantes, cuando hubo cassus belli en la zona parecía que todos estaban esperándolo para precipitar las cosas.
El cassus fue el asesinato del heredero al trono del imperio Austro Húngaro, Franz Ferdinanz.



Digo Francisco Fernando.
Resultado de imagen de franz ferdinand austria
Y al ser asesinado en Sarajevo,  el imperio Austro, acusando de complot en la sombra a Servia, hizo lo que se solía hacer: invadir (Servia, se entiende para el caso). No olvidemos que la zona seguía siendo una golosina, también para Austria-Hungría, por su sentido eslavista y por, como siempre, el acceso al Mediterráneo a través del Mar Egeo.


Pero este movimiento invasivo fue como cuando preparamos un corredor con fichas de dominó y tiramos la primera: empezó el mambo y todo, irremediablemente, se precipita. Rusia se posicionó en defensa de Serbia, y por las benditas alianzas, tratados y ententes, fueron entrando más actores hasta que se montó una guerra de proporciones incalculables (o incanluladas) en que los grandes estaban involucrados: Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia, Rusia, el Imperio Otomano, los países balcánicos en su inmensa mayoría, Japón... hasta, tarde y por su interés propio, los lejanos Estados Unidos terminaron enfangándose)

Mundo alegre en guerra

Y todos (salvo los USA, que es otro tema) se lanzaron a la guerra con alborozo, heroísmo de cine de los Lumiére, pensamiento bélico napoleónico (piensa en los disparatados uniformes de pantalón rojo-putón de los galos, lo más parecido a un chaleco reflectante en una guerra contemporánea) y una inopia, en fin, tan trágica como aterradora por resultados.
Soldados franceses entonan La Marsellesa antes de partir hacia el frente (París, agosto de 1914)
Foto tomada de Biografías y Vidas

Stephan Zweigh escribía describiendo a los alegres mozos que entraban en los trenes que los llevaban al frente como soldados:
¿Qué sabían ellos de guerra después de medio siglo de paz?. La guerra era una leyenda heroica y romántica vista desde la perspectiva de los libros de historia y los cuadros de los museos [...] Por eso iban cantando a los trenes que los llevaban al matadero.
No se puede describir mejor.

Así que lo que celebramos un siglo más tarde es el final de una derrota como especie dominante sobre el planeta. Un ridículo sin gracia porque fue un viaje de los uniformes de soldadito de plomo a un infierno en la tierra.
Fiesta de los maniquíes

O un infierno en el barro, mejor dicho: el de la guerra de trincheras; el de la muerte inhumana por la guerra química (y los rostros desfigurados supervivientes); el de batallas como jamás había visto el ojo humano (Marne, Verdún, el Somme...), el de un conflicto prolongado más allá de lo que la razón podía entender, superando el engranaje bélico a cualquier posible impasse de sensatez, como esas tristes treguas navideñas en que alemanes y británicos compartían la tierra de nadie entre trincheras para echar un fútbol, compartir villancicos, y luego a seguir acribillándose.
Fiesta de la carnicería (Foto tomada de Biografías y Vidas)

Creo que efectivamente todo aquel horror trajo el "siglo XX corto", porque sencillamente destronó el "siglo XIX largo" por la vía traumática. Produjo un nuevo mapa mundial con un nuevo papel para los Estados Unidos, con Turquía desintegrada tras ser un imperio secular, con un triunfo de la revolución bolchevique sobre el zarismo, con una nueva Europa, con la incorporación de la mujer a la sociedad laboral.
Europa antes/después de la Gran Guerra
Y con una nueva ralea social: el soldado repudiado, retornado sin heroísmo, sin gloria, solo con taras físicas y mentales. Y por supuesto, fue una guerra con un cierre vengativo e irresponsable que encendió una nueva mecha, el fascismo en Europa.
Benito Mussolini crea los Fasci Italiani di Combattimento el 23 de marzo de 1919

La Gran Guerra en los mass media.

El eco en la cultura del siglo XX de esta Gran Guerra es enorme. Posiblemente, como decía al arranque, ensombrecido por el que provocó la Segunda (más de todo: sangrienta, longeva...), La Primera Guerra Mundial no obstante ha llamado la atención desde todo tipo de disciplina.
Para empezar, divulguemos. Y un modo interesante es la serie documental Apocalipsis, la Primera guerra Mundial, cinco capítulos realizados a partir de más de 500 horas de archivos cinematográficos, la mayoría inéditos y con imágenes coloreadas. Si en principio el tema colorines de post producción me provoca rechazo, la verdad es que la docuserie consigue un eficaz nivel de inmersión, el realismo vintage que aporta la capa del coloreado infográfico no resta sino que suma carnalidad a los hechos. Además, la serie posee un discurso narrativo muy bien armado, no solo por solidez sino por su capacidad de enganchar al espectador. Esto, hay que decirlo, no todos los documentales de historia lo consiguen, obcecados bien en dar demasiados datos (con lo que el espectador se aburre y desconecta) bien lastrados por una cutrez (cuando abundan los planos fijos a catedráticos hablando desde su despacho o con un fondo neutro, mal negocio) o porque su discurso rebasa lo divulgativo para convertirse en populismo chorras, sensacionalismo con la historia de leit motiv (mala praxis para la divulgación). Apocalipsis, pienso, no cae en ninguna de estas faltas y resulta un producto muy atractivo.
Trailer de la serie:


Si queremos documentarnos, como siempre, la literatura ensayística sigue siendo el mejor proceder.. Hay muchísima bibliografía, obviamente, sobre el tema. No soy ningún experto así que simplemente acreditaré algo que es sabido. De entre todos los libros publicados sobre el tema (hubo al respecto una marea en 2014 para "celebrar" el centenario del inicio de la confrontación) uno de los más sonados fue  1914-1918, la historia de la Primera Guerra Mundial, del historiador británico David Stevenson. Los hijos del a Gran Bretaña tienen fama a la hora de hacer divulgación histórica con gancho y sin perder fundamento, y el ruido levantado por este manual cuando se publicó en español puede ser una buena pista. 880 páginas avaladas por la editorial Debate. Además, un libro que comienza preguntándonos "¿Por qué recordamos aún el 11 de noviembre?" viene peripintado a este post 😉
Y no olvidemos los podcast. Están de moda, los podcasts. Cada vez aparecen más espacios "noradiofónicos" colgados en Ivoox, especializados en Historia. Es muy entretenido el monográfico dedicado a "nuestro" conflicto por La Escóbula de la Brújula (dos horas de mesa redonda alrededor de la Gran Guerra, dos horas, sí, y muy amenas), o, más denso y centrado en la alta divulgasción, "La Primera Guerra Mundial y sus consecuencias" del programa La lintera ne Diógenes (una hora de entrevista al historiador Francisco Morente)

Como siempre, si dos horas de tertulia, las cinco de documental o, más aún, las casi 900 páginas de un manual no son tu meta en esta vida pero quieres adentrarte en el tema de la Gran Guerra, tenemos el arte. El cine es el arte del siglo XX, y claro, se ocupó de la IGM.
Senderos de Gloria, de Kubrick, es la película antibélica por antonomasia y un retrato feroz del conflicto que nos ocupa. Además de una obra maestra del cine, claro. No busques más, ni busques otra. Esta es la película. Hay más, incluso alguna reciente, y hay otras que podemos calificar de magistrales, por descontado... pero hacedme caso. No busquéis más si no conoces esta. Y si la conocéis, volved a verla. Y ya entonces os podéis pasear por otros títulos.

Senderos De Gloria [Blu-ray]
Por otra parte la literatura siempre estará ahí: desde el clásico El buen soldado Svejk de Jaroslav Hasek (1922) al más moderno 14, publicado en 2013, novela de Jean Echenoz (que no he leído pero apetece bastante), pasando por mucha obra sobradamente conocida (Johnny cogió su fusil de Dalton Trumbo, Adiós a las armas de Ernest Hemingway...).
En cuanto al cómic, hay bastante pero si un nombre propio asociamos a la Gran Guerra ese es el del francés Jacques Tardi.
Tardi tiene un buen caudal de obras ambientadas en la Primera Guerra Mundial. Es especialmente interesante ¡Puta guerra!, con su epílogo a modo de recensión sobre el conflicto, y creado a pachas con el especialista en la IGM Jean-Pierre Verney (firmante del citado epílogo). la 1ª edición incorporaba un DVD documental. La intención del cómic, como de panorámica del conflicto a través del testigo particular, resulta tan atractiva como excepcionalmente documentada. Se extrae oro de esta novela gráfica. A través de una narración en primera persona, el cómic es un relato descarnado de los cuatro años de guerra, formalmente valiente y con un sentido del color expresivo remarcable. Destaca su lenguaje directo y crudo (desde el propio título, evidentemente) que nos mete en el pellejo del horror, tanto como el meticuloso dibujo de Tardi.
La pintura es otro mundo. Siempre podríamos hablar de autores, pintores, que hayan retratado el conflicto, pero para el caso... bueno, hablamos de la causa de una reconversión radical de las artes, un nuevo espíritu de zozobra que lleva al surrealismo, al expresionismo, al dadaismo e incluso, con un espíritu de reconstrucción poco fiable, al futurismo. Pocas veces una sola guerra revolvió tanto la historia del arte. Pero claro, nunca antes había habido nada igual a la Gran Guerra.
¿Un nombre y solo uno? George Grosz. Berlinés, participó en el Ejército Imperial Alemán (aunque finalmente fue licenciado por problemas de salud). Tras la experiencia, su pintura comenzó a expresar los horrores de la guerra, con verdaderas salvajadas gráficas como su Metrópolis (1916-17). En ese lienzo de 100 x 102 cm. pintó la infinita profundidad del horror y la angustia social de la pérdida del rumbo, la fragilidad del presente, la incógnita del futuro. Lo refleja en una urbe monstruosa, infernal y atávica. Sin un uniforme, trinchera o arma, revela la devastación emocional que supuso la guerra en Europa como pocas obras.

Y como siempre, hay juegos de mesa y de ordenador y consola que nos acercan al conflicto. No puedo recomendar juegos de consola o PC porque no me muevo en ese mundo, aunque es obvio que los hay y enormemente estilizados. En cuanto a los tableros y dados y fichitas... superando la frivolidad, hay que entender que si el juego está bien documentado es un modo tan eficaz como una película de acercarnos a la Historia. No voy a entrar en la ética de jugar la guerra (una estupidez como cuestión), pero para desarticular cualquier atisbo de duda, citemos un juego de cartas que solo conozco por lecturas y comentarios, pero que me parece encantador: Los inseparables. En este juego cooperativo que trata sobre la supervivencia en las trincheras de los soldados galos, todos los jugadores deben sobrevivir juntos, para lo cual deberán apoyarse unos a otros, tomar decisiones, afrontar riesgos, y confiar en el resto de compañeros. Se centra pues en el factor humano antes que en tácticas y batallas.

Para los muy comiqueros, su ilustrador es Tignous, asesinado en el trágico atentado a la editorial Charlie Hebdo.
Más puramente "juegos de guerra" destacaría por su fama un descatalogado Senderos de Gloria de Ted Raicer (que a ver si lo reeditan d euna vez) y un wargame para iniciarse, con figuritas de plástico y tableros con losetas para recrear diferentes batallas de la Primera Guerra mundial: La gran guerra (Maldito Games), obra de Richard Borg.
Senderos de Gloria  es un juego de estrategia que recrea los cuatro años de guerra en el mapa europeo. Intuyo que no hablamos de un juego para novatos en esto de desplegar tableros, pero seguramente (su fama le precede como uno de los mejores wargames de los últimos lustros) el esfuerzo merezca la pena y el paisaje de esos cuatro años quede fabulosamente dibujado en sus (largas, hasta 5 horas) partidas.
Senderos desplegados (foto de la BGG)
Por su parte La gran guerra supone una vuelta de tuerca a un sistema de juego aligerado por su autor para introducir a cualquiera en el mundo de los juegos de temática bélica. Los tiene de la segunda guerra mundial, de Roma, Napoleón... y este es su último diseño (creo). Sencillo, rápido (en una hora está ventilada una partida), e indicado a partir de los 14 años.
La Gran Guerra, escenificando las batallas. Senderos desplegados (foto de Michigan Toy Soldier Co.)

Y candado al tema. Ayer se cumplía un siglo del fin. Podemos aprender qué sucedió entonces, porqué, y para qué. Qué pena que no lo hubieran hecho a partir del 12 de noviembre de 1918... Qué pena que en unos años tengamos que estar "celebrando" el fracaso de todo esto con el inicio de la Segunda. Nos vemos entonces en nuestros blog-implantes en el córtex, o lo que se lleve en 2039.

25 octubre 2018

STALINGRADO. INFIERNO EN EL VOLGA

“Las casas arden. Los edificios, los palacios de cultura, las escuelas, los institutos, los teatros y otras oficinas se están derrumbando. La ciudad se ha convertido en un auténtico infierno... Las bombas siguen cayendo del cielo oscurecido por el humo. La parte central de la ciudad está inmersa en un fuego enorme, inimaginable. Debido a las altas temperaturas ha comenzado a soplar un viento inusualmente fuerte, que aviva las llamas. Parece que ahora todo arde: el cielo y todo el espacio, desde un horizonte a otro” 
Alexéi Chuiánov, jefe de la organización del Partido en Stalingrado.
 “No he comido desde ayer. Solo he bebido café. Estoy completamente desesperado. Dios mío, ¿cuánto tiempo durará esto? ... Estamos rodeados. Stalingrado es el infierno. Cocemos la carne de los caballos muertos. No hay sal. Mucha gente está contagiada de disentería. ¡Qué horrible es la vida! ¿Qué he hecho mal en mi vida para que me castiguen así? Aquí, en este sótano, nos agolpamos 30 personas. Oscurece a las 2. La noche es larga. ¿Volverá alguna vez el día?”. 
Extracto del diario de un cabo alemán
Stalingrado tras la liberación. Infierno en el Volga. 


Los wargames (juegos de guerra, vamos) son una experiencia muy diferente a los eurogames (o "juegos alemanes" a lo Catan y Carcasonne). Donde los "euros" buscan la vistosidad temática y el empaquetado igualmente vivaz, con temas agradables, tableros luminosos, numerosas fichas de madera con diversas formas según su función, cartas de varios tipos y tamaños... los juegos de guerra "tienen una misión". Lo suyo es trasladar al tablero un hecho histórico y recrearlo: el tablero refleja el campo de batalla a la escala que sea (de un pequeño pueblo asediado, a toda Europa), las fichas no son hombrecitos de madera coloreada sino que suelen ser fichas que enumeran los ejércitos en sus características (vamos, que una ficha de un avión "vuela" y una de barco "navega", y el disparo de un batallón no es el disparo del cuerpo de infantería).
Partida a un wargame (foto tomada de My Little Wars, partida a "Conflict of heroes")

Por otro lado los juegos "europeos" han buscado (en términos generales) unas mecánicas de partida amigables muy asumibles por cualquiera, sobre todo "no jugones", con mecánicas en la que los participantes no son eliminados, la disputa es tangencial (sumado de puntos obtenidos adquiriendo cartas, negociación entre los jugadores, acumulación de cosas como cubitos de, yo qué sé, de instrumentos para la navegación en un juego sobre descubrimientos oceánicos...). En un juego de guerra evidentemente te estás poniendo en la piel de un ejército histórico en pugna con otro emulando hechos verídicos, y bueno, Wellington no venció a Napoleón acaparando fichitas de trigo, maíz y patatas para venderlos en la casilla del mercado 😄
Asumido que un juego de guerra recrea la historia (no la glorifica ni es en sí mismo un panegírico al militarismo, sino una reproducción, nada más, un punto de partida para conocer la historia y reflexionarla), y que la historia que recrea en un wargame es muy cruel y abominable como toda guerra, no cabe otra cosa que saber que el "mood" es el que es. Juegos con un punto descarnado, tensos, y que nos van a iluminar sobre hechos verídicos mucho más que cualquier otro tipo de juego de mesa (con matices: hay wargames de futuros distópicos y cosas así, pero hablamos de lo normal)
Stalingrado, Inferno en el Volga es un juego de guerra puro, uno que recupera para uno a tres jugadores la más terrible batalla de la II GM, el asedio nazi a Stalingrado.
 Cartas marcadas, olvida la recolección de madera para hacer graneros, aquí llevas un ejército y tienes que conquistar o resistir. La cuestión entones es: ¿logra el juego trasladarnos la sensación de crueldad, espanto, tensión y sufrimiento bélico del marco histórico recreado? Pues para mí, que no soy ningún entendido en juegos de este palo (ni de otro palo, pero de war, menos), sí que lo logra, sí.
En primer lugar por su tablero. Para confeccionarlo, los diseñadores no se han contentado con extender masas de colores y líneas de frontera bajo una retícula de hexágonos: se han escaneado las fotografías aéreas que la luftwaffe realizó de Stalingrado y alrededores horas antes de iniciar los ataques, se han "tuneado" añadiendo color y "legibilidad" han propiciado un marco para la batalla tan hiperrealista como inmersivo. Una zambullida:
Ataque de la aviación alemana a Stalingrado


Añadamos unas cartas que como la portada del juego utiliza fotografías del conflicto y el buen aprovechamiento de un sistema de juego ya de sobras conocido para el gremio de los "huargameros" (que yo había probado una única vez, hace meses): el sistema de bloques y la "niebla de guerra".

Soldado con ametralladora rusa PPSch 41 a cubierto entre los escombros.
Finales de otoño de 1942. Te suena, ¿verdad?
Los Stuka entran en la confrontación.
Una carta de las muchas que tiene el juego

Las tropas son efectivamente tacos de madera (negros los alemanes, rojos los rusos) a los que pegamos una etiqueta de la unidad que representa. Por una única cara... de modo que tú ves tus tropas, y el número de tropas que se te echa encima... pero no la identidad de las mismas, ni si vienen a tope de fuerza o hechos una mierdecita (lo miden los circulitos del perímetro de la pegatina)
Tú (unn bloque muy fuerte, otro debilitadísimo) contra... ellos (no sabemos quienes ni su fuerza).
A mayores, el mecanismo del juego en solitario (funciona maravillosamente bien como reto solitario; se puede jugar uno contra uno, o dos -alemanes- contra Rusia, o tres, dos alemanes, uno ruso... ¡de to!) hace la travesía de los alemanes un verdadero suplicio, entrando triunfales en la partida, sí, pero siendo minados poco a poco por los sucesos y circunstancias. Recordemos, por cierto, que Stalingrado fue el primer Gran Revés de los nazis en la II Guertra Mundial, así que de eso se trata. No es imposible ganar con el manejo de los nazis, pero fácil no lo tienes,
Terminemos con generalidades ¿Es un juego duro? ¿Es impenetrable, una frikada para jugones y jugones-de-juegos-de-guerra? A esto último, no: es un juego asumible. A lo primero, a ver, no es el Monopoli, amigos/as. Ni un Catán. Es sencillo pero hay que contar con las variables de las cartas, por ejemplo, que puede obligar a tener cerquita el liebro de reglas para consultar bastantes veces qué posibilidades te da tu baraja a la hora de meterte a repartir castañas (disparos extras, aportación repentina de hombres y cosas así). Pero no es un juego especialmente hermético y como suele decirse, el esfuerzo (muy moderado) tiene recompensa: matices, tensión creciente, cierto toque de azar, y una sensación que solo sucede con las buenas experiencias de juego. Tras la partida te quedas rumiando lo sucedido, y curioseando la historia verídica de la batalla de Stalingrado.
El cerco, la batalla

20 octubre 2018

FLASHER, Constant image

¿Y si al postcore le inyectamos una querencia pop que le resta toneradas de virulencia?¿Y si comenzamos un disco con "Go", un arsenal de guitarras a lo Kevin Shields (My Bloody Valentine) en un tema que podría durar infinito pero se amputa antes de cumplir los dos minutos?¿Y si mezclamos voces femeninas y masculinas en temas pegadizos?¿Y si mantenemos el nervio core y punk en melodías trotonas, en bajos densos como mercurio, crescendos intensos y guitarras nervudas como ataques nerviosos?
Flasher.
Flasher.
Flasher.
Y "Constant Image", un debut de podio.
El debut hardcore melódico del año. El grupo hardcore del año. Y se alejan tanto del género que puedes ponérselo a tu cuñao en el coche: melodías de la escuela Buzzcocks, aires (muy fuertes) a la new wave, sonido crudo pero que no acuchilla (esto no es Shellac, vamos). Y pepinazos. "Material" es intensa como Fugazi sin derramar sangre, "Pressure" es un doctorado cum laudem en estribillos con pegada, "Business unusual" cierra con un espíritu expansivo sereno en el que cobra importancia un saxofón ambiental. El equilibrio entre la esponteneidad y lo cerebral es magnífico y omnipresente en todo el disco.
Redondeamos con letras comprometidas (otra faceta hardcore) y en definitiva tenemos un caramelo agrio pero azucarado perfecto.

¡Mátame camión! 3: Roi

Parece que sí, que como reza el tópico los gallegos son trabajadores... los tres primeros concursantes de OT2017 que han sacado single propio son de Galicia ¿trabajadores cualificados? Ya hemos sentenciado a Cepeda y Miriam. Vamos con el vivaracho Roi.

Datación: publicado en You Tube el 15 de junio de 2018

Imagen: el clip es tan cutre que de momento me parece el mejor. Al menos es un dislate debajo presupuesto (porque como hayan gastado en esto mi ma), un espacio neutro con iluminación pobre en el que el cantante mira a cámara y gente que pasaba por allí baila.

Canción: ¿Escucho un autotune? Es lógico, ese olorcillo pitufal le va a la canción menos moñas de las tres aparecidas en esta serie. Pero menos moñas no equivale a mejor. Un ritmillo de charanga, en plan oye subidón que te pasas de fiestas populares, y un Roi haciendo las labores del oteísmo: empezamos bajo como un gatito para estallar como las fallas de Valencia a media canción. Otro cero a la izquierda en "¡Mátame camión!"



¿Antídoto? Creo que metidos en esta harina se pide más horterez, más bailoteo, menos navegar entre dos aguas (para el caso, la pista de baile y el after para los agarraditos). Vamos, para aguantar esto, "Lo malo" mejor: más machacón, más hortera, más blanquito y obvio aún... o tiramos la casa por la ventana y nos vamos al "Duro de pelar" de la sin par Rebeca, gay-friendly y motor turbo para cualquier party de todo a cien.
[Si quieres ver los clips que he ido viendo, dale al tag "¡Matame camión! Los singles de los Triunfitos", y date el festín y el fiestón d ela música]

12 octubre 2018

¡Mátame camión! 2: Cepeda

Venga, segundo single "Triunfo". Cepeda, el gallego de cariña triste.

Datación: publicado en You Tube el 1 de junio de 2018

Imagen: La primera imagen del cantante en el clip es en medio del bosque con los brazos más o menos en cruz, como un Bono pocho de comarcas. El hobbit Bono. Al final, creo que el mozo tiene una patología que le impide pegar los brazos al torso, de lo que abusa del gesto. Muy cuqui la foto y los paisajes, eso sí. También salen una chica y un chico bailarines. Un clip para los 40 (aunque hoy eso ya ni cuenta, tenemos You Tube para la promo)

Canción: Madre mía en qué cosas me meto, quién me manda a mí... bueno, aquí tenemos un descarte de un disco de Orozco con toquecitos italover a lo Dalma. Un eficaz purgante, sí, con su estribillo in crescendo, que te entran ganas de lanzarte por la ventana rápido.


¿Antídoto? Imprescindible limpiar el organismo de todo resto de esto. Aconsejo como eficaz sustituto, al pope absoluto del drama en castellano, Raphael, sobre todo la versión joven del maestro del gestus y el arrebato.
[Si quieres ver los clips que he ido viendo, dale al tag "¡Matame camión! Los singles de los Triunfitos, y date el festín y el fiestón d ela música]

11 octubre 2018

¡Mátame camión! 01: Miriam, "Hay algo en ti".

["¡Mátame camión!", la serie, se explica aquí]
Comenzamos el repaso (¿tortuoso?) por los primeros pasos (pasos, repasos, jajajojojiji) de la power woman gallega de la Academia, que fue, si no me equivoco ni lo hacen mis fuentes rigurosas, la 1ª en destapar el tarro de la creación propia (y compuesta por ella misma).
Datación: publicado en You Tube el 20 de abril de 2018
Imagen: el clip... yo creo que es una de esas naderías de Malú o así, y digitalmente la han borrado e incrustado a Rodríguez. Mujer fuerte mirando con ojos entrecerrados a pantalla, muchos filtros, cámaras lentas, planos generales... el vacío, vamos.
Canción: otra nadería, una balada hortera con una letra sonrojante de puro obvia.

¿Antídoto? Muy necesario. Mi consejo es no darle al play al vídeo, sin más (me he autoimpuesto calzar los clips de todos estos debuts, pero desde luego en el caso que nos ocupa desaconsejo verlo). Otra opción es irse a una verdadera diva del pop melodramático. ¿Malú? No, joder, Lorde, cualquier tema de Lorde, por ejemplo "Perfect Places".
[Si quieres ver los clips que he ido viendo, dale al tag "¡Matame camión! Los singles de los Triunfitos, y date el festín y el fiestón d ela música]