25 julio 2016

MOZART IN THE JUNGLE

A veces necesitamos cosas como Mozart in the jungle. Ficciones fast food, pero que no equivalgan a comida basura, que aporten la dosis proteínica necesaria al cerebro, o al alma, si somos gente de Fe.
No todo en la vida es ver absortamente The Wire VO sin siubtítulos. Y Mozart in the jungle no es más que una comedia sencilla de capítulos breves y adictivos con trama amorosa de fondo. Toma cositas de Girls, por ejemplo, pero sin vitriolo. Y de Woody Allen pero sin densidad, y crea personajes más o menos tópicos.
Pero donde escapa al tópico es en su entorno y en la recreación más o menos verista de dicho entorno: basada en el libro autobigráfico Mozart in the Jungle: Sex, Drugs, and Classical Music, escrito en 2005 por la oboísta Blair Tindall sobre su carrera profesional en Nueva York, retrata la vida cotidiana de la Orquesta Filarmónica de Nueva York a través de una sosias de la músico/escritora. Un entorno atractivo que es desgranado sin demasiada misericordia en la teleserie.
La historia arranca cuando una joven oboista consigue (más o menos) penetrar en las estructuras de la citada y prestigiosa Sinfónica, en el preciso momento en que en esta se produce el relevo entre un director de orquesta consagrado y un nuevo y volcánico talento, Rodrigo, trasunto poco disimulado del gran director Gustavo Dudamel. Y a partir de aquí, enredos sentimentales bien hilvanados (que nadie se confunda, he hablado de ligereza e incluso de obviedad, pero no de memez: esto no es una sitcom de los noventa) en el marco de un protagonista atractivo como es el genio singular de Rodrigo o el entorno de estudiante precario de Haley, la oboista. Y por supuesto, en medio de las tensiones y miseria (y también las glorias) de algo tan grande y plagado de "artistas" como es una sinfónica. Problemas salariales, huelgas generales, pluriempleo de los músicos, egos, amor por la música... un retrato por tanto nada obvio de un entorno laboral escasamente tratado en las ficciones catódicas, y menos con esta intención quirúrgica y afecta a las entrañas y las vísceras del objeto a retratar.
Los actores lo bordan, los personajes caen muy conscientemente en los tópicos -cf. Rodrigo, y sus charlas con...¡Mozart!- y esto es así porque la serie nunca pierde pie, y sabe que se mueve siempre en el género de la comedia. Como ya he dicho, sentimental. Todos queremos que esos dos acaben liados, ¿lo harán?
Y si te gusta la música "culta" (¡arg!) no puedes dejar pasar los cameos de gente como Lang Lang o el mencionado Dudamel, entre otros, que algo de aval a la veracidad de lo narrado vienen a otorgar, pienso.
La serie consta de dos temporadas y ha renovado para una tercera.

22 julio 2016

Los consejos musicales del Octavio Pasajero 01

Si tienes un día fofito, amoroso hacia alguien, puedes dedicarle por redes sociales este precioso vídeo de Villagers, "Everything I Am Is Yours". Una canción tan bonita y con un título tan bonito también, como duro y hermoso y agrio es su videoclip. El amor es entregarse, amigos.

16 julio 2016

SWANS - THE GLOWING MAN


La cuestión no es ser o no ser "duro". Cuando sobrepasamos la frontera de sonido que proponen Swans la pregunta es si la música puede ser trascendente o no. Y si al éxtasis se puede llegar a través de sonido y dolor.
La cuestión es el arte entendido como pasión. Y redención.
Swans acaban de sacar su nuevo disco, The Glowing man. Nuevamente como sus dos predecesores, disco doble, y dos horas de catarsis sonora feroz, también lírica. Habrá quien no lo entienda, quien no quiera entrar en esas espirales como hachazos sanguinolentos en un aquelarre donde el Carnero del Sacrificio es la propia música. Habrá quien no entienda el trance en directo de Michael Gira, sumo sacerdote de los Cisnes. Habrá quien piense que estos 28 minutos no es que sean más o menos "cañeros", si no que son inaguantables e imposibles de disfrutar como música. 



Pero cuando traspasamos la frontera de lo técnico y nos adentramos en lo trascendente, volviendo al inicio de este post, advertimos la cegadora verdad: con su música Swans va más allá del mero hecho de componer o tocar o interpretar. Swans comulgan a través de su música, tragan la Sagrada Forma, bendecida por una pulsión que es también sacra o mágica, porque evoca no a los arpegios técnicos de superdotados músicos, si no a las danzas místicas que acompañan al hombre desde que es hombre. Música como catarsis (merece la pena fijarse en la actitud de un público que, puedes creerlo, está siendo azotado por un volumen inhumano). Y catarsis como mística, transporte y elevación. Música como comunión, con algo interno (la vibración feroz en cada órgano de tu cuerpo: la comunión con nuestra propia carne) o externo (el trance para llegar a donde cada cual decida que llega más allá de su ser material).

The glowing man es, en declaraciones de Gira, el último disco de Swans en esta formación. Vendrán más Swans, ha dicho, pero con una nueva banda, y no será lo mismo. Es un acto de ética que vuelve al mismo punto, a la música como experiencia trascendente. Y para ser trascendente hay que ser sincero. Swans no son una empresa (la "empresa" es el sello Youn Gods, de Michael Gira, desde donde editan insobornablemente, sin arrodillarse ante popes y negociantes), son un proyecto que ha resucitado (en 2010 y tras catorce años en el limbo) para cristalizar ese mensaje alrededor del sentido último de la música. En cuatro discos sin piedad lo han hecho, han completado su discruso, su evangelio sonoro, y por eso cierran con este The glowing man y una gira venidera.
Fin de una época y de un proyecto/tetralogía únicos en la historia del rock.
Vendrán más Swans, pero ya sabemos que este cisne ha ardido en su propio fuego.
Aleluya.

22 junio 2016

El PP contra el humor (Y EL HUMOR ADELANTANDO POR LA DERECHA AL PP)

La noticia saltó a la palestra ayer y rápidamente se convirtió en viral. El Mundo Today (a partir de ahora, EMT) cerraba una web, y no porque le apeteciese hacerlo.
Contexto: a estas alturas de la vida supongo que todos conocemos a EMT, una página de humor, un falso diario de noticias falsas, pero noticias de todo orden. Políticas, culturalessociales y en fin, de todo pelaje. Es, vamos, un medio humorístico, paródico, consolidado y reconocido.
A esta aburrida y bochornosa campaña a las "Elecciones 2.0" EMT le echaba azúcar con una web electoral del PP. Evidentemente, falsa.



En la pestaña "El Equipo" mostraba fotos de la falsa plantilla que EMT proponía para el Partido Popular, todos con entradillas si pasabas el ratón ("La morenita", "Ese señor del que usted me habla"...). Además de miembros reales como Mariano Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría o Pablo Casado, también aparecen imágenes de Jesucristo o un repetitivo José Luis Bárcenas unas cinco veces, designado con cada eufemismo que se le aplicó en la bochornosa táctica pepera de no pronunciar su nombre.
También contaba con un censo (evidentemente, también falso) de todos los bebés a los que Rajoy habría besado en campaña. Uno de ellos es Errejón :_D



Y en la pestaña "España de punta a punta" se describían los lugares por los que la campaña hacía acto de presencia, incluyendo un buen montón de cárceles (con huéspedes insignes).

Bien, no es el único partido objeto de la diana de EMT, aquí tienes la versión Podemos y la Ciudadanos, y pronto estará en línea la de PSOE.
Pero solo PP les ha amenazado con demandarles:


Y en fin, EMT, que no está para mambos, está para hacer reír a la gente apelando a aquello que el PP no tiene (humor), evidentemente ha retirado la web del PP. No las demás, ya que los demás partidos no han considerado que el asunto sea merecedor de amenaza de demanda. Supongo que los demás partidos han pensado que EMT está en su derecho constitucional de opinar libremente en un contexto, su propia naturaleza humorística, socialmente reconocida, en el que no cabe hablar de difamación.
El problema es la mediocridad del Partido Popular, su falta absoluta de sentido del humor.

Les propongo, ya antes del cierre de campaña, entre frase estúpida y frase estúpida de "Mariano el muy españoles", que ahora metan mano a este sedicioso terrorista, no sin pasearle antes por el plató de 13 TV e Intereconomía, atado a un poste y con un gorro de orejas de burro, para que los contertulios-caspa le lancen tomates. Foto-reportaje en portada de La Razón. Prenderle fuego como opción B no está descartada, por traidor a Las Siglas, en tanto que era algo que sus abuelos practicaban con esmero, y bien que iba El Imperio así...

POST SCRIPTUM. A los pocos minutos de colgar este post desscubro que IU han tomado "medidas" también respecto a la web que les parodia a ellos publicando en twitter esta otra carta:

Algunos, en fin, tienen sentido del humor.

¡POST-POST SCRIPTUM! El PP ha querido poner puertas al campo, y claro... NUEVA WEB:
http://esawebdelaqueustedmehabla.com/

15 mayo 2016

Votar a quien se quiera...

...pero recordando algunas cosas que los partidos hacen (recientemente):

Hay que votar a quien se quiera, si votas en conciencia al PP, al PP, si lo haces al PSOE porque estás convencido, perfecto, es tu opción. Ya engañifas, eso no. Los que no votan otras opciones y votan al PSOE porque se dicen de izquierdas y no les gusta Podemos (que no guste Podemos es legítimo, por descontado) que no se lleven a engaño. Que sepan qué estarán votando.
Imagen (de Manel Fontdevila) promocional del número 7 de marzo de 2015 de Orgullo y Satisfacción, revista de humor satírico digital que puedes comprar aquí.


12 mayo 2016

Capitán América: Civil War.

Civil War, el cómic, fue un subproducto más de la Marvel, aunque aupado sobre una idea interesante. La dicotomía entre justicia y verdad: negro sobre blanco, codificada la primera; abstracta y superior la segunda. El cómic se desangra número a número en naderías y obligaciones editoriales, y no beneficiaba nada un dibujo (de Steve McNiven) que ha envejecido muchísimo. La película solo toma esa premisa del avispado guionista Mark Millar, esto es, lo que tenía potencial en la saga, para llevarla a una depuración y arrojar una película con confeti, como siempre, pero también con sustancia.
Al meollo: olvidemos el tebeo. Esta vez la película absorbe el concepto, ningunea al cómic grapado y se convierte en “la buena” Guerra Civil.
Es la buena, muy buena, porque no usa una premisa solo como punto de arrancada, si no que esa idea sostiene toda la cinta, es su leitmotiv. Y es buena además porque si bien la historia puede seguirse sin perderte, cuando no has visto todas las películas previas y  las teleseries Marvel, como es mi caso, es evidente que ha depurado y asentado definitivamente el concepto de Universo Marvel que los cómics hace tiempo han atrofiado por crecimiento desmedido. Posiblemente esta cinta (mucho más que el segundo Vengadores, muy circunstancial y carente de peso dramático en la “saga”) sea la primera cinta que aglutina en un nudo todo lo que se ha venido desarrollando en series laterales y aparentemente “menores” como Shield o Sharon Carter (intuyo, porque ya digo, no las he visto). Supongo que todo el proyecto "Marvel cinematic catachúmpale" lleva tiempo cocinando el tema del poder y la responsabilidad, en medio de piruetas y acción. Daredevil (que sí he visto parcialmente) no habla de otra cosa, por ejemplo.
Y ese concepto, la naturaleza del poder y su sujeción al deber y a qué deber, es el meollo de Capitán América: Civil War.
A mayores, peleas brutales (secas como aquellas que dibujaba Frank Miller en los ochenta) rodadas cámara en mano: fin de las filigranas estilosas de Whedon. Esto es una guerra, ¿y cómo se ruedan las guerras? Guiño, codazo. Así, cámara en mano.
De argumento más denso que las de los Vengadores (en este caso el "mayores de doce años" tiene sentido por ahí), Capitán América: Civil War es densa como el fango porque viene sobrecargada de pathos, porque Capitán América defendiendo una postura y Iron man la otra no son “bueno/malo” “correcto/equivocado”, y esa tensión no se desinfla en las dos horas largas de proyección. Y de guinda nos da un Spiderman realmente eficaz, con más guiños al trabajo de Steve Ditko que los que recuerdo en todas las demás películas del lanzarredes juntas (diría que los había más a Romita, de hecho).
Queda en el futuro ver a un villano, Thanos, lograr el poder de una divinidad (Infinity Gauntlet). ¿Será ese futuro un festival de fuegos de artificio o asistiremos, con cara de palo, a una última disgresión sobre la retorcida naturaleza del poder, versión poder absoluto? Quién sabe. De momento Marvel/Disney en cine está consiguiendo coordinar un producto global de entretenimiento (con sus sombras, como la muy floja Vengadores: era de Ultrón) que restituye la función del cine de barraca de feria: entretener dignamente. Yupi.

21 abril 2016

Adiós Prince

Prince consiguió hipnotizarme como Bowie, sin ser yo un seguidor ni tener un solo disco suyo. Icono máximo del soul, el funk, el pop , el rock y toda la música negra y su sucesora (la blanca), Prince renovó lo que parecía ya un camino cerrado, con una imagen como pocos iconos del siglo XX han tenido, andrógina pero vorazmente heterosexual (loverman sensual, sueño húmedo materializado en carne tórrida) y con una serie de canciones olímpicas. No compré discos, pero si que lo vi en directo, en el año 93, magnífico. Y sí que canturreé Purple Rain, Kiss, Sign of the times y hasta la de Batman como mil veces.
Se decía que los setenta fueron de Bowie y los ochenta de Prince. Los sesenta perdieron a su "dueño", Lennon, hace mucho. Los noventa también perdieron prematuramente su icono (Cobain, claro), la historia del pop en mayúsculas muere.
Nos deja el beso púrpura y crema, ay.


16 abril 2016

Zootrópolis

La última película Disney es una cinta magnífica. Así, a bocajarro. Lo quería decir en la primera frase porque servidor fue a verla "porque tocaba" ir al cine. Cuando seas padre comerás huevos y verás pelis infantiles a cascoporro. De modo que entré al multi de turno a ver Zootrópolis porque no había otra, ese día, para chavales (o que no hubiera visto ya el mío).
Y la verdad, he disfrutado mucho de la película.
Zootrópolis parte de lo más clásico de la fact. Disney, el antropomorfismo como fuente metafórica y manantial para el humor por asociación. Su argumento amasa tópicos sin resultar manido, en parte gracias al salero mostrado con este mundo de animalitos parlantes que se mira directamente en Robin Hood. Da su lectura moral o ética (a quién vamos a engañar, sigue siendo un producto Disney), y añade todo el salero del subgénero de las mejores "buddy movies", el cine de colegas donde se emparejan a dos caracteres contrastantes. Que estos sean la cándida conejita protagonista y un zorro, su depredador natural, en los papeles respectivos de poli y ratero, nos da pistas del hilado fino de la cinta.
Película familiar que, sin embargo, atesora gags y momentos solo comprensibles para un adulto, como UNa ya famosa escena a costa de las capacidades del funcionariado/personal administrativo. Ojo, no he dicho chiste o guiño, hablo de una escena, larga, que resulta sencillamente descacharrante. Diría que destinada a engrosar el panteón de grandes escenas de la Disney, sin ninguna duda.
Pero el mañana nos dirá si esta película queda como definitiva confirmación del buen  estado de forma de "Casa Dumbo", tras un Big hero 6 fantástico también, o si se confirma como un nuevo clasicote a la altura de otros hitos renovadores de su momento como La Bella y la Bestia.
Pues eso, si tienes que elegir en tus multis una para acompañar a un crío, ni lo dudes.
Y sale Shakira, como animal, por supuesto. es una... un.. ¡ah, tendrás que verla!

04 abril 2016

Salve discordia, de Triángulo de Amor Bizarro

Salve discordia es una nueva muesca: otro vaquero chulo muere a manos del mejor pistolero. Nadie puede con ellos y son los mejores, rápidos y certeros. Si alguien creía que los gallegos Triángulo de Amor Bizarro estaban, tras tres discos ascendentes, en su momento más delicado, solo cabe reconocer que su balasera ha acertado todos los blancos. Porque Su nuevo disco los muestra tan tremendos como siempre cuando quieren ("Luz del alba" es una tromba de lava, "Gallo negro se levanta" mete miedo de puro bruto) pero por otro lado han entregado su disco más versátil, una maraña tupida de guiños y aperturas pero que deja filtrar y revela con claridad influencias muy diversas. Que enriquecen su sonido: el reggae en la canción que abre el disco, "Desmadre estigio", el krautrock de "O salve Eris" o la sombra de New Order y The Cure en "Baila Sumeria" abren el espectro como nunca. Y aciertan al incorporar cada nuevo plano estilístico a su propio universo sónico. Además, claro, entregan pelotazos-himno, en este caso, "Barca quemada", maravilla de noise adictivo.
Es un disco mejor grabado que los anteriores, mejor cantado, con unos textos siempre sobresalientes... TAB son la madre del cordero hoy, hay que quererles, "cuando te follen las fuerzas y no puedas volver encontrarás lo que buscas"