21 septiembre 2019

SLEATER-KINNEY, The Center Won’t Hold

Cómo ha cambiado el consumo de la música... cuando Fugazi sacaron Red Medicine en 1995, y pese a las advertencias de las revistas especializadas que referían cambios en el sonido de la banda, enfrentarte una vez pulsabas play o pinchabas la aguja a los chirridos disonantes y algo industriales de "Do you like me", su primer corte, era un chutazo de adrenalina. En exclusiva para tus orejas estabas asistiendo a una declaración de intenciones poderosa de renovación o muerte.
En 2019 Sleater Kinney volvían tras un hiato de cuatro años y el arranque de The Center Won't Hold debería tener ese mismo papel, con sus ritmos electro y marciales. Pero ay, ya no, el juego ha cambiado, tenemos la database más infinita del universo para saberlo todo siempre y ya-o-antes.
Con todo, si has intentado abstraerte (no se logra, porque se es fan y se corre a por los singles y las noticias te saltan al móvil...¡producido por Anne Clark , la mismísima St. Vincent!!!) y te has dejado salpicar poco, aún hay lugar para la sorpresa.

Clark ha producido y eso arroja un sonido más dulce del que cabe imaginar en las peleonas Kinney de hace una década. Más estilizado y hasta glamouroso, pero aleluia! siguen siendo como la tensión superficial del mercurio. La tensión es la palabra mágica, subyace en el sonido como lo hace en las intenciones combativas. En realidad ese inicial "The Center Won't Hold" es lo más parecido a las imperator furiosas del (post)riotgirrrl, con una segunda parte donde la airada voz de Corin Tucker se convierte en ese lanzallamas que ha convertido al trío (ahora dúo al abandonar su batería) en uno de los más poderosos cancerberos del rock. Le sigue uno de las estrofas del año, “You know I’m unfuckable, unloveable, unlistenable, unwatchable”, y sin espacio para dejarnos frotar los ojos y las orejas, tras ese pelotazo casi funk (“Hurry On Home”, se llama), cae "Reach Out", que parece reverberar directamente de la cabeza de St. Vincent (¡o de la de Martin L. Gore, de Depeche Mode!), con un estribillo que es oro y casi glam.
Hay más motivos para aplaudir de nuevo con las orejas. "Ruin" esdrujulea con, de nuevo, el retrovisor apuntando a St. Vincent (se nota su mano, por supuesto, en el disco). "The future is here" parece la declaración de principios para todo el disco desde su título, y desde su sonido glamouroso, melancólico y pegadizo. "Broken" cierra en el jazz bar, entre humo y aves nocturnas que aún quieren escuchar una última, y es esta balada triste para voz (aquí Tucker se sale de sus registros para asombrar con un baladón) y piano.
Si su anterior LP, No Cities to Love, venía a ser el compendio y resumen de las virtudes del grupo maceradas en madurez, o algo así, una suerte de "esto somos". The Center Won't Hold es el "¡Sorpresa, hay más" de una banda capital en el rock de las últimas dos décadas y media (si sumamos la actividad de sus frontwomen en bandas previas del movimiento Riot, tres décadas enteras ya, o prácticamente), y no da singos de acomodo o de tirar por un camino sin brújula que les pierda.
Joder, Sleater Kinney han vuelto a hacerlo, larga vida a las reinas.

20 septiembre 2019

AMAIA Pero no pasa nada

Puede ser una boutade que mientras los que me leéis en redes sociales sospecháis (con razón) que estoy, en bucle, con el nuevo disc(az)o de Sleater Kinney o Weyes Blood (de los que aún no he escrito nada más que comentarios fugaces en redes), yo venga por acá a despertar al Octavio Pasajero a trinazos de la triunfita Amaia.

Pero resulta que el caso de esa ganadora de un talent anodino que me había llamado la atención en su día, ha caminado dos años por caminos, a luces del mainstream catódico, "equivocados" y de lo más curiosos. Hasta llegar a este debut. Ese caminar me ha interesado: caminos que pasan por festivales cool como el mismísimo Primavera Sound, retrasos en su debut hasta la indignación de la "salchichería de pasta OT", colaboraciones con Carolina Durante, Axolotes Mexicanos, los Hermanos Cubero y más personalidades que nadie que no tenga interés real en la música hoy va a conocer/valorar (nada de duetos con Antonio Orozco, ay). Y la ha llevado a querer que la produzca Refree o el líder de Él mató a un policía motorizado (banda que adora, por cierto, Jota Planetas, y líder que produce aquí pulcro e incluso imaginativo) y con apoyo en la banda de acompañamiento de Núria Graham (más nombres electrificados para el oteter).
Supongo que es el primer caso de ganador de talent show musical que tarda dos años en sacar rodaja. Dos años en que los de Pamplona además estuvo esquiva con prensa y rrss, siempre señalada por un cuore butcherie que hasta donde he alcanzado (no mucho tampoco, la verdad...) la ha llamado de todo menos bonita (quizá por su portazo a esa telemierda/prensamierda).
Caso para Cuarto Milenio.
Pero el caso es que ya tenemos ese esperado debut. Y bueno, da igual, no se trata de criticarlo pormenorizadamente. Resumo: está bien, no mata, tiene maravillosos referentes para apoyar su repertorio, como Belle and Sebastian, La Bien Querida, La Buena Vida, y sí, Marisol y Jeanette. Con ellos y su preciosa y expresiva voz ha edificado el primer disco defendible de un triunfín (ganando por goleada a, no sé, ¿Nena Daconte, sería hasta ahora lo más decentillo -y a ver...-?), capaz de lanzar esas llamadas de atención a Le Mans o a Camera Obscura, Sufjan Stevens o hasta la Cecilia más dulce.
Porque lo interesante no es discutir el tono naive de su lírica (MUY naive, incluso excesivamente naive en ocasiones) o qué canciones salva cada cual, si alguna salva, o si salva todas: lo digno ya ha sido todo el viaje, desde que me sorprendió canturreando un tema de Neutral Milk Hotel en el 24 horas del programa de talenteros, hasta el precioso nuevo single ("Quiero que vengas" tiene ese crescendo épico que la hace irresistible), una de las pocas sorpresas que han dado las televisiones mainstream, gracias al bendito antojo de una niña por querer ser otra cosa, no solo un producto, encontrando su nuevo lugar.
Le queda mucho camino, tras un primer paso que merece respeto aunque, claro, no va a dejar demasiada huella.
Y mañana hablamos de Sleater Kinney

27 agosto 2019

Lo latino hoy, aquí

Soy un "joven de la era grunge", es impepinable. Una época en que todo era... anglosajón, gris, abatido, "generación x" y bla bla bla.
La vida mata, vida gris, años noventa y todo aquello (foto de "Simgles"; la película)
Guitarras distorsionadas, pesadez rítmica... ¡qué distinto a 2019!
La fiesta del Conejo latino

Ahora, y ayer en los MTV Awards volvió a quedar claro, lo que MANDA es lo latino-español (Rosalía triunfando ahí), el color, el baile, la imaginación, o lúdico, los sentimientos de amor/desamor/deseo, lo racial identitario (como en el primer rock, como en el hip hop en los ochenta...), y algo muy poco noventero: la alegría. Concretamente la de una latinidad orgullosa, renovada y renovante (alegría de un estrato social humilde... Bad Bunny y J Balbin no son white trash sino voz de generación y de clase -incluso desde la clase social acomodada y "estudiada", pero convirtiéndose en voz de la juventud de las humildes y las medias... ¡es la historia del rock, siempre ha sido así!-) .
Todo esto no corresponde a mi quinta, no me voy a volver un reguetonero de pro, pero tengo ojos y capacidad crítica y de análisis del momento presente (para eso me pagan, a veces, incluso) y no ver la profunda renovación que estos años están suponiendo para la música sería ser ciego, sordo y tondo del bote.
La fiesta está aquí (no os perdáis la actuación de Balvin y Bunny en los MTV VMA), y se queda (hasta que nuevas generaciones viren a gris o a sepia el universo... somos ciclos my friend!).

21 agosto 2019

The Beatles "Revolverl" 1966

Como Rubber Soul ya se paseó hace años por esta etiqueta, y como me apetece retomar la discografía de los Beatles (que estoy, o estaba, comentando igualmente en la etiqueta 1001 discos), vamos con una obra maestra de la historia de la música.


Revolver, de 1966, vino a cambiar el rumbo de la música popular. No lo auguraba su inicial rock contundente y sencillo, "Taxman", pero sí "Eleanor Ringby", portal al kaleidoscopio psicodélico de Lennon, McCarntey, Ringo y Harrison en un momento en el que no sabían cómo bajar del cielo.
Orquestaciones que aún inspiran a Flaming Lips, melodías como nadie sabe componer ("Here, There And Everywhere", "And Your Bird Can Sing "...) y odiseas cósmicas narcolépticas y psicotrópicas tan alucinadas como, claro que sí, "Tomorrow Never Knows". De atrevimiento expansivo en la instrumentación. De arrojo al dejarse influir por todo para, finalmente, ser el disco que influiría en todo. Con un aportada mítica...
Gafas para ver colores aún por inventar.
Repetid conmigo: puta obra maestra, puta obra maestra.


19 agosto 2019

Tinto de verano, un juego para el estío: Timeline

Hay juegos esdrújulos, complejos, "serios". Y los hay ligeros, que se aprenden en dos minutos y se juegan rápido, pero que ofrecen un adictivo nosequé que nos lleva directamente a querer repetir timbas. Son muy para el verano, para cerrar una cena al aire libre, o amenizar el café tras la comida en esos días que, ay, está lloviendo y nos han chafado la tarde de playa.
Timeline es de estos.

Tanto que soy capaz de asegurar que no le gusta tan solo a quien "quiere que no le gusten" los juegos de mesa. Esto es, resulta más esforzado negarte a que te entretiene Timeline, que disfrutarlo.
Reglas: un montón de cartas con eventos históricos en cuyo anverso solo se nomina dicho suceso, y en el reverso se añade la fecha. Recibes una mano (4, 5 cartas... da igual cuántas, tú mismo) y se pone una carta en la mesa por el reverso , esto es, con su fecha a la vista:
...por ejemplo
Ahora y por turnos, cada jugador, de su mano de "eventos" (que claro, no puede ver su propia mano de cartas más que por su anverso, si espía el reverso con sus fechas, mal vamos), elije uno y lo ubica, antes o después de esa primera carta. Así turno a turno se va formando una línea del tiempo que va cerrando los intervalos temporales, y el juego se hace más y más excitante.


Y a jugar.
Hay alguna pincelada más, como quién gana, qué pasa cuando fallas... pequeños extras que dejo a vuestro descubrimiento, si os decidís por pillar este juego de unos 15 € y pequeño tamaño.

De hecho el único pero que le pongo es que como producto, y por cuestiones meramente de mercado, y por hacerlo más "objeto", más "regalable" (y bonito en ese sentido), el asunto está un poco sobreproducido: la baraja es pequeñita y la caja solo tiene una función de engalanar el producto.
Es el signo de los tiempos, estoy seguro de que el juego enfundado en un simple estuche de cartón pasaría más desapercibido. Pero en fin, da coraje pagar por tanto "aire":


Sin embargo merece mucho la pena, y su precio no deja de ser popular... además, importante, esto NO ES UN TRIVIAL PURSUIT. No hay ese "embarazo de mostrar que no sabes" de ese pernicioso juego, ya que muchas cartas proponen cosas tan marcianas como la invención del carrito de supermercado (otras son más didácticas y digamos que así con Timeline tenemos un juego apto para la ludificación del aprendizaje y también para el descubrimiento más curioso, ocioso y hasta marciano). Todo en fin es muy lúdico y simpático en Timeline.

Por cierto, hay varios Timelines, con diferentes temas. Yo tengo el de "Eventos" (sucesos históricos) pero los hay de música, cine... hasta de Star Wars.

07 julio 2019

Revista de historia (¿para dummies?)

Hace unos días, para pasar un rato en el tren, compré una revista de historia, "Vive la Historia", cuya lectura (parcial) me ha provocado reflexiones.
La revista se llama "Vive la Historia",  y es la traducción directa de la británica "All about History". Analicemos el contexto de medios de prensa dedicados  a la historira para, digamos, lectores generalistas:

  1. HISTORIA Y VIDA. La decana, con un cuerpo de historiadores y periodistas que firman los textos, a los que se unen algunos doctores. Su presencia gráfica ha variado debido al empuje de la competencia, uniéndose al empaque visual de nuevas iniciativas surgidas en los años noventa. Ha pasado de ser un cuadernillo en blanco y negro a su actual formato de revista a todo color, con una mezcolanza de imágenes fotográficas, cuatros de época y pocos mapas. Es mu recomendable para lectores no especialistas en historia que quieren estar al hilo, si bien tiene cierta querencia a historia contemporánea. Destacar que cuida un cuerpo centrar en un dossier.
  2. LA AVENTURA DE LA HISTORIA. Esas características (forma, dossier central) parece haberlas tomado directamente de esta otra cabecera. Nacida en lo ss años noventa, finales, lo hizo ofreciendo ese plus de formato y presentación. Quizá un puntillo mejor en variedad de épocas retratadas, la solvencia de las firmas (mayormente profesores universitarios, catedráticos o profesionales expertos en el tema a tratar) la convierte en pareja de la anterior. Una u otra me parecen notables modos de aproximarse, desde la divulgación, a la historia. Ambas además tienen sus secciones fijas de actualidad, libros etc.
  3. MUY HISTORIA. Baja un peldaño respecto a las anteriores sin ser una mala revista. Sus textos son algo más ligeros quizá, pero  la mayor pega es de materiales. Para abaratar su precio, digamos que al final no resulta la revista ideal para conservar (su papel finísimo es un pero nada menor... el cliente de este tipo de publicaciones suele tender a no deshacerse de sus compras). 
  4. DESPERTA FERRO es la única revista en España de historia que podemos definir claramente como "de alta divulgación". Un medio con varias líneas (Arqueología, Antigua/Medieval, Moderna y Contemporánea) cuyos números son monográficos. Aquí nos olvidamos de misceláneas o de plantearnos si la revista se decanta más hacia contemporánea o... Cada número, un tema. La orientación de la Desperta Ferro es la historia militar, así que por tema solemos entender una guerra o una batalla. No siempre (sobre todo la línea Arqueo" trasciende esta ruta y se decanta por otros asuntos, historia social, etc). Su apatado gráfico es abrumador, con especial énfasis en su cartografía, a años luz d elas de las dema´s revistas.
  5. Hay otras, sí: Clío, Hª de Iberia Vieja... lo tanteado no me da para valorarlas, pero digamos que s emueven en la línea, por lo visto, de Muy Hisotria o Historia y Vida.
  6. Y si navegamos la red encontraremos más, y muchos blogs y portales ciertamente interesantes... un océano, en fin. Parece que en cierto grado los temas históricos viven cierto momento bueno, como material de divulgación y esparcimiento, digamos. Entre quienes consideren que uno se esparce mejor leyendo de y sobre historia que aguantando el feedback de Tele5, al menos...
En este campo navega VIVE LA HISTORIA cuyo título ya nos advierte de que, en fin, va a ser otra cosa. ¿Una readres digest sobre historia? Pues sí.
Ya las portadas suelen ser algo realmente aterrador, hortera y de titulares próximos a esa Tele5 (history version).Y feo. ¿Qué puede contener algo así?

PERO creo que hay que entender el producto.
Efectivamente, su densidad es muy inferior incluso al de la Muy Historia. Es una revista muy ligera (a veces rozando la chorrada), y de gráfica imperante: grandes fotografías, bonitos mapas, infografías vistosas, secciones cuanto menos curiosas (parece que hasta trae recetas de cocina de las materias vistas en el número...)
Ahora bien. Aceptado el target que busca el producto, que no soy yo sino mi cuñado (que nada tiene que ver con la ciencia histórica pero le gusta la novela del género y los docus del palo), pues me ha parecido muy eficaz. Estos hijos de la Gran Bretaña saben hacer las cosas, presentar algo a priori "aburrido" (entrecomillo porque creo que la historia es de las cosas más fascinantes que hay... solo hay que saber vender esa idea) de un modo que resulte no diré divertido, si no "cool", ingenioso.




Así VIVE LA HISTORIA modula textos breves pero no estultos, secciones variopintas (una de grandes batallas con textos breves y un mapa a doble página, otra de "Historia en fotos", otra de "¿Héroe o villano?") 

...que en fin, entregan un cuaderno de lecturas ligeritas, muy impactante visualmente, 

...al que achaco cierta "horterez" en el apartado de ilustradores. Muy como su portada, cuando pienso que hoy sería más excitante y atrevido adoptar las formas de la ilustración y hasta el cómic más contemporáneos. ¿Porqué no optar por imágenes más cercanas a, por ejemplo, esto... 

...que no esto otro -un espanto de la propia revista?

¿Es la historia como materia el reducto para lectores casposos que solo aprecian las pinturas relamidas de Augusto Ferrer–Dalmau, en el realismo al que sumar cierto toque de chonismo gráfico que remite a un Juego de Tronos de 2ª B con ecos de un Luis Royo de tercera? El ilustrador de la revista, Joe Cummings, no es malo en lo suyo, pero su preeminencia (portadas, textos centrales) se me antoja una gran pena y oportunidad perdida para explorar las posibilidades gráficas de una revista fresca y con ganas de ser original y popular en el s. XXI
Pero en fin, superado el "shock gráfico" y comprndido el objeto de tanta ligereza, sigo pensando que como revista frugal merece la pena defender VIVE LA HISTORIA. Sobre todo porque si una revista de historia no está demasiado escorada políticamente (un peligro en algunas españolas, quizá), sus temáticas siempre van a merecer la pena, mejorando la oferta de ocio más celebrada, del universo "rosa" a la bazofia de los talent shows y reallities que inundan los mass media. 

24 junio 2019

LUNGBUTTER Honey

No encuentro demasiado en redes sobre este trío radical y extremo como pocas cosas últimamente, así que vamos a llenar huecos.
Lungbutter son radicales porque se alejan de las modas "duras" del momento: aquí no hay metales para la MTV ni hardcore obvio, de ese llena festivales duretes. En Honey lo que te encuentras es una producción chunga, low pero no como moda pizpireta de estudiante de tercero de Historia que molan (a lo Pavement, vamos) sino en el sentido de los primeros Sonic Youth o Dinosaur Jr, o Honeymoon Killers, o Pussy Galore: sonidos descalabrados y chungos de digestión más que difícil creeados para arañar tímpanos, como si todo se hubiera grabado en una cloaca con enchufes mojados mientras la banda se esfuerza en matar ratas a guitarrazos y baquetazos.
Las tres jinetes del apocalipsis
Negrísimo disco de recitados virulentos, spoken Lunchiano que ah, sí, nos lleva a la pista buena. Lungbutter beben tanto del foxcore de las primeras Sleater Kinney (dislocaciones calambres, ritmos frenéticos o comatosos, según el humor...) como de Lydia Lunch y la experimentación "dirty" de la no wave y el primer underground USA, el de "Bad Moon Rising", los canallas Butthole Surfers y las demás referencias arriba mencionadas. Su caos a veces parece querer acercarse al extremismo sónico de Mezzbow (no se mueven en esa línea, pero su violencia por momentos se acerca a los nipones).
Honey, todo flores.
Lo de la sal en la herida es pacato para explicar la crudeza de Honey, uno de los discos rock del año, un empoderamiento de las guitarras eléctricas sin ganas de ofrecer caminos fáciles (melódicos, ambientales psicodélicos...) y con la malafollá en tiempos de reguetón y perreo por bandera. La hostia que te dan, si te acercas a estas tres con cara de comebollos...

23 junio 2019

I'm easy to find, de Mills

La vida es un cúmulo de alegrías, tristezas, esperanzas, temores y logros que pueden describirse con pequeñas frases. Y con unas imágenes preciosas en blanco y negro e interludios de color. Y con una Alicia Vikander que enamora interpretando "las edades del hombre -la mujer, en el caso-" con una fascinante capacidad d ecaptar gestos infantiles, adolescentes, juveniles, adultos y ancianos.
Luego claro, The National bañan todo en su increíble nueva música (el disco es canela en rama).
26 minutos y pico  mil veces mejores que muchas pelis de tres horas, gratis y en HD, en Yoy Tube.

19 junio 2019

CAMEL UP SUPER CUP

Expansiones, uno de los grandes negocios de los juegos de mesa. Sacas un juego nuevo, triunfa, y ¿porqué no darle carrete? Del mismo modo que las secuelas en cine pueden tener una base meramente mercantilista, crear un "añadido" a un juego es algo así como certificar el carácter de producto meramente comercial del asunto. Pero como vivimos en el cochino capitalismo liberal, qué demonios, aceptemos las reglas y digámoslo también: una expansión no es, por naturaleza, un mecanismo inválido. Dicho de otro modo, una expansión puede mejorar el juego base ampliando sus reglas y sus componentes. O limando aquellos fallos que con el testeo del producto en el mercado se le han advertido. O simplemente permitiendo que un juego que, por triunfador en tu mesa, lo has quemado jugando demasiadas partidas ya, tenga una segunda vida gracias a unos pocos matices "extra".
Bien, Camel Up es uno de mis "familiares" de cabecera, un juego que siempre que lo he enseñado (y solo enseño juegos a familia y amigos, gente totalmente ajena a los juegos de tablero) triunfa sin paliativos. Y su expansión, que ha caído en las pasadas fiestas navideñas, es la 1ª expansión que entra en esta casa (lo cual es lógico tras lo que acabo de comentar, ¿no?)

Y menuda expansión. Si Camel Up es un juego loco y aleatorio, de apuestas alrededor de un circuito de carreras para camellos que se montan y desmontan unos sobre otros sin ton ni son, con la ampliación metemos nuevas reglas (como el suplemento de un dado extra que ayuda al "camello perdedor"), lo que suma impresivibilidad a la partida y evita camellos/corredores claramente descolgados del pelotón.
Expandiendo el juego de mesa (imagen del blog Mesa291)

Camel Up Super Cup también permite hacer más largo el circuito, añadir mecanismos extra para conseguir pasta (esto va de eso, sacar dinerito -monedas de cartón, obviamente, es juego familiar e incluso apto para infantes, no una cueva de bienvenida al vicio de las apuestas-).
Vitaminas extra para un juego que ya era excelente y que con Super Cup gana puntos, muchos puntos. Y además con esta expansión admite hasta diez jugadores, que puede ser la gloria loca bendita.
Extras para un juego súper. Imagen del blog La gaceta de los tableros.

11 mayo 2019

CAROLINA DURANTE (LP debut)

Si la mejor forma de obviar las dudas del hype o las tontuneces de que si pijos o la fiebre loquísima de las hordas de seguidores de OT, Amaias y Alfreds (y por tanto haters de los madrileños), es irnos a la música... vamos con la música del debut largo de Carolina Durante.

"Las canciones de Juanita" incluye un guiños a Él mató a un policía motorizado y Juanita y los Feos y una melodía que crece intensa y se filtra por los poros. "El año" evoca letras Planetarias ("nunca te fíes de mí porque no me fío ni yo mismo") acolchando estribillos entre bajos a lo New Order. "Cementerio (el último parque)" evoca a los mismisimos Parálisis Pernamente, maridando su letra de humor siniestrillo con aquel punk de aromas góticos, que aceleran a la Ramones (o a la Los Nikis, por ir a un símil ya gastado con ellos).“KLK” nos lleva también a los Parálisis sin disimulo, pero bañados en anfetas (velocísimo trallazo punk, casi, casi hardcore por momentos).  "Buenos consejos, peores personas" es exaltación al pogo con una guitarra ahí en medio que le besa con lengua a la que crecía en medio de "Nuevas sensaciones" (Los Planetas, 1995). "Joder no sé" es el reverso castellano de "Something I can't have", uno de los caramelos envenenados de The Jesus and Mary Chain. En "Nuevas formas de hacer el ridículo" no se corta medio pelo y le sube la bilirrubina a Mikel Izal, acusado en rrss de acoso sexual en mayo de 2018, himno cargado de bilis. “Falta sentimiento” nace medio tiempo desde la particular dicción de Diego Ibáñez, pero termina en tormenta eléctrica y otro estribillo de coreada masiva y pogo. "Cuando niño" en manos de La Buena Vida o Nosoträsh habría sido un himno pop noventero. También, ya puestos, de Miliki si sustituimos su rítmica y su instrumentación por algo más naniano naniano, muy en consonancia con la letra naive. "El perro de tu señorío" es otro tema (casi todos gozan de esta virtud) con una letra angustiada y generacional. Himno generacional nº... ¿cuantos llevan ya publicados Carolina Durante entre este LP solidísimo y sus EP previos? Carolina Durante son, en definitiva, una bombona de oxígeno para el rock nacional. Sus referentes son de hace 20 y 30 años, los recogen y los refrescan para nuevas generaciones "indies". En tiempos de glorioso reggaetón y suburbia trap estas guitarras venidas de otra era consiguen sonar frescas, insolentes e indolentes a partes iguales, las letras calan en una generación millenial, y Carolina Durante, con su descaro, su toque de pathos juvenil y su calidad musical han arrastrado a una nueva camada de chavales que nos miran a nosotros como la generación que sobrevivió al mítico Xixón Sound.