09 diciembre 2004


LOS INVISIBLES..............................................................................................................................

Bien. Ya puedo decirlo: por fin he terminado el primer arco argumental del cómic "Los Invisibles" obra del inglés Grant Morrison y diversos dibujantes.
Se que no es la obra ideal para iniciar esta bitácora, y la sensatez me susurra que hay muchos otros tebeos ideales para iniciar este diario que pretende ser un aliciente para que vosotros os acerquéis a la librería para ojear un tebeo, y, quizás, hasta comprarlo.
Bien. Dejémoslo en que aquí y ahora sólo tengo ganas de escribir sobre este viaje (porque "los Invisibles" es más que un tebeo, es una puerta).
Así que debo dejarlo claro desde ya: este no es un tebeo para novatos.
Esta es la obra de un loco, de un tipo que ve el mundo desde el otro lado del espejo. Como Philip K. Dick, Grant Morrison sabe que el mundo no es el mundo. Que la realidad es una cortina tenue, fácilmente rasgable.
Vale. Tú y yo sabemos lo contrario. Sabemos que esto es lo que hay, y que aquí vive mucho chalado. Y cierto, sabemos (o nos lo imaginamos) que Grant Morrison se droga demasiado. Así justificamos esas declaraciones disparatadas: entre otras cosas, Morrison ha declarado que se encontró con el espíritu-dios John Lennon, que ha viajado a la cuarta dimensión donde el tiempo no es, y que Los invisibles, más allá de un relato, es un objeto de magia capaz de afectar su propia vida.
Pero la verdad es que su chaladura para él no es más que sencilla y honradamente La Verdad. Por eso no nos reímos de él, sólo contemplamos con curiosidad e incluso respeto su obra.
Y a los tebeos hemos llegado. A los tebeos de Morrison.
Su obra es siempre original, inteligente, soberbiamente dialogada.
Su sello es constante: en sus cómic abundan razas superiores, espaciales y dimensionales, lo que le sirve para pervertir el lenguaje, la gramática incluso. La realidad se cuestiona, bien abiertamente, bien como ardid narrativo (en no pocas obras del británico puedes estar leyendo meses y meses una historia...que finalmente desmonta, haciéndote replantear el sentido de todo lo leído), y siempre prevalece una sensación de que, pese a trabajar siempre en el típico formato mensual, sus trabajos obedecen a una planificación cerrada desde el primer número.
Su obra más conocida a día de hoy es su etapa en los X-Men, trabajo excelente y donde sus desvaríos se rebajan a los mínimos, y en su día llamó la atención con Animal Man y, sobre todo, con Arkham Asylum, donde sumerge a Batman en una pesadilla lovecraftiana (en un libro ilustrado por el asombroso Dave Mc Kean).
Pero si queremos conocer a Morrison en estado puro, hay que leer LOS INVISIBLES. Su obra más personal, difícil y desbarrada.
Otra vez, pero más que nunca, la realidad es una cortina, dominada por poderes superiores, universos paralelos, viajes en el tiempo, nuevos lenguajes, a los que sólo el consumo de drogas podrá abrirte. Bueno, las drogas como vehículo para no iniciados, claro, pues si eres un invisible, el moho de una pared te abrirá las mismas puertas, los dioses incas protegerán a travestis hispanos, y un mendigo loco te arrancará los ojos para que vueles como una paloma.
O puedes decidir estar en el otro bando, y adorar y temer al Rey-de-las-lágrimas.
En fin, que ya os podéis imaginar que esto es un cómic diferente, y reconozco que, o se entra, o no se entra. Yo, desde ese primer capítulo en que King Mob invoca (como el propio guionista hizo, ya lo dije) al espíritu-dios del Lennon psicodélico, decidí ser Invisible.
Los Invisibles está editado por Norma, en varios arcos argumentales. O sea…para entendernos… Esta obra se divide en tres arcos principales, subdivididos en otros más pequeños por imperativo comercial. Así aquí ya disponemos del primer arco principal, dividido a su vez en:
-Sin blanca en el cielo y el infierno (2 números)
-Arcadia (2 números)
-Monstruos reales.
-Apocalipstik.
-Entropía en UK.
- y Adiós conejitos.

De los dibujantes poco tengo que decir: son varios y poco vistosos, a lo sumo narran con eficacia, pero bonito bonito…no lo son. Otro punto para echar atrás al novato.

Por último aporto un enlace a un artículo donde se explica por qué Morrison está tan enfadado don los hermanos Wachofsky y su Matrix. No tiene desperdicio.
(((((


Hasta la próxima. Y dejadme escritos vuestros comentarios, por favor.
Posted by Hello

1 comentario:

yahel dijo...

Me encanta la iniciativa. Solo tengo que decir una cosilla, esta tarde he quedado en Arte9, ahora ya sé que es lo que voy a ojear.
Bicos