05 enero 2005


Se ha ido un genio.
La muerte de Will Eisner deja al mundo del cómic sin uno de sus más grandes autores, sino el mayor, y, sin ningún género de dudas sin el más importante autor vivo, sin que se pueda citar nombre alguno, vivo y en activo (o retirado), que pudiese hacer sombra al Maestro.
Clásico que comenzó a publicar en la edad dorada, en la década de los treinta, se hará famoso por su serie The Spirit en los 40, que alcanzará categoría de obra maestra tras volver en el 45 de su forzosa incorporación al ejército desde 1943, en una etapa sencillamente prodigiosa.
Ya sólo por esta época maravillosa, su nombre cuelga en la orla de los más grandes, y ha sido comparado con Orson Welles por su valentía en la exploración del lenguaje del medio. Pero su legado no acaba aquí, pues en los setenta, y hasta el triste día de ayer, Eisner volvió a la mesa de dibujo, para reinventar el concepto de cómic en Estados Unidos, popularizando, por no decir inventando, el formato de Novela Gráfica. Desde entonces el maestro ha bordado nuevas obras maestras, libres de imposiciones caducas y restrictivas (en estas novelas gráficas aborda en Eisner cualquier tema, siempre adulto, siempre reflexivo, sin acotarse a un formato o número de páginas).
Y su creatividad se mantuvo intacta (con lógicos altibajos, pero con celebrados despuntes) hasta que un corazón demasiado pequeño para contener toda la humanidad desbordante que atesoraba se paró, cansado quizá por el peso de sus 87 años, satisfecho, sin duda, del trabajo vertido con humildad en unos tebeos que siempre nos hablan de su amor por los hombres, especialmente los más humildes.
Cualquier amante del cómic se para hoy un segundo, hace memoria de los buenos ratos que le brindó el Maestro, y sólo puede pensar: Joder, se ha ido el más grande.


Todo Eisner está publicado por Norma editorial. Vale la pena cuanto menos hojear su Sìrit (si bien la edición en tomos aún no ha alcanzado su mejor época), Contrato con Dios o Viaje al corazón de la tormenta, o a trabajos que si bien yo no he leido, se citan entre sus obras maestras, como Avenida Dropsie o Pequeños milagros o las reglas del juego.
 Posted by Hello

No hay comentarios: