23 septiembre 2005

BOB MOULD, "Body Of Sound".............................................................................
Raro sería que la vuelta de Bob Mould no fuera algo a celebrar, después de todo Mould no es un cualquiera y su carrera lo avala como valor seguro: En los últimos setenta funda con Grant Hart Hüsker Dü, banda imprescindible para entender el hardcore y el indie rock de los ochenta y noventa. A finales de los ochenta el barco se hunde, y edita un par de discos en solitario que no defraudan (de ellos, conozco Worckboock, totalmente recomendable), para de nuevo refugiar su inquietud en el formato de Power-trío. Con Sugar por primera vez huele el éxito (indie) y reactiva la estética de los últimos Dü: melodías relampagueantes y saturación eléctrica. Sin esta impronta, que él mismo crea, no podríamos hablar hoy de Pixies, Nirvana, Yo la Tengo, Los Planetas o Sexy Sadie ni de esa forma de entender el rock, melodía + ruido, que ha proliferado en los ochenta y noventa.
Pero Sugar duran poco, otra vez Mould, eterno insatisfecho, disuelve su banda y se refugia en el formato Solista. Y hasta hoy. Hasta este Body of Song. Bonito título, “cuerpo de canción”, que nos habla de esa habilidad que tiene el de Washington para hacer canciones redondas, perfectas, rebosantes de ímpetu (casi me tienta escribir “juvenil”… y sí, Bob Mould, pese a ser ya un señor cuarentón, mantiene en su cancionero esa fuerza que da la urgencia adolescente). Y su nuevo trabajo, tras un Modulate orientado al tecno-disco-rock, vuelve a insistir en sus señas de identidad: esto es; rock bien tensado, clásico, redondo y apasionado.
Abre "Cyrcles", un medio tiempo que termina en un cañonazo de guitarras recias y estrofas perfectas, preludio de un ramo de temas marca de la casa, resurrección del espíritu de Sugar. Y hay más: "Always Tomorrow" es extraña y espesa, "Light Love Hope" mira a su pasado inmediato, vuelve a la discoteca rock con ritmos bailables y sonidos sintetizados, "Days of rain" es una balada perfecta, emocionante, y "Underneath" days retoma su vena más correosa.
En fin, Mould ofrece un trabajo que no va a sorprender (mucho menos a sus seguidores) pero que jamás defrauda, un discazo de rock donde, frente a tantos ejemplos que tenemos de Dinosaurios cansados, demuestra que tras más de veinte años en ésto se pueden facturar discos emocionantes y vibrantes que te permitan mantener a tus viejos ídolos entre tus favoritos.
VVVVV

2 comentarios:

Iván dijo...

Grandes los Dü!!!!
Y Sugar.

A mi también me encanta este hombre.

Grata sorpresa, venir aquí pensando en leer sobre tebeos y ver a mould y a black francis...

Señor Punch dijo...

Gracias por la visita, Iván. Y sí, por aquí hablo de todo un poco, ya ves. Lo de Punch, es la máscara para los blogs sobre tebeos, esto es más mío, personal
Y pásate cuando quieras, eres bienvenido ;)