06 octubre 2005

  • Sandman Mystery Theatre, por Wagner y Davis ..............................................
    Esta vez vamos a adelantarnos, unas semanitas, a lo que va a venir, porque a priori la recuperación de un título como el Sandman Mystery Theatre para el mercado español, es algo a celebrar.
    Pero empecemos por el principio. De hecho, hablemos de dos principios: El periplo de la serie por acá, Principio nº 1, y la historia de SMT en Estados Unidos, o Principio nº 2.
    Principio 1º:España y el Arenero.
    SMT comenzó a ser editada por acá en 1998, por Norma Editorial. En aquella época, la editorial barcelonesa ostentaba los derechos de los cómics Vértigo, ramal “adulto” de la muy superheróica editorial DC (la de Batman, Superman y cosas menos conocidas pero de similar palo), y en tomitos que reunían dos números americanos publicaron tres arcos argumentales de la serie.
    Pero, ay, las ventas fueron discretas, y Norma canceló la serie en España.
    Esto fue así hasta que hace poco la editorial Planeta le robó los derechos sobre DC y Vértigo a Norma y ahora deciden darle a la serie una nueva oportunidad a partir de este mes de Septiembre.
    Por eso, ajá, premio, quiero hablaros del Arenero.
    ¿Alguien se ha perdido?. No se preocupe, siga leyendo, que ahora vienen las curvas. Lo que es decir…
    Principio 2º. Estados Unidos, año 1941.
    Eran tiempos revueltos, prebélicos, difíciles. Un maravilloso caldo de cultivo para fantasías escapistas. Los superhéroes viven su Edad de Oro, con Superman y Batman a la cabeza. Pero había muchos más, uno de ellos, un personaje misterioso, que escondido tras una máscara anti gas, vencía a los malhechores con su pistola de Gas Adormecedor. Su nombre, Arenero, o Sandman, en honor a la leyenda infantil: el Hombre de Arena es quien te pone, para dormir, las arenitas en los ojos.
    Hubo otro Sandman en los setenta, pero no nos interesa.
    Y otro en los ochenta, que sí nos atañe. Hablo de la serie The Sandman, de la que ya se habló por aquí.
    The Sandman, escrita por el británico Neil Gaiman desarrolló la historia del Dios Sueño de los Eternos, y el británico tuvo con ella un éxito incalculado. Un boom. Sandman era la serie favorita de todo el mundo,, traspasaba el gueto, gustaba a quien no leía cómics , y DC-Vertigo, quiso explotar el filón.
    Y en 1993 Matt Wagner, gran guionista y dibujante, fue el encargado de recuperar a aquel Arenero enmascarado de los años 40.
    Sandman Mystery Theatre recupera un personaje plano, y en vez de actualizarlo, lo ubica en su época, los años treinta. Y logra así un cómic donde persisten los aromas a cine negro de serie B, a papel barato de las novelillas pulp, a justiciero y crímenes horribles. A clásico, en definitiva, pero alumbrado por la nueva luz de fin de siglo. Porque SMT, además de vestir el acto criminal de una fisicidad y un terror muy contemporáneos, se debe leer como un acertadísimo fresco histórico de una época convulsa y de una sociedad cambiante. Y sobre todo, la de este Sandman, es una delicada historia de amor.
    Porque si cada cuatro números americanos Wagner nos plantea un caso, el hilo conductor desde el primer número es esa subhistoria de descubrimiento del amor entre el alter ego del héroe y la hija del fiscal.
    De modo que la lectura de SMT se revela como fuente de entretenimiento, al más puro y criminal estilo de la novela negra, y de fondo es un estudio de una época y un retrato del amor, y de todas las honduras que ello implica.
    Todo ello relatado con una prosa brillante, unos diálogos fantásticos, y un ritmo pausado, en un tebeo soberbio, con dibujos no demasiado vistosos, pero ajustados al tono añejo de lo que se relata (Guy Davis es el principal artífice de los lápices, aunque hay más manos colaborando al tablero de dibujo).
    Planeta va a editar, ya digo, un primer tomo que reunirá el cuarto arco argumental,, tras los tres que hace años publicó Norma, y que trae como novedad la incorporación como co- guionista, de S. T. Seagle (esperemos que no se note para peor...lo dudo, Wagner es mucho Wagner). Será un tomo de 96 páginas, al (buen) precio de 8 €, y si bien la serie ya lleva doce números, sus características, esa estructura en casos aislados, hace fácil subirse al carro. Si la compran, me lo agradecerán, y luego, lo apuesto, querrán leer los números anteriores (que por cierto no deben de ser demasiado difícil conseguir, supongo)
  • (((((

1 comentario:

El Nota dijo...

"el Hombre de Arena es quien te pone, para dormir, las arenitas en los ojos."
Y si te despiertas te los arranca y se los lleva para la luna. Gran corto de animación de Paul Berry.

Lo mejor de la edición de Planeta va a ser que agrupen los arcos argumentales en un único tomo. Como me jodían los de Norma con esas mariconadas.