31 diciembre 2006

entremeses navideños IV: 2001


seguimos la ronda de anuncios del calvo (tómenlos como publicidad,como un descansillo personal, que no son fechas éstas pa trabajar en el blog) ...con mis mejores deseos para el 2007

29 diciembre 2006

más listo que el tebeo 4: de puño y letra

En el último Más listo que el tebeo hablaba de que la integración de imagen y texto en un mismo espacio no es algo tan nuevo como pudiera parecer. Sin embargo en los tebeos el elemento texto recibe un tratamiento especial y personal. En este sentido calibramos la importancia del rotulista, que, sea el propio dibujante o un tercero unido al equipo creativo, se ocupa de escribir las letras de los textos de un cómic. Esta escritura es parte fundamental, y acerca el trabajo del escribano occidental a lo que se entiende por un caligrafista oriental, por ejemplo, donde el escribir es en sí un arte, o casi.
La letra en una página de cómic tiene un ritmo, un mimo por la forma que tiene su trazado, un imbricarse en harmonía con su entorno, que la acerca en su aspecto plástico a lo musical, si se quiere, y que modera el tono gráfico general. La letra, sí, es dibujo también. Hay en este cuidado del rotulista cualidades que el profano no advierte en un primer contacto. Y sin embargo, comparen por ejemplo este original de Astèrix...

...con la versión española del mismo tebeo, donde la rotulación manual se cambia por la mecánica, de imprenta:

Falla todo: rompe el ritmo, carece de elegancia, muere la dinámica, la ágil viveza del original.

Lo mismo ocurre, a decir de Álvaro Pons, en la reciente edición española del clásico Krazy Kat, y lo ilustra comparando. No hace falta ni leer, sólo observar las letras y las palabras como algo plástico para apreciar las diferencias, notables, entre el original y la versión española:


En definitiva, la letra en la historieta ha de ser una parte tan importante como la que más, y debe valorarse el papel fundamental que una buena rotulación cobra en el conjunto de la página entendida como un todo gráfico:


Y en fin, me permito citar a uno de nuestros autores capitales, Max, para concluír con una frase certera todo lo que mis divagaciones intentan articular:

La rotulación manual de un autor forma parte de su grafismo
e interactúa con su estilo de dibujo, cumpliendo por tanto un papel “gráfico-narrativo” al igual que los otros elementos de composición gráfica de la viñeta, e independiente de lo que el texto diga.

Ir a Más listo que el tebeo 3


28 diciembre 2006

el inocente pasado del superhéroe asesino

Al fin, gracias a You Tube (y Toni, que me avisó, y ZN que lo publicitó) conocemos el turbio pasado de Lobezno, el mutante de las garras asesinas. Todos sus fantasmas personales surgieron en una vida pretérita que su subconsciente ha sepultado en el olvido... pero ahora... nosotros SABEMOS.
¿Culpable?
¿O inocente?

27 diciembre 2006

THE PIPETTES We are The Pipettes

Si a quien mas quien menos le gusta el último plagio de tu grupo rock favorito de los setenta, si a nadie le extraña que vuelvan a usarse las poses, la moda y el sonido del hard, por ejemplo. ¿Por qué renegar de tres chicas que buscan su inspiración con igual descaro pero en otros ámbitos?
The Pipettes son el premio al mejor disfraz de 2006, un invento nada artificial, sino devoto y agradecido, de tres chicas (y cuatro chicos a su sombra a modo de banda) al sonido Phil Spector, al pop de la Tamla Motown, a las Crystals y The Shirelles. El puntito diferenciador es que Pipettes echan la lengua con desparpajo de niña punk. También con inocencia. Vamos, que hay ese juguetón descaro contemporáneo, y hay las armonías y las melodías perfectas de otro tiempo. En definitiva, es sólo cuestión de aceptar su juego, ver la broma kitch y despejarla para que darnos con unas melodías de las que se oyen pocas.
Quizá su escucha de un tirón cansa, con tanto muro de sonido (esos violines trepidantes, esas voces, tres, harmónicas y blindadas…), pero como manantial de canciones We are the Pipettes resulta fabuloso.
UUUUU

De postre, un vídeo:





23 diciembre 2006

más listo que el tebeo 3: imagen versus letra

Ya hemos visto cómo el contar historias en imágenes nos parece una aspiración ancestral en el ser humano, que ha dado muestras de imágenes secuenciadas a lo largo de su historia. Sin embargo hay otros elementos que usa la historieta y que suelen esgrimirse, inexplicablemente, en su contra: A decir de algunos el mezclar imagen con letra desnaturaliza, diríamos que de un tiro, a dos artes Nobles y Grandes como son la pintura y la literatura.
Sigamos pues evidenciando al obtuso, osado por necio, aportando ejemplos en los que lo escritura y lo gráfico convergen. ¿Conocen las Aleluyas? No son algo nuevo, precisamente, y en ellas lo literario y lo ilustrativo no sólo coinciden, sino que harmonizan y se ensamblan en un todo indisociable.



También se identifica el globo de texto, esos bocadillos que indican el diálogo del personaje...

...con algo tonto o absurdo, de escaso valor..."cosas de tebeos". Curiosamente es una técnica que tiene sus años... esta imagen de abajo usa cartelas para transmitir un mensaje escrito que se complementa con el gráfico.


No es un globo de texto, como el del tebeo de Outcault que arriba hemos colocado de ejemplo. Son muchas las diferencias, pero, igual que en este famso ejemplo goyesco donde la imagen se acompaña de un refrán...

... en estas obras (y muchas otras... desgraciadamente no he encontrado en la red otro ejemplo maravilloso, también de Goya, donde un dibujo de un anciano caminando se acompañaba del texto "Aún aprendiendo"), el significado final de lo gráfico depende del texto que la acompaña o contiene. Y ese es un pilar de la historieta.

En la narrativa gráfica, además, el valor plástico del texto (su forma, su grosor, su color...) cobra un papel inusitado, en un empeño único e intrasferible a otras artes. Este tema, por estar en el candelero estos días, será el próximo a tratar en esta serie, que pueden repescar sus anteriores entradas en el siguiente enlace a...

más listo que el tebeo 2

22 diciembre 2006

Navidades: llenando huecos



Estas fiestas, entre post y post "de verdad", vamos a engalanar nuestro album virtual. O sea, que durante estas Navidades voy a colgar, esos días (no serán pocos) que no tenga posts que subir a la bitácora, los anuncios del calvo de la lotería. Todos los que he encontrado, que son, por ahora, todos menos uno.
Ya se sabe que me gustaba el calvo, su aire siniestro, la cuidadísima factura de los spots, su bienvenida carencia de sensiblería, su apuesta por la fantasía pagana, por Dickens y por "Cielo sobre Berlín". Fueron ocho años en que el buen gusto sustituyó a la cursilería en una campaña navideña. A ver cuántos habrá que esperar para que algo así vuelva a ocurrir.

Ah.
Feliz Navidad (y que la suerte os acompañe)

21 diciembre 2006

TODO LO DEMÁS (Woody Allen)

Por fin me decido a actualizarme con el cine de Allen. Poco a poco iré viendo las que me quedan siendo ésta la primera de sus últimas cintas entre las que tengo pendientes.
Todo lo demás recupera al Allen que en cierto modo definió, de un modo autoral, sui generis y muy particular, la comedia romántica con Annie Hall. De hecho Todo lo demás no deja de ser una variación (muy poco variada) de esa película, y se le puede achacar precisamente éso: No nos cuenta nada que Allen no nos haya contado antes, y mejor. O sea, la relación entre un joven escritor inseguro y una mujer encantadoramente inestable, caprichosa y supuestamente genial. Todo, sí, con el inteligentísimo sentido del humor, el estilo pulcro, la sabia dirección de actores, el plano general sostenido, la fotografía excepcional… los rasgos, en definitiva, que siempre andamian las ficciones del director de Manhattan y que garantizan que nunca es tiempo perdido el empleado en ver su cine.
No obstante, para mí no es suficiente, Todo lo demás crece aquejada del vicio del deja-vu, no sorprende, y uno sólo encuentra enteramente gratificante el papel que el propio director se reserva, auténtica antítesis de su recurrente estereotipo, un borde con los pies en el suelo, un descreído, amante de las armas, hasta, cuando toca, violento. Un tipo en fin con el que monta un juego de espejos, una suerte de metalenguaje. Allen se descrea como personaje en este papel, y así nos advierte que en su obra hay mucho de artificio, que sólo es cine y por tanto, en cierto modo mentira… aunque muchos no lo crean, sobre todo esos seguidores de gafas de pasta que adulan cada gesto suyo, por repetitivo y cansino que ya resulte.
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20 diciembre 2006

Queda inaugurada la Navidad

Aunque este año viene sin magia, sin valses, sin ese anuncio... la magia de la web nos regala una curiosa estampa navideña, resucita al calvo de la lotería y me permite inaugurar este tiempo con un simpático vídeo, con el que, claro, os deseo felices fiestas:

19 diciembre 2006

The sandman 9

Ya tienen en la calle el Sandman de Diciembre. Y su correspondiente post en Sobre Sandman. Pinchen en el retrato, ya saben.

18 diciembre 2006

nace un blog


Uno, desde saquí, se empecina en poner en el mismo rasero a los tebeos y al cine, la música, las artes en general. Al menos las nuevas y jóvenes artes, las del siglo XX.
Álvaro Pons es un señor que, aunque profesor universitario de cosas raras (optometría y ciencias de la visión, leo en alguna parte) es reconocido por su labor crítica y divulgativa de los tebeos. Escribe en diarios, lo hizo en revistas especializadas, tiene ocasionales participaciones radiofónicas, y reconocimiento suficiente para lograr algo que puede ser celebrado: abrir en el seno protector y divulgador de El País, una bitácora sobrre tebeos. Sí, el autor del blog más importante sobre el noveno arte en lengua castellana se lía la manta y abre otro, pero su vocación es menos especializada que La Cárcel de Papel, más orientado al público generalista. Seguro que, además, con intención de romper ciertos absurdos prejuicios sobre los tebeos.
Así este post es una invitación a que mis pocos lectores que de cómics saben tres nombres, pero que en su afán siempre prima la curiosidad frente al prejuicio, anoten DDT en sus favoritos como visita periódica. Seguro que aprenden en ello, y eso, aprender, pese a lo que les digan en la tele...aún es bueno.
Enlace a DDT.

15 diciembre 2006

STUCK RUBBER BABY: MUNDOS DIFERENTES, de Howard Cruse

Hay tebeos que de un modo natural, casi invisible, te tocan profundamente. No diré que te cambian, pero sí que te mejoran tras su lectura. Es el poder terapéutico de la narrativa, su capacidad para mostrarte otros mundos (diferentes) y hacértelos comprender, de modo que, tras la lectura, estás más completo. No es baladí esta característica de la narrativa, y está en cada clásico que te puede venir a la cabeza, de Cervantes a Chaplin. Por supuesto que Cruse no entra en esa categoría, pero sin duda participa de esa capacidad enriquecedora.
Stuck Rubber Baby es la historia (no estrictamente biográfica) de un joven que en los sesenta y en el Sur de EEUU debe lidiar con sus remordimientos por ser homosexual y con una progresiva concienciación social a favor de los negros. El relato, extenso, humanizado, parece en principio resentirse de cierta descompensación: la exacta complejidad del protagonista y sus afines (la novia, los amigos homo y de color…) contrasta con perfiles de brocha gorda (los personajes más reaccionarios aparentan caricaturas y estereotipos). Sin embargo la historia se engarza lenta y sabiamente, de modo que al avanzar en su lectura comprobamos que en cada personaje, incluso los más esquemáticos, hay una doblez, un matiz, recovecos inesperados. Humanidad plena, en fin.
Howard Cruse crea un universo real, retrata un lugar y época que se nos antoja interesantísimo, enriquecedor de nuestro bagaje, tanto cultural como emocional, y lo hace con unos diálogos brillantes (los mejores que he leído en muchísimo tiempo), un grafismo muy underground, donde el virtuosismo se ensucia deliberadamente, y una puesta de página nada casual y muy orgánica (el hilvanado de viñetas siempre cuidado, conjuntado, como un todo).
Una lectura más que recomendable, necesaria. Un camino sin retorno a la tolerancia, al amor y al compromiso como factores de crecimiento personal. Uno de esos lujos que la narrativa gráfica nos regala de vez en cuando: terminas el libro y las viñetas aún danzan ante tus ojos, y tienes nuevas amistades, aunque sean de papel y tinta.
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14 diciembre 2006

Oído fino

La cuestión es que zapeando por la TDT dí con unos dibujos animados para chavales. ¿Qué quieren que les diga? el niño interior, en mi caso, no tiene una celda demasiado férrea. De hecho le resulta fácil escapar, de tarde en tarde. Y Los Cazadores de Dragones resultó una serie bien hecha, de acabado exquisito (dibujo moderno, fondos cuidados, imaginación, mimo...), de espíritu infantil, humorado, amable, aventurero, a caballo entre la ciencia ficción y la fantasía. Bueno, trata un lejano futuro, un mundo distante, donde la humanidad convive con dragones, y nuestros héroes son guerreros que, por un precio, cazan esos peligrosos bichos.
El caso es que lo que me clavó a la tele ante esta producción francesa fue su banda sonora: esa voz de trompeta rota, de trompisón triste, es inconfundible.

12 diciembre 2006

INVASIÓN


He visto unos diez capítulos de la primera temporada de Invasión, y aunque no es ni la mitad de la serie osaré comentaros, ya, algunas impresiones.
Es curiosa esta forma de hacer ciencia ficción, maquillada de modo que se desviste de sus principales atributos para abarcar más público del natural de este tipo de ficción. Aquí está todo, pero nada se ve. Hay extraterrestres, hay naves invasoras y hay suplantadores espaciales, pero todo intuido bajo una normalizadora capa de serie B. Por tanto no cabe más que ver Invasores como se ven aquellas cintas, de la Invasión de los ladrones de cuerpos a la serie de televisión Los Invasores (1967), donde las carencias de presupuesto no eran obstáculo a la imaginación.
Hombre, entonces se remarcaba a veces una dirección notable, llena de hallazgos cinematográficos, y eso no lo van a ver en esta serie. Al contrario, aquí abundan los tópicos, la dirección muy plana, televisiva en el peor de los sentidos, el alargar tramas sin medida hasta donde ya aburre, e incluir otras subhistorias sin sentido, lo que también cansa. Así, hay que poner en la balanza todos los peros, que no son pocos (añadimos más, como unos actores normalitos, una puesta en escena que desaprovecha el marco pantanoso anulando todo su potencial…), y en el otro lado el misterio bien llevado, que va revelando poco a poco el intríngulis en vez de estirarlo ad eternum (y eso es muy bueno), o ese aire, decíamos, de Serie B, que deja ver modestia aunque se goce de un gran presupuesto.

Al final la balanza bascula a uno u otro lado según días, según humores o cansancios, y se queda entre lo meramente entretenido o un producto malogrado. Si me ponen, no obstante, en el brete de posicionarme, diría que no aprueba, pero no es un desastre.
En resumen: ¿voy a continuar viendo esta de marcianos o lo dejaré pasar? Pues, también, según el día pienso una cosa diferente al respecto.

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11 diciembre 2006

¿lo celebran con nosotros?


Un hijo de puta menos pisa la tierra... y era el más grande de todos .
(luego está la acción, aún necesaria, de la justicia, que hay
mucha lana que cardar... pero por ahora, carai,
démonos una alegría al cuerpo...
desde ayer, este planeta huele un poquito mejor).

09 diciembre 2006

CAPITÁN AMÉRICA: OTRO TIEMPO, por Brubaker, Epting y Lark

Mientras sigo enfrascado en tebeos de mayor enjundia y densidad, ya les contaré en su momento, me he tomado un kit kat de los chupis, una lectura evasiva, de puro y gozable entretenimiento.
¿Les gustan las de espías? ¿El James Bond clásico, aquellas de Michael Caine de los sesenta y setenta?. O palabras mayores, Hitchcock en algunos casos notables. Es ya un género, o subjénero quizá, pero con sus propias características, sus dinámicas y su público fiel.
Capitán América ha coqueteado con él no pocas veces, y Brubaker vuelve a hacerlo con el acierto del buen artesano a que nos tiene acostumbrados. Sea una “teleserie” de policías o una novela negra en viñetas, parece que el escritor se ha especialzado en hacer transitar sus historias por códigos literarios y genéricos muy identificables (incluso sus inicios –no leidos- se adscriben al autobiográfico con, parece, igual fortuna). No busquen renovación, ni fondo y chicha, ni siquiera esa marca de “autor” que piden a gritos los diálogos de Millar o las tramas tecno-ci-Fi de Ellis. Tampoco se busca un guionista demiurgo a lo Alan Moore: Brubakes es hoy como aquellos artesanos del cine B, donde primero va el oficio, y quizá en la detallada conteplación de su obra global se encuentren sus señas.


Capitán América juega con la historia del personaje, da saltos en el tiempo, trae al presente viejos caracteres, y nos brinda “una de espías” sólida, bien atada, bien dibujada por Steve Epting

y, en los flash back a la Guerra Mundial, por un siempre magnífico Michael Lark (arriba, en blanco y negro). Hay un asesino misterioso, hay viejos enemigos, nazis, rusos, agencias secretas (SHIELD, claro) y guapas agentes sexis. Espías, vamos, o recursos del género aplicados a una de superhéroes. Este primer arco (“Otro tiempo”) es un relato astutamente urdido, merece su relectura para captar sus detalles, y luego podemos olvidarlo tan tranquilamente, contentos con el buen rato. Hombre, uno preferiría menos recuperaciones de legados pretéritos y más puntos y aparte que miren al futuro (algo que no abunda en el género de los superhéroes), pero aceptada la mayor, y entendido el tebeo como sencillo ejercicio de estilo, no hay mucho que objetar a esta serie, que posiblemente siga leyendo. Esto, en “Pijamas”, y tratándose de mí, ya es un logro.

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08 diciembre 2006

los muchos rostros de Galactus

Ya es sabida mi devoción, desde infancia, por el semi-dios que se alimenta de planetas, el icono de la divinidad pop según Lee y Kirby. El personaje debe tener su fuerza y carisma, pues existen tantos Galactus como artistas han querido recrearlo:
Tenemos, por supuesto, el molde, el original de Kirby. Es el primero, y el mejor:



También el de Byrne, para servidor, por cuestiones sentimentales, el modelo canónico. Se lo muestro, además, en plena deglutición de un mundo pese a la inutil resistencia de su avanzada población (ah, glorioso Galactus).



Hay Galactus bochornosos, como, vean, la versión televisiva...



... hay Galactus afrancesados, estilizados y arties (gracias al talento de Moebius)...



...y otros hiperrealistas como el de Alex Ross



Y cómo no (ya se comentó hace un tiempo), la versión chupimodernete que soy: Gah Lak Tus de Warren Ellis, en la línea Ultimate (o cómo rebozar de nuevo las croquetas de siempre)

Y ahora, y me entero gracias a Culpable y Perdedor, tenemos una nueva y genial versión (si pinchan la foto, además, les enlazo a una genial recreación del universo Marvel por el cast de Carlitos y Snoopy... no se la pierdan).


06 diciembre 2006

BOB DYLAN, Modern Times

Bob Dylan es Dios. O casi, si de música del siglo XX hablamos. Podría vivir retirado, o de rentas, o goteando discos de inspiración escasa. Hay otros que lo hacen, pónganles ustedes nombres.
Pero el judío es de otra madera, diría boj del duro, peleón, y se resiste a ser mediocre o simple gloria pasada. Modren Times arranca con ironía desde el título y entrega un compendio de canciones con raíces muy profundas (como, dicen, sus dos discos anteriores… pero mejorando, dicen también): blues pantanosos, valses, aromas country, baladas, rock and roll… el enorme acierto del cantautor está en que, escuchado con calma, da finalmente la sensación de que no se trata de que Dylan adopte el estilo de los clásicos americanos, sino que esos sonidos han viajado, como psicofonía amigable y servicial, al presente para que Bob Dylan, el más grande de todos, “dylanice” esos sonidos ancestrales. Se diría que, por ejemplo, es el Rythm and Blues quien ha venido a Dylan, no al revés, y así uno se rinde ante esa cadencia, esas inflexiones vocales y esa garganta de trapo hirsuto que conduce y doma unos tempos (cálidos y confortables en la auto-producción), unos sonidos de toda la vida que en manos del prestidigitador malhumorado cobran una juventud insospechada, porque no deriva de barnices posmodernos (a lo White Stripes –gran dúo, por cierto-) sino de la personalidad única, del arte puro de Bob Dylan.
Las letras, como no podía ser menos, no son de este mundo. Encontré este enlace: las canciones transcritas y, lo mejor, anotadas (sí, tanta riqueza literaria atesora Dylan que merece notas al pie).
UUUUU


Y como siempre si es posible, cerramos con un vídeo de este gran trabajo: When The deal goes down


05 diciembre 2006

un consejo...


...cómprenlo.

Sin críticas elogiosas, sin análisis, sin aportar un resumen. Simplemente insisto: Si no lo conocen, háganme caso y cómprenlo (acaba de salir una edición de lujo que le sienta muy, muy bien), su lectura asombra como pocas.
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04 diciembre 2006

más listo que el tebeo 2: en secuencia

Ya vimos (pinchar enlace al final) cómo una imagen siempre, desde las pinturas rupestres, es más que una instantánea. Una imagen representa y cuenta, nos relata un lapso de tiempo que va más allá de los márgenes de lo que escenifica. Pero por eso mismo es normal pensar que buscaríamos formas de captar ese tiempo, no sólo de representar su esencia en una imagen única. Así nace la pintura se secuencia, y desde hace mucho tenemos representados en diversas escenas pintadas (y consecutivas) una historia. Que puede ser tan simple como contarnos las labores de la siembra.


O más sofisticada: Este otro ejemplo (pinchando en la propia imagen, lo veréis a gran tamaño), una predela del siglo XV, nos cuenta en una sucesión de tablas la Pasión de Cristo, ni más ni menos.



Sucesión consecutiva de imágenes: una imagen, la oración en los olivos, otra el prendimiento, le sigue la flagelación, la subida al Calvario y el desenclavo de Jesús yaciente.

Y entre escenas, elipsis, “supresión en la construcción de algún elemento sin que quede afectada la claridad del sentido” (la más notoria, la crucifixión, que el autor no quiere que veamos representado).
Bien, si no lo habéis visto, estamos hablando de formas y mecanismos de narrar secuencialmente, y las veremos nuevamente en la historieta. No digo, obvio, que este retablo o la pintura egipcia sean historieta, sino que la necesidad de contar, de narrar en y con imágenes genera fórmulas y dinámicas de un modo casi natural. Quien piense que el cómic “no es para él”, o que es cosa de niños, o de jovenzuelos guarros, o de controladores aéreos, zurdos, sajones o doncellas vestales, niega lo evidente: la historieta se enraíza en una necesidad universal que venimos utilizando desde hace miles de años, de modo que quizá estés anteponiendo lo contado (no te gusta Mortadelo porque es para críos) al lenguaje con que se nos cuenta (crees que como no te gusta Mortadelo, el medio historieta no te gusta y es infantil). Mal hecho.

Enlace a
Más listo que el tebeo 1: lo innato

03 diciembre 2006

SHREK 2

Si el otro día les comentaba mis impresiones al revisar Shrek, hoy voy a proceder a desgranar concienzudamente su secuela.
Así, les diré que si alguno de mis amables lectores se pensaba que voy a perder dos minutos en esforzarme en contar algo de este engendro, le presento mis disculpas y les remito a cualquier otro blog o página de crítica de cine (google podrá ser de gran ayuda en su búsqueda).
Menudo truño.
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02 diciembre 2006

post-Loveless

Si My Bloody Valentine se hicieron famosos por su celo perfeccionista, al haber estado encerrados en el estudio de grabación no meses sino años para conseguir dar a luz una obra como Loveless, han terminado por ser legendarios al, simplemente, no lograr una continuación a ese disco. Durante años, sabiendo del proceder de Shields, tuvimos fe en esa continuación, al final las noticias evidenciaros que My Bloody Valentine ya no existían. Pese a los rumores del 97 que hablaban de un trabajo de noise/drum and bass/metal, pese a una versión de Wire regalada al album Whore, a tribute to Wire de 1999, y a las remezclas de Shields a otras bandas parapetado en el nombre del grupo (MBV, o MBV Arkestra), el tiempo pasó y pasó, hasta evidenciar que la banda se había ahogado en sus problemas (se hicieron un estudio a su medida que acabó inundado, Shields tendría numerosos problemas mentales, además de separarse de su mujer, Bilinda, la voz y guitarra de My Bloody...). Definitivamente el grupo ya no existía.
La sombra de Loveless se alargó, aparecieron numerosas bandas imitativas, algunas inspiradas pero con su propio camino (Boo Radleys), otras en paralelo (Mercury Rev, a su bola pero igualmente absorbidos por el ruido), y poco después su entendimiento de lo musical como química entre una banda, sus instrumentos y las posibilidades del estudio como un vehículo de explorar sonoridades nuevas fue influjo clarísimo en la escena post-rock (sobtre todo la británica, de Seefeel a Bark Psichosys, Third Eye Foundation, Mogwai, Flying Saucer Attack o Disco Inferno).
¿Y qué fue de Kevin Shields? ¿Pistas para los hambrientos? Bueno, las remezclas a Yo La Tengo, Mogwai o Primal Scream, y sobre todo la incorporación a estos últimos en calidad de guitarrista, productor y, digamos, genio en la sombra, que dejó dos discazos de la banda (sobre todo el bestial Exterminator). Ya abandonó el barco, por cierto, y ya, casualidad o no, la banda de Gillespie vuelve a ser mediocre. También se podría rastrear su guitarra por varios discos y colaboraciones, pero seamos sinceros, eso es poco menos que pan para el Kevinfan.
No, hemos tenido que esperar a que Sofía Coppola lo camelase para escuchar verdadero material nuevo de Shields, que suena en la banda sonora de Lost in traslation: son tres breves y hermosas pinceladas ambientales, de guitarras ingrávidas o electrónica mimosa, y, sobre todo, un single perfecto, un tema de pop rock ajeno al sonido Valentine, vacío de artificio, donde Shields demuestra con una melodía sencilla y estratégicos requiebros, con un fraseo cíclico, triste y obsesivo, que su genio está intacto.
Uno es muy fan, pero realmente quiero ser objetivo. Y cada vez que escucho "City Girl" deseo, un poco más, que Shields publique material nuevo, un largo que nos demuestre qu3e hay vida después de MBV, prolongación o simplemente un nuevo camino (el de City Girl, por ejemplo).



Kevin Shields - City Girl

01 diciembre 2006

mirando Loveless

La música de Loveless no es en absoluto abstracta, sino sólidamente melódica y, en su tesis de cómo alcanzar la belleza pura a través del ruido absoluto, harmónicqmente portentosa. No obstante su riqueza tímbrica, su poso psicodélico, su sonoridad cuidada, poseen una indudable fuerza evocadora.
Y My Bloody Valentine cuidaron ese aspecto. La portada de Loveless es una de las más logradas de la historia del rock, e igual que el Sgt. Pepper's lonely hearts club band, Beggars banquet , Hunky Dory o Closer, expresa con exactitud su cosmos sonoro: Esa guitarra al rojo vivo y desenfocada trasluce a imágenes el sonido feroz pero cálido de sus surcos. La carátula, en el post anterior.
Por su parte los videoclips de Soon, To here knows when y, Swallow (tema de Tremolo EP) participan de esa misma estética: son turbios pero confortables, desdibujados, sensuales, conformando un todo (sonido, portada y vídeo) de una solidez abrumadora. Les dejo con el clip de To here knows when gentileza de You Tube
My Bloody Valentine - To Here Knows When

29 noviembre 2006

MY BLOODY VALENTINE: Loveless

Loveless arranca con Only Shallow con un impacto, el relámpago que cae del cielo a velocidad de vértigo y te acierta de pleno. Así se presenta al mundo, feroz, para rápidamente mecerte en mantras de guitarras serenas, bucles de sonido cíclico, melodías tan perfectas y bellas que parecen imposibles. Loomer planea ingrávida, When You sleep ess una tormanta que azota océanos, Soon la espiral perfecta, Sometimes la caricia del volcán latente, y To here knows when la pureza en el ruido.
Son 47 minutos donde no cabe el silencio, donde los temas se engarzan sin pausa conformando una nueva realidad sonora. Y qué sonido. Nunca antes, y jamás después, se había llevado a la guitarra eléctrica tan lejos. Capas y capas de distorsión, de riffs atroces, de guitarras rebobinadas, sampleadas y tratadas en la mesa de mezclas para desdibujar su sonido hasta no parecer el de una guitarra. Y susurros, gemidos, cantos de sirena… Porque este disco no es simple alquimia conceptual. Es cálido, es sexual,es húmedo, coital, bello, y cada escucha (dependiendo del momento, el lugar y el volumen) es nueva y enriquecedora.
Por descontado,
UUUUU
Y mañana hablamos de la estética Bloody, con un poquito de detenimiento.

28 noviembre 2006

Loveless a un paso

Tres años tardaría la banda en acabar su uevo largo, tres años de investigaciones sonoras, de tirar a la basura discos prácticamente acabados, de autoexigencia enfermiza que llevó a la quiebra a su compañía de discos. La espera fue dulce gracias al goteo de espaciados maxis de cuatro temas: Glider EP y Tremolo EP, donde se va perfilando un indudable paso adelante.
Estos tres años de semi silencio conforman parte del mito. Loveless es un disco de los caros, de esos que deja temblando a quien pone el dinero, de esos que hunden una empresa, Creation, que terminará por dar puerta a la banda (que obviamente no vendió montañas de su obra maestra, lo que no benefició su relación con el capo del sello). Son una medida para calibrar que entonces había una cierta curiosidad, un presentir que Shields preparaba algo grande. No calibrábamos la altura astronómica que alcanzaría la música que reverberaba en su cabeza.
Lo recuerdo perfectamente. Ya estaba algo frío, yo, respecto a My Bloody, y en el 91 era un Pixie-kid irredento que acababa de sorprenderse por una bonita calcomanía de los de Boston, con un tema que pronto se haría muy muy famoso, con un grupo llamado Nirvana, que alteraba calma y brutalidad en sus temas con mucha menos pericia que los duendes, pero, qué porras, era del estilo, y me apetecía. De paso compré el nuevo de My Bloody. De paso, je.
Huelga decir que Nevermind quedó muy por debajo. Lo escuché ávido, primero, y dejé Loveless para otro día. Pero, en verdad, fue pinchar (vinilo, sí) el disco de la portada en llamas para quedar totalmente abducido. Unos segundos eternos con la aguja recorriendo los primeros surcos de silencio y…

27 noviembre 2006

El camino a Loveless.

Aunque nacidos como una suerte de post punk con claras deudas a Nik Cave, será la segunda época del grupo, con su formación renovada, la que marque su verdadero sonido. Sí, hay discos (This is Your Bloody) anteriores, pero son otro planeta, mediocre, para más inri, y ajeno al verdadero sonido Valentine.
Kevin Shields, su pareja Bilinda Butcher, su amigo Colm O’Ciosoing a la batería y Debby Googe al bajo fueron los artífices, tras algunos maxis y Lps de tanteo, de una de las mejores consecuencias del white noise de The Jesus And Mary Chain (Psychocandy, 1985), un volcan de furia y duermevelas de nombre Isn’t Anything que los destacó del pelotón de imitadores de los hermanos Reid e inauguró un sonido: el Shoegazing.
El white noise que tiene en Psichocandy su partida de nacimiento se cimentaba en la fórmula ruido+melodía, y MBV añadieron cierta dosis de ensoñación filtrada entre los acantilados de ruido puro. Isn’ t Anything fue un disco abrupto pero melódicamente suave, un sonido previamente ensayado en el maxi You Made Me Realize y especialmente en el tema titular, que se disuelve a medio camino en n precipicio de guitarras en llamas.
La dulzura extrema, volatil, combinada con torrentes de guitarras fue imitada por innumerables bandas, shoegazers carentes del talento de ir más allá. Talento que, no obstante, sobraba a Kevin Sields.

26 noviembre 2006

LOVELESS

Todo el mundo tiene un disco de cabecera, y elmío es, sin asomo de duda, Loveless, de My Bloody Valentine.

Casualmente he descubierto (recordado) que este mes se cumplen quince años de su salida al mercado (5-XI-91), por lo que , y dado que cada vez soy más reacio a prolongar los post más allá de unos párrafos, desde mañana da comienzo una serie, y durante esta semana se tratará de desentrañar y calibrar este Lp en varios artículos monográficos. Espero los disfruten (en letras rojas, por supuesto).

24 noviembre 2006

SHREK, de Adamson y Jenson

Me han prestado Shrek y Shrek 2. Como por aquí hablamos en mi tiempo presente, no se pretende ser eco de ninguna actualidad que no sea la propia, les comento de estas muy famosas y ya añejas películas. Decir, eso sí, que la segunda permanecía inédita en mi retina mientras la primera es una revisión, y que cuando en su día salí del cine, Shrek me satisfizo bastante. Pero...

A final de Shrek, cuando todo ha terminado, el "casting" al completo (o casi) canta alegre en un claro del bosque. Es un momento que resume mi opinión sobre toda la película. Primero, advertimos su gratuidad en relación a lo argumental. La escena está al final como mera catarsis humorística, sin aportar nada a la historia. Simplemente, al final cantan. Y cantan un tema de los Monkeys suficientemente conocido, I’m a believer. Es otro signo de lo que nos ofreció la película, una continua descontextualiación, una intencionalidad remarcada de ser modernos y romper las reglas de la animación (en su superficie nada más, claro... todo, de la técnica a la moralina, del dulce dibujo a los diálogos nos remite a Disney, se mire como se mire).
Otra cosa: en la canción hay un momento en que tres personajes (creo que las princesas Disney, pero ya no recuerdo) bailan la Macarena al american style. Es otro rasgo de la cinta, incluir chistes referenciales.
Pues aquí tenemos condensadas todas las debilidades de esta cinta. Porque Shrek peca de creer que con dar la vuelta al calcetín, hacer chistes a costa de los iconos de los cuentos populares y meter guiños evidentes, ya gana la partida. Pero la partida se gana con solidez argumental, y qué historia tan débil nos ofrece (comparen con la fabulosa El Gigante de Hierro, por ser crueles), menuda carencia de imaginación para crear un mundo consistente más allá del chascarrillo a costa de historias precedentes (comparen, sigamos crueles, con el complejo y fascinante mundo de Monstruos S.A., válido per sé, no por reírse continuamente de terceros sin aportar nada) y diálogos pobretones (la sobrexplicación de que uno es más que lo que se ve, con el chascarrillo de la cebolla, es torpe y redundante, además de copiar un diálogo ya clásico de Axtérix sobre los champiñones, aquel sí que magistral e hilarante).
Así cuando uno ve esa otra escena en que el Asno , de mañana, saluda a Fiona diciéndole “buenos días, princesa”, debería caer del guindo. Ese chiste ya casi no funciona, al basarse en una película más olvidada que reivindicada. Quiero decir que no lo sostiene (y como ese chascarrillo, todo el film) una planificación sobre el guión de situaciones y personajes, sólo nuesto conocimiento del lugar común que se quiere parodiar, en este caso una frase de La vida es bella. Y así, al final, vemos que sin sus continuos y en general (hay excepciones) patosos chistes a costa de logros ajenos, esta película no se sontiene, carece de méritos propios. Está, definitivamente, más cerca de la vacua Scary Movies, que de la fantasía bien urdida de La Bella y la Bestia (de Disney otra vez… las comparaciones han sido, todas, crueles, lo admito) .
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Y me queda por "descubrir la segunda parte. Veremos.