10 enero 2006



un Flash variadito..................................

Está en los quioscos, y lo anuncian en la tele. Será semanal, a 7 €, poco menos. Planeta saca un coleccionable con una antología de la Literatura de Ciencia Ficción, para censar sus cien años largos (novela fundacional, Frankenstein o el moderno Prometeo). Su extensión es la incógnita: en la web de la editorial se habla de doce novelas, en el anuncio, la letra pequeña dice 40.

En cualquier caso por el coleccionable circulan títulos incontestables que trascienden lo genérico ("Un mundo Feliz", "1984") y clásicos para los que de ésto saben como "El Juego de Ender" o más célebres gracias a su traslación al cine ("Dune").

Es por tanto una ocasiónpara volver a darle una oportunidad a un género que, en general, no abunda en ejercicios de estilo, pero que en lo tocante a contenidos sabe interrogarse sobre los temas más trascendentes. Yo, quizá picotee de entre lo editado.

También visto en la catódica, la continuación de Vientos de Agua va confirmando mis buenas vibraciones. Campanella (sí, el de El Hijo de la Novia, bonito cuento), detrás del proyecto (produce y guioniza) nos da una colleja en la inversión de roles. Se busca la reflexión de un país que fue masivamente emigrante y hoy, ajeno a los puntos grises de su pasado, es el señorito, cruel y déspota, que recibe (es un decir)a quienes no tienen o no pueden, en un alarde de amnesia histórica vergonzante. Por ahí van los tiros, y lo aplaudo. Por lo demás, factura y reparto impecables, buen montaje alterno, y un guión que se desliza suavemente, sin pasarse, por los mecanos del culebrón, lo que no debería extrañarnos: esto es tele.Y dentro de la producción española, sin duda de lo mejor que te puedes encontrar en la parrilla. (Mientras, en la recámara, acumulo capítulos de Roma..habrá que ponerse algún día).

Y por último, una relativa decepción musical. A la espera de que nuevas escuchas dejen un poso definitivo, me ha parecido demasiado tibio el Zebra de Anari, cantautora valoradísima por la prensa especializada que aquí viste su folk intimista de rock robusto. Se desprende de la escucha que, para raspar, hay que haber vivido. Y que ésto, por mucho que lo intente, no es Come, una de las grandes bandas de los noventa, experta, esta sí, en echar sal a la herida. Bueno, de todos modos, es una primerísima escucha, démosle tiempo a ver.

1 comentario:

El Nota dijo...

El problema de las colecciones de kioskos es encontrar las entregas posteriores si no vas siguiendo la colección en un mismo punto de venta. Esperemos que esta sea fácil de seguir.