19 febrero 2006

PRÍNCIPE VALIENTE 8: Estodigo (sobre las polémicas y concluyendo)

Pues acabamos haciendo honor al nombre del blog. De todo lo comentado, digo, y digo ésto:
¿Es Valiente historieta o no lo es?:
Para menda, sin duda, no hay polémica respecto a si Principe Valiente es o no es un cómic. ES, y magistral. Ya lo cuento en Príncipe Valiente 4: La polémica eterna, pero lo reitero.
Vale que puede en ocasiones caer en formas de narrar anteriores a la narrativa del cómic (¿anteriores? Mejor diferentes), pero yo más bien aprecio en el estilo y la forma de Valiente una opción estética. Foster comete la osadía de, sí, acercarse a otras maneras de contar que eran ignoradas por el medio historietístico, soluciones en principio arcaizantes que domina y aplica, no para negar lo que de bueno tiene el cómic como narración, sino para enriquecerlo. Su opción aquí, incluso (que lo dudo) si es por casualidad o conjunción astral, logra un aire de Texto Heróico, Bíblico, Mítico con mayúsculas más cerca de Homero que de las obras de cómic que la preceden (y que nunca antes habían logrado esa condición mitológica y eterna que posée la vida de Valiant, si me apuran). Y ésto no lo logra enfatizándolo, como una mala película patriotera. Lo consigue forzando los recursos del cómic (elipsis entre viñetas, duración del intervalo temporal reflejado dentro de la viñeta y contraste entre lo representado y lo escrito, planificación de página…)

Y sobre la edición de Planeta, si bien hay mucho y bueno (la limpieza de las tintas, que se aprecian perfectamente, la traducción, la rotulación de textos) tengo que lamentar que el tamaño no sea el propio (piensen que estos dibujos se reproducían a toda página en un periódico) y sobre todo que el color no busque imitar lo que una vez, hace 40 años, fue. Aquí, simplemente, se vuelve a colorear. Quizá, de acuerdo, respetando la gama de los originales (una cota verde es verde, no roja o violeta), pero se hace desde el gusto contemporáneo y con las técnicas, infográficas, propias del siglo XXI. Degradados, texturas casi fotográficas (esos cielos...) , todo ello en un tebeo, recordémoslo, que comenzó a publicarse en los 30...
Apuesto que en veinte años se verá ésto con mayor claridad, y quedará como un trabajo muy propio de nuestra época, y se mirará con, incluso, simpatía. Es un magnífico trabajo, puntillista y elogiable (si bién en ocasiones se descuida el detalle -vital- de que una página debe guardar una harmonía tonal general). Pero no evoca, en lo más mínimo, lo que debió de ser Valiant en su día, en aquellos periódicos dominicales.

De todos modos, cabe la espera y la prudencia. No desechemos la posibilidad de que el primer número sea un traspiés, que el resto de la obra (hablamos de un coleccionable de 26 volúmenes de más de 96 páginas cada uno) discurra por caminos más acertados. De hecho los libros 2 y 3, sin apostar por el cambio, parecen moderar estos peros.

Acabemos esta serie, finalmente (o mejor: ¡por fin!), dejando hablar a Foster como mejor sabe: con su obra, con este original que deja a todas las reedidiones españolas en vergonzantes pañales.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Vistos ya tres números (¿habrá muchos más?), se confirma la mala impresión, aunque uno se vaya acostumbrando. El color se come la profundidad de campo. Rehace el dibujo de Foster (no tengo tampoco muy claro que estemos viendo la línea de Foster o la línea rehecha del "restaurador"), y se carga todos y absolutamente todos los rostros por esa manía de dar innecesaria tridimensionalidad (con focos de luz diferentes). Como resultado, los personajes parecen bizcos o con la cara deforme: a la portada del número 3 y el rostro de Val me remito.

Pedro dijo...

Brillante conclusión. Es que comparando esa plancha (me imagino que no todas están así de bien), con el coloreado infográfico... pues que no.

Señor Punch dijo...

gracias Pedro.
creo que es lo justo, tras tanto rollo, cerrar con un original.
La red te deja en plan...hombre, espero que sí, que lo sea... y creo que lo es que no es ninguna edición posterior (pero queda el quizá, así es la red).

Anónimo, efectivamnte, no podemos aún montar una fiesta, y me temo que esto es lo que hay. Pudo ser mucho peor, pero desde luego no es la edición definitiva que nos vendían.
De todos modos, sea reconstruida sea original, no me negarás que el dibujo se aprecia como nunca. Sería la pera en un formato gigante, pero bueno...eso enlaza con lo de ed. definitifa :(

Jesús Yugo dijo...

"no me negarás que el dibujo se aprecia como nunca"
Eso pensaba yo hasta que he visto la edición portuguesa de Manuel Caldas, I-M-P-R-E-S-I-O-N-A-N-T-E. Ahí si se ve el dibujo de Foster como nunca lo había visto yo, excelente reproducción, gran tamaño y sin los absurdos retoques de la edición de Planeta. Eso si en blanco y negro, pero ésto no es malo, al contrario, te permite apreciar mejor el dibujo original.

Señor Punch dijo...

Hola Jesús Yugo, y bienvenido :)
Ya había leído, por la carcel, de esta edición lusa.
Pena la ausencia del color (me parece vital en Valiant, y consustancial como sunday que es -y que nunca fue otra cosa-).
Pero ganas tengo de ver esas planchas.

chesus dijo...

Aunque haya pasado tiempo, quiero hacer un comentario-consulta: yo tengo la versión de Ediciones B. coleccionable por fascículos y luego "entomados". ¿Recomendarías ir comprando la de Caldas en blanco y negro, y con las dificultades que va a haber a partir del 3er tomo? Desde luego, da gusto el tamaño y la clridad de sus dibujos, pero como comentas que es imprescindible el color...

Gracias por tu blog

Señor Punch dijo...

chesus, haces la pregunta del millón :)
Lo que no cabe duda es que la edición de Caldas da sopas con hondas a la de Ed. B
Tú mismo, aunque seguro que si te haces con la de Caldas no te arrepientes (aunque, jaja, yo aún no me he metido a comprarla)
Y sí, para servidor, Valiant es a color, aunque hay quien apunta que es indistintamente color o BN, y de facto Foster parece haber indicado que también podía imprimirse en blanco y negro.