05 marzo 2006

ARCTIC MONKEYS- Whatever people say I am, that’s what I’m not

¿Malos o buenos tiempos para el rock?. Siempre, ok, podemos señalar a los francotiradores, nombres que no se pueden obviar, verdaderos faros de calidad, pero, como panorama general…¿cómo está la cosa?.
Desde Gran Bretaña resplandece esta nueva hola de rock que se inspira en el post punk de finales de los setenta, una tribu que capitanea con orgullo, y ya empaque de superventas, Franz Ferdinanz. Justo debajo de esta antorcha, hay numerosas bandas que enarbolan la urgencia, los ritmos sincopados, las melodías arrebatadoras y el ímpetu como bandera.
No invenatan nada. Nadita. Pero al menos aportan energía y ganas. No parece pose, como aquella ya lejana nueva-nueva ola (Elástica y compañía, ¿quién se acuerda ya?).
Bueno, para inclinar la balanza hacia el lado “Siempre Positiva” no hay más que escuchar a estos púberes que responden al ingenioso nombre de Arctic Monkeys. Cuatro casi niños de 19, nada fashion, normalitos, con sus espinillas de anuncio de toallitas milagrosas, creciendo concierto a concierto, boca a boca. Cuatro chavales regalando sus maquetas, colgando gratuitamente en la red su repertorio. Y arrasando, consiguiendo un contrato discográfico y, algo usual en la isla, reverenciados como los salvadores del rock antes de sacar su primer largo.
Otros para la lista de los nuevvos salvadores.
Pero, ah, esta va a ser la buena. Porque “Whatever people say I am, that’s what I’m not”, verdaderamente, parece el disco que va a dar oxígeno a la música popular de aquí a mucho mucho tiempo. Bueno, no tanto. Digamos que son unos fenomenales surferos que se suben a la ola de los Ferdinanz…pero los muy condenados la cabalgan tan bién, con tal brío, arrojo y soltura, que pierdes de vista la ola y sólo te quedan ojos para la tabla y sus admirables cabriolas.
Este disco, desde que arranca hasta que cae mudo, es una perfecta clase de rock urgente, vital, exuberante, vibrante, pletórico y melódico. "No inventan nada" ,"esto suena a…"... Vale, tampoco pretenden nada. Esto es revival, pero del bueno: aquí hay mucha, muchísima personalidad. Igualmente, influencias notables pero bien sintetizadas (Buzzcocks, el post punk de los setenta, y en los momentos de bajón, ecos de The Smiths, y también sonidos más contemporáneas como Fran Ferdinanz, The Libertines o The Strokes). Pero, más que en una mera amalgama de logros ajenos, aquí hay vida. Escuchar a Arctic Monkeys es queer dar saltos, subir el volumen y rejuvenecer diez años (porque ya no tenemos 20, ni 25...) para revivir lo que sus letras nos cuentan (noche, sexo, chicas, excesos, baile, frustraciones…) con el ímpetu con que nos lo cuentan.
Todo con el manojo de melodias más redondo que nos da el rock desde hace años. Merece la pena disfrutarlos, sin complejos. ¿Primerizos?. No, magníficos.
UUUUU

1 comentario:

Anónimo dijo...

ARCTIC MONKEYS estaran actuando en VIGO (Auditorio de Castrelos) el jueves 19 Julio 2007.