31 marzo 2006

JACKIE-O MOTHERFUCKER-Flags of the sacred harp

Hay músicos que, definitivamente, no son para todos los públicos. Hay bandas que, más aún, son claramente minoritarias. Y las hay que podríamos tachar de radicales. JOMF bien pueden caber en este último género. En su música hay que hablar de una suerte de improvisaciones free con más disonancias que afinaciones. Crescendos casi imperceptibles, ruidismo cacofónico, y una base folk que muchas veces costaba reconocer. Un hueso duro, muy duro de roer.
Sin embargo en su última obra nos han sorprendido con una orientación más ortodoxa. Su música ha girado hacia conceptos más, si se quiere, convencionales. Podemos, por una vez, hablar de canciones, ya no solamente de paisajes desquiciados, amorfos o amnióticos. JOMF, efectivamente, hunde su experimentalismo radical en fantasmas de lejano folk, en psicofonías de blues, en música americana tradicional (esto es, anterior al rock), pero enfrentando ese legado desde la experimentación.
"Flags of the sacred harp", sin ceder un milímetro en espíritu avant-garde, se aplica a investigar en lo melódico, el protagonimo vocal, incluso las estructuras ordenadas (estribillos, coros...) que hasta ayer eran rechazados o minimizados (al menos en Changes, único que conozco de sus más de diez discos).
Como si de un grupo post-rock se tratara (ojo, no lo son), "Flags of the Sacred harp" se articula orgánicamente, alrededor de los más de once minutos centrales de "Spirits", tema eje del disco, verdadero salto al vacío, a lo abstracto, al free más duro, a cuyo alrededor se disponen los anclajes más ortodoxos: temas como el gospel-blues "Hey Mr. Sky", la zambullida en ruido psicodélico de "Louder roared the sea" o el folk mántrico de "Nice One". Siete largos temas, cuatro de ellos versiones de músicas tradicionales, donde el revival arqueológico se da la mano con la investigación con un pie en el futuro.
Es curioso, este disco me recuerda, en su actitud, al EVOL de Sonic Youth: lo que aquél hizo con el rock lo logra "Flags of the secred harp" con el folk: hermanar una tradición sonora con una mirada visionaria. De hecho me cuesta pensar en otro Lp donde dos conceptos tan separados (la tradición más lejana y profunda, la música de los campos de algodón, y la vanguardia más radical y futurista) convivan con semejante armonía, naturalidad y perfección.
Resumiendo, una obra maestra.
UUUUU

1 comentario:

Señor Punch dijo...

agradecería que un alma cándida (o dos, o tres) me comentara qué tal va el castpost, desde su conexión, porque a mí, según días, me da problemas.
Si no va, me ahorro el curro de colgar archivos...