07 marzo 2006

Médicos sin fronteras


Las series de médicos me aburren soberanamente.
“-¿La loperamida y la loratadina no van a ser eficaces: nos enfrentamos a una filariasis múltiple, Doctor Grumpius, y cabe el riesgo de una catafilaxis!!
-¿Y si le practicamos una ultrasonografía endoscópica?”
Yo no sé lo que acabo de escribir, he pillado cinco palabras de la red y las he empalmado… y esa misma sensación (absurda y plúmbea, vacía) es la que tengo cuando veo Urgencias (es un decir, je… no la veo) o sus muchos sucedáneos. Hasta las aproximaciones humorísticas (Scrubs) me aburren de lo lindo.
House, al menos, cuenta a su favor con una puesta en escena muy fashion, muy CSI (también muy Investigation el tonillo misterio a resolver), y, sobre todo, con un protagonista que es todo mala baba, ironía y eficacia.
Y, claro, un actor, Hug Laurie que vale mucho, tanto como para hacer su personaje (en otras manos, un histrión) totalmente creíble. De hecho, por momentos, hasta genera cierta empatía, el muy cabrón...
Eso sí, la terminología en los diálogos, como siempre, más aburrida que el mensaje navideño de su majestad etc etc.

1 comentario:

El Nota dijo...

es que hoy en día no puedes hacer nada sin meter unos cuantos (más mejor) tecnicismos. Que se note que controlas del tema, aunque no sea cierto.

Lo mejor: esa estructura en plan investigación policicaca y la mala leche que gasta.

Lo peor: la horrible traducción china con que nos torturan. Esos pronombres sobrantes y el uso de la primera persona junto con el título y apellido del interlocutor son de un grimoso...

Muy bueno: el chiste metalingüístico de esta semana: que House salva un paciente a la semana.

La incógnita: ¿quien es es suicida que se pone en manos de un médico cuya frase favorita es "Prueba, a ver que pasa"?