13 abril 2006

V DE VENDETTA, DE James McTeigue

En 1982 Alan Moore y David Lloyd comenzaron la publicación seriada en la revista británica Warrior de V de Vendetta. Su publicación se vio interrumpida por la muerte de la revista, y no sería retomada hasta 1988, desde la editorial americana DC. Para la ocasión se exigió que el cómic debía ser a color, de lo que se encargó el propio Lloyd con resultados aceptables.
No me extenderé más respecto al tebeo, dejamos lo dicho como marco para entender la película.
Bueno, sí: V de Vendetta es una obra maestra.
Los hermanos Wachovsky vienen del mundo del cómic, antes de arrasar en al cine con Matrix, y son, en su faceta de productores, los responsables de trasladar las páginas al celuloide. V de Vendetta, el film, no es una obra maestra. Quede claro. Sin embargo tampoco podemos decir que sea mal cine, ni siquiera una traición al espíritu y en buena medida al cuerpo del la obra original.
Si comparamos, tenemos que reconocer que la plástica del dibujante, claustrofóbica, oscura e irreal, ha sido respetada. También el contenido político, un alegato contra los autoritarismos puro y (muy) duro, un cuento, una fábula donde se pone a prueba, en su discurso, los límites morales del espectador: ¿La libertad debe ser a cualquier precio? Que James McTeigue (director de la peli a la sombra de sus productores) refresque una historia enmarcada en la guerra fría y la era Thacher con constantes alusiones a la situación política actual (diría tan convulsa éticamente, al menos, como aquella) es lógico, y está bien hilvanado.
Por otro lado, y en aras a su exhibición para un público mayoritario (la cinta es para mayores de 13, no de 18, pese a su cruda violencia) se suavizan demasiados aspectos. Hay en V una mujer que, encarcelada, escribe un diario. Es uno de los momentos más bellos del relato (en ambos medios). Lo hace en papel de váter, y lo esconde en el propio inodoro. En la cinta. En el cómic, lo hace en su cuerpo. Es un detallito, sin importancia pero significativo del difuminado de las aristas, ásperas, que el tebeo no teme: V en más humano, en el film. Incluso sensible y afectuoso. Hasta bufo (esa escena, con un delantal de flores friendo huevos…). V en el papel es cruel, duro, inhumano. Pero valiente, idealista, igualmente sensible mas nunca blando. V es un símbolo, y es símbolo de Anarquía, concepto vetado de los labios enmascarados del terrorista cinematográfico. Hay más suavidades, se las dejo a ustedes.
Y hay, en aras de buscar un final más Hollywood, una traición final hacia el papel que juega la muchacha Eve, protegida del terrorista. Los planes de V respecto a la chica, claros y consustanciales al mensaje del tebeo, son totalmente desdibujados del guión cinematográfico, y así, al final, no encontramos una respuesta sólida (se nos da una, absurda) al por qué V rescata a una mujer de la calle y la somete aun duro viaje iniciático contra su voluntad.
Son cosas que, ojo, no enturbian los buenos resultados, en general, de V. Porque si algo tengo claro es que nadie está por encima de nadie, y si el juego de comparativas es inevitable (qué porras, y nos divierte), el cineasta y sus productores son tan autores como Moore y Lloyd, y lo que vemos es obra de otra sensibilidad, y es esto lo que debemos juzgar, en sí mismo.
Así vista, V de Vendetta constituye una película bien realizada, donde prima un discurso sobre los efectos especiales o la acción non-stop. La historia mantiene el diálogo político, radical y valiente, con nuestro tiempo, y propone al respecto ideas nada pacatas, defensa de la libertad y del pueblo como verdadero poder real, único capaz de cambiar las cosas.
Bien interpretada (Natalie Portman salva un papel difícil, que en otras manos sería estereotipado), de realización impecable si bien impersonal (muy bien las escenas de violencia, frenéticas y confusas, transmiten la confusión y verdadera indefensión de las víctimas de V), V de vendetta es cine comercial inteligente, que busca el diálogo con su público además del mero entretenimiento. Y eso es, a día de hoy, algo raro de ver.
Y claro, tras verla, he recuperado el cómic, leído hace años. Comienza, pues, el verdadero viaje a la fascinación.
UUUUU

4 comentarios:

Sonnet dijo...

la vi hace una semana y me gusto bastante. saludos.

Santiago Fernandez dijo...

Si bien la película es buena, entiendo bastante bien al barboncito de Moore cuando dice que el guión era estúpido. Si no hubiera leido el comic, probablemente la cinta me hubiera encantado. Desahogo el argumento en:
http://cazador-de-opio.livejournal.com/29402.html

Señor Punch dijo...

Hola a ambos.
Santiago, yo creo que el Moore es una reacción lógica: si uno, como lector, ya es sensible a los cambios, no quiero ni imaginar al propio autor.
Pero con eso no me desdigo, ¿eh? yo creo que es una muy digna versión (recalco lo de versión) del cómic :)

Señor Punch dijo...

...creo que EN Moore...