14 agosto 2006

ni idea, pero lo tengo todo

Gracias a las nuevas tecnologías y al rápido acceso a la cultura que ellas nos permiten, se ha generalizado una nueva conversación, o al menos se ha pervertido su significando.
Mírenlo como un chiste:

Va un tío y le dice a otro
-Oye, ¿te gustan XXXXX (escríbase el nombre de un músico o grupo cualquiera)?.
-Oh, sí, son la leche- responde el otro.
-¿Ya has oído el último?
-Ni idea, no sé cual es el último, pero lo tengo todo.

Ja ja ja ja. Aplausos. Se cierra el telón.

Conste que es verídico, me ha pasado. Más de una vez.
La realidad es que hace diez años o quince, "tenerlo todo" era signo de inquietud, de tenacidad y de cultura. Bien a través del copiado en casette o apoquinando de tu blosillo (ahí cada economía haría lo que pudiera), "tenerlo todo" equivalía primero a descubrir un autor, luego, y porque con ese disco revelación te atrapaba, buscabas los previos, de tratarse de un artista no novel, y cómo no, comprabas puntualmente sus nuevos trabajos, asistiendo en tiempo presente al crecimiento de ese grupo, asombrándote con ese nuevo giro en su música cuando ya te parecía imposible que te volvieran a sorprender, o defraudándote con el nuevo disco...
Hoy no, hoy "tenerlo todo" equivale a darle a un botón.
Dios bendiga a los animales de carga, sí, porque han democratizado el acceso a la cultura aunque les pese a la SGAE y a quien no sabe ver en ello a un aliado para la industria del ocio (llegará a serlo, no lo dudo) en vez del enemigo a batir. Pero lamentablemente se ha llegado a usar como aval económico (ya menos, cada vez la banda ancha es más patrimonio de todos), demostración de algo, de "Yo puedo tenerlo todo porque puedo pagarme este juguete con el que puedo tenerlo todo", y éso es lo contrario a la experiencia cultural que supone el coleccionismo auténtico de música (que entiendo como he dicho antes). Ellos lo tienen todo, pero no lo entienden en absoluto. Porque quien "baja" diez discos a la semana no los procesa, no puede, y mucho menos los va a experimentar del modo correcto.
Yo, por edad, he crecido con Pixies, disco a disco. Y con Depeche Mode y con Sonic Youth, y PJ Harvey, y The Smiths (descubiertos con The Queen is Death), y con... Su trabajo me ha ido impactando, año por año. Lo tengo todo porque de un modo natural, y vital, y coetáneo a cada lanzamiento, lo he mamado. Lo tengo todo y lo sé (casi) todo. Porque lo viví, porque no le dí a un botón, porque entiendo la música como un placer propio de la cultura, como acción culturizante, y no como deseo posesivo.
Quizá por eso no bajo discografías completas. No me gusta. Si descubro un nuevo grupo (¡por ejemplo, Centro-matic, el mes pasado!) no arraso la red para "tenerlo todo". Puede que poco a poco, si me lo piden la cabeza y sobre todo el estómago o el corazón, adquiera discos de su consistente pasado... pero jamás le daré a un botón sobre "discografía completa"
Porque la música no quiero tenerla. Éso no me llena. Yo prefiero vivirla.

7 comentarios:

fnaranjo dijo...

Me levanto y aplaudo, compañero. Que lo sepa...

laputalavirgen dijo...

hay muchas clases de frikis, y hay que tener en cuenta que los frikis evolucionan también, nació el frikismo musical con el friki de vinilo; le sucedió el friki de cassette que aunque era de ínfima calidad podía abarcar bastante más; para compensar las deficencias del friki de cassette llegó el friki de compact disc que abandonaba la grabación analógica por la digital que aunque teóricamente pudiera ser de inferior calidad no era una diferencia alarmante además de que se compensaba con el hecho de que no se deteriorase(cualidad) fuera parte de conservarse su capacidad multiplicatoria(cantidad); en el salto de lo analógico a lo digital lo cierto es que se perdió cierto encanto, fue como sacrificar la onda(esencia del sonido)por el dígito, la informatización convertía la música en datos,

el último friki musical es el de disco duro, los discos duros nos salen al giga(parece que hablo de pescados y no de arte)ya más baratos que los dvd regrabables, el friki de disco duro tiene acceso a todo y quizás sea cierto eso de que quien mucho abarca poco aprieta, y quizás sea en parte cierto que con este abarcamiento progresivo se ha perdido parte de la esencia original, que la fuerza del cariño se ha difuminado en un abrazo que se nos ha ido de las manos, pero esto creo yo sólo afecta a los viejunos, los que vivieron con la aguja antes que con la lente,

realmente la música sigue siendo música, cambia el formato pero no la forma, cambia el acceso al objeto pero no desaparece el objeto del deseo, que sí, me dirá el viejo, que ya no se desea como antes, pero sí que se desea, el concepto de coleccionista se metamorfosea, hoy hay tanto donde elegir que es imposible "tenerlo todo", antes podías centrarte en algo y en torno a ese algo giraba tu frikismo, ahora el friki lo tiene más difícil, tiene la tarea adicional de buscar su onda en un abanico inmenso de posibilidades frikunas, seguirá coleccionando claro pero su colección no pasará tanto por tenerlo todo de un alguien si no más bien muchos algos de un todo, y creo yo que es mejor tener un poco de todo que un todo de poco, así nos enriquecemos nosotros y se enriquece la cultura que habrá de responder a nuestras exigencias, quizás los únicos perjudicados sean los propietarios de las discográficas, pero ese es un problema menor que creo también puede solucionarse,

todos creemos en la cultura libre(esto debiera ser redundancia pero aún no lo es por desgracia), ahora lo que hay que intentar es conseguir que esa fe no tenga connotaciones compasivas, como si habláramos del derecho a la vida de un ciego, hay que tener una fe ciega pero fuerte, entusiasta, la cultura está viva y crece, y ha llegado el momento abueletes de que eche alas y abandone vuestra estantería, tranquilos, seguiréis siendo sus padres y os seguirá queriendo, queredla vosotros como hasta ahora habéis hecho(no seaís de los "pedorros" chochamente reivindicativos),

Saludos membrales.

yahelona dijo...

Genial, has expresado perfectamente lo que llevo años(como 3 no mas) intentando explicarle a mis amigos usuarios de adsl. no entiendo, comprendo ni comparto el concepto "lo tengo todo" si no lo escuchas y, muchas veces, ni siquiera les gusta...

El Nota dijo...

Adoptando mi identidad secreta de abuelo Cebolleta, recuerdo una vez, que entró en una librería un tipo, extendió los brazos y dijo: "Quiero así de libros". El librero, sin pestañear, seleccionó los libros más caros que se ajustaban al espacio marcado por el cliente y se los entregó. El tipo tiró de Visa y se fue sin mirar siquiera qué libros había comprado. Lo asombroso de la anécdota no es que el tipo tuviera que llenar una estantería con libros que nunca iba a leer. Lo asombroso estaba en que, como nos dijo luego el librero, no era algo tan raro como parecía.

Un par de años más tarde empezó el proceso de democratización de esta privilegiada costumbre con los coleccionables. De libros, de juguetes, de cajas de música, de coches, relojes, estilográficas, películas de Bogart... Lo que antes ibas comprando poco a poco, en diferentes sitios y según te gustaba más o menos, ahora lo tenías masticadito en tu quiosco habitual.

Las redes p2p no son más que el siguiente paso en esa evolución. Mismos animales con diferentes pieles.

Señor Punch dijo...

Muy muy buena la de la librería.
Creo que aquí está el asunto: no es frikismo (como apunta laputa), es capitalismo. El freak lo es por su amor desmedido, y tenerlo todo de su aficción es disfrutarlo todo.
Yo hablo de pura ostentación como demostración de índole económica, nunca cultural (que hay mucha gente con discotecas-librerías-dvdtecas inmensas y que las disfruta y disfrutó a tope, y ole por ellos).

Ah, Francisco, gracias por los aplausos... ya sabe que me ruborizan ;)

Iñaki dijo...

pues yo si tiro de discografias completas, claro que normalmente esucho uno o dos como mucho y voy acumulando y poco a poco y con el tiempo voy escuchando...en dos semanas me he bajado 35 discos, galaxie 500, spiritualized, spacemen 3 etc...y llevo un tiempo escuchandolos sin parar, claro no todos, pero vete a saber cuando me volvere a bajar musica, lo hago asi, es tener para cuando la experiencia sea la adecuada escucharlos, ejemplo el perfect prescription de spacemen 3, lo tenia bajado y olvidado por ahi, el otro dia me dio el punto y me lo puse, flipe, me encanto, mucho y mas... claro prefiero comprarmelos, normalmente lo hago, pero si estoy en mi pueblo y no tengo tiendas a mano... tampoco hay que ser tan taliban, ni en contra ni a favor...

Señor Punch dijo...

Iñaki, yo generalizo, claro, y hablo de un caso muy normal, además, y no desde una óptica talibán, sino desde el desprecio ante ciertas actirudes que no me gustan (otro día me pongo contra los que escupen al suelo, que me dan bastante asquito). No parece ser tu caso, desde luego, que además de buen gusto recurres al asno por cuestiones distintas a las que yo expongo :)
Por cierto, yo estoy con el empleo de e-mule, por democratizar la cultura...pero no como otro electrodoméstico altoburgués, que es en lo que se está convirtiendo... no dudo que en el fondo estamos de acuerdo ;)