18 noviembre 2006

más listo que el tebeo 1: lo innato

Extraigo mis propias palabras de una discusión, para inaugurar sección de continuidad sobre el ARTE de narrar en imágenes que son los tebeos.

Pretendo en diversos posts divagar sobre la realidad artística del medio, más allá de lo meramente opinable, buscando fundamentos. Es un viaje anárquico, medio improvisado, donde espero que el tema de fondo sea lo artístico como objeto, y cómo en definitiva los tebeos son materia artística del mismo modo que lo es la pintura o la literatura, pese a ser, evidentemente, un arte nuevo y joven. En mi empeño me avalan mis estudios de Historia del Arte y de Restauración artística, pero siempre en lucha con la pesada empanada mental de mis ideas caóticas y desordenadas: veremos, pues, qué sale de todo ello.

En principio me guía el deseo de lanzar ideas en bocanadas, nada por tanto demasiado articulado pero sí un portal a la reflexión o discusión sobre una idea básica (en el fondo un blog no debería ir más allá).


Aún hoy en día hay ese eterno señalar como menor, inferior, al cómic frente a la literatura y otros medios de expresar cosas, de contar.
Evidentemente nadie puede comparar un arte milenario, el del escritor, con algo nuevo como la historieta, pero en potencia las búsquedas de la narrativa gráfica (el contar con imágenes) ya están en la pintura prehistórica, por ejemplo en esta escena de caza.

Contar con ideogramas e imágenes está en nuestra génesis. En este ejemplo apenas se pergreña un acto, pero esconde mucho más que la mera captación de un instante. Si hay caza, hay preparativos, y hay consecuencias. Se caza para comer, para usar de abrigo la piel, los huesos como útiles. Si se caza hay técnicas de caza, trampas, quizá oraciones propiciatorias. Y hay quien caza, y quien espera. Muchas historias.

Despreciar los cómics es despreciar,en cierto modo, la facultad humana de narrar, y la necesidad innata de hacerlo incluso con imágenes, ya no sólo con palabras.

Porque de esta imagen levantina a la secuencia de imágenes, les aseguro, hay poca distancia.


Continuará.

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