04 diciembre 2006

más listo que el tebeo 2: en secuencia

Ya vimos (pinchar enlace al final) cómo una imagen siempre, desde las pinturas rupestres, es más que una instantánea. Una imagen representa y cuenta, nos relata un lapso de tiempo que va más allá de los márgenes de lo que escenifica. Pero por eso mismo es normal pensar que buscaríamos formas de captar ese tiempo, no sólo de representar su esencia en una imagen única. Así nace la pintura se secuencia, y desde hace mucho tenemos representados en diversas escenas pintadas (y consecutivas) una historia. Que puede ser tan simple como contarnos las labores de la siembra.


O más sofisticada: Este otro ejemplo (pinchando en la propia imagen, lo veréis a gran tamaño), una predela del siglo XV, nos cuenta en una sucesión de tablas la Pasión de Cristo, ni más ni menos.



Sucesión consecutiva de imágenes: una imagen, la oración en los olivos, otra el prendimiento, le sigue la flagelación, la subida al Calvario y el desenclavo de Jesús yaciente.

Y entre escenas, elipsis, “supresión en la construcción de algún elemento sin que quede afectada la claridad del sentido” (la más notoria, la crucifixión, que el autor no quiere que veamos representado).
Bien, si no lo habéis visto, estamos hablando de formas y mecanismos de narrar secuencialmente, y las veremos nuevamente en la historieta. No digo, obvio, que este retablo o la pintura egipcia sean historieta, sino que la necesidad de contar, de narrar en y con imágenes genera fórmulas y dinámicas de un modo casi natural. Quien piense que el cómic “no es para él”, o que es cosa de niños, o de jovenzuelos guarros, o de controladores aéreos, zurdos, sajones o doncellas vestales, niega lo evidente: la historieta se enraíza en una necesidad universal que venimos utilizando desde hace miles de años, de modo que quizá estés anteponiendo lo contado (no te gusta Mortadelo porque es para críos) al lenguaje con que se nos cuenta (crees que como no te gusta Mortadelo, el medio historieta no te gusta y es infantil). Mal hecho.

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Más listo que el tebeo 1: lo innato

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