27 febrero 2006

Los Planetas

Resulta que se ve Mercurio.
Sí, sí, el planeta. A ojo, desde su ventana (si ésta apunta bien, y con vistas). Lo explican aquí.
Les dejo una foto (señoras y señores: el puntito, en el cielo, sobre el horizonte).

Es un Universo maravilloso.
(jeje, ¿alguien creía que este post sería musical?)

26 febrero 2006

CAT POWER-"The Greatest"

Será políticamente incorrecto empezar así, pero no puedo aguantarme: qué mujer más guapa. Y yo perdiéndome su música y fotos promocionales todos estos años.


Ahora, a lo estrictamente musical:
Chan Marshal arrastra una larga carrera (diez años) como folk singer de cuño indie. O dicho de otro modo, insegura y agreste, espontánea y encantadora como icono (como persona, más que dificil, me temo).
En su último disco llama la atención el cambio de pelaje, virando al cálido soul, dejándose arropar por músicos veteranos (de la banda del mismísimo Al Green, ahí es nada), para engalanar su folk austero e íntimo.
Pero esto da igual cuando a menda, que la descubre aquí y ahora, le hipnotiza sobre todo esa voz, entre el prototipo de folk woman sensible, el nervio de PJ Harvey y la pereza hipnónica de Mazzy Star. Y eso significa que uno va a quedar atrapado, va a necesitar bucear en la discografía de Cat Power (ya parcialmente descubierta e igualmente recomendable) para continuar el exquisito goce de esas canciones frágiles, misteriosas y preciosas. Porque es dificil no caer rendido ante delicias del calibre de “Where s my love”, la nervuda “Love and comunication”, entre el soul y el blues, o la maravillosa titular, “Greatest” que abre este disco, uno de los primeros que ya están llamados a destacar este 2006.
UUUUU

25 febrero 2006

Trabajamos en su servicio, disculpen las molestias

Pues ando yo intentando una novedad. Tras no pocos intentos, me paso a Castpost.
A partir de ahora con cada entrada de un disco se incluirá este reproductor.



Éste conecta directamente al servidor donde el "Geniecillo Bueno de la Promocion Cultural-Musical" os brinda la posibilidad de escuchar una muestra del disco comentado. Parece que con este sistema no podréis bajaros el archivo, pero sí escucharlo pinchando play... recomiendo que tras darle al play, pauséis la reproducción y esperéis a que cargue del todo en la barrita horizontal, para escuchar el tema en cuestión sin problemas.
Conste que este "servicio" tiene un único objeto, la difusión musical, para convencerles de la adqusición en su tienda favorita del disco en cuestión. Por lo mismo, el enlace no será indefinido, y en un tiempo prudencial en "Geniecillo Bueno de la Promoción Cultural-Musical" lo eliminará del servidor :)
Espero que si algo no acaba de funcionar o si es facilmente mejorable me lo hagáis saber en los comments (quienes me conocéis, también en mi correo personal, claro). Arriba mismo tenéis una nueva entrada musical (y unas fotos de una chica wuapa wuapa wuapa).

23 febrero 2006

LIGHTNING BOLT-“Hypermagic mountain”

Madre mía: ¿De dónde han salido estos animales? ¿Conocen las autoridades sanitarias USA de tamaño artefacto? Seguro que no, porque ésto, en según qué volúmenes y circunstancias, debe ser cualquier cosa menos inocuo.
Para empezar, hay que preguntarse si lo que leo es posible: ¿tódo este pollo lo arman dos tipos, sólo dos, con una batería y un bajo?. Claro, hombre, es lo que tienen los cócteles Molotov, son tan destructivos como básicos.
Y en segundo lugar, dejemos algo claro: aquí ni vale la pena hablar de las canciones (jaja), matices (jajaja) o cualquier otro asidero. Déjalo en que te la meten gorda o a toda leche, pero siempre afilada y oxidada, que es más doloroso.
Hypermagic Mountain es una barrabasada que se merienda el metal y el hardcore más salvajes y regurgita un monstruo veloz, extremo, free, donde se suceden los hostiazos sonoros, las repeticiones frenopáticas, las voces distorsionadas, el ruido y toda la furia a la que no han sabido llegar ni Slayer ni los primeros Hüsker Dü. Vamos, que lo de Lightning Bolt no es plato para todos los paladares, hasta me atrevería a decir que para escuchar Hypermagic Mountain se requiere de su momento y que no siempre van a entrar (de hecho, puede que muy pocas veces lo haga).
Pero si encuentras el puntito extremo en tu vida, vas a disfrutarlo más que una montaña rusa dentro de un volcán.
Qué castañazo.
UUUUU

22 febrero 2006

Mogwai Action

Vuelven, poco a poco.
Un single de adelanto, con tres temas. Se reconocen sus modos, sus melodías lánguidas. Y poco a poco las guitarras envenenan la columna melódica, el ritmo férreo. Las guitarras se imponen, lo invaden todo.
Sí, ya nos los sabemos, son Mogwai, éste es su sonido. Y uno sigue prefiriendo al original a todas las copias. Vuelve el ruido.
Es un alegre reencuentro, veremos qué nos depara el LP (Mr. Beast, se llamará).

20 febrero 2006

El flash


el flash cansado
¿Pero después de El Príncipe Valiente aún quieren más?.
¡¡¡Déjenme descansar, hombre!!!








19 febrero 2006

PRÍNCIPE VALIENTE 8: Estodigo (sobre las polémicas y concluyendo)

Pues acabamos haciendo honor al nombre del blog. De todo lo comentado, digo, y digo ésto:
¿Es Valiente historieta o no lo es?:
Para menda, sin duda, no hay polémica respecto a si Principe Valiente es o no es un cómic. ES, y magistral. Ya lo cuento en Príncipe Valiente 4: La polémica eterna, pero lo reitero.
Vale que puede en ocasiones caer en formas de narrar anteriores a la narrativa del cómic (¿anteriores? Mejor diferentes), pero yo más bien aprecio en el estilo y la forma de Valiente una opción estética. Foster comete la osadía de, sí, acercarse a otras maneras de contar que eran ignoradas por el medio historietístico, soluciones en principio arcaizantes que domina y aplica, no para negar lo que de bueno tiene el cómic como narración, sino para enriquecerlo. Su opción aquí, incluso (que lo dudo) si es por casualidad o conjunción astral, logra un aire de Texto Heróico, Bíblico, Mítico con mayúsculas más cerca de Homero que de las obras de cómic que la preceden (y que nunca antes habían logrado esa condición mitológica y eterna que posée la vida de Valiant, si me apuran). Y ésto no lo logra enfatizándolo, como una mala película patriotera. Lo consigue forzando los recursos del cómic (elipsis entre viñetas, duración del intervalo temporal reflejado dentro de la viñeta y contraste entre lo representado y lo escrito, planificación de página…)

Y sobre la edición de Planeta, si bien hay mucho y bueno (la limpieza de las tintas, que se aprecian perfectamente, la traducción, la rotulación de textos) tengo que lamentar que el tamaño no sea el propio (piensen que estos dibujos se reproducían a toda página en un periódico) y sobre todo que el color no busque imitar lo que una vez, hace 40 años, fue. Aquí, simplemente, se vuelve a colorear. Quizá, de acuerdo, respetando la gama de los originales (una cota verde es verde, no roja o violeta), pero se hace desde el gusto contemporáneo y con las técnicas, infográficas, propias del siglo XXI. Degradados, texturas casi fotográficas (esos cielos...) , todo ello en un tebeo, recordémoslo, que comenzó a publicarse en los 30...
Apuesto que en veinte años se verá ésto con mayor claridad, y quedará como un trabajo muy propio de nuestra época, y se mirará con, incluso, simpatía. Es un magnífico trabajo, puntillista y elogiable (si bién en ocasiones se descuida el detalle -vital- de que una página debe guardar una harmonía tonal general). Pero no evoca, en lo más mínimo, lo que debió de ser Valiant en su día, en aquellos periódicos dominicales.

De todos modos, cabe la espera y la prudencia. No desechemos la posibilidad de que el primer número sea un traspiés, que el resto de la obra (hablamos de un coleccionable de 26 volúmenes de más de 96 páginas cada uno) discurra por caminos más acertados. De hecho los libros 2 y 3, sin apostar por el cambio, parecen moderar estos peros.

Acabemos esta serie, finalmente (o mejor: ¡por fin!), dejando hablar a Foster como mejor sabe: con su obra, con este original que deja a todas las reedidiones españolas en vergonzantes pañales.

18 febrero 2006

PRÍNCIPE VALIENTE 7: Restaurando cómics.

Como dije, la nueva y polémica restauracción que se hizo de Príncipe Valiente fue criticada por todo tipo de voces: desde la del comprador hasta la del experto en tebeos. No la del restaurador de arte.
Hasta que menda se dedicó a intercambiar algunas cartas con Álvaro Pons (La Carcel de Papel) y, posteriormente remití la misma misiva a Pepo Pérez, ya que por su conCdearte se me hacía un guiño en calidad de restaurador aquí, y a propósito de la nueva edición de Valiente por parte de Planeta (por cierto, la foto es de la red, no me busquen en ella ni me pregunten por qué obra se restaura en la imagen).
La carta de marras, la que sigue:
Hola Álvaro.
El asunto Príncipe Valiente está al rojo, je... y yo que aún ni lo tengo, apenas puedo pronunciarme.
Sin embargo, sólo por lo poco visto (publicidad) y leyendo los ya muchos comentarios, sí que puedo permitirme deir de lo que conozco.
Me fascina la recuperación de clásicos, pues evidencia lo particular del medio. Pero ante todo quiero advertir que habría que hablar de recuperación, o recreación. No restauración. Porque se restaura sólo original artístico. La mano del técnico irrumpe con osadía en el espacio físico de la obra: limpia sus barnices, recupera el soporte perdido, asienta esas policromías que en su día fueron aplicadas con maestría y que hoy están a punto de caerse, como un polvillo reseco.
Y luego, tras Conservar (impedir y frenar las causas del deterioro), viene la labor de Restaurar (devolver la undida y los valores de la obra), siempre escapando de falsificar (la mano del restaurador nunca se confunde con la del artista dentro de la obra restaurada). Una vez devuelto el esplendor a lo que el artista nos dona, se debe conseguir que lo perdido (esos blancos en medio de un cuadro) no se vea como insultantes pérdidas, agujeros que rompen la unidad. Ésto, por no falsificar, se hará SIEMPRE recurriendo a técnicas diferentes a las empleadas por el artista (ergo, no usarás óleo para restaurar pérdidas en un óleo, optando por acuarela, maymeris o lo que sea)
En restauraciones cinematográficas, donde también existe un soporte físico concreto (recuerdo la aparición hacia el 84 en un frenopático de una bovina original de la Juana de Arco de Dreyer, su recuperación-estudio-restauración nos permite hoy conocer esa maravilla), también podemos hablar de trabajo de restauración, con particularidades, seguro.
Bueno, al final quiero explicar que en los cómics el arte no es 100% Un Objeto, porque el resultado final es una mezcla (página de lápiz, otras de entintado, a veces el color es mecánico, indicado a “fábrica”…) y todo junto impreso en cientos de soportes...vamos, es, más que otros muchos, un arte industrial. Hombre a veces no, cada plancha es dibujo-tinta-color directo. Podrá restaurarse cada página, entonces.
Se puede restaurar, en este sentido, un original de Foster.
Pero ¿cómo se restaura Prince Valiant? (miles de páginas, originales, supongo, perdidos…). No, no es eso... se puede Recuperar el cómic, sus valores. Eso ha hecho García (pues supongo que ni se acercó con un hisopo, disolventes y pinceles a las planchas de Foster). Ha estudiado originales, ha buscado fuentes y ha reinterpretado la obra, las Sundays, desde su criterio, respetuoso o blasfemo, eso no lo puedo decir.
Y sigo pensando que hay en todo ésto un campo de estudio, en la recuperación de cómics, en metodología y criterios, que está absolutamente virgen. Como muy bien has defendido en otras ocasiones, son necesarias cátedras, estudio universitario. Y no hay (¡¡¡Ay!!!)
(Príncipe Valiente, contra los restauradores)

Ya tengo, finalmente, el tebeo de marras (3 números), polémico y esplendoroso. ¿Y? ¿Estamos ante una recuperación fiel de una obra añeja?¿O ésto es otra cosa? ¿Qué me parece todo este meollo?
Bueno, mañana será otro día. Final y concluyente.

17 febrero 2006

PRÍNCIPE VALIENTE 6:La edición de Planeta.
La editorial Planeta anunció, hace tiempo, que se disponía a recuperar la obra de Foster. Ésta sería la Gran Ocasión para hacerse con Príncipe Valiente en su edición definitiva en castellano. Se sabía que Adolfo García había estado trabajando, de modo altruísta, en la restauración del tebeo, de algunaas de sus planchas, y que sus resultados habían asombrado a Planeta. Planchas trabajadas por García fueron expuestas y alabadas. Era, parecía, la definitiva. Por fin.
Pues no. Porque esta nueva edición ha supuesto una revolución en el mundillo: Por todas partes los aficionados regurgitan sapos y y culebras, y los expertos tampoco parecen contentos.
Sí se defiende que la reproducción respeta como nunca la línea, el detalle de las tintas de Foster. Sí se supone una traducción cuidada y una rotulación (recuerden, la caligrafía) adecuada.
Pero el color… ese color…


El evidente uso del retoque infográfico, empleado desde una sensibilidad tan de hoy, tan dosmiles, ha sido criticado. Con saña.
Así, y al respecto, Rafa Marín comentó:
Parece haber un exceso de color: los cielos de muchas tonalidades inexistentes, cada detallito que se ilumina en demasía (lo que obliga, en ocasiones, a rotular en blanco). Casi podríamos decir que el color no parece al servicio de la historia, sino al contrario
Pepo Pérez, en la misma línea, critica en su blog:
El coloreado está hecho al gusto de ahora, y no respeta ni el espíritu ni la letra del color que aparecieron en las planchas originales de Foster. Cuando digo al gusto de ahora, lo digo peyorativamente, porque me estoy refiriendo a ese gusto por el color hortera y antinarrativo donde el Photoshop canta por alegrías con todos sus filtros, pinceles húmedos y acuarelados, degradados, efectos de aerógrafo y paletas de miles de tonalidades, todas ellas de colores saturados y utilizadas a ser posible en una misma viñeta.
Álvaro Pons, en su Cárcel, comenta, algo más benévolo pero igualmente severo:
Es cierto que Foster usaba las acuarelas para matizar levemente la iluminación que daba con las tintas y en las planchas de periódico se puede ver perfectamente como las cotas de malla se iluminaban con el color y como las sombras eran ligeramente resaltadas con el color. Pero en la edición de Planeta, el colorista, al intentar reproducir estos efectos, ha pecado de dos grandes errores: primero, exagerarlos en exceso, perdiendo esa elegancia inicial de Foster; segundo, y más grave, cometer errores de principiante en la iluminación. En la generación de volúmenes no se mantiene una uniformidad de la iluminación, de forma que, en una misma figura, parece que la iluminación es distinta en cada zona (…)Afortunadamente, este error no es sistemático en todas las páginas y se dan muchas planchas en las que apenas se intenta buscar este efecto, logrando una más que correcta coloración.

Resumiendo: Se defiende esta edición por sus virtudes (traducción, rotuación y sobre todo limpieza de la maravillosa línea de Foster...comparen las viñetas que Pons colgó en su blog, la primera de Ediciones B, la segunda de Planeta)

Aquí la de Ed. B:

Y la nueva de Planeta:...pero se evidencian fallos que la alejan de la ideal. Se cuenta de la francesa de la editorial Zenda, y a juzgar por la muestra que encontré, diría que, efectivamente, es por o menos muy buena… también he leído críticas, precisamente en los comentarios vertidos por Jose Pablo Vergara en el anterior enlace de Pons, así que lo mejor les dejo una foto de esta edición,para que comparen y saquen conclusiones).

(Página de la edición francesa -Zenda-)

Resumiendo: se ha criticado este nuevo coloreado de Planeta, se ha hablado de su restauración, de lo fallido del enfoque y de que ésta ha sido una oportundad perdida.
Quizás.
O quizás tengamos que matizar.
Porque, desde luego, ésto no es una restautración, ni muchísimo menos. Seguimos mañana, y les contaré algunas cosas de la restauracón de arte, tal como hoy se entiende (porque eso soy, restaurador, y si de algo entiendo, es de criterios de restauración, mucho o poco, pero algo).

16 febrero 2006

PRÍNCIPE VALIENTE 5:Las ediciones de Valiente en España

Los tebeos no son cultura. No se defienden, no se conservan, no se cuidan.
No es verdad, o casi, pero la realidad es que cuando una editorial se enfrenta con ilusión a la recuperación de un clásico, lo hace, bien por ineptitud, bien por falta de recursos, bien por no exisir originales, mal.
Es otra menira: hay mercados (no el español, en general) donde, a veces, se cuida la reproducción, se respeta el tamaño original, se cuidan los colores, la traducción y la rotulación (porque en cómic la caligrafía de los textos puede ser de enorme importancia).
Veamos ahora la suerte que ha corrido en España la epopeya de Príncipe Valiente:

En los 60 Dólar brindó una primera edición apaisada y en blanco negro. Fue una edición popular y económica(ésos son los datos que encontré en la red, que de primera mano lo desconozco).


En los 70 Burulán reeditó Valiant, remontando páginas, desordenando viñetas y recoloreando. De esto de volver a colorear a Foster hablaremos otro día, por cierto. Por ahora, observen una página que, creo, es de esta edición poco afortunada:


(una vez más, soy inuitivo, y asumo que la página es de Burulán, aunque aquí estoy bastante seguro de ello)

Entre los 70 y 80, B.O. volvió a la carga, esta vez eliminando el color.

En el 83 Bruguera hizo la gracia de sacar en un formato novela de bolsillo una edición demasiado minúscula para pararnos en ella (Colección Pocket de Ases). Obsceno.

A finales de los 80 Ediciones B nos brindó la, hasta ahora, última reedición. Es la que yo tengo, y no es nada del otro jueves, si bien al menos sí es cronológica y no se remontan viñetas (ésto es, por ejemplo, convertir una página normal en dos de formato apaisado). Lo peor, amén de unas traducciones pobres (dice quien sabe) y una caligrafía que poco tiene que ver con la finura del original, fueron unas primeras entregas donde la línea del pincel se saturó de tal modo que apenas, en muchos casos, no se puede apreciar el arte de Foster: Sólo observad esta viñeta para comprobarlo (robada a La carcel de papel). ¿Qué demonios es la primera viñeta?¿y qué me dicen del suelo en la segunda?

Mañana la recuperaremos para establecer una comparativa (y responder a ambas preguntas, de paso).

Pues así las cosas, hace unos meses se supo que Planeta preparaba una reedición, una nueva, restaurada, perfecta y maravillosa. Bueno, veremos…

15 febrero 2006


PRÍNCIPE VALIENTE 4: La polémica eterna

Bien: Príncipe Valiente se reconoce como un clásico entre clasicos, y en cualquier lista de los más grandes tebeos de la historia, raro es que el nombre de Foster no aparezca, con su saga medieval, entre los diez primeros.
Sin embargo, cuando Álvaro Pons nos hablaba de Valiente en sus “Tebeos Favoritos”, terminaba su artículo diciendo:
Queda aparte la anécdota de muchos que siguen sin entender la magna obra de Foster, afirmando que “no era un tebeo”, por incluir los textos a pie de viñeta. Y me permitiréis que ante semejante afirmación sólo pueda decir: “menuda gilipollez”.
(aquí tienen enlazado el artículo entero)

Casi parece una sentencia a la defensiva, ¿verdad?.Y ¿por qué?. Bueno, veamos una página de Príncipe Valiente (os cuelgo una en blanco y negro, dejemos el color para futuras entradas de la “serie”).


Es obvio que Foster no utiliza aquí bocadillos de texto, los globos de diálogo que son parte consustancial (o casi) al medio. El tema es que Foster prescinde de ellos en toda, toda la obra, en favor de esos textos de apoyo bajo las estampas/viñetas. Y ésto, tan excepcional, levanta ligeras ampoyas entre los críticos. Los hay que mantienen que Valiant es cómic, los hay que defienden lo contrario.
Por ejemplo, Pepo Pérez, crítico de la cosa y dibujante de comics, defiende a Foster como autor NO de cómic, sino de Cuento Ilustrado. Dice además que:
Cuento ilustrado no significa tampoco nada peyorativo para mí. Ni implica que Foster no supiera usar los planos como el mejor. Pero lo que hacía era mayormente cuento ilustrado (…) Que uses distintos planos y compongas la página no quiere decir que estés usando el lenguaje puro del cómic. (…)Si usas un texto a pie de viñeta tipo, digamos, opción A) reiterar lo que ya se ve en el dibujo, estás redundando, justo como en los cuentos ilustrados.
O bien Si usas un texto opción B), es decir, un texto donde te cuentan cantidad de acciones y tú sólo ves una sola en el dibujo, eso sigue siento relato ilustrado.
Los textos tipo A) y tipo B) son los que podemos encontrar en PV.


Pepo razona con argumentos poderosos, y sus razones, al completo, las podéis leer en este enlace , o en su propio blog, donde el tema trajo cola igualmente. Lo recomiendo.

Pero, frente a Pepo, Álvaro Pons argumenta:
Me parece exagerado, y mucho, decir que por el hecho de que los textos de apoyo repitan lo que se ve en el dibujo estamos ante un relato ilustrado. Se puede decir del PV, pero también de la mayoría de los tebeos de época (…)Yo creo que el análisis debe ir mucho más allá: tenemos una secuencialidad gráfica evidente, el ritmo del relato es llevado por el apartado gráfico, no por el texto y existe una composición de página global. Yo no creo que se pueda diferenciar entre relato ilustrado e historieta sólo por la repetición de los textos, sino por el análisis narrativo de las secuencias, que me parece evidentísimo que en Príncipe Valiente son de historieta. Te puedo aceptar que, al principio, existe un ritmo más de relato, pero pronto se conviert en una historieta con una fuerza narrativa implacable.
Lo dice en los comentarios (son muchos, pero jugosos) de este enlace (hacia el final, por si alguien lo busca).

Rafa Marín también defiende a Valiente cono Historieta, lo hace así
Prince Valiant está contado como está contado porque no se puede contar de otra manera. Cuando se ha intentado en España ponerle bocadillos, han matado la historia.Foster es un maestro de narradores. Experimenta continuamente. (…) Foster está haciendo épica, está haciendo un western medieval, y sabe que eso implica planos largos y serenidad, no montajes enloquecidos y personajes llenos de angst.Sin los textos no se entienden los dibujos. Sin los dibujos, no se entienden los textos.
(lamentablemente no puedo enlazar a este comentario, se han perdido en el limbo blogoesférico... suerte que me guardé los comments en su día, emocionado con la discusión, de categoría)

Por otro lado, en la excelente revista digital Tebeosfera --, Francisco Ruiz escribe:
Sí es cierto que existen una serie de características en Foster que lo convierten en un dibujante con tendencias arcaizantes y que dan fundamentos para que su obra resulte discutida, esta antigua discusión sobre si su obra es o no historieta está básicamente fundamentada en su renuncia voluntaria a una de las herramientas mas características de este lenguaje, el bocadillo, utilizando por el contrario la didascalia como recurso narrativo.

Y servidor, bocazas, también dijo algo al respecto, aquí (Aviso, mi texto es un poco puro habano, pero creo que se me entiende…). Básicamente:
Yo con Foster alucino, muchísimo más, por ejemplo que con el FLASH GORDON de Raymond, que sí veo acartonado. ¿Por qué? Pues porque en Foster veo una violentación del recurso base del cómic: la elipsis que generan las calles, los`gutters´ entre viñetas. Lo normal es que esas elipsis sean breves, más o menos. Que se juegue con esos interludios. Los japoneses, se sabe, suelen aplicarse a minimizar la elipsis entre viñetas (pueden tirarse dos tomos para dibujar una caída por las escaleras). Y eso se señala positivamente. Foster ataca desde el lado inverso, en busca de un efecto monumental, epopéyico y bíblico. No hay más que un único juego con la elipsis, y es raro en Foster que éstas no sean siempre muy grandes: la viñeta en sí representa tiempos largos, con lo que toma un recurso pictórico para las viñetas, y en una sola "cuenta" lo que otro autor contaría en varias. Pero, si se contara en varias, se perdería sentido épico.

Aademás eso contrasta con los textos de apoyo, menos elípticos entre viñetas en su efecto aglutinador... los textos guían la acción, los "cuadros" las escenifican, pero completando su sentido desde esa experiencia estética de la que ya hemos hablado. Porque en Foster la contemplación de una sola viñeta pide detenerse, porque comprime un tiempo largo, lo magnifica, le da sentido mayestático. Cuenta muchas cosas desde una sola escena, más simbólica que real (no es una foto de un instante). No olvidemos que PRINCE VALIANT se publicaba a razón de una página por semana, y Foster lo sabía, y lo usaba. En fin, creo que VALIENTE nos es extraño de leer en principio porque su opción es única en la historia, y desconozco a otro autor que la haya sabido continuar: viñetas-cuadro, e igual que los cuadros de David, cargados de contenido, síntesis de escenas completas, separados por fuertes elipsis, que no lo son tanto entre sus textos de apoyo.

El debate, claro, no está zanjado (y me atrevo a sentenciar que es en la polémica donde se esconde una de las razones de la vibrante vigencia del Príncipe Valiente). Pero ¡qué más quisieran que éste fuera el único asunto polémico en la obra de Foster!.
En Valiant, como en todo tebeo clásico, siempre hay un debate: El que nace en cada nueva re-edición.
Y la de Planeta ha sido de traca.

14 febrero 2006

PRÍNCIPE VALIENTE 3: Contexto y valores de un clásico.

La saga de Valiant es, si bien no inaugural, sí la culminación de una vía, la realista, que hasta Foster era, acaso, balbuciente.
Los comics en Estados Unidos, en aquellos días, eran mayoritariamente publicados en periódicos, en tiras diarias en blanco y negro (Como Mafalda muchos años más tarde, para entendernos), y, el domingo, a modo de “regalo especial”, a toda página y a color.
Hasta los treinta, estos tebeos eran de índole cómica, burlesca, costumbrista, y lógicamente el estilo gráfico idóneo era el caricaturesco. Os pongo como ejemplo Barney Google de B. DeBeck, típica tira humorística realizada con un dibujo muy propio de su época (años 20) .


En esta postal vemos un individuo y su caballo dibujados, maravillosamente, con un estilo caricaturesco que en sí mismo fuerza la sonrisa, antes incluso de "leer" el chiste que nos propone. Esa es su grandeza.

Pero pronto las posibilidades de la tira fueron llevadas más allá, pues era tentador incluír algo más que una anécdota chistosa: las tiras de aventuras trajeron consigo la continuidad, ardid comercial para “atar” al comprador, que seguía a diario su tira favorita (y que siempre le dejaba “in albis”, a la espera de la continuación el día siguiente), pero también significó un reto artístico. La aventura, el peligro, esos asuntos parecían requerir una plasmación, más grave, realista.

Aquí llegamos a esa escuela, la del tebeo de dibujo clásico, que culmina con Foster, y sobre todo con su epopeya Príncipe Valiente.
Ya veis, otro hombre y su caballo. Ni mejor ni peor que el de De Beck. Radicalmente distinto, pensado desde motivaciones opuestas (aquí el efecto es homérico, heróico)

Príncipe Valiente demuestra definitivamente que el cómic admite más de un único estilo gráfico, y por extensión, los admite todos. Vale, todos suelen asociar “de cómic” con “simplón y caricaturesco, de dos brochazos” (como si eso, entendido como vía estética, fuera fácil de hacer... intentad, por favor, hacer algo parecido a Barney Google y a ver qué os sale).

Pero, a quien así piensa, de modo despectivo hacia la historieta...bueno: Lean a Foster y callen. Porque, además, si Valiant es aventura realista, si PUEDE haber un tebeo realista, como lo hay humorístico, eso abre todas, todas las puertas, temas y estilos. En efecto, hoy puedes comprar cómics de planteamiento realista, cómico, expresionista, fuertemente literaturizados, de cualidades pictóricas, y por supuesto de todos los temas y tonos imaginables.
Harold Foster fue, en su día, pionero en esta apertura de miras: demuestra que el cómic, como forma de arte, admite todos los desafíos, todos los retos. Luego, el talento del autor particular hará de su trabajo algo olvidable o memorable.
En el caso de Príncipe Valiente, estamos ante historieta memorable.
¿Historieta? ¿Seguro?.

12 febrero 2006

PRÍNCIPE VALIENTE 2: La mayor aventura.

Príncipe Valiente es un tebeo clásico, una obra nacida en 1937 que, pese a los años, se lee con encanto y poco a poco te maravilla. Ésto es así por la fuerza del dibujo de Foster, en primer grado: Foster asombra. Cada una de sus viñetas pone en ridículo a la mayor parte de dibujantes realistas. Su clasicismo, su capacidad de fijar con limpieza cada detalle y todo detalle, sin que de ello resulten composiciones agarrotadas, el conocimiento de la anatomía, que plasma con exactitud en todo tipo de gestos (desde los exagerados y operísticos hasta los más sencillos gestos cotidianos), siguen hoy tan vigentes como el primer día.
Pero, también y quizá más importante para el lector, atrapa sobre todo por su maravillosa historia. Y en este punto déjenme dar voz a Álvaro Pons y a Rafa Marín.

En La Cárcel de Papel, Pons, el mejor carcelero de los posibles, comenta de Valiant:

“Descubrí una obra que hablaba del proceso de madurez de la persona, de la búsqueda de la felicidad, así, con minúsculas, porque es la que se encuentra en las pequeñas cosas, la que nace de estar en armonía con los demás.
Foster supo cómo atraparme, llevándome desde la épica de Cámelot, del Rey Arturo y sus aventuras al camino sin retorno de la maduración del ser humano. De las terribles luchas por reconquistar su reino natal de Thule a maravillarse con la naturaleza, con una puesta de Sol. Un camino que hubiera sido imposible sin la magistralidad de Foster. Su dominio apabullante del dibujo (es posible afirmar, sin miedo, que Foster ha sido el dibujante que mejor ha entendido la figura humana en la historia del tebeo) le permitió trasladar al lector la pasión de sus protagonistas, la calidez de unos paisajes que nos transmiten la brisa de las praderas, el olor del mar…
Supo mezclar con habilidad la leyenda con la documentación histórica para crear el mundo perfecto para que sus personajes crecieran, protagonizando el primer gran “slice of life” (historias de lo cotidiano) de la historia (medieval, pero cumpliendo fielmente las claves de este género).”
(Puede leerse el texto entero de Álvaro aquí)

Por su parte Rafa Marín, escritor, autor de textos y de libros sobre la figura de Foster, también cayó bajo el influjo del Príncipe y nos lo cuenta.
“Era un tebeo diferente. La fascinación de los dibujos más perfectos que jamás haya ofrecido la historia de la historieta, la llegada a un Camelot que desde entonces no puede ser sino como lo retrata Harold Foster, la amistad de un caballero pícaro como Sir Gawain, el tutelaje de Merlín el mago, el enfrentamiento y luego la amistad con el otro príncipe, el rubio Arn (…) Con trece o catorce años, mientras yo devoraba cada semana estas aventuras que me marcarían para siempre, poco imaginaba yo que Príncipe Valiente era algo más que la obra biográfica de un solo hombre. El paso del tiempo me ha enseñado a comprender que la saga aventurera de Val, su periplo vital, sus alegrías y sus desencantos, sus grandes hazañas y sus momentos de miseria son las mismas por las que cualquiera de sus lectores pasarían luego: porque si hay un protagonista en este cómic de cómics es el tiempo, la vida, el fugaz destello de la gloria y el reflejo de tantas características comunes a todos los seres humanos.”
(y enlazo a Bibliópolis, donde Marín "publicó" su texto)

En general, son opiniones que todos compartimos: gran parte de la grandeza de Príncipe Valiente radica en la belleza de su hondo humanismo, en su lección vital. Así que, y contando con lo que vendrá (las polémicas varias que la red agranda como una caja de resonancia, y de las que aquí nos haremos eco), quiero recalcarlo: PV es una obra maestra, una lectura gozosa, un regalo que además puede catarse en oferta de lanzamiento: Su primer número, sus primeras noventa páginas, en la calle ya, por 2 ridículos euros. No lo dejes escapar.
EL PRÍNCIPE VALIENTE 1: UN SERIAL EN ESTODIGO.

A raíz de la nueva edición por parte de Planeta de Agotini de la esencial obra de Harold Foster, “Príncipe Valiente”, se ha montado un fenomenal revuelo en la red que derivó en varias direcciones, todas ellas interesantes y de las que, pasada la tormenta, me apetece hablaros.
Como soy consciente de que mi nutrido club de fans no es en términos generales entendido en historieta, planteo, por aquello de no mazar al respetable con la palabra escrita, una serie de entregas más o menos breves pero concatenadas, donde poner cada cosa en su sitio, presentar la obra, su contexto, su importancia y sus polémicas, las que arrastra de un modo casi tradicional, y las surgidas a raíz de esta nueva edición.
Me permito, en el camino, citar, fusilar incluso, a fuentes de peso, no lo dudéis, muy superior al mío en lo que a conocimientos y dominio del medio se trata. Pos supuesto, esas fuentes se acreditarán y enlazarán, y en la medida de mis posibilidades serán avisadas de mi “expolio” de sus ideas, por si estiman conveniente puntualizarme algo (que yo encantado).

Aquí, pronto leerán análisis sesudos, disputas severas y construidas sobre razonamientos minuciosos, cartas de admiración y gratitud hacia un tebeo... Es normal que desde fuera se vean estos asuntos con asombro y condescendencia ("¿cómo se puede hablar de estos temas, si sólo son tebeos?" es la frase). Pues yo, aquí, tengo un objetivo: Ojalá quien esté "pez" en todas estas cosas guste de este pequeño intento por "abducirle" a un mundo maravilloso. Si le contagio el amor que unos cuantos pocos locos sentimos hacia las viñetas, si se impregnan de este sentido del respeto hacia el clásico que nos encamina hacia disputas (cordiales) y textos empapados en cariño verdadero, si entran en el mar de sensaciones que sólo la pulpa de unos papeles mancillada con narraciones dibujadas puede provocar... y si al final de este "serial" algo sacan en limpio, bien para darme la razón bien para quitármela, yo contento.

10 febrero 2006


la mejor televisión del mundo #1..................................
Como que no lo veo claro, pero, en fin, por no pasar por cobarde (entónese a lo Chiquito), abro una sub-sección dentro de los flashes, para advertirles que, sí, hay una tele posible, hay tele buena, más aún, excelente.
Claro, a lo mejor esta serie acaba en esta entrega, tal como está el patio.

Pero, eso sí, hay que defender este Camera Café (Tele 5, de Lunes a Viernes, a eso de las 21 h.)por su inteligencia, por esa imaginación que se antepone al aparato de producción (¿conocen una "serie" con más economía de medios, más minimalista?), el retrato caricaturesco de ese tipo común, entre tierno y patético, que es el oficinista, el casting más que acertado, y unos guiones entre absurdos y de sit-com imposible que valen un potosí.

Camera Café, claro, no es producto autóctono, y el programa ya se conoce por Italia y Francia (por lo menos)

09 febrero 2006

CRONENBERG: DOS TAZAS

Estos días he tenido el placer (por así decir, pero ya nos entendemos) de ver dos pelis de David Cronenberg que estaban en la cámara de las obligaciones morales (o amorales, seguimos entendiéndonos…y si no, sigan leyendo): Videodrome (1982) y El Almuerzo desnudo (1991). Son dos ejemplos, con diez años de diferencia, perfectos para ilustrar el mundo oscuro y malsano del canadiense.
De Cronenberg he seguido su obra desde que lo descubrí, asombrado y alucinado, con la magistral y pavorosa Inseparables (88). Luego M. Butterfly, Crash, y hacia atrás La mosca o Scanners, entre otras, me descubrieron una forma nueva de entender el cine de terror y cómo llevarlo más, mucho más allá del género y de todo estigma genérico o codificante. El cine de Cronenberg es un agujero negro, un portal a pozos que nunca son agradables de ver.
En Videodrome, por ejemplo, nos narra cómo un productor de televisión extrema (temático, si se prefiere, en torno al sexo y la violencia) descubre un programa ilegal sadomaso que causa alucinaciones en el espectador. El Almuerzo desnudo parte de una novela de Burrougs para desentrañar los delirios de la adicción rozando lo abstracto.
Las adicciones están muy presentes en el cineasta: adictos a la droga, a la tele (sería el caso de estas dos películas), adictos al sexo, al desvarío, al amor, a la muerte…
¿Qué hace tan terrible su cine? ¿Por qué siempre plancha con saña al más gallito?
Tras su puesta en escena fría, limpia (mejor diría gélida y esterilizada) se esconde una disección del origen más profundo del miedo (o al menos así lo veo yo). Y me detengo e esto: ¿Dónde está el terror en, por ejemplo, un relato de fantasmas? En que el espectro te lleva, te arranca de la vida y te convierte en espectro. ¿Dónde en una de asesinos en serie? En la amenaza, en la posibilidad de la muerte en sus manos. Incluso en un relato que no sea terrorífico puede subyacer el elemento que convierte a Videodrome o El Almuerzo Desnudo en algo poderosamente turbador. Imagínense una peli (hay una, pienso en Bergman) donde un tutor severo educa a sus hijos de un modo castrense, impidiéndoles jugar, reír o chillar. Es un lugar común del relato infantil, y de fondo subsiste ese pavor que Cronenberg domina como nadie. Me refiero a la muerte del Yo, la desintegración del ego que nos define en última instancia y en lo que, al final, se sustenta realmente el horror. Así los personajes del canadiense son sometidos, generalmente por propia voluntad, a un proceso de disolución de su verdadero ser. Se desvanecen poco a poco, a causa casi siempre de un agente externo, vírico. O a una percepción interna y subjetiva. El caso es que cuando surge, ese factor cataliza una descomposición física, moral, racional, de la presunta entereza del Yo que nos convierte en lo que somos.
Aquí, creo, reside el terror auténtico y es la base de toda ficción orientada hacia el miedo. Porque el miedo definitivo es el de perder la identidad, dejar de ser, hasta descomponer tu realidad, a la postre una frágil percepción subjetiva que no resulta demasiado difícil eliminar. Y si destruyen tu ego más íntimo, ¿qué queda? Un cascarón, un vacío carente de voluntad, un ni-vivo/ni-muerto condenado a la nada más terrible.
Hace ya mucho que Cronenberg ha trascendido el género en que forjó su leyenda para convertirse en un conocedor de la verdadera y más oscura fragilidad del ser humano. Y enfrentarse a su filmografía (estas dos pelis son una excusa, valdría cualquier otra…intuyo que hasta su último trabajo –aún no la he visto-, “Una Historia de Violencia”, participa subtrefugiamente de su mórbida fascinación) es encarar el verdadero y último Horror.
Videodrome- ·····
El Almuerzo Desnudo-·····

05 febrero 2006


así está el patio

Pues no voy yo, a estas horas del partido, a contaros cómo está el mundo. Pero sí me gustaría expresar mi estupor ante el objeto del nuevo presunto agravio de occidente hacia el islam(lo cual me hace pensar que todo esto, esta ira etc., no es del todo limpia o espontánea, no):

Por supuesto que en las radios los contertuli-anos se deshacen en comentarios de sonrojante corrección política, pero yo, sólo por comparar y recordar, quiero decir que en ésto de ser un poco irreverentes con lo sagrado, aquí hace años, muchos, que tenemos esto otro:
Y nadie se rasga las vestiduras, pese al fondo blafemo. Dicen llamarlo sentido del humor,y saber darle importancia (o quitársela) a las cosas según corresponde.

03 febrero 2006

SUFJAN STEVENS Come on feel the Illinois

SUFJAN STEVENS-“Illinois”
Es un proyecto muy punk, la verdad. Muy loco: Hacer un disco para cada uno de los cincuenta estados de su país. Illinois es el segundo (tras “Michigan” amen de otros discos anteriores, entre los que se cuentan, leo, coqueteos electrónicos), y para hacerlo más bizarro, lo viste de orquesta y coros. Así, en sus 22 cortes se superponen voces, vientos, metales y piano con instrumentos más afines a esto de la música pop. Porque al final eso es Illinois, pop exquisito y folk de la vieja escuela. De hecho al bendito chalado lo meten en el saco neo-folk de Devendra Banhart y Vetiver. Con justicia, pienso, pues de fondo y si apartamos el frondoso ornato, lo que vemos es una serie de folk-songs preciosas, engalanadas luego con imaginación y buen gusto. Y es que de lo mejor que se puede decir de este LP es que, lejos de buscar la grandilocuencia por la vía de la adicción (de instrumentos y más instrumentos), todo suena aquí ligero y divertido, pese a lo apabullante del sonido. Será esa voz frágil, preciosa, que lo baña todo y dota de una personalidad dulce al conjunto.
Merece la pena descubrir este disco: En Sufjans conviven avenidos el pop exquisito de Brian Wilson, las caricias jazzy de Amstrong, coqueteos soul y rock recio, folk y country primigenio y hasta música de vodevil.


Y, lo repito, actitud punk, claro (cuéntenme de algo más punk que todo ésto, si no).

UUUUU



01 febrero 2006

¿pero qué nos quiere vender?
Uno de leyes, la verdad, poco sabe. Pero leer, sí sé leer, y en el artículo 92 de la Constitución, esa que el PP quiere preservar, leo:


Artículo 92

1. Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos.
2. El referéndum será convocado por el Rey, mediante propuesta del Presidente del Gobierno, previamente autorizada por el Congreso de los Diputados.
3. Una ley orgánica regulará las condiciones y el procedimiento de las distintas modalidades de referéndum previstas en esta Constitución.


Entonces, ¿¿¿lo de las firmitas??? Si alguien me explica, por favor... a ver si el tema es cansar a la poltrona, arañar votos...