15 enero 2007

el Sur, que también existe

Ayer ocurrió lo insólito: creo que es la primera vez que veo Al filo de lo imposible, y reconoceré hoy que he disfrutado. No suelen interesarme este tipo de glosas de escaladores y otros bípedos, pero sabía que en su nueva andadura se abordaba una serie sobre la Antártida, y pensé, con acierto, que al menos sus imágenes serían cautivadoras. Lo son, y más: el programa buceó en la historia de aquellos científicos que intentaron, como estos tele-aventureros hoy, conquistar el continente meridional, en aras de la ciencia, de modo que esta aventura hereda una apasionante tradición que además se vincula a intereses menos espúrios que los de la gesta deportiva.
Paisajes de vértigo, sensaciones de pequeñez y admiración (por la naturaleza, y también por quien la busca en los lugares más inhóspitos), historia... incluso anoto una posible lectura (
El peor viaje del mundo,de Cherry Garrard), y mucha belleza gélida. La música, eso sí, mejorable, pero bueno, no es mal resultado para un documental, género que no suele retenerme ante la caja tonta.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues no te molestes en ver ninguno mas. Todos son iguales. Sale la misma gente. Dicen lo mismo y siguen mamando de la teta de TVE. Y encima los alzan como heroes.Y lo pagamos todos nosotros, porque son funcionarios. Y no cobran poco, k si dietas y otras leches.

Señor Punch dijo...

bien, Anonimo, si me relees mira cómo llamo a los alpinistas I
mposibles, porque creo que referirse a alguien como bípedo tele-aventurero es decir implícitamente lo que tú comentas.
Peeero...
¡qué bonita, la Antártida (que no tiene culpa de na)!
:-)