21 mayo 2007

LA VOLUPTUOSIDAD, de Blutch



Detengámonos en la observación de esta imagen: un simio tras un velo nos observa. Hay en su gesto y rostro algo amenazante, una curiosidad, y en la propia imagen percibimos un extrañamineto. El mono nos mira tras un cortinaje, vemos el otro lado del velo, la realidad extraña que simboliza el animal y se extiende por toda La Voluptuosidad. El dibujo es tan exacto como brumoso e impreciso. No es real, pero es palpable, y en absoluto inocuo.
Ahora, extenderemos este comentario a todo el libro y daremos con la exacta medida de esta obra fascinante, sueño desapegado de la lógica mundana, denso en contenidos de imposible arpehensión.
Sin embargo, no voy a hablarles del (difuso) argumento, pues lo mejor, en mi opinión, es caer en el agujero de sus fascinantes viñetas sin saber de él lo más mínimo. Sí insisto en que estamos ante un cómic poderoso, que impregna al lector y lo llama a la relectura, que nos colma de imágenes turbadoras por poéticamente descarnadas, que asciende por los meandros del deseo y la sensualidad,con hondura y profundidad. Una lectura plenamente adulta. Más aún, intelectual, exigente, de interpretación libre y contenido no narrativo.

Por otro lado, Blutch se aleja de patrones narrativos que no pertenezcan a la propia historieta. Apenas usa textos de apoyo, ni emplea los planos a la manera cinematográfica. Trabaja la página como un algo orgánico de marcado caracter secuencial. Sus lápices y desvahídos colores no son exhibicionistas, sino marcadamente narrativos (pero bellísimos, ojo). La Voluptuosidad es tebeo puro, sin contaminar, dando pasos adelante en el lenguaje del medio y sus posibilidades intrínsecas, rechazando la mezcla con otras disciplinas. Es noveno arte por los cuatro costados.


Un placer, el de descubrir un autor que va por libre, sin afectarse de modas o convenciones, mucho menos de clichés comerciales. Una recomendación sin la más mínima reserva.

La Voluptuosidad está editado con mimo exquisito por Ponent Mon, y declino mostrar imágenes o portadas. Si desconocen este tebeo, la sorpresa les espera en su librería especializada. Es, por ahora, el cómic del 2007, sin duda.

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