17 agosto 2007

crónica de una febril semana de escapada.

A la vera de Vigo tenemos un festival, chincha, en un paisaje boscoso que da sopas con honda a Benicassim (en belleza salvaje, digo) y con un cartel que compite con la mayoría de sus hermanos peninsulares.

Este 07 nos acercaron a M.I.A., Dinosaur Jr y otros nombres más o menos apetecibles, además de aquellos que cerraron el festival luso el día 15, al que asistí: allí, entre paseos y bocatas, conocí otra banda de post punk bailongo (The Sunshine Underground), y ví a unos versátiles Peter Bjorn and John que dominan las artes del pop con igual soltura que lanzan un guiño a Undertones, las simpares CSS (cansei de ser sexy), fiesteras y pertardas, y cerrando, para las masas, Sonic Youth (imagen), menos desbarrados, menos explosivos que en otras ocasiones, pero dueños de un dominio de las tablas y de un directo siempre potente. Concreto, pero virtuoso.



A los dos días, una de museos: se expone en Santiago y en A Coruña el arsenal de la película El Señor de los Anillos. Más por curiosidad cinéfila (comprobar los acabados de las sedas, las espadas, las botas, yelmos, arcos...) que frikista (mi tesooooro, el Anillo Únicooo etc.), vimos su mitad compostelana (entrada a 2 €, chaval...). Demasiada puesta en escena, demasiadas lucecitas dramáticas donde una iluminación blanca general restaría "magia", pero añadiría vistosidad documental. En fin, con todo, interesante.




Y, por decir que lo ví, que yo estaba allí, pasé por el Viñetas desde o Atlántico, el día de Jeff Smith y el reverenciado autor japonés Tatsumi. Ver exposiciones a vuelapluma (bonito Davodeau, muy interesante Modan, flipante Valenzuela), coincidir con el amigo Toni (que esperaba en la larga cola de firmas de Jeff Smith) y un encuentro casual, breve pero cordial con Tío Berni (y con Fer, apenas un hola y adiós, que el crío y la mujer me esperaban por otro lado y había que emigrar cual golondrina nerviosa). Me queda la sensación, en fin, de que este fue un año muy interesante (y según los amigos de Mazinger, con un arranque a nivel público tremendo, me alegro).



En la ciudad hercúlea visité también su nueva Fnac, pequeña pero como es habitual estratégicamente diseñada para salir con alguna cosilla inesperada: en este caso, el último número de su revista Club Cultura, que regalaba una recopilación de tebeos del sello Vértigo. Será leído, será, quizas, comentado en estodigo.




Y fin del frikismo, del rock indie y la cultura para todos, y bienvenido el retiro y el solaz.

O lo que es lo mismo: hasta hoy, desde el sábado, hemos vivido en una casita rural, cenas y desayunos incluídos, piscina cubierta, y buen ambiente como lugar de arranque para conocer una costa de enorme encanto, silvestre, perdida, tranquila. A repetir, absolutamente.

Tengo patadón de fotos, claro, y les dejo dos de muestra.



3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿y esta pasada de paisaje dónde es?????
¿por que no están estas fotos en tu güe?????

Señor Punch dijo...

hola anónimo, casi ni te contesto, mal anfitrión que soy (y liado que ando) :P
Pueeees... es Galicia, rías altas. Un paraíso, y no preciso más, porque todo en las rías gallegas merece la pena (pero sí diré que los mayores acantilados de Europa están por la zona de la foto)

Señor Punch dijo...

no cuelgo más fotos, porque sale gente, y esto no es un blog sobre mi vida pribada ;)