23 agosto 2007

DAREDEVIL, de Brubaker y Lark


Cuando en los ochenta Frank Miller cogió las riendas de Daredevil, ligó su nombre a la del héroe invidente. Su larga etapa en la colección supuso una reflexión de lo que es el héroe, finalizando su etapa con una saga, Born Again, donde el descenso a los infiernos personales culminaba con una simbólica muerte y resurrección.
Desde entonces los diferentes guionistas que se han hecho cargo del personaje han optado por dos vías: o dar tumbos a base de cambiar el traje al héroe y cosas así, o pretender que si Miller dio caldo, ellos darían dos tazas. El abogado ciego seguiría cayendo más y más, sufriendo más y más, en un intento vano: no se puede superar Born Again, porque su caída es La Caída, entendida casi metafóricamente. Puedes matar a todos los secundarios del héroe, puedes volverlo más y más loco, pero Miller creó un relato simbólico, una parábola en torno al héroe y su derrumbe como concepto.
El guionista Brubaker es un excelente artesano y, a juzgar por su obra, un tipo inteligente. Su predecesor, un controvertido Brian Michael Bendis, puso a Murdock al borde de la cárcel, en la cárcel misma, de hecho (inciso, ¿merece la pena la larga etapa de Bendis?, para algunos está a la altura de Miller, para otros es un bluff… juzguen ustedes mismos: su etapa está siendo reeditada en lujosos tomos actualmente, y, por si les interesa, aquí ya hemos hablado de ella).
Lo mejor que podemos decir del nuevo guionista es que su trabajo se aleja de la vía Miller, y se nota que no es su prioridad demostrarnos que, con él, Mat Murdock sufrirá más que con nadie. Pero al tiempo sabe escapar de la otra salida fácil, la de irse por caminos impropios a un personaje que ya está marcado por el fatalismo (el esmerado intento de Kart Kesel, que guionizó historias frescas, con abundante humor, con aires retro… demostró que no se puede nadar a la contra: aquello no era Daredevil, personaje definitivamente marcado por la etapa insuperable de Frank Miller). En este sentido La nueva etapa mantiene al abogado contra las cuerdas, más que nunca, de hecho, pero centrando su labor en crear un ejercicio de estilo, un relato carcelario tenso, vibrante y claustrofóbico. En los seis primeros números de la serie a cargo de Ed Brubaker asistimos a eso, una historia de cárceles, de vigilantes corruptos, agentes del FBI con intereses poco limpios, ya toda la tropa de enemigos del superhéroe encerrados en el mismo lugar que el ciego quien por cierto sigue manteniendo su inocencia, esto es, manteniendo su identidad secreta como indefenso ciego en medio de toda clase de depredadores).
El resultado es, para quien firma, la mejor etapa de Daredevil desde Miller, por la inteligencia de su planteamiento, lo difícil de abordar al personaje sin tener como punto de fuga a Miller, y la capacidad de mantener el pathos del héroe al mismo tiempo. Daredevil de Brubaker no huele a refrito, ni te planta un postre donde deberíamos tener un primer plato: se reconoce al héroe y sus circunstancias, y nos lo sirve en una historia y un tono (de serie B, de peli barata –y buena, aunque humilde- de los cincuenta) que resultan frescos.
A todo lo dicho sumamos un Michael Lark a los lápices (y tintas ocasionales) que nos regala uno de sus mejores trabajos, atmosférico, oscuro, opresivo.
Uno de los mejores tebeos de superhéroes que podemos leer hoy, desgraciadamente lastrado por una política editorial que hace compartir la serie con un complemento, un trabajo mediocre de David Lapham (autor, no obstante, de la excelente Balas Perdidas, cuyas cualidades brillan por su total ausencia en su Daredevil vs Punisher). Supongo que, en un tiempo prudencial, la colección madre se recopilará en bonitos tomos sin interferencias, en un par de años. Mientras, la serie regular les sirve calentita la colección mes a mes.

5 comentarios:

Little Nemo's Kat dijo...

Por lo mucho que cuenta usted, va a dar pereza esperar hasta la mencionada recopilación. A ver si algún amiguete entregado nos hace el trabajo sucio.
Por cierto, un buen post éste. Se agradece cuando alguien enciende la luz (con criterio) en el maremagnum superheróico; y eso que al menda SÍ le gustó el Daredevil de Bendis y Maleev... ;)

Señor Punch dijo...

"A ver si algún amiguete entregado nos hace el trabajo sucio"
jajaja... gran frase.

No es por espoilear sino por dar pistas del estupendo ejercicio de estilo que es este tebeo: frase de Murdock mientras, en la carcel, le rompoe un braxo a alguien: "¿En qué estabas pensando, "fulanito?, por qué crees que estoy aquí, para que me vacilen imbéciles como tú, quién te has creído que soy?"
Frases concisas, precisas y afiladas. estilo de serie B, sin almíbares, sin "autorismos"
Gran tebeo, de verdad (dentro de patrones de cómic comercial, entiéndeme...)

Little Nemo's Kat dijo...

Le entiendo, le entiendo...

Gloria dijo...

Hay una cosa en la que estoy absolutamente de acuerdo: con Brubaker estoy disfrutando tanto de DD como lo hacía en la etapa de Miller... y es mucho decir, por que el DD de miller es uno de esos tebeos que me llevaría a una isla desierta.

La verdad es que estoy la mar de feliz con el actual equipo Brubaker-Lark y espero que dure mucho, pero que mucho.

He añadir, que no son las únicas etapas de DD en las que he disfrutado (aunque a otros niveles). La verdad es que como adicta al personaje, en todas ellas he encontrado historias interesantes... Personalmente, me gustó mucho la etapa Kesel y de tanto en tanto me saco esos tebeos del archivador para volverlos a disfrutar.

Señor Punch dijo...

Hola Gloria...bienvenida (es tu 1ª visita, ¿no?).
Y es normal que te gustase, la etapa de Kessel fue buena