03 agosto 2007

HÉROES


Hay tras el visionado de Héroes, su primera temporada, un regusto agridulce (dentro de una apreciación global positiva). La historia de un grupo de personas que descubre poseer habilidades extrahumanas (grupo numeroso, que va creciendo conforme la serie avanza), sus avatares casi siempre relacionados con una suerte de poderosa organización secreta, la figura de la némesis, el villano, y la certeza de un futuro apocalíptico a evitar por las fuerzas del bien, son algunos de los mimbres que construyen su trama global. Y el punto fuerte del serial es precisamente que transmite una sensación de urdimbre perfectamente estudiada, ajena a cualquier improvisación. Nunca se tiene la sensación de que viajamos a la deriva, alargando tramas artificialmente o creando desde la improvisación golpes de efecto. No, Héroes parece tener un planteamiento, un nudo, un desenlace.
Puede que encontremos altibajos en ese camino, alguna dispersión, y desde luego, para el connoisseur, hay muchos guiños (excesivamente evidentes) a varios clásicos del género superheróico (de Watchmen a X Men, entre otros), algo natural estando en el ajo J. Loeb, conocido guionista de Batman, entre otros trabajos, y del dibujante Tim Sale (suyos son los cuadros y cómics que aparecen en la serie). Tampoco estamos ante una mirada profunda de la posibilidad que nos plantea: no es Héroes un análisis de lo heróico y su impacto en lo común al estilo adulto de El Protegido (M. Night Shiamalan). Con todo, las aventuras de este grupo de héroes dispersos engancha en su trama general, no sobreexplota el continuará sino que lo utiliza sabiamente, y termina de un modo relativamente conclusivo: esto no ha acabado, pero indudablemente en la segunda temporada, cuando venga, se abrirá un nuevo ciclo. Que esta su principal baza mantenga el nivel es primordial en el disfrute de Héroes, porque a poco que queramos buscar más elementos de elogio, nos vamos a topar con una nueva realidad, y es lo endeble de todo lo demás.

Así la hondura de los personajes brilla por su ausencia. Cada uno de ellos apenas son tres o cuatro elementos sin más, una serie de ideas-pretexto que alimentan a un maniquí sin apenas evolución.
Por otro lado, los actores no son precisamente algo que podamos destacar (el repertorio de caras de Mil Ventimiglia/Meter Petrelli clama al cielo, y uno se aburre de su boca torcida y su mirada perdida). Y sí, hay extras de lujo, pero son eso, extras, cameos, porque los protagonistas, la verdad, son bastante mediocres.
La dirección, por último, es bastante anodina, si bien se beneficia de una magnífica fotografía y algún plano interesante, evocador aunque normalmente vacío de contenido (ese picado en los tejadosde Japón con los oficinistas haciendo su gimnasia). También, claro, hay buenos efectos especiales, algo que cada vez más, es menos relevante (parece que hoy ya todo es posible con la revolución infográfica).

En definitiva, no cabe tratar a Héroes como una obra maestra, pero si lo vemos como lo que es, un entretenimiento adolescente, una historia cargada de enigmas, poderes, peligros y aventuras sin más intención que proponernos un emocionante y evasivo relato, sin duda se le puede sacar un provecho que no es menor: el del puro y simple entretenimiento. Y entretener, entretiene mucho.

2 comentarios:

Iru dijo...

Tal como está el panorama de las series made-in-usa es de agradecer que en Héroes exista una trama que se vaya desgranando capítulo a capítulo. Ahora mismo me estoy acordando de Perdidos... y me entra una mala leche... :)

¡Un saludico!

Señor Punch dijo...

Iru, yo es que de perdidos leí una entrevista al productor allá por la primera temporaca, que ya decía que serían cinco temporadas, pero que los misterios que generan la Isla se resolverían con la tercera en su práctica totalidad.
Así, antes de lanzar espumarajos por la boca (que me entran ganas al recordar la segunda, claro, como a todo el mundo) me aguanto las ganas y estoy esperando a verme esa tercera parte, para ver qué pienso de tanta isla :)
Más Perdidos en este blog:

http://estodigo.blogspot.com/2006/08/revisitando-perdidos.html

...y saludiños, claro ;)