25 octubre 2007

PJ HARVEY, White Chalk

Abre White Chalk el tema Before Departure y ya desde las primeras notas adviertes que hay giros inesperados en el nuevo largo de Polly Jean Harvey. Pianos cadenciosos, ritmos lentos, voces crepusculares y serenas. Sí, la Harvey es culo inquieto, siempre lo ha sido, siempre ha sabido cambiar de marcha antes de ahogar el motor, pero el golpe de timón es, ahora, más evidente, radical y sorprendente que nunca. Y no menos sabio que en otras ocasiones, añado.

La otrora aguerrida blues singer, la muchacha silvestre, la que se miraba en Nick Cave o Tom Waits, la rockera poderosa, la inquieta música que coquetea con la tecnología… han dado paso a una nueva piel con forma de dama elegante y sabia, madura, pero no blanda, dueña de un universo lírico tortuoso y crudo que engalana con nanas y pequeños minuetos pop, austeros (tanto como los arañazos de su anterior Uh Uh Her) pero exquisitos en el mimo por el detalle, el timbre, la instrumentación, los coros exactos...


Asombra todo aquí, desde las prestaciones vocales (a veces ya ni reconocemos el timbre de PJ, suave y delicado, agudo) hasta ese estilo radicalmente nuevo. Pero, sobre todo, guinda que finalmente diferencia lo bueno de lo sublime, tenemos uno de los cancioneros más absorbentes y logrados de la de Somerset, sólo por debajo del que hace de Rid Of Me uno de los mejores discos de la historia: el salmo dolido Broken Harp, la bellísima rítmica de Silence, la melodía perfecta de The Piano (que recupera un poquito antiguos bríos), el quejío estertóreo de The Mountain… son algunos de los tesoros que esperan al oyente.
Sin duda, uno de los discos del año. Posiblemente, una obra maestra.

1 comentario:

Urbs dijo...

Pues mira esto:
http://es.youtube.com/watch?v=ZON2rv5XKzo