11 diciembre 2007

HIJOS DE LOS HOMBRES, de Alfonso Cuarón

Hijos de los Hombres, la verdad, me ha arrastrado. Es una película con un planteamiento interesante (un futuro cercano donde la raza humana ha perdido su fertilidad, avocada por tanto a la extinción) que desarrolla un previsible MacGuffin (se descubre, e intentará proteger, a una muchacha embarazada) en un entorno obvio (por apocalíptico, totalitario, belicista, fascista y decadente). Y la situación y la acción son capitaneados por personajes estereotipos, tanto el protagonista Clive “sufro mucho” Owen como los inconsistentes secundarios (destacando un magnífico Michael Caine, por cierto).
Y con todo, como dije, me ha atrapado, entretenido y mantenido alerta hasta sus (bellas) escenas finales. La culpa, sin duda, la tiene una escenografía acertada, que retrata ese mundo en descomposición desde un punto medio (lejos de los hijos de Mad Max y similares, también ajeno al esteticismo cuché de V de Vendetta, la peli), y la habilidad del director, el mejicano Cuarón, que filma con brío (como en las escenas bélicas, aunqe resulten pelín alargadas).
Ahora bien, terminemos con un mensaje para las mecas del cine, por si nos leen: la próxima de ciencia ficción, por favor, que busque nuevos caminos, que el ciberpunk, el futuro decadente al alcance de la mano o , por otro lado, la space opera clásica, ya están demasiado trillados.


No hay comentarios: