29 septiembre 2007

DRÁCULA de Tod Browning


Igual que nadie debe pretender ver las hojas de un árbol fijándose en sus raíces, no es el Drácula de la Universal lo más indicado para sentir el terror en pleno 2007. Es, en todo caso, la raíz de ese terror cinematográfico, uno de sus pilares, que lo ha sustentado y sobre el que aún se apoyan muchas cintas actuales. Hoy el miedo no nos lo va a provocar una cándida película de los años treinta, pero podemos disfrutar de sus logros y comprender que sin ellos nada sería lo que es.
Porque Browning instauró aquí el icono definitivo: las atmósferas pesadillescas prestadas del expresionismo silente se mezclan con una decadencia gótica, de llo que obtenemos toda una imaginería que remite a literatos victorianos como Lewis o el propio Stoker, a las sombras ominosas del Nosferatu de Murnau, y que cincela al conde vampiro dándole el modo y el aspecto con que hoy lo identificamos. Lugosi, con su acento extranjero, sus aires señoriales pero algo idos, su mirada hipnótica, su elegante porte, es Drácula, y todos los Drácula que le siguen remiten a él… aunque sea por radical oposición al molde, caso del vampiro de Coppola.
Por tanto, hay que rendir culto a esta cinta, pese a sus titubeos (estamos en el despertar del sonoro), sus fallos de ritmo (muy moroso a veces, y con un final tan precipitado como anticlimático), o el obvio contraste entre su primera parte balcánica y el resto del film (muy inferior en cuanto a sugestión e imaginería). Hay que respetar y entender este Drácula con todo ello, porque hizo historia.





28 septiembre 2007

SHELLAC- Excellent Italian Greyhound


Admiramos a Shellac, en estodigo. Admiramos, en general, la figura de Steve Albini, capitán de una criatura tricéfala que lleva diez años sacando los colores al gran circo del rock.

Primero, la historia, los hechos: Albini no es un novato, ya reventó los cánones bienpensantes del rock con Big Black en los ochenta. Luego lanzó Rapeman, y la ira obtusa de las feministas le llevó a tirar la toalla. Se agazapó entonces comandando, como productor seco y certero, a lo mejor que ha dado el rock de los últimos veinte años (Pixies, PJ Harvey, Mogwai, Slint, Low, incluso Nirvana lo requirieron...)

Y a Dios gracias, desmintió su propia pataleta y volvió a la música activa con Shellac. Trece años, cuatro discos, giras que, dicen, dejan huella (y que no se atan a la promoción de novedades en Cd; Shellac salen a tocar cuando le viene en gana, haya disco calentito o no), actitud insobornable. ¿Y la música?. Hombre, de eso no se duda: Shellac son el mejor estandarte del rock en 2007, Albini nunca ha fallado la diana, es demasiado puro, radicalmente puro, ha articulado un lenguaje que tensa la furia hasta límites insostenibles, pero lo hace sin artificios, sin volumen, sin ruido, sin papanatimos, minimal hasta la asfixia. Los otros son los pavos reales, con su plumaje. Él es un animalillo pequeño, nervioso e iracundo: ¿Qué duele más, un bombardeo desde helicópteros con megafonía ostentosa, o un corte a la yugular con navaja afilada y oxidada? Eso es Shellac.

Y hoy siguen, con su último disco, asombrando mediante una vuelta de tuerca más, dentro de su idea básica de rock de guitarra (sin pedales, sin distorsión, sin volumen), bajo y batería (y graganta, claro, la desgarrada afonía de Albini, fiera y enervante). Las canciones pueden ser concisas en Excellent Italian Greyhound, o derivar en largos paseos de solos que no lo parecen (o que parecen algo nuevo) y recitados soto voce. También hay bramidos marca de la casa, reposos melódicos, y un cierre de hardcore cachondo. Pero si algo es claro, es que esto es rock, como siempre pero sonando nuevo, dañino para 2007 como lo fueron para su época Bo Diddley, The Sonics, AC/DC, Pixies o John Spencer Blues Explosion, por buscar ejemplos de purismo rock tensado hasta el límite (en su contexto, cada cual). Rompedores en su presente que luego otros, advenedizos, fagocitan y regurgitan en músicas domésticas.

En todo caso, Albini aún es salvaje. Y Shellac, por supuesto. Escucharlos y entenderlos (comprendo que es difícil, que antes se escapa de ellos que se los abraza) es entender la máxima, hoy agónica, del rock and roll: No hablamos de gestos, poses o filigranas, hablamos de música a cara de perro, amenazando a lo establecido (o sea, que jamás sonará en los 40, que se edita de espaldas a la industria, que sea pura, sincera). Excellent Italian Greyhound is only rock and roll... but it hurts me.



Nota: es lo que pasa con los benditos insobornables; si quieres vídeos, puedes ir olvidándolo, porque lo que vas a encontrar son pirateos de directos y poco más. En todo caso, algo así como un clip sí encontré, procedente de un curioso DVD del que otro día hablamos, si tal. Eso sí, el gracioso que lo colgó en "el Tubo" no permite colgarlo en un blog. Si hay ganas o curiosidad, pinchen en la foto, que les enlaza al You Tube, y véanlo (mala imagen, sí):









27 septiembre 2007

Tebeos en Palabras nº 2

Ya ha salido a la realidad virtual el segundo y esperado número de Tebeos en Palabras, revista de la cosa viñetera en la que servidor participa (un honor).

Pinchando la imagen se llega al post del blog de Ediciones Bizancio desde donde podrán descargar el asunto. Todo facilísimo.

26 septiembre 2007

Público

La salida a la calle de un nuevo diario sólo debería entenderse, en una sociedad plena y asentadamente democrática, como una buena nueva.Por lo tanto, convengamos, de entrada, que la aparición, hoy, de Público, es algo a celebrar.

Por otro lado, siempre me dio la sensación de que faltaba por cubrir un determinado espectro social, en esto de los papeles diarios. Me refiero a un poblado sector de la población de izquierdas, o al menos de signo progresista, joven (entendida la juventud en un amplio sentido, abarcando desde los universitarios de hoy hasta quienes, por edad, lo fuimos en los ochenta y primeros noventa... de los niños del post franquismo a los de la democracia plena, vamos). Un placton para un periódico que sepa ser ágil y sustancioso al tiempo, progresista, que no afiliado, ácido pero bien-humorado. Diferente, en fin, a lo que te encuentras en el quiosco.


Tengo el blog de Escolar (director del diario) en mis favoritos desde hace tiempo, me gusta y es uno de los lugares por los que acostumbro dejarme caer. Ello no implica que su diario me vaya a gustar, pero sí que me interesa y que siento curiosidad por leerlo. Bueno, quizá Público colme mis esperanzas, o quizá termine como segunda plataforma del Partido Socialista, ya se verá. Es cierto que detrás de unos papeles siempre hay fuertes emporios que ponen la pasta y sus intereses, pero ¿podemos creér que aún con todo existe la posibilidad y la voluntad de ser independientes?. Demos tiempo a Público para comprobarlo.



Tiempo que no es necesario, por cierto, dentro de las platagormas derechistas para, ya, haber sentenciado en contra, incluso injuriado desde el anonimato. Normal, son así, abiertos, plurales...





Público on line, aquí

19 septiembre 2007

EL MARQUÉS DE ANAON 1: LA ISLA DE BRAC, de Vehlmann y Bonhomme

(publicado en Mazinger)

Los ochenta formaron una imagen muy determinada de la historieta franco belga: autores como Juliard, Hermann, Van Hamme y un largo etc. propiciaron la generalización de historietas de corte clásico, de clara adscripción a un género (aventuras, histórico, serie negra, western…), con dibujos cuidados y paginaciones funcionales, discretas. Tebeos en tapa dura, a todo color, sin periodicidad pero donde se sabía que para 48 páginas el dibujante gastaba un año de trabajo, por lo menos.Los nuevos aires independientes de los noventa renovaron este patrón, pero por supuesto sigue habiendo una corriente de historieta comercial europea que aún mantiene esas señas.
El Marqués de Anaon cuenta las aventuras de un personaje tomado de un cuento popular francés del siglo XVIII, y es exactamente un ejemplo de Bd a la antigua… pero hecho hoy.Quiero decir que aquí nos encontramos con una aventura de época, misterios ocultos, personajes bien perfilados y ritmo tranquilo en un guión de Vehlmann bien trazado, eficaz, todo con un dibujo (Bonhomme) preciosista, que mima los ambientes, la documentación gráfica (ropas, arquitecturas…), de corte clásico, que atiende a la composición de la página, siempre clara, eficaz. Pero al tiempo, en ese dibujo se aprecia una soltura, un aire que le acerca un poquito a los valores de la nueva historieta francesa, y eso se agradece también. Hay en el trazo una frescura que lo aleja de un Juliard, aunque por supuesto no es Bonhomme un renovador como Blain, ni creo que lo pretenda. Simplemente estamos ante un dibujante clásico pero contemporáneo, de un tiempo en que la nueva historieta gala influye incluso aquellos ámbitos que en principio son ajenos a su espíritu iconoclasta.

18 septiembre 2007

FLYING SAUCER ATTACK, Chorus (1996)

El post-rock de los noventa fue más una filosofía que un estilo: un cajón de sastre diverso donde se adscribieron todas aquellas bandas que desafiaron los moldes de las estructuras rock, adoptando formas de otras músicas (vanguardia, tecno, jazz, scores, étnica…) y rechazando la dictadura de la canción, a favor de discos ogánicos.
Flying SaucerAttack fue uno de sus estandartes, un dúo que partiendo del noise, pero también del folk crepuscular de un Nick Drake, conformaron una música estática y extática, lírica y atronadora, donde lo abstracto de daba la mano con lo tradicional. Su mejor argumento fue Further, un álbum de referencia en cualquier listado post, pero a su alrededor germinaron trabajos primerizos y recopilatorios de caras B/grabaciones en directo/rarezas varias, no exentos de interés.
Chorus es una reunión de músicas coetáneas, más o menos, a las sesiones de Further. Recopilación de temas diversos que, no obstante, se escucha como si se tratase de un álbum unitario, un paso previo a Further donde habitan gases tóxicos, ruido blanco, acústicas envenenadas y voces cálidas. Puede resultar demasiado opaco, impenetrable, hiriente su abrazo incondicional al feedback. Pero también, para los que amamos el ruido, liberador y relajante (sí, casi ambient, el ambient que se respira en un motor de avión, o así), un kit=kat aislacionista de 40 minutos insustituible por otras músicas. Chorus (y Flying Saucer Attack, en general) es muy especial, sí. También extremo, en cierto sentido. Pero como toda experiencia radical, si se termina por abrazar, altamente disfrutable.




En Youtube no se encuentran ni clips ni directos, piratas o no, de una banda evidentemente minoritaria y ya disueltta tiempo ha, pero al menos, alguien ha colgado, sobre un fondo fijo, un tema de Chorus interpretado, lo que es muy ocasional, por Rachel Brook en vez de David Pearce.

15 septiembre 2007

EL ILUSIONISTA, de Neil Burger



Supongo que esto es lo que la industria de Hollywood entiende por cine de qualité: una historia de amores imposibles, en un maro histórico, con tintes políticos (muy pocos, y maniqueos) y con un excelente diseño de producción, que se note que hay pasta.

Y lo que se nos cuenta con ese producto, lamentablemente, vacío, muy vacío. Una chorrada anodina, un mago, un policiía, un asesinato... argumentos trillados para establecer una intriga hueca, mal contada, con lagunas, pero con unos actores y una banda sonora muy afectados, todo pomposo, grandilocuente. Y un final sorpresa en la estela Shyamalan (pero carente del ingenio de aquel, claro) que tampoco sorprende tanto.

Unos actores anodinos (Jessica Biel) o sobreactuados (el generalmente magnífico Paul Grimatti) tampoco ayudan a mejorar el asunto, del que sólo salvamos, normal (dinero, decíamos arriba) el diseño fotográfico y el mimo en recrear ambientes, ropas, decorados... siempre bajo una capa de brumosa duermevela, de trampantojo. No es suficiente, claro, para disfrutar de El Ilusionista.

13 septiembre 2007

METRALLA, de Rutu Modan

El argumento básico de Metralla es poco original: la búsqueda de un padre desaparecido, por su hijo, del que se ha distanciado. El motor de arranque para dicha búsqueda, una chica vinculada al padre y que en el proceso fortalece lazos con el hijo. Da para un culebrón, para una telenovela, o para una película indie. O para lo que sea, como siempre con cualquier base argumental.
En el caso que nos ocupa, afortunadamente, da para adentrarnos en la complejidad del mundo israelí de la mano de una autora israelita. Y da para conocer el personal apuesta estética de Rutu Modan, un talento y una revelación que promete mucho, a juzgar por este Metralla.
Pesonalmente, y valorando el poderoso documental socio político que aporta este cómic (más social, de hecho, si bien ese análisis es el de una gente que vive un entorno político-terrorista único en el mundo), lo que más me ha interesado es la mirada, la particular estética del dibujo de Modan, frío y sintético, cercano a la publicidad, incluso a esos manuales tan limpios que, en los aviones, nos avisan sobre lo más siniestro. Y el excelente coloreado, así como el limpio, elegante y eficaz diseño de página. También destacan sus diálogos, y la valentía de intentar casar (aunque a veces rechinan un poco, la verdad) tonos tan distintos como una historia de moderado misterio (dilucidar si el padre ha fallecido en un atentado o no) con otro de, casi casi, comedia romántica.
Si a ello añado que, me parece, Rutu puede darnos obras mejores todavía, queda claro que esto es un descubrimiento como la copa de un pino, de esos que empiezan en Notable y terminan en, quien sabe donde…

PRISON BREAK 2

Prison Break fue una suerte de juego de mesa o de rol, trasladado al formato televisivo, una propuesta sencilla bien resuelta: una cárcel, una fuga, unos presos mayormente conflictivos (mafiosos, racistas, sicópatas…) guiados por una mente maestra. Toques de conspiranoia, mucha serie B, y humildad en el tono (no en los medios).
Su continuación, sin embargo, hace aguas, pierde el concepto, improvisa en su trama hasta extremos escandalosos, y, lo peor, pretende que nos encariñemos con sus no-personajes, darles peso emocional, un presente y un pasado. Pues no: a mí lo que me interesaba era la partida, donde no se planteaba si las figuritas que se movían por el tablero estaban enamoradas, echaban de menos a un padre u otras gaitas.
Conclusión: gran cagada. Y lo peor es que uno sólo puede concluir que esto ya no tiene arreglo, que lo mejor es pensar que todo acaba en la primera temporada, que en su episodio final todos ganaban y se retiraban a un paraíso oceánico a beber daikiris y darse la buena vida. O que mueren todos, porque se les desploma encima el tejado de la prisión. O que llegan los marcianos y destruyen la tierra. Lo que sea, pero fin. Porque, además, los apuntes racistas que nos suelta el final de esta temporada (respecto a esos países bananeros vecinos de USA) terminan de rematar al moribundo.

Pues qué puedo decir de todo esto… que a otra cosa, mariposa.

12 septiembre 2007

¿Qué tendrán, qué?

Entrecomics inaugura tanda de entrevistas a sendas personalidades de los tebeos con insignes blogs (enlazados, visitarlos es disfrutarlos, de verdad): Álvaro Pons (patriarca del bitacorismo especializado en viñetas, crítico de cómics de El País) y Pepo Pérez (ilustrador de cómics y crítico de cómics del Rockdelux, ). Amén de lo brillante de la idea (aplausos desde Estodigo), no me resisto a extractar este fin de entrevista:


¿Qué tiene el cómic que no tienen otras artes/artículos de ocio que lo hace tan interesante para ti?
Pepo: Que es un medio muy contemporáneo, lo sigue siendo hoy día. Y lo es por su visualidad, por la fuerza de las imágenes. Esto casa perfectamente con el mundo en que vivimos. También me atrae mucho por lo sofisticado de su lenguaje, y también por su nivel de abstracción narrativa. Es cierto eso de que el lenguaje del cómic es en gran medida “invisible”, porque es mucho más sofisticado de lo que aparenta en su superficie, y además exige bastante creatividad del lector. Todo eso forma parte de su magia. Creo por último que aún quedan muchas cosas por hacer en el cómic, es un medio bastante inexplorado todavía. Y eso no es algo que pueda decirse de otras artes.
Álvaro: Me lo he preguntado mil veces… y tengo mil respuestas. Es un conjunto de razones que, sinceramente, creo que son inexplicables. Quizás sea que es el único medio realmente sinestésico, que provoca sentimentos y sensaciones… Pese a ser un medio bidimensional y estático, ves profundidades y movimientos; aunque muchas veces sea a blanco y negro, inspira colores; es silente, pero sus viñetas generan sonidos y músicas… Es algo extraño: en el cine, el espectador es pasivo, no aporta nada a lo que le ofrece el director y se deja llevar por él, la imaginación no tiene función aquí. En la literatura, la imaginación es el total, se apodera de de la obra y es completamente filtrada por ella. Es necesario un involucramiento total del lector, para que todo aquello que el escritor ha creado sea reimaginado. Pero en la historieta, hay una extraña mixtura de todo esto: tenemos imágenes que dan ideas, pistas pasivas, pero, por otra parte, esa componente literaria obliga al lector a meterse en la narración y aportar continuamente, en una especie de combate infinito entre autor y lector.No lo sé.Simplemente, me apasionan.
Pues creo que me convencen, sí.

11 septiembre 2007

DOCTOR EN ALASKA

Northern Exposure constituye uno de los puntos de referencia de la historia de la ficción televisiva. Han pasado más de diez años desde sus primeras temporadas (de las que acabo de recuperar la segunda), y es evidente que el tiempo se deja notar más allá de las modas y peinados. Hoy las teleseries carecen de esa estructura fragmentaria (salvo las telecomedias, quizá), esa entidad concreta del capítulo aislado. Sin embargo, creo que la moderna televisión no se entendería sin estos dioramas de vidas tranquilas y extrañas, ese realismo mágico y helado, ese retrato coral de un pueblecito imposible, idílico e insufrible al tiempo.
Doctor en Alaska tiene algo de impresionismo, de pinceladas puras conformando un todo que se aprecia en su conjunto y desde la lejanía. No es, por tanto, el minucioso análisis de cada capítulo lo que debe interesarnos, sino el rico tapiz que se va formando, poco a poco, con cada nueva entrega de la serie. Más allá del encanto de cada personaje, del lirismo, del humor sutil, de la leve trama general que se advierte poco a poco, lo que destaca de Doctor en Alaska es su habilidad para crear un relato casi abstracto, un paisaje libre de discurso, intención o moraleja. Más cercano a la música que al cuento novelesco, Northern Exposure (es su título real, mucho más acertado sin duda) trasciende lo que cuenta, y permanecen sus cadencias tranquilas, sus ritmos desacompasados, su fluir orgánico, su sentido armónico de la panorámica en el tiempo y el espacio de una comunidad aislada, particular, descabellada y, sí, encantadora.
Quizá para ser una obra maestra absoluta le falte a la serie, al menos en sus dos primeras temporadas, ser consciente de este don, dejar más de lado lo que cada capítulo tiene de relato concreto, abandonarse a una estructura totalmente libre, sin argumentos sólidos o definidos que despisten el eje vertebral de Sicely, pero posiblemente la televisión de hace quince años no estaba preparada para encarar con mayor riesgo una propuesta ya de por sí bizarra , como lo es este retrato de la vida que se expone al norte.

05 septiembre 2007

LOCAS 3, de Jaime Hernandez

Locas es la saga que el más joven de los Hernandez ha venido (y sigue en ello) desarrollando en las páginas de Love And Rockets, la revista que fundó con sus hermanos en los primeros ochenta y que revolucionó la historia de los cómics.

Algo hemos dicho de Beto Hernandez hace tiempo, y tras leer el tercer tomo de las aventuras de Maggie y Hopey quiero comentarles algunas impresiones que siempre me han asaltado al leer a Jaime, pero más que nunca aquí.
Locas es una saga sobre dos chavalas, nacida como pastiche pop de referencias cruzadas (en una época de la que apenas leí unos pocos ejemplos, y hace muchos años), y que poco a poco ha ido centrándose en su íntima relación, sus amores, sus amistades, sus grupos punk, sus aciertos y sus meteduras de pata… sus vidas de chicas normales de barriada urbanita, vamos. Pero al crecer serial y autor Locas ha conseguido trascender el mero costumbrismo de imitaciones y obras paralelas: hay algo especial en leer la serie, algo inasible, no racional, mucho menos verbalizable. Uno va pasando páginas y puede llegar a sentir que no se le cuenta nada en concreto (aunque aquí siempre hay una trama, no estamos ante ejercicios de abstracción). Es algo que en la saga Palomar, de su hermano, también existe, y que quizá se justifica allí en el concepto coral, en el gusto por el retrato de una comunidad que Beto ha realizado. Sin embargo, ¿por qué las historias de dos muchachas amigas, amantes, punkis, mecánicas, majas como pocas, resultan tan… evanescentes?. Ejercicio de estilo, damas y caballeros. Porque al final más que las de Margarita Chascarrillo o Hopey Glass, la voz que se filtra en los poros, la que realmente terminamos escuchando, es la de Jaime, que se vierte en las páginas, en los trazos del pincel, en las muchas voces que pone en escena.
Creo que por eso se tiende, además, a relacionar las obras de Beto y Jaime. Es obvio que son trabajos muy diferentes, pero ambos tienen esa cualidad, la de reflejar una mirada personal, lo que suele llamarse autoral, en fin. Y es normal que las miradas únicas de dos hermanos que editan juntos una revista toda la vida (o casi, vale), tengan coincidencias. Cosas que los distancia enormemente, claro, pero notables parecidos también. Como pasa siempre entre hermanos, claro.
Volviendo a Jaime, además su trabajo se ha ido depurando y mejorando, en una curva ascendente que jamás ha decaído lo más mínimo: es asombroso su dibujo, y cada vez lo es más y más. Es increíble cómo domina el arte de narrar, las elipsis (brutales, inesperadas), el gesto de sus personajes (ningún dibujante que conozca, y conozco muchos, logra transmitir con los gestos corporales de sus personajes como Jaime), los diálogos… todo es increíble en Locas, y subiendo. Y al tiempo, tras leer este tercer tomo, y aunque al final, con su última página, te atenaza una emoción franca, una empatía con Mag y Hopita, y te sientes dentro de lo que lees… es imposible, inútil intentar descifrar qué es lo que te ha emocionado exactamente. Será el arte, que a Jaime le sobra, y a nosotros nos zarandea indefensos.


Y despues de este ladrillo que me ha salido de dentro, que para esto están los blogs, ahora lo digo en clarito: que lo compren, que lo lean, que no se rindan si sienten que pierden el hilo, o que no hay hilo que perder. Tendrán, finalmente, el mismo asombro que servidor. Y ya puestos, comienzen, si son nuevos en Locas, por el tomo 2, sigan con el 3, y finalmente recuperen el 1º, sin duda balbuceante (pero con atractivos, claro)
Y un enlace final: si se pasan por aquí, podrán descargarse páginas nuevecitas de Jaime, las que está editando en el Ney York Times.

03 septiembre 2007

noticias ruidosas

Al comparar el pasado glorioso e incontestable

y el presente dudoso

uno no deja de sentir cierto repelús por estas cosas, pero, en fin, se veía venir.

Ya es oficial, por si alguien aún no se había enterado, The Jesus And Mary Chain vuelven a grabar juntos un nuevo disco.Si bien, es cierto, sus obras fundamentales se sitúan en la década de los ochenta, es verdad que los hermanos Reid son tipos muy especiales, y puede haber sorpresa (o no)
Por cierto, si alguien no identifica al segundo la portada que he subido, sepa que tiene un desconocimiento de historia del rock así de grande (brazos abiertos de par en par)