05 abril 2008

Mis discos de cabecera: vigésimo primero: GIANT STEPS, de The Boo Radleys


Su anterior disco ya avisaba de que The Boo Radleys no serían un mero calco de My Bloody Valentine, grupo al que se aproximaban en su brindis al ruido y a lo etéreo. Pero nada presagiaba un Giant Steps, disco fundamental de la música inglesa de los noventa, que evidencia la endeblez que lo rodeaba (el shoegazer sin talento o la New Wave de la New..¿cómo era?) y lo hacía sin llegar a pertenecer a ninguna escuela, estilo o movida concreta. A su aire, recordando a muchos, ensombreciendo a muchos más, pero sonando como nadie.
Bueno, el Lazarus EP era su antesala, y la canción (Lazarus) uno de los himnos del noise de todos los tiempos, bañando el dub y unos vientos latinos en olas de distorsión. Pero cabía el temor de que fuese un espejismo y los de MArtin Carr se ahogasen en su pretensión (lo de doble vinilo siempre asusta, ¿verdad?)

Pero no, Giant Steps fue grande. Ya no cabe con este disco hablar de My Bloody Valentine, aunque en sus temas el ruido es elemento necesario (Barney (...and me) ), un muro en expansión infinita que auna la dispar gama cromática que despliega Giant Steps: la psicodelia de Love (Thinking of ways), el reggae (Upon 9 and fairchild), el aliento pop del Sargento Pimienta , el baile en trance, las baladas deshaciéndose en ácido... vuelvo a escuchar el disco para esta lista y otra vez vuelve a crecer. Su música es inmune al tiempo y gana en matices e intensidad al revisitarla.

Normal, fue, es, un paso de gigante.

4 comentarios:

Jose Manuel dijo...

Pues a mi me pasa un poco al revés, de primeras todo su arsenal y sus recursos me impresionaban, pero después me quedaba con la sensación de que aquello de 4 canciones en una tenía más de artificio que de genialidad. Martin Carr tenía un baul lleno de recursos, pero no era un genio, al menos para mi. Al final, de ellos me quedo con lo sencillote, con aquello de ¡Wake Up it´s a beautiful morning...!
Por cierto, los vi una vez en directo, creo que teloneando a Suede, y me gustaron mucho.

Señor Punch dijo...

uf, no... Wake Up me pareció un ejercicio de estilo, nada más. El talento melódico ya estaba en Giant, y no neceitaban demostrarlo limpiando su paleta, o eso es lo que a mí me parece. No encuentro esa dispersión que señalas, no veo cuatro en una, sino una grandísima canción engalanada con una imaginación enorme, que no es lo mismo.
con todo, Wake Up es disfrutable, pero a un nivel (personalmente lo creo) muy inferior.
Gustos y colores

Jose Manuel dijo...

Me refería a Wake Up la canción, no el disco, que era inferior. También me gustaba mucho el C´mon Kids (el disco), pero lo que digo, con el tiempo me dejan demasiada impresión de ejercicio de estilo.

Señor Punch dijo...

ah, la c anción es bestial, sí