09 abril 2008

JUNO, de Jason Reitman

Me da la impresión en casi todo lo que leo sobre Juno que el crítico de turno o bien se disculpa por haberle gustado la cinta de Reitman, o bien se siente impelido a demostrar su original punto de vista. Otra vía es la aburrida erudicción, sacando a la palestra nombres y más nombres vinculados a la independencia USA (esa que Sundance ha canonizado hace ya muchos años). Si lo sencilllo es virtud, yo me decanto por ese camino. Porque Juno es sencilla y luminosa, un cuento inteligente narrado desde códigos trillados (el indie ya mentado, las comedias teen de Molly Ringwald y aquellos espantos ochenteros casi generacionales, o también cierta afinidad a la estética del cómic alternativo a la D&Q, editorial de pequeñas joyas como "La vida está bien, si no te rindes", o "Nunca me has gustado"). No creo necesario más, ni buscar tres pies al gato citando a Solotz como contrapuesto vitriólico, ni entender lecturas sociológicas extremas en Juno.
Sí, sin embargo, se debería destacar el magnífico guión de Diablo Cody, que parte de muchos tópicos (de hecho la película arranca demasiado encorsetada en clichés como el de esa Juno adolescente, descreída, paria y genial, capaz de contestar a un "¿me pasas el pan?" con la frase más brillante del universo, mientras masca su... ¡pipa!). Tampoco debemos pasar por alto la dirección, que me parece distinguida, elegante y digna de resaltar. Momentos como el arranque, ese "polvito" rápido retratado desde primerísimos planos, consigue el ambiente íntimo y a la vez nervioso que quiere la escena. Otro momento redondo es el cierre (y así les dejo todo lo que hay en medio para que busquen sus aciertos), un lento trávelling que se aleja de la pareja, que cantan su canción friky (por cierto, de los estupendos Moldy Peaches... la banda sonora es toda ella un caramelo de indie-folk). Ese plano revela todos los sentimientos de ambos, sin palabras, sin necesitar acentos. Sólo por la sabia elección del modo fílmico conque expresar ideas.
Pero al final, por encima de sus virtudes técnicas o de consideraciones laterales, lo que convence de Juno está en la médula de todo razonamiento: pese a sus posibles fallos, o sus debilidades, o sus lugares trillados, Juno, la historia, emociona.

3 comentarios:

Little Nemo's Kat dijo...

Lo ha calcado, amigo Punch, "sencilla y luminosa". Una película encantadora, llena de hallazgos en el terreno de la sensibilidad y con una gran banda sonora, de regalo.
Una sorpresa muy positiva (tengo que reconocer que, informado sobre su tema, fui a verla con el cuchillo afilado), de esas que le reconcilian a uno con el cine sencillo (y luminoso). Un saludo

Señor Punch dijo...

es una peli que uno corre el riesgo de ir a verla "sobreblindado", ¿verdad?
Si te dejas llevar, su buen hacer te gana, sin duda.

Little Nemo's Kat dijo...

Exactamente, puedo decir que prácticamente me planté en el cine dispuesto a que no me gustara, por ñoña. Una vez vista, uno se reafirma en que los juicios apriorísticos nos llevan, no pocas veces, directos a la ignorancia pedante ;)