17 abril 2008

mis discos de cabecera, décimo octavo: THE BEATLES


El Disco Blanco, un mito, la única continuación posible al período psicodélico tenía que ser algo así, opuesto a la ensoñación lisérgica, al colorido y la imaginación. Pero al mismo tiempo, más grande. ¡Eh, se trata de los Beatles, y venían del Sargento Pimienta y otros viajes mágicos y místicos!¿cómo salir de un callejón sin salida, cómo superarse, o al menos no enquistarse, y además seguir sonando como "el grupo más grande del mundo"? The Beatles, el monumental doble vinilo sin portada, fue la acertada respuesta a todo. Puede que lo insuperable no pueda superarse, sí, pero al menos cabe lograr que no se eche de menos. Los de Liverpool se renuevan, vuelven al rock como base de un disco generoso en minutaje y en diversidad, vuelven a la crudeza, a cierta sencillez que es un engaño: la cantidad de instrumentos, adornos y géneros musicales del Lp es apabullante, pero su efecto no es el de otras épocas, sino que todo viene a pespuntear un concepto mucho más inmediato que el de temas abigarrados y fantasiosos como Lucy in the Sky with Diamons (por ejemplo).
The Beatles, el doble vinilo, además de cuestiones coyunturales, posee algunas de las mejores canciones de la banda, como la correosa Revolution 1, Dear Prudence (un último guiño psicodélico) o Sexie Sadie, y una variedad estilística que va del pop de melodía infantil (Obladi Oblada) al proto hard rock (Helter Skelter), o todos los palos ajenos al pop o al rock que, evidentemente, encandilaban a Paul McCartney por entonces, de lo que resultan joyas como el cierre, entre la ensoñación y la fantasmagoría (Good Night). Un caleidoscopio de canciones (treinta en total) que suena contemporáneo (eliminen algún coro, quizá un puntual adorno aquí y allá, y este disco puede ser de ayer) y qe en su desmedida longitud no se hace eterno, todo lo contrario.

2 comentarios:

Jose Manuel dijo...

¿Por que los discos de los Beatles son siempre TAAAAAN caros?. Esta claro que no necesitan bajar el precio, pero no puedo evitar tenerle mucha tirria a los Beatles como entidad corporativa (el grupo es otra cosa, claro).
Ya puestos, a los que nos gusta comprar discos, ¿por que siguen siguendo TAN caros? ¿No es suficiente amenaza internet?.

Señor Punch dijo...

pues esa es una gran verdad, sí señor.
Sun sablazo.