24 abril 2008

mis tebeos de cabecera, décimo tercero: CORTO MALTÉS, LA BALADA DEL MAR SALADO, de Hugo Pratt

Seguramente es una osadía ponerme a escribir sobre un tebeo que hace al menos diez años que no releo, ¡y además meterlo en una lista de mis favoritos tan arriba! Bien, puede que si lo leo de nuevo pierda o gane enteros, quién sabe. Pero (y aquí está el quid del asunto) en mi memoria tiene un puesto de honor, es una especie de imagen indisoluble, una puerta que separa lo clásico de lo moderno, con algo de ambos mundos. En corto se rastrean influencias como Milton Caniff, del mismo modo que se percibe su efecto en los modernos franceses (alguno ya ha pisado esta lista, no daremos nombres), y en todo caso, su dibujo austero, grueso, encierra una poética única, una fuerza majestuosa y al tiempo visceral.
Me gusta Corto, el hombre, el icono, un aventurero descreído. Me gustan los diálogos literaturizantes, el lirismo, la mirada irónica pero apasionada al género de la aventura, me encantan esas tintas chinas, y hasta, cosas que pasan, me agrada el posterior coloreado de La Balada del Mar Salado. Su estructura la recuerdo errática, lo que pone el acento en su modernidad. Los personajes- iconos, macizos figurones de leyenda, tienen un magnetismo curioso, que es el que impreggna a esta primera aventura del marino . Cómic de autor, cómic adulto en el tiempo en que la historieta empieza a querer ser adulta. Fue un largo viaje, el del tebeo para mayores, y posiblemente se inicie aquí (es un decir, pero seamos, por un día, reduccionistas por hacernos entender, y dar la imagen justa, casi metafórica, de esta Balada).
Vinieron luego muchas historias de Maltés, muchas más, claro, y la mayoría me son desconocidas (no soy un fanático de Pratt, no por nada, simplemente... tengo pocas lecturas del autor), pero esta primigenia me caló fuerte, tanto que, casi olvidada, sigue acudiendo a mi memoria como uno de las cumbres de la historieta.

RITOS DE INICIACIÓN: Norma editó en varios formatos este relato. Yo tengo uno a color, existe otro reducido, mejor, destrozado, en el blanco y negrooriginal, en una colección integral y "popular". Y si optan por darle calibre de exquisitez existe una reciente edición en tamaño monolito de 2001 que reproduce fielmente las aguadas y tintas a tamaño original (huelga decirlo, es la edición más interesante y acertada, pero, en fin, cara). esta última es la que ilustra la foto:

1 comentario:

Mar dijo...

Releyendo a mi querido Corto, ahora mismo me quedaría con sus aventuras en Siberia, por ejemplo... aunque de aquí a poco, ¿quién sabe? Desde luego, alguno HA de estar en buen lugar ;-)

Besitos