15 junio 2008

PORTISHEAD, Third

Diez años de silencio. Portishead, durante ese tiempo, y merced a la publicidad, adquirieron fama mediática, esa que desvirtuó el sentido de una música vanguardista y desesperada, aunque elegante (este era el reclamo para venderte un perfume o un coche de gama alta, el estilazo, la clase, desintegrando por el camino la tristeza, el dolor que su música impregna al oyente verdadero) . Desnaturalizados y vanalizados, los de Bristol podían haber optado por largarse, desaparecer, comerse solitos su rabia contra ese gigante que devoró su música y regurgitó las sobras para las masas.

La otra vía, el puñetazo creativo sobre la mesa. Demostrar que Portishead son grandes, y que su música no es un ovillo para que el felino mediático juegue con él. Así nace, con dolor, Third, disco abrupto de escucha difícil. No busquen lo que ya encontraron en Dummy o Portishead aquí. No, ni rastro del trip hop en sus surcos. Third escarba en sonidos asfixiantes, se mira en el kraut, despista con cortes folk, aturde con ritmos industriales, atmósferas casi doom, guitarras secas, y la voz de Beth Gibbons, que plañe como nunca. O mejor, con la efectividad real de su quejío, dolido y derrotado. Ni siquiera la rítmica inercia de Nilos Smile, probablemente lo más radiable de este trabajo, pueda ser contemplado más allá de su desesperanza: no hay luz en todo Third, un trabajo que absorbe, engulle como un agujero negro muy oscuro.

El retorno de Portishead salió a finales de Abril. Creo que ya es disco del año.

2 comentarios:

Little Nemo's Kat dijo...

Pues sí, es comprensible la tantas veces mencionada desesperación de la Gibbons con las vueltas que dieron sus vinilos.

Digno de aplauso su esfuerzo en Third y plausible también el resultado. Un disco para muchas escuchas y mucho disfrute, aunque, eso sí, complicadito, no me lo negará (tanto casi como Katchor ;)

Señor Punch dijo...

complicado, y mucho