06 junio 2008

Lex, en Antena 3

¿Qué pasa con la ficción nacional, con las teleseries españolas concretamente? Me hago la pregunta porque ayer, gastando un último y débil cartucho de esperanza, me vi enterito el primer capítulo de la nueva mega-apuesta de Antena 3. O lo que es lo mismo, el retorno a la caja boba de Javier Cámara, en una de abogados, Lex.
Y nuevamente me abofetea un bodrio. Vale, la solvencia de Cámara, Santi Millán y Nathalie Poza puede hacer un poquito soportable el asunto, pero la cosa no tiene remedio: un guión aburrido y sobado (tanto deja-vu hace que conforme avanza el capítulo nos creamos adivinos de primera), unos personajes sin matices, unos actores malos con ganas (desganados, mejor dicho, y con la salvedad ya señalada del trío protagonista... que tampoco se piensen que estamos ante los nuevos Laurence Olivier), una fotografía neutra y nula, una banda sonora de vodevil malo, una dirección que no pasa del plano-contraplano… y a este respecto remarco que no es cuestión de presupuesto (que además sospecho holgado). No queda bien sacar nombres sacros en casquerías de barrio pobre, pero recordemos que Bergman podía hacer arte sin salir de las paredes (de estudio) de un apartamento y con solo dos actores. Es cuestión de dirección, de contar con la cámara, con el montaje, con la música, con la expresión y los gestos, con lo que se muestra y con lo que se vela (coño, Lex, de nuevo y van, parece un serial radiofónico con imágenes… se sigue dando la espalda al televisor sin mayores problemas).
Y todo esto ¿por qué? ¿No hay talento en la piel de toro? Hace un año Desaparecida demostraba que no, que, con sus peros (tampoco era magistral, no), podía hacerse una ficción dramática con tirón (porque esa es otra… ¿las teleseries deben, por narices, ser productos “para todos” y destinados al éxito familiar? ¿Nadie arriesga, nadie apuesta por un público determinado, por dar algo diferente aunque sea a costa de sacrificar a un determinado target?


1 comentario:

ed dijo...

uf! gracias por el "avance"!
como tú, ayer me había "preparado" para verla y al final un plñan mejor me hizo cambiar de opinión.
como tú guardaba ese "cartucho" esperando algo bueno de este... intento, pero ya veo que no, que todo sigue siendo de cartón (acartonado).

yo no creo tanto en los malos actores, sino más en los malos directores/directivos y directores de casting que entienden que el producto debe tener este "lenguaje", ya que son ellos los que eligen, no sólo los guiones (que modifican y hacen modificar todo el tiempo mareando a buenos guionistas inclusive) sino también a los actores menores que acompañarán al gran elenco.

además... desde el título ya se olía acartonado.

en fin, por suerte los chanantes!