22 julio 2008

Morrisey live (y otros)

Claro que además de la Bloody Experience asistí a algún concierto más: unos Babyshambles de los que diremos que actuaron, o sea, Pete Doherty no dio la espantada ni fue detenido ni nada por el estilo). Presencia cuidada, pub-rock, y esa entrega desganada que se puede esperar del actual gran divo del rock (versión chicos malos). Bien.
Xiouxie, la mítica señora gótica (por decir algo que la califique en dos palabras) estuvo comunicativa, simpática, bailonga y, claro, oscura también. Bueno, bien. La ex Banshees está en forma.

Pero el primer puntazo de la noche fue un Morrisey en gloriosa forma, irónico, divo, estrella, vanidoso, punzante, y bien respaldado por una banda más que eficaz. Dominando un escenario de bonita puesta en escena donde destacaban grandes retratos de criminales y bandidos, blandiendo el micro y su cable, tirándose melodramático por el suelo, entregando al público su camisa empapada... Por supuesto, el nudo cada vez que sacaba a relucir su pasado Smith ("yo soy demasiado joven para recordar y vosotrs sois demasiado viejos para olvidar", dijo antes de comenzar a cantar la mítica Vicar in a Tutu -u otra, igual recuerdo mal- de The Queen is death).
Si My Bloody se despersonificaron para elevar al primer término al sonido por encima de sus egos, Mozz fue, al contrario, todo ego: él es La Razón incluso por delante de la música, da igual que cante un tema menor de su carrera en solitario o la maravillosa Panic: es "Bigmouth", el único, y está ahí, en el escenario y ante tus ojos. La mejor gran esrella (de la que otras debían aprender lo que es dominar un escenario, y cómo meterse en el bolsillo a su horda de fans sin lamer culos, y seguir en la brecha con algo más que dignidad)

8 comentarios:

Mar dijo...

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAaargh!!!

Aquí ya sí que me quedo atónita y -casi- sin palabras: es cierto que yo ya iba entregada, pero -aunque se dejó temas míticos- a mí me tuvo encandilada desde el minuto cero.

La objetividad hoy no trabaja en mi casa :-D

Besitos

Señor Punch dijo...

yo con The Queen is death tenía diecisiete,o así. era smithiasno hasta físicamente.
Pero mira, años más tarde me alejé tanto que fue casi un re descubrimiento, delo bueno que fue (y yo no sólo no iba entregado, es que las crónicas de sus últimas visitas hace dos años o tres decían que daba pena, así que encontrarme a un Morrisey en este estado de gracia me encantó. Cuando atacó Ask (¡o fue Panic? ay las canas y el alzeimer...) andaba por los tenderetes, pillando birra, y salí por pies como loco, claro :))

Mar dijo...

Panic fue una de las que se dejó en el tintero. Ask estaba desde el día siguiente en el tubo, pero tiene tan mala calidad que da penita, comparada con el temazo del concierto!! ;-D

Y hoy, en la tienda de tebeos habitual, me han dicho que los Bloody tocaron ¡BAJITO! y que no se oían las voces (en eso sí tengo que estar de acuerdo), pero que Mo lo petó!!

Yo descubrí a The Smiths a través de aquella locura que era La Cuarta Parte, de La Bola de Cristal, y desde entonces, ha sido una mor permanente y fiel: sigo pensando que me cantaban a mi y sólo a mi (como nos pasaba a todos, ¿verdad?)

Besitos

Señor Punch dijo...

"me han dicho que los Bloody tocaron ¡BAJITO!"
Bueno, Mar, cada uno con su bagaje: yo ya escribí a qué grupos me he visto antes y cuantas veces, grupos de esos que suelen tocar "bajo", ya ves. MBV lo hicieron muy, muy alto en comparación, no lo dudes.
Las voces no se oían, o casi, y creo que no tiene más truco que subir una línea de la mesa de sonido. Es, supongo, algo a propósito. La voz como un hilo más, y no el conductor (yo que conocía todos los temas sí que podía seguir los hilillos de voz, pero eran eso, hilillos en el marasmo de electricidad)

de Mozz pues eso, gran alegría general :)

Señor Punch dijo...

por cierto, y en todo caso, estoy seguro de que el concierto resultaría igualmente hipnótico con un sonido menos apabullante, o simplemente bajo... el logro está en el método, el volumen aporta más violencia, pero ahí están las espirales cíclicas que parecen no tener fin, los bucles melódicos fundiendose en un magma casi abstracto, la ausencia, gracias a dios, de "guitar solos", las voces enterradas, anuladas en el fluido sónico... eso es mucho más que una mera cuestión de volumen, ¿no?

Mar dijo...

Me apunto lo de "bucles melódicos", porque -aparte de que me ha encantado- creo que lo define con exactitud.
Respecto al volumen y las voces, para gustos los colores, pero que sonasen igual-igual en Benicassim ya sería mucho desatino si no era el efecto buscado... creo yo
:-D

Besitos más

Anónimo dijo...

Correcto: Vicar in a Tutu

BlueGirl dijo...

Dios salve a Mozz