21 julio 2008

My Bloody Valentine en directo

Es bastante imposible escribir desde la objetividad cuando hace poco has dicho que Loveless es tu disco de cabecera, la obra a la que cíclicamente vuelves y que jamás se agota.
Para mí, ver al combo de Shields en vivo fue en este sentido mucho más que un concierto.
Por otro lado no soy un fan redento de antemano, tengo cierta experiencia en grupos que barajan el ruido on stage: he visto tres veces a The Jesus and Mary Chain, tres a Mogwai (en festivales y en sala), cuatro a Sonic Youth, dos a Pixies... incluso a Los Planeta. Sé lo que es el ruido en directo. De hecho aún sabiendo que la experiencia personal del MBV Live era una necesidad, dudaba que los escoceses pudieran superar en dominio escénico y horror sónico a lo que perpetraron Mogwai en 2001. Queda dicho.

El escenario, ya antes de que salga la banda, da pistas de lo que se nos viene encima: torres y más torres de amplis, y la batería parapetada tras paneles insonorizadores. Una enorme tela para proyecciones es su único fondo. Dos micros, muchas guitarras.
Entra la banda, puntual. Griterío (lo normal), pero desde el escenario nadie se dirige al público. Bilinda y Shields cojen sus guitarras (inciso, se escuchan comentarios sobre el físico de la dama... qué machistas somos los españolitos). Shields rasga un momento, comprueba la afinación, y...



Yo nunca he estado en un concierto tan salvaje como éste. Nunca un volumen semejante, nunca una burbuja de sonido tan ensordecedor. Revisen los nombre de arriba. Ahora lo repito: nunca. My Bloody Valentine lograron lo que creía imposible. Sobreponiéndose a su aura ("oh, ahí están, son ellos, ohmidios de rodillas me postro" y todo eso) convirtieron el festival en una burbuja de gas inflamable a la que prendieron fuego. Las voces apenas se escuchaban enterradas en el volcán eléctrico, un magma, como en sus vinilos pero a un volumen doloroso (reparten tapones, aunque yo no os ví, ni querría ponerlos, claro). El grupo se desmaterializa y el sonido, brutal, sensual pero furibundo, palpable, se apodera del espectador. Hubo un momento en que yo sentía cómo el aire que respiraba rebotaba contra mi interior por la garganta en su bajada a los pulmones. El volumen hace vibrar mi cuerpo y puedo sentir el oxígeno circulando por su interior, como una bola de pin-ball. ¿Estados alterados de conciencia o realidad física? Sea lo uno o lo otro, son producto del sonido Valentine (juro que no tomé nada salvo cerveza, y no mucha). Esta es la idea, Shields convierte el ruido en otro mundo, no paralelo, si no invasor. Jesus and Mary Chain son unos rockeros cazurros a buen volumen. Sonic Youth son como mediums, se poseen por sus guitarras, las maltratan, las golpean, las azotan mientras ellas generan el ruido que parece no proceder de la banda. Mogwai dominan el tempo y crean una pesadilla de tensión insoportable. Lo de MBV consistió en sumergirte en un universo alternativo de sonido puro, donde se pierde la noción del tiempo (el brutal final, una inmersión de incontables minutos en el motor de un Concorde durante ¿cinco, diez, cuántos minutos?), donde el espacio se transforma inundado por un volumen despiadado, donde el grupo se vuelve invisible (hieráticos como estatuas romanas, sin dirigirse nunca al público, tan solo un "thanks" y una tímida explicación cuando hubo un problema con una guitarra desafinada).
Y por supuesto estaban allí, ohmisdioses, me postro de rodillas (¡¡¡eh, chaval, lo he contado!!!)

PD: puedo imaginarme la experiencia en una sala pequeña y sin restricciones temporales (aquí tocaron entre otros dos grupos), que ya debe ser como la leche en polvo, lo más increíble. Pero bueno, aunque aún no he leído críticas por ahí, tampoco hagan demasiado caso de ellas, sean negativas o positivas: son señores que ven los festivales desde la cómoda y lejana grada vip (yo bastante más cerca), que te van a soltar a la que puedan que ellos ya los vieron en Londres (o mejor en China, que es más lejos y seguro que tú no has podido ir allí, y eso síiiii que fue in-creible, no como este concierto al alcance de vuestras manos mundanas)

PD 2: y a finales de año, nuevo disco de My Bloody Valentine. Del que, claro, no adelantaron nada (buf, habrían tenido que dirigir la palabra a la audiencia, "this is a new song", o así... eso no puede ser)

5 comentarios:

probertoj dijo...

¡Absolutamente brutal, Sr. Punch! El ruido puede ser tan bello. ¡Dios, qué grupo! A mí también me rebotó al garganta: fue una sensación indescriptible.

Señor Punch dijo...

:)

Mar dijo...

Sisisisisisisisisisí!!!

Yo, que a esas alturas ya estab sentadita, y por lo tanto a cierta distancia del escenario, no salía de mi asombro del volumen TAN brutal y de lo hipnótico de las cadencias de la música que po allí desplegaban: fue asombroso!!

...y ese final... abandonándonos...

Besitos

P.d. Supuse que estarías por allí pero me dió noséqué preguntar: si hay próxima, me encantaría conocer al que agazapado escribe, si es posible ;-D

Señor Punch dijo...

Mar, me alegro de que tras descubrirlos en la TDT te atrapasen en estudio y por lo que veo en directo (sí, recordaba más o menos tu comment en mi disco de cabecera, lo releí, claro, que no tengo yo tan exacta memoria, pero sabía que eran descubrimiento reciente).
Por cierto, yo estuve por Madrid,que igual tú los viste en el FIB, ojo (aunque si "estabas sentada en la grada" creo que no... yo anduve bastante en la gradade la izquierda -mi izquierda y mirando al escenario-, cerquita por cierto de los Dover, que se veían muy normales, nada de excesos, drogas etc... majos.
Y la verdad, tuve el impulso de contactar con bloggers sobradamente conocidos de la villa... pero claro, fue relámpago, tengo bastante familia en la capital y mi agenda no daba a basto.
Bueno, hace dos años tuve oportundad de saludar al vecino Berni en Coruña, y como este año volveremos a pasar (al menos un día) igual nos saludamos. ¿sabes que viene Solano "Eternauta" López :o ?

Mar dijo...

Desde luego, cosa asombrosa que no dijeran ni esta boca es mía... por lo menos, para mí (que hablo y hablo).

Pues estábamos sentados en las gradas de la izquierda, según se mira al escenario... y quién sabe si no nos cruzamos en algún momento (sí, además de hablar, me monto historias).

Y lo de Coruña, lo tengo más que difícil, pero no será por falta de ganas... que los autores siguen aumentando...

Besitos más

P.d. Y si vienes otra vez a los Madriles...
;-)