17 septiembre 2008

anecdotario personal

Merece la pena que les cuente lo que nos pasó este fin de semana. Paseando por la calle hemos visto cómo una pareja depositaba varias bolsas al lado de un contenedor de basura. Dentro, un montón de libros. Cuando la pareja se marchó nos acercamos incrédulos. Sí, eran libros, muchos y en buen estado (si bien tocados por el paso del tiempo).

Los recojimos y ordenamos en casa y para que me crean les sacamos foto:
Más de cien libros, dos colecciones (una de Simenon, otra de historia contada por sus protagonistas, o algo así)
Bueno, ¿no se le ocurre a sus dueños (o herederos) otra cosa que tirar a la basura ciento y pico libros? Por si me leen, hago un par de sujerencias y animo a mis lectores a aportar más, cuales concursantes del un dos tres.

1.- venderlos a un chambo o librería de viejo

2.-llamar a Reto o similar, que te los lleva sin costes

3.-donarlos a la biblio (será nuestra opción, por cierto)

14 comentarios:

jordi dijo...

Me quedo con la opcion 1 y 3. Y añado una cuarta: Leerlos. Saludos

Señor Punch dijo...

leerlos, ciento y pico, y como si no tuviera ya en la reserva unos cinco libros y doscientos cómics... uf, no, no. Lo digo sin pudor, yo paso, me es una colección no deseada, y hombre, a lo mejor alguno me guardo (o mi compañero de descubrimiento, el también blogero El Nota). Pero lo que jamás haría es tirarlos a la basura.

Ximo dijo...

Pues leerlos me parece la opción más cojonuda y enriquecedora, pero claro, también es ciencia ficción.

Por otra parte, no creo que sea demasiado raro, el que la gente se deshaga de libros y comics, tirandolos directamente a la basura. Me gustaría saber las joyitas que deben de haberse tirado y de las que el propietario tiene absoluto desconocimiento.

Señor Punch dijo...

pero a ver, no leerlos no implica no leer, en absolutos,. y es lo que parece, por oposición, que estáis insinuando (aunque no lo hagáis, lo parece). Yo suelo escoger mis lecturas, sean ensayo o novela. Viste muy bien decir que me los quedo, los cien, y que ya estoy leyéndolos, pero bien mirado:¿de verdad no tenemos ya , todos, un puñado de libros que quiere leer desde hace tiempo y no les encuentra el hueco, aunque sea por tiempo? Yo, a bote pronto, tengo pendientes a Sebald, a McEwan, a Robertson Davis, medio número de la historia de los cómics de Panini, un ensayo sobre la historia de la fotografía, una selección de rtelatos cortos de varios autores...¡y no hablo de libros que estoy efectivamente leyendo, que los hay! En este contexto, si me tropiezo con ¡114! libros que no me interesan específicamente (como es el caso) no me planteo más que darles honorable salida. Que es cualquiera menos la basura (pero claro, puede suponer un esfuerzo: acercarme a una biblioteca y hacer la donación, bufff).
Y Ximo, te aseguro que JAMÁS he tirado un libro a la basura (los regalo, los vendo, los dono...).
En concreto, el caso parece más el legado de un fallecimiento, la colección completa de quiosco de papá, en paz descanse. Lo dejo en la basura (... coño, al menos acércalo al contenedor de papel...) y se acabó.
Pues no, no...

probertoj dijo...

Hostia, la basura siempre es la última opción. Ni siquiera una mala relación con tu padre y su venganza en la herencia (que podría ser esto) es para tirar al contenedor unos libros.

Mi idea al respecto es que siempre habrá alguien a quien le interese. Biblioteca es la mejor opción. Aunque determinadas colecciones de kioscos se pueden vender al peso sin problema.

Señor Punch dijo...

"Ni siquiera una mala relación con tu padre y su venganza en la herencia (que podría ser esto) es para tirar al contenedor unos libros".

jeje, frase genial...
hombre, si tu madre era Cruela de Vil, podemos pensarlo, ¿no? o si es el marionetista loco, o Caligari :))

probertoj dijo...

Pues no sé, pero algo de interés tendría un cómic escrito por Grant Morrison o Alan Moore y titulado "La biblioteca del hijo del doctor Caligari".

Ximo dijo...

Hombre Sr. Punch, una cosa que tengo clara es que usted lee bien y mucho, o lo que puede como todos. Todos los habituales de su blog personal entre los que me encuentro, ya conocemos de su afición por enriquecerse culturalmente (música, comics, pelis, etc). Simplemente comentaba que sería bonito eso de poder encontrarse un tesoro cultural como ese y poder pegarse el gustazo de leerselo, pero claro, eso es algo imposible de hacer, y yo sería el primero en no poder hacerlo. En casa no es que tenga una montaña de lecturas pendientes, tango más bien una cordillera ... por no hablar de las pelis (sin ir mas lejos las de Buñuel y Corman) y muchísimos discos por oír (Ahora estoy con Mariza, Rosa Passos, Calamaro, Animal Collective, Interpol y Kashmir, y esperandome próximamente Glenn Hughes, Elvis Costello, T-Rex y Alice Cooper).

Y es que el tiempo lamentablemente no da pa todo y siempre hay prioridades que no tienen que ver para nada con todo esto.

lider dijo...

Hay quien dice que el desarrollo de un país se mide por sus niveles de lectura... en fin, cuando tiras los libros a la basura es que la cosa no da para mucho. En 1936 directamente hicieron pilas con ellos y los quemaron. De casta le viene al galgo.

lider dijo...

Por cierto, antes de donarlos déjame echarles un vistazo, incluso se de un sitio donde podría colocarlos como donación.

Señor Punch dijo...

Uf, demasiado tarde, se los llevó el otro testigo para donar a una biblio de pueblo, pequeñita, pobre y que estas cosas las recibe como agua de mayo.

Señor Punch dijo...

Ximo: "o lo que puede como todos"

ah, qué dura verdad.. pero hoy hice la primi, mañana de hago un chalésconpistina y lo dejo tó... menos los libros (y los tebeos, y los... :)

Fernando dijo...

Según mi experiencia, no es tan fácil vender libros ni donarlos a bibliotecas, y más si no tienes coche para transportarlos a donde te los acepten. Cuando me mudé fuera de Madrid solo conseguí vender una caja de libros en la cuesta de Moyano a un precio irrisorio, y a costa de deslomarme llevándola en metro desde el barrio de la Concepción. Otra caja no me fue aceptada (al librero no le valía la pena pagarme nada por ella, según me dijo) y las bibliotecas públicas de Madrid, al menos entonces, no tenían sitio ni personal para hacerse cargo de lo que la gente quiere entregarles. El resto del "material" del que quería deshacerme (libros, comics y revistas) tuve que abandonarlo. Eso sí, no lo tiré a un contenedor sino que lo dejé en un sitio bien visible del que pude comprobar que desapareció raudamente. Espero que a alguien le diera una alegría...

Señor Punch dijo...

bueno Fernando, en el caso particular, comentar que Vigo está rodeado de pequeños pueblos cuyas bibliotecas, apuesto lo que sea, aceptan engrosar (sin costes) su catálogo con donaciones.