09 septiembre 2008

prime time

Con la vuelta al cole regresan los programas habituales. O lo que nos interesa, vuelve Wyoming y su Intermedio. En su tono habitual, y con la acostumbrada mordacidad, el programa de ayer comenzó con una de sus inofensivas gamberradas, pero gamberrada al fin y al cabo: una nueva colaboradora, argentina, es enviada a San Sebastián para realizar un supuesto reportaje de una televisión bonaerense donde se exalte lo español y España. Sea por selección/edición, sea realmente porque las cosas son como son, la verdad es que los ruegos de la muchacha para lanzar !Viva Españas! entre la ciudadanía caen en saco roto. Y la verdad, el asunto tiene gracia, aunque o personalmente no comparto ese sentimiento, y prefiero sentirme tan gallego como (a otra escala, si tal, pero también) español. Será que he vivido fuera de mi capullo de gusano de seda bastantes años, será que prefiero expandir a reducir, lo que sea: la actitud de "de español nada, yo de mi calle" no la comparto... pero tratada por El Intermedio me ha provocado bastantes sonrisas.
Y en Cuatro, por seguir siendo (o no) españolísimos, el presidente Zapatero, entre la propaganda personal y la buena fe de la (buena) idea, protagoniza un episodio de la serie Desafío Extremo. Si el programa suele narrar en primera persona (la del alpinista Jesús Calleja) aventuras tipo escalar el Everest, en esta ocasión el montañero se presta como guía para un senderismo por caminos no marcados en los Picos de Europa, acompañando al mismísimo presidente de la nación (quien guarda de la zona recuerdos de mocedad). Y sigo sin poder evitarlo: pese a comulgar muy poco con su gobierno, con su inacción en tiempos de crisis, con sus leyes-velo, con su tufo progre tirando a falso... reconozco que su persona no me desagrada. No al menos descontextualizado, enfrentado a su paisaje (que es el de su juventud, anímico y sentimental), hablando de naturaleza y demostrando con cierto brillo en la mirada que lo está disfrutando, que ese aire virgen limpia al político y devuelve al hombre.
Claro, es trampa, es propaganda, es cuatro/prisa. Cierto, tanto como que Aznar, mientras fue presidente, apenas concedió entrevistas al mismo grupo. Juegos de intereses, de poderes. Pero al menos este juego ha sido curioso, original, inédito.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La gente en el Pais Vasco vive acojonada y por tanto frente a una cámara pocos valientes veras que quieran complicarse la vida. Respecto a ZP, reconozco que resulta más inofensivo en la montaña ( el mejor deporte que existe porque no es solo deporte), pero aun en esa circunstancia tan envidiable, es más soso que el pan sin sal.
Miguel

jordi dijo...

prefiero al soso este que no al rajoy, sinceramente. Aunque tampoco me lo veo haciendo el mismo programa en Antena 3. Curioso. Del prime time me quedo con el hormiguero. Aunque a veces les sale cada programa mas chorra... Un saludo