04 octubre 2008

CATWOMAN, de Brubaker y varios dibujantes

Las aventuras de la villana reconvertida a heroína Catwoman son uno de los primeros trabajos trascendentes de Ed Brubaker para los circuitos comerciales de la industria americana. Si previamente se había labrado un nombre en los mundillos alternativos con Lowlife y destacado por la crítica con su serie La escena del crimen, el éxito de público que le brinda Catwoman será la antesala a una carrera meteórica, tanto en DC (donde ya había guionizado Batman, y donde más tarde crearía Gotham Central junto a Greg Rucka) como en Marvel (Capitán América, Daredevil…).
¿Cuáles son entonces las claves que convierten esta Cawoman en un cómic, digamos, bisagra en su carrera? Bueno, pues por ejemplo que es un trabajo impecable que resucitó a un villano de segunda (no de tercera, pero por debajo del Joker o Dos Caras). Convirtiéndola en heroína en construcción, que ahora es de los buenos, ojo. En el fondo, eso nos narra Brubaker, la asunción de una ladrona de que su modo de vida no es el correcto, y cómo rectificar rumbos acarrea no pocos problemas derivados de tu propio pasado. Y es que los escollos que Selina/Mujer-gato se va a encontrar trascienden (aunque están ahí, también) a los villanos de turno, y más bien derivan, como consecuencias inesperadas, de su propio pasado y de la realidad que ella misma se labró. ¿Una lección de la vida en forma de cómic? Bueno, tampoco tanto: un entretenimiento con chicha, mejor. Una ficción que se decanta por el género negro aunque se desarrolla en el universo de Batman, bien sostenido por una protagonista de construcción meticulosa y un elenco de secundarios que, número a número, va consolidando su papel.
Todo ello ilustrado por un plantel de dibujantes (Darwin Cooke, Brad Rader, Cameron Stewart y el español Javier Pulido) de estética "cartoon" (Pulido además da un salto cualitativo llevando ese aire de dibujo animado a su esencia, en un giro casi expresionista). Es interesante el contraste de ese estilo naif con unos guiones prácticamente para lectores adultos, con ese tono a serie negra, de protagonismo coral, de escenas realmente truculentas (incluyendo algunas torturas verdaderamente atroces).
Son, en fin, algunos atractivos de una serie que Planeta nos brinda en un único tomo de más de 500 páginas, los primeros pasos en las nuevas aventuras de Catwoman. Deseamos que su continuación (que ya editó en tebeos más manejables) sea en un futuro recopilada en un segundo volumen hasta completar la etapa del guionista.

4 comentarios:

jordi dijo...

Yo me acabo de leer el primer tomo de "homunculus". No se me ha dejado un poco a medias. Me recomiendas que siga con la serie?

Señor Punch dijo...

no lo leí...

Little Nemo's Kat dijo...

De lo mejorcito del cómic de superhéroes de los últimos años, al menos mientras duraron los autores post-Timm en la parte gráfica. Aventuras con trasfondo, guines trabajados y personajes con entidad. Cuando entran el Gulacy y demás, el tinglado se viene abajo (guiones incluidos).

Señor Punch dijo...

sorpresa.. no le hacía yo leyendo la Catwoman, habituado a las delicatessen que asoman en Little Nemo's Kat :))
La verdad es que Bru siempre es jugar sobre seguro. No va a cambiar la historia, ni siquiera la mainstream, pero diría que cualquier cosa suya cumple un mínimo y en no pocas saca el notable (y más)