01 octubre 2008

SWEENEY TODD, EL BARBERO DIABÓLICO DE LA CALLE FLEET, de Tim Burton


Burton es, no descubro nada a estas alturas de su carrera, un verdadero autor, una gran caja que alberga un mundo propio con sus particulares leyes, su estética, sus habitantes y sus leyes. Cada nuevo film presenta un trocito de ese arcón que hay en su cabeza, y desde hace tiempo se manifiesta a través de obras externas. Hace bastante que no conocemos a sus nuevos Manostijera,s o sus Beetlechus, pero cada vez que su lente se fija en algo (sea un director de cine Z, un cuento de Dahl o un superhéroe), lo envuelve de su propia forma de ver las cosas.
El musical del barbero asesino (personaje histórico, por cierto) es 100% Burton, y como eso no garantiza nada, añadamos que además es una magnífica película. Prodigio de ambientaciones burtianas, de personajes freaks, de dirección de actores (qué grande es el director dirigiendo a sus actores… y que enormes están todos aquí), Sweeny Todd vuelve a regalarnos al Burton más atmosférico, como hacía tiempo no gozábamos, y acentúa lo que de sórdido tiene el relato, apoteosis de sangre y muerte insertada en un musical donde brillan, especialmente, las canciones que juegan con montajes paralelos y mensajes contrapuestos pero yuxtapuestos.

1 comentario:

jordi dijo...

Buena pelicula me gusto. Y el jonny no canta nada mal. saludos