18 noviembre 2008

emoporno

Les comentaba de pasada el otro día que sigo Pekín Express. La base, lanzar a varias parejas a recorrer sin medios una zona exótica, tiene sus puntos de interés (el conocer algo de culturas como la mongola, el voyeurismo ante situaciones duras de cansancio y hambruna en una dura peripecia con forma de concurso...) pero en su última etapa todo ha dado un vuelco. Una pareja de concursantes, dos hermanas gemelas, han tenido que abandonar el concurso porque se ha descubierto que una de ellas tiene cáncer. Nadie lo sabía, ni su hermana.
Lo que tamizado y bien conducido pudo haber sido no sólo un artificio dramático, sino también una "lección" de amor a la vida, coraje etc. (yo estoy vacunado de las tele-lecciones, pero estamos hablando de enfoques, no de mis gustos), Cuatro lo ha convertido en porno duro de lo emocional. Emoporno, que digo yo: violenta y superficial
demostración de dolor íntimo llevado al primer plano de lo público, regodeo en el impacto emocional, lágrimas, violines de fondo, zoom patoso a rostros desencajados y abrazos varios. Presentadora lacrimosa. No hay más conclusiones, pero sí repetición de la jugada. En todas partes, a distintas horas yprogramas.
Y la verdad, uno considera poco elegante mostrar ese momento íntimo. La productora tenía dos caminos, guardar la imágenes que responden a la esfera de la estricta intimidad (lo que no excluye abordar el tema, sus motivaciones y sus consecuencias en el juego y sus participantes, consecuencias incluso éticas), o convertir su mirada en dos hermosos $$ en vez de ojos. Y eso hizo, claro. Yo preferiría la elegancia, se puede mostrar el drama igualmente y además sacarle mucho más. Pero claro, Cuatro sabe que con la jugada ha sido líder de audiencia. Temo que a partir de ahora Pekín Express prestará menos atención a las costumbres religiosas, hogareñas o convivenciales de los lejanos pueblos chinos, que a los mares lacrimosos de sus concursantes.

4 comentarios:

javier dijo...

Me ha pasado algo parecido, cuando vi que iban a mostrar el momento en que una hermana le contaba a la otra que tenía cáncer, me levanté y me fuí a otro lado de la casa (mi mujer seguía viendo el programa) porque ver aquello me producía una sensación violenta, por lo absolutamente personal e íntimo que debe ser un momento así en tu vida.

Señor Punch dijo...

javier.. estamos reconociendo en un blog que vemos teletonta, ¡ya no somos cool! ;)

Javier dijo...

Jajaja, te responderé con el tópico: "era mi mujer la que lo estaba viendo, yo tan sólo estaba sentado a su lado"

Mar dijo...

Pues ahora mismo, han decidido repetir el programa entero... que tengo la tele puesta de fondo (;-) nuevo tópicazo)

Besitos