03 noviembre 2008

la oscuridad tras las rosas

La obra de Lynch que navega entre su cine más "comercial" (con todas las comillas) y su inmersión en lo irracional más radical, es al tiempo su obra maestra, insuperable.
Ella vestía Terciopelo Azul.
Papaíto ya está en casa.
Es un mundo extraño.



Como siempre, un artículo jugoso aquí.

3 comentarios:

jordi dijo...

si que es buena si, Me enamore de su obra al ver twin peaks. pero tiene pelis que no valen mucho, como Mullholland drive. Saludos

Señor Punch dijo...

estimado Jordi...
YO A ESO DIGO ¡¡NO!!
De hecho, a punto estuve de poner Mulholland Drive en vez de Terciopelo.
Lynch, el más "verdadero", o desatado, no se puede medir por parámetros de narrativa tradicional, pues raramente lo es. No cuenta historias o cosas que pasan, sino que regurgita ideas y sensaciones, conceptos, en imágenes. Sus trabajos de este tipo (desde Cabeza Borradora, su primera peli larga) son antes ritmos, son puzles que no componen nada, acaso simetrías que no se pretenden descodifiables. Cerca del primer Buñuel, de Cocteau, desvistiendo al cine de sus ataduras literarias: ¿por qué se tiene que contar una serie de cosas que pasan?¿el cine, arte de la imagen, no puede funcionar como un lenguaje autónomo al verbal, como la música? Cabeza borradora es la alienación post industrial como Carretera Perdida es la esquizofreina como concepto. Mulholland es, en este sentido, no una sucesión de hechos, sino la plasmación no verbal de lo que Hitchcokc llamaba el McGuffin. O el misterio como un abstracto, vamos.
Pero es cierto que a veces Lynch "baja" a la tierra y da obras como El Hombre Elefante o Una Historia verdadera, donde sí que nos cuenta sucesos (y gusta al público menos avezado).
Terciopelo azul está en ambos mundos (cuantas imágenes indescifrables conviven en ella con escenas rutinarias, de comedia teen ochentera), y por eso me decanto, porque aquí están todos los Lynch, y en su mejor expresión.
Pero no me toquen M Drive, please ;) finalmente

Int dijo...

"Terciopelo azul" es mi película favorita de Lynch. Me encanta su última etapa, pero me parece mucho más sugestivo cuando mezcla planteamientos convencionales (aquí una trama detectivesca en un entorno adolescente) que Lynch va pervirtiendo con su visión del cine y del mundo (el caos y el horror que se esconden en la hierba). En "Mulholland Drive" y, sobre todo, "Inland Empire" Lynch juega en casa y con sus propias leyes y, aún siendo dos obras excepcionales, me parece menos meritorio. Un saludo.