24 noviembre 2008

YO MATÉ A ADOLF HITLER, de Jason

Hay autores que se adaptan. Encuentran un tipo de historias, un determinado género, cuyas reglas estudian, conocen, asumen y dominan. Y hay autores que ven las historias, los géneros y en general el mundo desde un prisma único, una distorsión que media entre la realidad y su procesado interior. Ello no equivale a calidad, pero cuando esta se junta con aquel solemos entrar en terrenos mayúsculos, y en esos pocos autores que hacen avanzar un medio, precisamente gracias a esa nueva mirada que proponen, quizá de un modo natural e inocente, pero que al tercero (el lector) le resulta profundamente excitante cuando consigue entrar en su propuesta. Porque más allá de manejar con soltura o maestría unos códigos ya cifrados, autores como, entremos al trapo, el noruego Jason, revientan el molde, lo superan.
Bien, esta es la primera obra de Jason que leo, por tanto reconozco que estamos ante un descubrimiento personal. ¿Por qué es así, por qué nunca había entrado a sus mundos? En principio no me atraía ese dibujo, suerte de fría metamorfosis de Trondheim aún más limpio de adornos, de trazo inexpresivo y hierático. No es una obra sensorial, la de Jason, no es uno de esos tebeos que entran por los ojos, pues su grafismo, como cada vez sucede más en la historieta, es caligrafía y se comprende inserto en la lectura (y ya lo contamos aquí, pero por la boca muere el pez y donde digo "digo"...).

El dibujo jasoniano toma la línea clara y la convierte en línea fría, un monstruo inorgánico que en su gelidez matemática resulta turbador. Como un David Lynch pasdo por un tiralíneas, vamos. La planificación es igualmente cerrada e inamovible, ocho viñetas iguales por página, sin más efectos ni estridencias. El color no busca plasticidad, es icónico. Los diálogos, precisos, cortantes.
Y con estas armas Yo maté a Adolf Hitler deviene una historia donde la mezcla genérica (aquí hay asesinos, viajes en el tiempo, amores y desamores, nazis...) crea un universo que parece moverse a cámara lenta, donde siempre hace frío, donde no se llora sino que se vive triste, y donde el amor es el único motor posible para sobrellevar la gris existencia (gris pese a los hechos increíbles que abundan).
En fin, lectura sorprendente de un autor a seguir.

6 comentarios:

Ximo dijo...

Bueno, pues aproveche que le quedan unos cuantos por leer, pues algunos son increíblemente buenos y a mí ya me está dando una envidia que no veas.

Y ya veo que me perdí el YO MATE AL SR. PUNCH. Sin duda le echaremos de menos, pero bueno, habrá que darle la bienvenida a Don Octavio para que nos siga ilustrando.

Ah, y no se le ocurra darnos ningún susto más ...

Octavio B. (señor punch) dijo...

... hombre, por ahora ya vale de cambios, ¿no? ;) no descarto retoques, claro, estamos "en construcción" pero lo gordo ya pasó.

Mar dijo...

Y ¿cuándo no se está en construcción?
¿o en deconstrucción?

Cada vez, más y mejor este Jason, de quien por cierto, ¿cómo pronuncian su nombre?
:-?

Besitos

caleidos dijo...

Oye tio, muy bueno, la verdad es que me gustaría leer más comics pero me paso que apenas conozco titulos. ¿Cuales me recomendarías? Haste ahora he leido pocuitas cosas de Corto Maltés, el de Servitud, Punisher...

Octavio B. (señor punch) dijo...

coaleidos, la leche..¿qué te recomendaría? Pues... los que recomiendo en este blog, para empezar ;)
Y para continuar, mira, si te gusta Corto, prueba con Dieter Lumpen (Norma), si te gusta ervitud, con el clásico La Búsqueda del pájaro del tiempo (Norma), si te gusta Punisher... eso tiene cura: léete Watchmen y luego me cuentas (Planeta)
Y en todo caso, has comenzado muy... ecléctico, y eso está bien.
Lo dicho, mira mi pestaña de "Los cómics del Octavio pasajero" y tienes para aburrirte... como intento contar un poquito el tono y el tema, o el asunto, de cada tebeo... pues te haces una idea.
Más pistas, La cárcel de papel, la ssección de reseñas de Entrecómics... ya sabes, esto del cómic es de los rollos más activos de la red, tienes para buscar info demasiadas fuentes :)

Octavio B. (señor punch) dijo...

mar, yo me calzo la boina y digo, con orgullo y contra viento y marea "jasónn" (y añado un quia, que queda cool :))
No sé, es nórdico... será tipo anglo, ¿no?