31 marzo 2008

estuPORTISHEAD

Más intuiciones: lo escuchado les devuelve al lugar que muchos, de la prensa a los vaivenes de las modas, les ha denegado con el tiempo. Un lugar en lo más alto.



Este será el mes de R.E.M., sí, pero sobre todo, el del retorno de uno de los nombres más importantes (y de las músicas más estremecedoras) de los últimos quince años. Portishead regresan.

foreveR.E.M.

¿Me engaña mi oído musical, o ésto suena como los tiempos de Green?




¿Me engaña el olfato, o R.E.M. pueden, con Accelerate, volver a ser GRANDES como hace mucho que no lo eran?

30 marzo 2008

ZODIAC de David Finsher

Que el par de escenas vistosas que se pueden contabilizar en una cinta tan discreta como Zodiac llamen poderosamente la atención, es en sí mismo un signo de que en esta cinta Finsher ha logrado lo que personalmente no esperaba de él: una dirección tan modelica como discreta. Alejado de las boutades de auteur de un Seven, la narración de las investigaciones alrededor del asesino en serie que firmaba como Zodíaco es un film austero, de pulso perfecto (más de dos horas sin flojear la atención), que emula cierto cine de los sesenta y setenta, podríamos hablar de la "generación de la televisión" como referente.
Mesura, ausencia de ombliguismo, dominio del plano (me encantan los encuadres generales en la cinta, muy abundantes y modélicamente descriptivos), y una plantilla de actores perfecta. Es una frase para definir una película que además va más allá de lo mecánico, pues Finsher sigue siendo más artista que artesano, por entendernos. Lo que en principio parece un retrato impersonal, una perfecta recreación de hechos casi documental, se convierte en ejercicio de estilo cuando, sin darnos cuenta, nos vemos sumergidos en el deterioro casi mental de Robert Graysmith, obsesionado por descubrir la identidad de Zodiac. Sin requiebros, sin enfatizarlo, la cinta muta entonces en el abismo interior, en la mirada objetiva a una nación enferma personalizada en ese buen hombre arrastrado a la obsesión enfermiza por lo que es un caso muerto y perdido. Y entonces, por oposición, el estilo semi-documental cobra matices que lo llevan un paso más allá del estilo limpio y objetivo que aparentaba. Testifica entonces la normalidad como máscara, como protección para una sociedad que no es perfecta, que alimenta monstruos que a su vez alimentan otros monstruos diferentes, quizá menos dañinos, acaso solo consigo mismos, pero no por ello menos símbolo de que la América moderna no ha alcanzado El Sueño.
Magnífico film, pues, que pone una nota al margen en Hollywood: cine comercial, y al tiempo brillante y reflexivo. Que cunda el ejemplo.

29 marzo 2008

GUS, de Christophe Blain

Blain cambia de registro, quizá cansado de su serie Isaac el pirata, y aborda en Gus el western. Un Oeste que, como en el caso de la piratería como género en Isaac, es un referente mítico, una iconografía de la que apropiarse para hablar de sus inquietudes personales y explayarse en sus búsquedas artísticas. Siempre, por supuesto, desde un mood desenfadado, ligero, que resta (anula) cualquier atisbo de seria profundidad. ·"En Gus os voy a hablar del amor, del deseo, de la búsqueda de la felicidad" parece decirnos Blain, "pero está prohibido aburrirse. Terminantemente". Y Gus se desarrolla como una historia vertebrada en relatos cortos, o como alguien me dijo, son pequeños relatos autoconclusivos que al final forman un todo. Una obra ágil, que se lee compulsivamente, y con una sonrisa perenne en los labios. El estilo gráfico, el ritmo, la sensación de movimiento físico, las tramas que se quitan importancia... Gus es un caramelo blando, lo tragas y se devora con placer y facilidad. Pero al acabarlo vemos que en su aparente pequeñez nos ha hablado de las cosas que más importan, bien a nosotros, bien al dibujante francés.

Y tenemos que atender a ese dibujo magnífico, expresivo, eficaz y, como tantos autores hoy, virtuoso tras una primera capa (que sabe a garabato). Y hay que hablar de cómo Blain es un artista mayúsculo componiendo páginas, dialogando (diálogos escuetos, rudos, perfectos) y sobre todo componiendo escenas donde manda el movimiento y la acción.



El color de Walter (bajo atenta dirección de Blain) es otro logro sorprendente, un diálogo con la historia del medio, con aquellos tebeos donde el color era irreal, acaso por descuidos técnicos en la reproducción final (cielos rojos, virados malva...) pero que finalmente calaban en la retina y en la memoria (y en el corazón) del lector que, de niño, devoraba esas viñetas irreales (claro referente: el Lucky Lucke). Gus recupera esa sensación de perfecta imperfección, de irrealidad necesaria.

¡Ah, y qué portada más buena!, tan sencilla pero a la vez completa y exacta descripción del estilo y del espíritu de lo que dentro nos espera...

En resumen, uno de los tebeos del pasado 2007, que pronto se completará con su segunda entrega. Dense prisa, que no se les acumulen ambas en la lista de la compra.

28 marzo 2008

mis discos de cabecera, vigésimo tercero: LADIES AND GENTLEMEN, WE ARE FLOATING IN SPACE, de Spiritualized



Soul y blues, free jazz y noise, minimalismo, rock, blues, gospel, clásica, psicodelia... damas y caballeros, estamos flotando en el espacio. Damas y caballeros, estamos recorriendo la historia de la música moderna, estamos resumiendo el siglo XX y dándole clausura, estamos haciendo una obra mayor que recopila y merced a una producción sobrenatural convierte el conjunto en un todo harmonico, bien encajado, con un sonido preciso, levemente despegado del suelo y al tiempo con las raíces bien firmes.
Spaceman, Jason Pierce, ya era perro viejo cuando sorprendió con este discazo (aumentativo por resultados, por ambiciones, por exquisita presentación), un personaje clave del underground de los ochenta con Spacemen 3, y piloto de un grupo que encontró su cima en este disco de desamor, censo de una ruptura amorosa, que es tan revival como futurista, único y con sabor a clásico, inabarcable, justo (en otras manos, sería colosalista, egocéntrico y desproporcionado), y repleto de temas como el que da título al CD, Electricity, Broken Heart, Come Together o I Think I'm in love. Uno de esos trabajos que escuchas una, dos doscientas veces, y no se agota. Ni yo, de volver a sus surcos.
Por cierto, la primera edición lo presentaba en su cajita y precintado al modo de un medicamento, y los créditos son un prospecto, donde se censan sus propiedades analgésicas, su posología... Ladies and gentlemes... es medicinal, recupera el concepto de música sagrada, curativa. La droga es el disco, en vez de ser un disco para drogarse (habitula leit motiv psicodélico). Yo sigo enganchado.

27 marzo 2008

mis discos de cabecera, vigésimo cuarto: SLANTED AND ENCHANTED, de Pavement


Este disco es absolutamente generacional, y marca mis veinte-y-pocos. Pero más allá de las sensaciones afectivas, o de que el debut de Pavement tenga todos los tópicos de una época y una actitud (amateurismo, espontaneidad, frescura, ruido y una estética indie en su geroglífica portada), Slanted and Enchanted sigue sacando ases de la manga cada vez que lo escuchas de nuevo. Porque en sus surcos apresurados hay mucho talento. En bruto, espontáneo y sin pulir (le seguiría un segundo Lp totalmente recomendable y ya maduro), Slanted es algo silvestre, perezoso, malencarado, un niño ahora chillón, ahora triste y lloroso, ahora inocente.
Esto es rock en 1992, tomando la tradición de Television, The Fall, Pixies y Sonic Youth, inaugurando o casi la estética lo-fi (segunda parada en mi lista en este sonido de chapuza y cuatro duros... como Sebadoh), sonando a semicrudo con temas que parecen esbozos primerizos... y así mantienen una frescura inaudita en la historia del rock. Y como un plus está la voz de Stephen Malkmus, un icono del indie, con ese tono entre cálido y perezoso que se transmuta en histeria marciana en un pis plas.
Si a todo le sumamos elementos tan indie-cool como haber grabado en Sensación de Vivir (y aprovechar el asunto para meterle dos galletas a uno de los noños niños bonitos del culebrón para adolescentes descerebrados) o que tenían dos baterías por la sencilla razón de que uno de ellos era un jamado que les dejaba colgados en medio de los conciertos... ya tenemos a un grupo representativo de los noventa post grunge.

mis tebeos de cabecera, vigésimo cuarto: SPIDERMAN, de Lee, Ditko, Gerry Conway, Romita, Kane...


Tengo el convencimiento de que los primeros años de Spiderman (por lo menos hasta la famosa saga de la muerte de Gwen Stacy, en el número 121, de Junio de 1973) constituyen uno de los mejores cuentos para niños y prepúberes de la historia moderna, una alegoría de la vida y el buen hacer en ella donde la moralina, de haberla, no es un panfleto cursi, sino que se filtra suavemente en sus trepidantes argumentos, plenos de acción y emoción sin par.

La vida de un adolescente inadaptado, gafotas, tímido y empollón que recibe poderes al picarle una araña radiactiva será un carrusel de aventuras pop, emocionantes, llenas de mamporros, enemigos coloridos y peligros sin descanso. Pero también y sobre todo, el devenir de ese adolescente que crece, se hace universitario, se enamora, pierde el amor, tiene problemas de pasta, y pese a sus poderes es desgraciado como todos los chavales. Nunca antes una fábula de héroes y villanos se había acercado tanto a su potencial lector, y nunca lo hará con tanta agudeza como las desventuras de Peter Parker, el personaje más encantador de los cómics.

Hay que ser niño, por dentro o por fuera, para comprender todo lo bueno que encierra Spiderman, para dejarse llevar por sus tramas límite, como aquella donde el villano enamoraba a la anciana y frágil tía de Peter y le inculcaba pavor por la identidad secreta de su sobrino, o la famosa del antídoto, o el disparate de la saga en la que a Parker le crecen brazos cual arácnido auténtico, o...

¿Lo ven? hay magia en Spiderman, en aquel de los sesenta y setenta, no lo duden.

26 marzo 2008

un adios a Rafael Azcona

para despedir a un maestro de las palabras, no nos atrevemos a emplear las nuestras, siempre pobres, y cedemos protagonismo a uno de sus enormes diálogos, aquí en Belle Epoque (un fragmento que siempre me ha encantado


Azcona es la pluma tras obras como La Vaquilla, El cochecito, El Bosque ainmado, El pisito o Plácido. Más información aquí.

23 marzo 2008

NISEI- Continents

Veinte años ya desde su arranque, y el sonido Fugazi sigue siendo influyente. Nisei son otro grupo de post hardcore que toma las bases de los de Washinton y lo personalizan. Cantan en catalán en este segundo disco, y a los ritmos musculosos y tensos, a los requiebros rítmicos, a la ira vocal, añaden como quien especia un guiso toda una gama de sonidos (exóticos, mayormente jamaicanos) que da su puntito de originalidad al disco.
Sin embargo, no siempre, para mi gusto, están a la altura: bajo los patrones reconocibles del sonido hardcore o de las nuevas influenciaas, tras la curiosidad del idioma, debemos atender a la materia prima, y en este punto los veo más como banda en crecimiento que como proyecto en su cenit. Hay otras bandas que sobre bases similares son capaces de jugar y marear la perdiz sin hacernos sentir que no dominan del todo el arriesgado camino que transitan (ejemplo claro, Lisäbo). Pero tampoco debemos negarle sus muy buenos momentos a Continents: si en algunos temas la deriva y los cambios de estructuras no acaban de cuajar y hasta aburren, hay que señalar los puntos álgidos, como Aquest Joc, comandada por una sección de trompetas agresivas, el dub de Caixa d'eco, o la excelente Al Carrer (muy Fugazi), momentos (momentazos) que hacen de este un disco muy disfrutable.




21 marzo 2008

coconino

Lo conocía desde hace años, pero realmente, al ser un site francés, nunca me había metido a gfondo, ni buceado en sus muchas propuestas. Y al final descubro un lugar fascinante, una hermosura por diseño, ambición, resultados. Un sitio web que, por su calidad, deberían ustedes visitar, conocer y perderse en sus vericuetos y bifurcaciones, aunque no les interese un pimiento el cómic: Coconino-World (y si les interesa la historieta, de paseo obligado, por supuesto).
Clik en la imagen y a gozar.


20 marzo 2008

mis discos de cabecera: vigésimo quinto, RADIOACTIVITY de Kraftwerk


La música electrónica nació antes, claro que sí. Pero con Radioactivity (1975) el bebé se hizo hermoso. O echó a andar. O a hablar.
Kraftwerk son los padres de la música del siglo XXI y de buena parte del XX, los hombres-máquina de la era tecnológica, capaces de tintar de hielo melodías redondas, de demostrar que la máquina era fría, tan fría como vacilona (porque en esta filosofía mucical hay muucho cachondeo, ¿no lo ven?). Y melodicamente logra un pleno con sus temas de cortocircuitos a cámara lenta, de transmisiones y frecuencias, de ritmos maquinales y voces inorgánicas.
No sé si, como suele consensuarse, el disco perfecto y la cumbre de los alemanes será Trans Europa Express, pero menda los descubrió de niño con esta oleada de "radioactividad" misteriosa y gélida, y a día de hoy aún me puede el tema principal, una obra maestra de la música electrónica (y de la música moderna en general). Que además está custodiada por gemas como Airwaves o Antenna, ojo.


19 marzo 2008

KIKÍ DE MONTPARNASSE, de Catel y Bouquet

-¿Qué es la Novela Gráfica?

-¿Y tú me lo preguntas, Kikí de Montparnasse? Novela Gráfica eres tú.

O al menos este tebeo de Catel y Bouquet podría señalarse como un prototipo de lo que hoy se entiende por tal: historietas contadas en un formato que evoca grandes novelones, tamaño reducido pero gran número de páginas, las necesarias para desarrollar una historia cerrada frente al recurso de lo serial que impera tanto en el comic-book americano como en los grandes clásicos franceses.Este formato, curiosamente, ha adoptado unos determinados signos gráficos que también se asumen en Kikí: predilección por el blanco y negro, búsqueda de la expresividad frente al academicismo, afinidad al boceto como transmisor más eficaz que el dibujo pleno y acabado, al trazo espontáneo como signo de un dominio natural de los recursos del artista.

Y por último, rara es la novela gráfica (ya en minúsculas, abandonemos la ironía) que no emplea argumentos y temas en busca del lector adulto, el que rechaza la endogamia propia del cómic, temas de clara vocación digamos trascendente. Kikí de Montparnasse es la vida de Alice Prin, musa del París artista de los años veinte, de la bohemia poblada por Picasso y Man Ray, Duchamp, Hemingway y Cocteau. Retrata por tanto una época histórica de enorme atractivo.

Ahora bien, como el soporte no otorga por sí mismo calidad, debemos leer y juzgar no por el tema, ni por el formato, sino por los resultados. Kikí de Montparnasse resulta entretenida, está bien ilustrada (Bouquet, que viene de la ilustración de libros infantiles, tiene un dibujo suelto, expresivo, que está perfectamente documentado en la época y lugares que retrata), y además asume con buen tino una estructura lograda, la de pequeños capítulos planteados como anécdotas casi al margen (mientras la biografía ortodoxa se desplaza, quizá en un juego de espejos, a las notas finales donde se detalla la vida de la musa y las biografías de los artistas que conoció). Pero flaquea también, por su puesta de página algo plana, y sobre todo por una sensación de asistir a algo anodino donde deberíamos sentir unos hechos apasionantes. Falta un plus intangible que haga saltar lo correcto y entretenido al lado de lo absorbente. Falta víscera, garra, "punch". Se siente la lectura como el trabajo aplicado de un estudiante, a quien damos un merecido aprobado, incluso con nota… pero cuyo oficio no nos emociona y lo leemos desde fuera, fríamente, incapaz de involucrarnos en lo contado y sus muchos atractivos.

18 marzo 2008

mis tebeos de cabecera,puesto vigésimo quinto: JIMMY CORRIGAN, EL NIÑO MÁS LISTO DEL MUNDO, de Chris Ware

Hay obras, en cualqueir arte, que vienen a abrir caminos, retomar posibilidades intuidas y llevarlas más allá. Artistas que con su trabajo interrogan a su medio, le dan la vuelta, lo deconstruyen y lo recomponen. Hay talentos en todas las disciplinas, de Bach a Miguel Angel, de Valle-Inclán a Eisenstein. Ware lo es dentro de la historieta, a un nivel que lo pone entre los más grandes clásicos.
De su obra se ha editado en España este Jimmy Corrigan, un grueso tomo donde podemos apreciar su universo agrio, su autopsia del alma humana en una época, el siglo XX (retrato de dos generaciones que se ensambla como una única mirada a un siglo vacío, sin norte). Es una obra de lectura difícil, no sólo por su osadía en el empleo de los recursos del medio, sino por su sabor agrio, su ausencia de luz o compasión sobre unos personajes sobre los que lo más dulce que podemos decir es que son tarados o crueles. La vida es una sombra, parece escupirnos Ware, un vacío.
Pero amen del espeso entramado argumental y del hondo contenido vital, este cómic absorbe por su técnica. No tiene igual, Ware. Parte de los clásicos primitivos, los que aprendían sobre la marcha a forjar el lenguaje del noveno arte, y toma todos sus caminos (algunos que apenas fueron esbozos escasamente transitados durante décadas) para llevarlos más allá. Chris Ware crea una narración compleja, como si acostumbrados a una alegre monodia nos soltasen un entramado polittítmico que a veces parece indescifrable. No se asusten, Ware es legible, pero el camino no está mascado y supone, en sí mismo, una aventura apasionante.
Tebeo "para iniciados", supone una verdadera sesión hipnótica donde es inevitable asombrarse y preguntarse si es posible que todo esto lo haga un solo individuo.

RITOS DE INICIACIÓN: Jimmy Corrigan está editado por Planeta, esta es su portada




17 marzo 2008

SPIDERMAN 3, de Sam Raimi

Pese a que todos los indicios señalaban una catástrofe, algún día tenía que animarme a completar la trilogía del hombre araña. Y en fin, hay que sumarse a la corriente al hablar de un Spiderman 3 indefendible. Vale, Raimi sigue dirigiendo, pero manda la producción, o su desenfoque.
Después de un notable Spiderman 2 se diría que aquí nadie supo cómo dar continuación a una película que fue modélica en sus intenciones: la dos aunó gran espectáculo con pulso fibroso, reflexión (algo) más adulta y una trama consistente, sostenida por un grupo de actores perfecto (en especial un Alfred Molina que borda al Doctor Octopus, personaje trágico y grotesco, loco y atormentado).
Ahora la salida de emergencia es dar más caldo, rebasar la taza y seguir dando caldo y caldo hasta inundar el comedor: efectos digitales, los mejores y más vistosos que se puedan conseguir, villanos, muchos villanos, pero sin ton ni son, ni senido dramático ni progresión argumental, sólo un carrusel, un video juego malo. Y por el camino se pierde la dirección trepidante de Raimi que parece transmutada por la ingesta de pirulitas de colores, o algo así, en un monstruo confuso, mareante, absurdo.
Del guión mejor no hablamos.
Nada, parece que si queremos disfrutar de mayas en celuloide tendremos que esperar al Watchmen de Snyder, cuyas declaraciones pueden hacer albergar esperanzas en una adaptación francamente difícil (ya sólo por ver si este reto se supera o no, valdrá la pena, al menos).

16 marzo 2008

mis discos de cabecera: vigésimo sexto: STADING ON A B EACH, de The Cure


Tenían que ser el caso raro de mi lista, el que cabe en todos los moldes sin adaptarse a ninguno. The Cure no ha sido mi grupo de referencia casi nunca (sí durante un breve tiempo, claro, a ver si no, qué pinta aquí), pero en cierto modo ha sido bisagra en mis gustos musicales de un modo, quizá, subliminal. Llena-estadios de radiofórmula o banda alternativa y oscura. O mejor, grupo de música independiente e insobornable para las masas, o aduladores de la radiofórmula por la vía de mover la montaña sin hacerlo ellos (siempre en su sitio, en su unverso sonoro). En definitiva, The Cure han conseguido ser ellos mismos (tan ellos que no se pueden comparar a ningún otro) y grupo de masas (como esos que sin personalidad ni verdaderos méritos llenan campos de futbol... pero Smith y tropa llenan campos más grandes aún).
Y más motivos para decir que son, aquí, el caso raro: sólo tengo un disco de estudio de The Cure, el excesivo y malogrado Kiss me, kiss me, kiss me.
Pero también tengo (otra rareza, en K-7) esta recopilación de singles, amasijo de todo lo que han sido y seguirían siendo, un disco de portada atípica en su discografía (nada de veladuras abstractas, nada de oscuros dioramas borrosos... un viejito nos mira desde una playa... . por cierto, The Cure siempre han cuidado su imagen notablemente) que encierra algunos de los singles más extraños que sonasen en los 40. También de los mejores: Close to me, A Forest, In between days... temas que recorren los dos polos del sonido Cure, la oscuridad atmosférica que los convirtió en reyes del siniestrismo (bien entendido) y las zozobras de pop dulce y perfecto. Por ambas vias volverían en su futuro a dar logros (Dissintegration se tiene como su obra maestra, Friday I'm in love como su single redondo) pero todo estaba aquí.
Y la actitud, ese ahínco por buscar su camino y defenderlo sea cual sea el contexto. Es lo que importa, y el éxito es accesorio.
Esta filosofía alimenta sin duda mi criterio de lo que es un buen grupo. Tras ellos y sus "enseñanzas" vendrá un rosario de nombres ajenos a la fama, sonidos underground y músicos buscando su camino, propuestas rompedoras y excitantes. Antes de los Cure nunca me había planteado la necesidad ética como motor del rock. Smith me puso el punto sobre la i y de sus enseñanzas vinieron otros lodos (más cenagosos) de los que daré cuenta en futuros capítulos (y ya en algunos anteriores, claro)

13 marzo 2008

BOB MOULD- District Line

Está allá, en la cima de los grandes. El hardcore prácticamente lo inventó él (con Grant Hart), y dió la primera obra maestra de ese género límite y salvaje (Zen Arcade), y lo abrió a nuevas posibilidades (el hardcore melódico para todos los públicos tiene un nacimiento en Candy Apple Grey). Luego se plantó en la escena indie de los noventa y demostró con Sugar quien era el amo (con permiso de Sonic Youth): Mould encarna la esencia de Pixies, Nirvana, Pavement, el lo-fi enterito, el noise... Mould es el padre del rock alternativo, y además es mejor que sus seguidores: Copper Blue les hace sombra a todos .
Ya, hace años que no entrega obras redondas, y a él le importa un bledo; hace lo que quiere, lo que disfruta, y a nosotros nos queda ir detrás, rendidos apóstoles de un mesías sónico, con nuestras escobas separando el polvo de la paja, encontrando en cada nuevo disco las gemas de perfección, que cuela, es verdad, entre temas acaramelados o sobreproducidos que no están a la altura de su leyenda.
En otro, el agravio comparativo jugaría en su contra, pero en Mould es inutil, es demasiado bueno, tiene la historia de su lado y el talento innato para dar sorpresas, aunque ya no obras pluscuamperfectas. En este sentido temazos como la rotuda Return to Dust, The silence between us, o el pop redondo de Very Temporary, entre otras, sobresalen en un conjunto donde también hay minutos prescindibles (exceso de miel y caramelo, pretendida exquisitez, madurez mal entendida...). Pero claro, cuando apunta en la dirección correcta aún da unos resultados que están al alcance de muy pocos.
Resumen, disco irregular con deslumbrantes relámpagos. Estrelltas:



A pelo, más puro:


10 marzo 2008

la prensa en campaña eterna

Sí, amiguetes, ganó ZP, y se acabó el coñazo electoral
¿se acabó? ¡no! en una... enorme aldea mediática, los valientes adalides del periodismo siguen en campaña, por muchos años (cuatro, me temo). La SER, hace un ratito, acaba de avalar la tesis de que Rajoy tira la toalla...¡hasta han acudido al diccionario para descifrar las verdades ocultas en la palabra "adiós" !!! Y ayer no resistí la tentación y puse la teleOPUS esa, y un individuo proclamaba la pronta disolución del estado. Y yo con estos pelos, madre del amor hermoso.
Yo veo lo que veo, veo, sí, un triunfo claro socialista, a costa de otras formaciones de izquierdas que tienden a evaporarse y sus votantes a emigrar al "voto útil" (muy entrecomillado). Por su parte, el PP sube, eso es innegable. Y en fin, creo que pierde España, que se vuelve cada vez más blanquinegra y bipartita. Quedan los nacionalistas como "los otros" (que no son el demonio rojo, sino una manifestación de la innegable pluralidad de la piel de toro, para lo bueno y para lo menos bueno), y así estan las cosas.
Yo siento la caída de IU, a quienes no voté pero me gusta su presencia.
Y siento, también, que ya me he aburrido de hablar en este blog de política.

09 marzo 2008

A Eurovisión va Buenafuente

Ayer se decidió por democracia telefónica (llamadita o SMS) entre diez candidatos cuál representará a españa en el casposo eurofestival . Como se sabe, la cosa realmente estaba en ver si finalmente se votaba con criterio musical (al mejor candidato, La Casa Azul, banda de pop que ya tiene una trayectoria consolidada y un respeto ganado entre la crítica y el público, digamos entendido) o si se votaba la chanza, o por decirlo de otro modo, al bufón, para reírnos del denostado festival.
La puesta en escena de Guille Milkyway (La Casa Azul es él, y solo él) fue acertada, alejada del canon casposo que se supone a estos eventos, imaginativa, de fino humor, elegante. El tema, enorme, ya lo conocerán (y si lo escuchan sin prejuicios advertirán sus bondades melódicas y líricas). Y el obligado careo con la presentadora, fabuloso, nos revela un autor sensible, mitómano, elegante y tan discreto como showman (todo lo tienen en el Youtube, pinchen).



Según leo en internet, ganó el Chiqui-chiqui. Se veía venir: Eurovisión es de risa, y no se merece la calidad de "La revolución sexual".

08 marzo 2008

hace mucho tiempo en una galaxia muy lejana...


...a alguien se le ocurrió hacer ésto:



¿lo conocíais? Yo no, y descubrirlo ha sido una experiencia descacharrante. Aún me río (princesa Leia, eres impagable).
Para saber un poquito más del asunto, pinchad aquí.

Y por supuesto, ya lo estoy bajando con la mula, que me dirán delincuente, pero la cárcel es poca penitencia ante tan friky premio...

07 marzo 2008

SERVITUD, de David y Bourgier

Servitud es una historia épica, un relato de fantasía heróica que entusiasmará a los muy seguidores del género (entre los que no me encuentro, la verdad). A los incondicionales que no le pidan ir más allá, a los que gustan del bouquet recurrente de un buen vino y descartan aventurarse por sabores nuevos. No hay signos de evolución para el género en este álbum (primero de cinco con dos editados en Francia), ni seguramente quieran sus autores ir más allá. Servitud, por tanto, no rompe moldes, sino que los aplica, los canónicos, para dar un producto con todos los signos de la fantasía heróica en sus páginas. Estamos ante el principio de un relato iniciático, con un héroe de procedencia humilde enclavado en un cruce de intrigas palaciegas. Es un mundo de leyenda y decadencia, de amenazantes dragones, de conspiraciones cortesanas. Hay, claro, mucho de tradiciones sajonas, normandas. Hay, por supuesto, un mapa que sitúa cada rincón de este mundo inventado, y el mismo cartógrafo se revela excelente dibujante.
Eric Bourgier posee un trazo realista, exacto, virtuoso, lo que se agradece en un cuento que relata la historia de reinos y tierras de leyenda, y además tiene el buen gusto de aplicar un color (directo, no infográfico) sobrio, descriptivo antes que superficial y meramente envolvente.
Hay un pero, quizá debido a la imposición del formato (álbum de tapa dura de 56 páginas), y es que uno nunca acaba de empatizar con la historia. Todo parece una sucesión de diálogos cansinos que pretenden (logran) enclavar los hechos, los personajes, el pasado, el peligroso presente, las intrigas fraternales, las conspiraciones… pero no hay espacio para desarrollar personajes, para lograr que nos sintamos vinculados a la historia o con el héroe. No hay un Frodo, en fin, ni un Gandalf con quien encariñarnos ya desde este inicio de la saga.

Supongo, no obstante, que Servitud debe señalarse como parada obligada para el devoto del género, y que deberemos esperar al desarrollo de la saga para ver si se liman sus inconvenientes, así como dar una oportunidad para que la historia busque y encuentre vías que se alejen de los tópicos de la fantasía heroica que, de momento, la atenazan (o la enmarcan, va en gustos).

05 marzo 2008

mis tebeos de cabecera, vigésimo sexto: SEÑOR JEAN, de Dupuy y Berberian

Como de este maravillosos tebeo ya les he escrito varias veces, refrío antiguos posts y "estorepito":

Señor Jean es todo lo que no pudo ser Friends: un retrato de la Juventud Real, de una generación, la que llega a la treintena más perdida que consumada. Un retrato con protagonistas cercanos, que identificamos en sus situaciones, que reconocemos como amables caricaturas de algún conocido. Lo cotidiano como centro de atención, la vida sencilla, y por tanto la más compleja de las aventuras, es el eje sobre el que pivotan los álbumes de este joven escritor. Historias de amor, de amistad, de trabajo, de compromiso. Anécdotas sencillas desde un prisma amable, directamente humorístico en sus primeros álbumes, y que se van tiñendo de reflexión y hondura, incluso de amargura y cierta derrota, libro a libro.
Historias de indigestiones, de viajes a Lisboa, del encuentro del amor, de amigos-desastre, de cómo ser padre, de insomnios…La vida de alguien que se nos antoja, en definitiva, real, reflejada con un dibujo precioso, caricaturesco, de inicios directamente emparentados con la línea clara y que, a la altura de su cuarto álbum gana en espontaneidad y eficacia (Vivamos felices sin parecerlo, un cenit en la serie y una obra maestra de la historieta gala). Dupuy y Berberian (autores a cuatro manos, guionizan y dibujan ambos sus tebeos sin que se aprecien dos manos al pincel ni dos cerebros a la hora de plasmar historias... compenetración, lo llaman) crean con la saga de Jean una historia llena de lugares reconocibles, generacionales. Es el retrato de una vida común que recuerda la de cualquier “treintaytantos” que, seguro, disfrutará con las pequeñas/grandes vicisitudes de Jean y su círculo de cercanos.

RITOS DE INICIACIÓN: El album ya citado, VIVAMOS FELICES SIN PARECERLO, debería estar en toda biblioteca.

01 marzo 2008

mis discos de cabecera, vigésimo séptimo: LIFT YOUR SKINNY FISTS LIKE ANTENNAS TO HEAVEN, de Godspeer You Black Emperor!


En resumen, el post-rock recogió la libertad que hizo del krautrock un movimiento excitante en los setenta y se dejó empapar de todo lo que viniera despues, llámese noise, electrónica, hardcore, música vanguardista, étnica o pop. Un potaje en el que nada se despreció, y también se adoptó el riesgo del jazz y el paisajismo de la música cinematográfica. Además el post entiende cada cd como un todo (el formato ya dominante en el ecuador de los noventa, el adiós a las caras A y B del vinilo que tantas curiosidades había legado), donde antes que conjunto de canciones se apueste por un sonido orgánico. Textura antes que melodía. Con estas reglas se parió mucho bostrezo, claro, pero también aciertos, y uno de los más excitantes fue este CD doble de Godpeed You, Black Emperor!, banda canadiense de numerosa y variable nómina que fundía todos los posibles musicales en una idea excitante de rock combativo, militante, político.
Lift your skinny fists like antennas to heaven sumaba cuatro composiciones de una media de veinte minutos cada una, y en esas cuatro odiseas sonoras discurrían efectivamente todos los sonidos que necesitaban para crear sus paisajes apocalípticos, urbanos, intensos y con mensaje: al escucharlos parece que estas contemplando el caos de la civilización, urbes desiertas y decadentes, el fin de una era ante la que sólo cabe rebelarse, "alzar tus delgados puños como antenas al cielo" y clazmar con energía por un cambio ético en el fin de siglo. Pero más allá de sensaciones o metáforas estaba la música, donde Morricone se encuentra con melodías judías, con electrónica abstracta, con Sonic Youth, con ritmos marciales, con recitados sampleados a telepredicadores, con pianos delicados culminando crescendos feroces. Una música cercana a la emoción (música que enaltece y entristece, enaltece, ahoga, mece y agita) antes que a la exhibición virtuosista (vacía y plomiza) del sinfonismo que algunos quieren ver en los canadienses.
GYBE! son una de las bandas más polémicas de los últimos años, odiados y admirados sin término medio, y que por ahora no supieron dar una feliz continuación a este disco inabarcable, que queda como canto de cisne del post rock, y que es sin duda uno de mis favoritos.