31 julio 2008

NO AGE, Nouns

Es blanco y en botella de leche: ¿cómo no me van a gustar No Age? Traza un triángulo, sus vértices clávalos en el ruido de Sonic Youth y My Bloody Valentine, en la visión pirada de Animal Collective, y en el fragor juvenil, sucio e impetuoso del lo-fi más cañero. Pues este duo es la intersección de esas influencias, en un disco breve y volcánico, que alterna himnos bravos y experimentos ruidistas, fragorosas guitarras y melodías brillantes (brillantes de buenas, y de resplandecientes), un espíritu muy cazurro, ruido, ritmo salvaje e inagotable, talento en bruto (en muy bruto).
Nouns es un castañazo, es rock urgente, explosivo y festivo, juvenil, anfetamínico, perpetrado por un dúo que sabe cruzar el espejo y ver el rock desde el otro lado, como Mercury Rev al principio, o como los mentados Animal Collective. Abre vitalista con el tríptico Miner-Eraser -Teen Creeps, tres fogonazos que evocan el espíritu más cafre y espontáneo de los primeros noventa. Con esa entrada uno ya está convencido, pero además la cosa no cede, y se diversifica en espejismos alucinógenos, mantras noise (Errand Boy va de la cabalgada desbocada al pozo negro del ruido blanco sin despeinarse), alguna marcianada semi abstracta, y por supuesto más hits instantáneos para tu recopilatorio indie del año.
Nouns, insisto, supura ruido, mucho ruido, euforia, espíritu provocador, y finalmente una sensación: No Age molan, pero aún tienen que crecer, pulir este pedazo de rocosidad urgente para dar sus mejores diamantes. Aunque ya les intuimos el talento necesario, poséen los referentes adecuados, y se sobran en energías. A disfrutar hoy con la orejas sangrando, y a seguir en el futuro, esperando que den obras mayores y más personales.




30 julio 2008

50 años de Bossa Nova

LA SER, esa radio de tres letras mayúsculas que gusta de hacer y decirlo todo con mayúsculas, acaba de proclamar los 50 años de la Bossa. Evidentemente esto es una perogrullada, pues como todo movimiento artístico los orígenes de la Bossa Nova son difusos, aunque sí, enmarcables en los finales de los cincuenta.
No obstante los minutos rellenados en la radio con esa no-noticia me hacen reflexionar en lo verdaderamente poco que sabemos de música. La realidad de la Bossa se me escapa, para mí es un movimiento musical difuso del que conozco cuatro nombre y una idea muy tópica de sus características sonoras (música brasileña, sensual, cadenciosa, mimosa...). No es el único estilo que, sacandonos del rock de toda la vida, nos deja con cara de sopa boba:
zydeco, emo, capoeira, bluegrass, illbient, dub, danzón, soul, klezmer, sonido
Canterbury, gangsta-rap, roots, cumbia, chanson, gabba, rythm'n'blues, trip hop, doo-wop, aislacionismo...

hay un océano de estilos que generalmente, y por prejuicios, nos negamos a descubrir (salvo momentáneas modas como en su día lo fue el fenómeno Goran Bregovic) , satisfechos con la máxima del It's only rock and roll... pero realmente It's NOT only rock and roll.
Así que venga, por un día, celebremos una mentira radiofónica. Señoras y señores, hoy (SER mediante) cumple medio siglo la Bossa Nova:

29 julio 2008

más listo que el tebeo 15: una página de Charles Burns

El quince, la niña bonita. Buen número para dar un giro de timón a la sección analítica de Estodigo e inaugurar, con ánimo de larga continuidad, una nueva etapa. A partir de aquí, nos dedicaremos a analizar una página, cómo emplea ésta los recursos del medio y qué pretende. O qué veo yo, al menos, al respecto. Sin dármelas de entendido, que no lo soy, pero aplicando con esmero estos ojazos azules, deteniendome en mirar y preguntarme los cómos y los "porqueses" para encontrar respuestas a esas páginas. Hoy, agujero Negro de Burns.




Una chica (Chris) va a darse un baño jaleada por sus colegas. Pero al desnudarse deviene un silencio que le resulta sospechoso. Mosqueada, se mete en el agua. Eso ocurre aquí. Sólo eso.
Sin embargo la escena turba, es enrarecida, nos incomoda. ¿Por? pues la planificación tiene mucho que ver. La escena se distribuye en dos bloques, las tres primeras viñetas verticales y las dos horizontales. Miden lo mismo, y muestran de un modo diferenciador la inmersión, que se remarca como alguna forma de tránsito.

Las tres viñetas verticales encuadran a Chris del primer plano a un plano general, alejamiento en que no se nos muestra al grupo de colegas, que sigue silencioso, fantasmagórico y fuera de campo. Su presencia se intuye, nada más. Además el encuadre mantenido nos oculta qué han visto en la chavala que los ha enmudecido de pavor, o de asombro... no sabemos. Sólo conocemos los pensamientos de ella, sus dudas adolescentes, su inseguridad ante el silente grupo (fuera de campo, oculto en la planificación elegida por Burns). Ese miedo e inseguridad, además, se manifiesta en ese alejamiento del plano, rodeada tan sólo de naturaleza.


El "alejamiento de cámara" brinda otro logro: Miren la altura de la figura fenenina, en cada viñeta: Burns la dibuja cadaq vez más abajo respecto a la anterior, hay un efecto de descenso: ella se hunde, físicamente en el agua, pero también en su propio miedo a lo que no comprende. Hay así algo de caída, en todos los sentidos de esta puesta en escena.

Por cierto, son tres viñetas verticales que denotan un tempo, digamos rápido, andante, para el espacio "natural" (un bosque, la orilla del lago), y otras dos cambiando su formato para describir la inmersión en otro espacio, el acuático, extraño, aislacionista, "irreal". La segunda parte la ilustran dos viñetas horizontales, vuelven al plano corto y finalmente al primer plano: Chris decide "No necesito nada". Y al tiempo se hunde en el agua, en un simil digamos uterino, de vuelta al líquido amniótico que la defiende y aisla del exterior, de la amenaza. La horizontalidad de ambas imágenes acentua la congelación del momento. Si las tres anteriores son instantes, aquí parece que el tiempo se detiene y el espacio se transforma (de hecho es cierto que el espacio pasa a ser otro, líquido)


Por otro lado si miran la página sin detenerse, puede darles la impresión de que la última viñeta es mayor. Háganlo ahora, suban al principio, echen una ojeadilla sin más. La mayor, ¿verdad? Pues no. Es idéntica a la anterior. Pero el plano, más corto, y el dibujo, ahora saturado de negras sombras expersionistas, nos inducen a pensar que la última imagen domina la página.

Ya saben: dibujen dos círculos iguales y pinten uno de negro, aparenta ser el mayor por mero efecto óptico, y eso hace Burns aquí para focalizar la importancia del momento... sin perder harmonía en la composición general de la página.
Pero la cosa no acaba aquí. Veamos.
La chica está bajo el agua, no hay más, ni sus propios pensamientos. Por fin está a salvo ¿o al contrario, ha caído en el peligro? No nos importa ahora, pero sí remarcar el talento de Burns que en esta última ilustración nos brinda esa duda otra vez con las armas de la narrativa en imágenes. Porque la viñeta final de Chris buceando desafía el naturalismo, y distribuye las luces sin respetar la lógica verista: la espalda está iluminada por el sol, desde arriba... es lo correcto, claro. Pero observen el rostro. ¿Acaso hay bombillitas bajo el agua para ilumirar a Chris desde el fondo del lago? No, claro. Es un recurso, y busca ese clima enrarecido, latente e incómodo.
Diría que lo consigue, de hecho.




ACTUALIZACIÓN: no dejen de pasar por los comentarios, donde el tío berni nos deja más reflexiones, evidentemente interesantes (berni tiene el crédito de antemano, sabemos que su mirada es certera). Y por supuesto, vaqueros, desenfunden y participen en el descuartizamiento al que estamos sometiendo a Burns (o sea, se admiten y se aplaudirán má análisis)

28 julio 2008

La guerra de los Siniestro Corps actualizada

Aviso de actualización: hemos acabado la lectura de los cuatro números que componen la saga Siniestro Corps. A quien interese la valoración final, les regalo el enlace de la entrada original, ya actualizada, pinchando en la imagen.


25 julio 2008

laberintos en palabras

La red, púlpito para todos.
Los blogs, lugares donde hacerse ver. Donde destacar, donde compartir y donde, a veces, provocar al lector.
De casualidad llego a un lejano artículo donde en los comentarios encuentro a un verdadero arquitecto dadá de la palabra. Lo digo sin pretender ofender, y reconociendo mi admiración, en algún sentido, por el tallista de un comentario largo del que extraigo la cita de abajo.

Al respecto, tras leer varias veces el párrafo, llego a la conclusión de que se merece traerlo aquí, para que mis amables lectores puedan reflexionar y dejar sus opiniones en los comentarios al respecto (o llevárselas con ellos mismos, aunque, como decía Jesús, compartir es amar al prójimo).

"cuando en una narración que pretende, además de manejarse
con sueños y mitos, proyectar una estructura de las relaciones entre la memoria
y la imaginación humana con efectos directos en ‘el mundo físico real’ las
representaciones no mantienen una semejanza analógica con la imagen o carga
afectiva que el mito ha tomado a través de los sueños del hombre y las marcas
decrecientes de lo popular no es correcto tomar esa narración como ejemplo de
inspiración mitológica, onírica o religiosa"

24 julio 2008

versión (dos)

Ante la sentencia, bastante generalizada de que debe haber un mínimo de coherencia entre una versión y su original (sea una novela o un cómic o una ópera) yo me pregunto ¿por qué ? De verdad, no lo creo así. Dudo que Forbidden Planet tenga más puntos de conexión con La Tempestad de Shakespeare que unos mínimos para reconocer su origen, y sin embargo la peli es impepinablemente un clásico de la ci fi (kitch, embelesada con la maravilla, con esa forma de emplear el color, con esa candidez de la época…).
El cine, el cómic, la pintura, todo es bueno por sí mismo y nunca (pese a que se suele pensar lo contrario) en relación al sujeto de origen o inspiración. Veremos lo que hace Miller, por acudir al ejemplo del post previo, y puede que incluso tengamos que concluir que “pese a separarse del modelo original alejándose del espíritu o las virtudes del comic de Eisner, Miller’s The Spirit es una cinta fascinante, que abre caminos para el lenguaje cinematográficos” ¿por qué no? Es tan posible como que, al contrario, “por muy fiel al original que se pretenda, The Spirit de Miller cae en lo rutinario, y demuestra el profundo desconocimiento del autor de cómics sobre los mecanismos del séptimo arte”. Son dos críticas perfectamente defendibles… y siempre, claro,es un juego sobre algo que, no lo olvidemos, aún no existe.

En este sentido me hace gracia haber leído ya , por ejemplo, que el trailer de Watchmen es una cagada en relación a los ralentís.


Sí, parece que el trailer edita las imágenes al ralentí. ¿A propósito para crear una densidad dramática orgánica para el breve anuncio, o realmente las escenas, en la película futura, serán así, ralentizadas? Si decimos que sí, que es así: ¿podemos analizarlas descontextualizadas en un trailer?¿o, peor, dilucidar que Watchmen va a ser un despropósito de tres horas al ralentí? Más leña: ¿podemos de algo que NO EXISTE decir que el que pueda ser en un, yo que sé… 70 % en ralentí querrá decir que es mala peli? eso es como decir que el último Lynch es una mierda porque no se entienden sus argumentos… sin ver previamente la cinta y entenderla como un todo. Hombre, no conozco ninguna película de dos horas a cámara lenta pero tampoco lanzo axiomas y apriorismos aseverando que eso jamás podrá dar una buena película (experimental, seguro, pero buena o mala… es mucho suponer).
Resumo. Impresiones, todas respetables. Juicios, no, habrá que ver la peli antes.

23 julio 2008

versión (uno)

En un foro mantuve una amigable discusión sobre el cine basado en personajes de historieta. Ante el habitual comentario que se caga (con perdón) en lo que aparenta separarse del molde original, yo opino de otro modo. Como mis intervenciones dan para un largo post, corto y pego, y os las regalo en estodigo, porque soy así de bueno y generoso.

(Frente a muchas intervenciones que leo en los foros sobre determinados trailers o anuncios de futuras películas), creo que no se puede opinar.No al menos en el tono y el espíritu que leo en muchos coments. Ello no quiere decir que inevitablemente uno de un trailer, una entrevista o unas fotos adquiera una sensación. Eso sí, y esa sensación nos lleva a que un producto nos apetezca o no. Es natural.

Por otro lado (centrandome en el futuro film sobre The Spirit, un clásico de los cómics, una obra maestra de lo saños cuarenta), yo no querría una aproximación fiel a la obra de Eisner. La aceptaría si la firmase un buen artesano, pero si Frank Miller está detrás (otro genio de la historieta, de mundo muy personal, tanto como controvertido, sobre todo en su última etapa desde los noventa), me interesará más ver su aproximación autoral.

Ese choque es algo casi inédito en el “cine de versiones de cómics”.Quiero decir, al fandom le pirrará X Men, pelis buenas, bien planteadas, entretenidas y, con cambios que se ven como “adaptaciones necesarias para hacer verosimil en cine un producto originalmente viñetero”. Pero fiel al cuerpo y al espíritu del cómic. Sin embargo como producto cinematográfico creo que es de mucha más entidad el Batman Returns de Burton, precisamente por ser un contraste entre el original y un mundo estético y narrativo autoral (que además es una cinta excelente por valores cinematográficos).

Aplíquese lo mismo a Welles adaptando Shakespeare, o a Kurosawa haciendo lo propio con el dramaturgo. ¿Alguien se rasga las vestiduras porque el japonés deconstruya absolutamente El Rey Lear, o porque Welles sea Welles por encima de Shakespeare? Todos tenemos el derecho de que a priori nos apetezca o no una peli, pero el resultado nunca dependerá de que sea fiel o no a un original. Cuando un AUTOR parte de una obra previa puede optar por trasladarla o por pervertirla (Lynch, ¿qué hace con Dune? lo pregunto porque no conozco el libro pero sí la obra de Lynch, y Dune en ritmo, formas, texturas, en la forma de actuar y moverse los actores por el plano… es lynchiana al 100%). Es una opción de método que no debe entenderse como algo acertado o desacertado. Aunque yo prefiero ver la mirada del autor sobre un producto ajeno y no cómo simplemente intenta calcar el cuerpo y alma de aquel (lo que a veces también da grandes pelis, claro que sí).


y, bueno, mañana "versión (dos)", por no saturar

22 julio 2008

Morrisey live (y otros)

Claro que además de la Bloody Experience asistí a algún concierto más: unos Babyshambles de los que diremos que actuaron, o sea, Pete Doherty no dio la espantada ni fue detenido ni nada por el estilo). Presencia cuidada, pub-rock, y esa entrega desganada que se puede esperar del actual gran divo del rock (versión chicos malos). Bien.
Xiouxie, la mítica señora gótica (por decir algo que la califique en dos palabras) estuvo comunicativa, simpática, bailonga y, claro, oscura también. Bueno, bien. La ex Banshees está en forma.

Pero el primer puntazo de la noche fue un Morrisey en gloriosa forma, irónico, divo, estrella, vanidoso, punzante, y bien respaldado por una banda más que eficaz. Dominando un escenario de bonita puesta en escena donde destacaban grandes retratos de criminales y bandidos, blandiendo el micro y su cable, tirándose melodramático por el suelo, entregando al público su camisa empapada... Por supuesto, el nudo cada vez que sacaba a relucir su pasado Smith ("yo soy demasiado joven para recordar y vosotrs sois demasiado viejos para olvidar", dijo antes de comenzar a cantar la mítica Vicar in a Tutu -u otra, igual recuerdo mal- de The Queen is death).
Si My Bloody se despersonificaron para elevar al primer término al sonido por encima de sus egos, Mozz fue, al contrario, todo ego: él es La Razón incluso por delante de la música, da igual que cante un tema menor de su carrera en solitario o la maravillosa Panic: es "Bigmouth", el único, y está ahí, en el escenario y ante tus ojos. La mejor gran esrella (de la que otras debían aprender lo que es dominar un escenario, y cómo meterse en el bolsillo a su horda de fans sin lamer culos, y seguir en la brecha con algo más que dignidad)

el aniversario

En fin, pasa la vida y uno no se da ni cuenta, pero...
sí, ya un año hace... y el Jueves se acuerda, claro:


21 julio 2008

My Bloody Valentine en directo

Es bastante imposible escribir desde la objetividad cuando hace poco has dicho que Loveless es tu disco de cabecera, la obra a la que cíclicamente vuelves y que jamás se agota.
Para mí, ver al combo de Shields en vivo fue en este sentido mucho más que un concierto.
Por otro lado no soy un fan redento de antemano, tengo cierta experiencia en grupos que barajan el ruido on stage: he visto tres veces a The Jesus and Mary Chain, tres a Mogwai (en festivales y en sala), cuatro a Sonic Youth, dos a Pixies... incluso a Los Planeta. Sé lo que es el ruido en directo. De hecho aún sabiendo que la experiencia personal del MBV Live era una necesidad, dudaba que los escoceses pudieran superar en dominio escénico y horror sónico a lo que perpetraron Mogwai en 2001. Queda dicho.

El escenario, ya antes de que salga la banda, da pistas de lo que se nos viene encima: torres y más torres de amplis, y la batería parapetada tras paneles insonorizadores. Una enorme tela para proyecciones es su único fondo. Dos micros, muchas guitarras.
Entra la banda, puntual. Griterío (lo normal), pero desde el escenario nadie se dirige al público. Bilinda y Shields cojen sus guitarras (inciso, se escuchan comentarios sobre el físico de la dama... qué machistas somos los españolitos). Shields rasga un momento, comprueba la afinación, y...



Yo nunca he estado en un concierto tan salvaje como éste. Nunca un volumen semejante, nunca una burbuja de sonido tan ensordecedor. Revisen los nombre de arriba. Ahora lo repito: nunca. My Bloody Valentine lograron lo que creía imposible. Sobreponiéndose a su aura ("oh, ahí están, son ellos, ohmidios de rodillas me postro" y todo eso) convirtieron el festival en una burbuja de gas inflamable a la que prendieron fuego. Las voces apenas se escuchaban enterradas en el volcán eléctrico, un magma, como en sus vinilos pero a un volumen doloroso (reparten tapones, aunque yo no os ví, ni querría ponerlos, claro). El grupo se desmaterializa y el sonido, brutal, sensual pero furibundo, palpable, se apodera del espectador. Hubo un momento en que yo sentía cómo el aire que respiraba rebotaba contra mi interior por la garganta en su bajada a los pulmones. El volumen hace vibrar mi cuerpo y puedo sentir el oxígeno circulando por su interior, como una bola de pin-ball. ¿Estados alterados de conciencia o realidad física? Sea lo uno o lo otro, son producto del sonido Valentine (juro que no tomé nada salvo cerveza, y no mucha). Esta es la idea, Shields convierte el ruido en otro mundo, no paralelo, si no invasor. Jesus and Mary Chain son unos rockeros cazurros a buen volumen. Sonic Youth son como mediums, se poseen por sus guitarras, las maltratan, las golpean, las azotan mientras ellas generan el ruido que parece no proceder de la banda. Mogwai dominan el tempo y crean una pesadilla de tensión insoportable. Lo de MBV consistió en sumergirte en un universo alternativo de sonido puro, donde se pierde la noción del tiempo (el brutal final, una inmersión de incontables minutos en el motor de un Concorde durante ¿cinco, diez, cuántos minutos?), donde el espacio se transforma inundado por un volumen despiadado, donde el grupo se vuelve invisible (hieráticos como estatuas romanas, sin dirigirse nunca al público, tan solo un "thanks" y una tímida explicación cuando hubo un problema con una guitarra desafinada).
Y por supuesto estaban allí, ohmisdioses, me postro de rodillas (¡¡¡eh, chaval, lo he contado!!!)

PD: puedo imaginarme la experiencia en una sala pequeña y sin restricciones temporales (aquí tocaron entre otros dos grupos), que ya debe ser como la leche en polvo, lo más increíble. Pero bueno, aunque aún no he leído críticas por ahí, tampoco hagan demasiado caso de ellas, sean negativas o positivas: son señores que ven los festivales desde la cómoda y lejana grada vip (yo bastante más cerca), que te van a soltar a la que puedan que ellos ya los vieron en Londres (o mejor en China, que es más lejos y seguro que tú no has podido ir allí, y eso síiiii que fue in-creible, no como este concierto al alcance de vuestras manos mundanas)

PD 2: y a finales de año, nuevo disco de My Bloody Valentine. Del que, claro, no adelantaron nada (buf, habrían tenido que dirigir la palabra a la audiencia, "this is a new song", o así... eso no puede ser)

19 julio 2008

Watchmen va a ser el cómic más famoso del mundo

No me cabe la menor duda: en 2009 el estreno de la versión cinematográfica de la deconstrucción del género de superhéroes planteada en 1986 por Moore y Gibbons será el éxito del año. Hagan sus apuestas (y reserven butaca, porque lo repito cual pitoniso Rappel: va a ser un acontecimiento)

Ya dispone de trailer, y como no soy amigo de opinar sobre futuras pelis a partir de sus anuncios, simplemente dejo constancia de que, parece, Watchmen está planteada con intenciones de ser "el momento cine" del 09, y se advierte con holgura presupuestaria. Mucha holgura.

El enlace al trailer, pinchando la foto


(sí que opino, no obstante, que preferiría una canción de Chiquito de la Calzada antes que los gallos del Corgan, pero en fin...)

17 julio 2008

¡Quiero ser un superhéroe!


Por Con C de arte me entero de una nueva gozada de ese blog que deberían tener todos en sus favoritos: Fogonazos (donde además advertimos, tras leer el post de origen, de que la cosa tiene menos de parida y más de compromiso activo y de verdadera solidaridad).
Quiero ser invisible, quiero volar, quiero una identidad secreta, ser superfuerte e inmortal.
Y puedo serlo, claro que sí:

16 julio 2008

NO ES PAÍS PARA VIEJOS, de los hermanos Cohen

La carrera de Joel y Ethan Cohen es la de un ente bicéfalo enamorado de los géneros más diversos, y de la demostración de su capacidad para fagozitarlos y entregarnos algo tocado por la mirada posmoderna, entre la veneración y el distanciamiento. Como Tarantino pero sin chisteras trucadas, su monóculo deforma con igual ingenio a Tex Avery (Arizona Baby) o el noir más clásico (Muerete entre las flores) o hardboiled (Sangre fácil), Frank Capra (El gran salto) o los universos lynchianos (Barton Fink). Siempre (casi siempre) geniales pero con un distanciamiento algo grotesco, sus ficciones muestran los hilos de las marionetas y nos alejan de la ficción.

Curiosamente, No es país para viejos supone un giro en este sentido, y si bien perviven numerosos signos de los Cohen (desde la modélica dicección de actores al sabio simbolismo de las panorámicas paisajistas), no es menos cierto que aquí la simple intención posmoderna, el reciclaje, cede ante una idea renovadora y osada en su carrera. Partiendo de una novela (que no he leído), asume un tono conciso, simbólico, desapareciendo toda ironía (o casi) en un relato que se inicia como persecución, duelo a dos, pero que se diluye. Y el espectador queda ahí, turbado, pensando que le han robado su película, su argumento. Quiere el Gran Duelo, no que a medio metraje todo se desvanezca en una pirueta inesperada, anticlimática y elíptica. En este sentido su final, más desnudo que nunca, abierto, viene a abrir interrogantes no sólo en la trama, sino en la propia esencia de la película y del cine como artefacto.

En fin, No es país para viejos (interpretada con maestría por todos sus actores) ya no pretende guiñarle un ojo a los géneros canónicos, descontextualizarlos pero con ello preservar su pureza, sino que se abandona a un cine más arriesgado y libre, menos agradecido en primera instancia también, pero mucho más rico, profundo.

En definitiva: eran cojonudos, y ahora son aún mejores.

14 julio 2008

Waits en españa


Es barato, estoy seguro. Cien euros por entrada es una ganga si el premio es ver, por primera vez en España, a Tom Waits.
Porque es parte de la historia de la música.
Porque sigue pariendo discos increíbles (sus ultimos trabajos se pueden contar como parte de lo mejor de su repertorio... y eso es decir mucho).
Porque treinta años sin Waits han convertido su presencia en la piel de toro en noticia... ¡de telediarios!
Porque es un genio, y para muestra, un botón: ¿quién si no el viejo perro de California habría ideado una rueda de prensa como ésta para presentar su tour por los usa?
(para los no anglo parlantes, resumir que Waits hace bromas sobre las madres de los presentes -ejem-, dice que eligió ciudades que forman una constelación, y con las iniciales de dichas urbes forma una frase, su cábala personal... todo aderezado con un final sorpresa absolutamente genial y delirante... de verdad, miren el vídeo)



13 julio 2008

contra el doblaje (levanto mi mano): tutorial para superarlo

Quiero, en mi faceta social, mejorar su vida. No como lectores de blogs, sino como espectadores. Lean lo que sigue, y luego háganme caso, y si quieren, despues me lo cuentan, a ver si me dan la razón o no.

Cuanto mayor es el acceso a la V.O. subtitulada, menos se aguanta lo doblado. Ves una serie doblada, y oye, guay. Es buenísima, y además, ¿qué pasa? doblan muy muy bien... pero la segunda temporada no llega, y no llega... y el final de la primera deja con ganas, y la segunda hace meses que se emitió en USA, y claro, le das caña a la Mula Bonita, Versión Original subtitulos integrados, y fiesta ante tu televisor. Bueno, los subtítulos, mirados con lupa (o sin) meten inexactitudes y gambas, pero no impiden el perfecto entendimiento de lo contado. En esa segunda temporada introducen nuevos personajes: un villano, una chica buena y asustadiza y un niño cojo. Tras varios capítulos (yo diría que ya desde el final del primero) las voces dobladoras prácticamente ni las recuerdas, y los nuevos personajes, claro, ni las tienen.
Qué buena, la segunda temporada, jope... y de pronto, cuando tú vas por el capítulo octavo (de 24), la cuatro, o la dos, o la sexta, ¡pimba! anuncian esa segunda temporada.
Te pido que veas, entonces, el primer capítulo doblado. Luego ya me cuentas qué te ha parecido.



Les enlazo el post que me movió a redactar éste. Y del que saqué los vídeos del montaje comparativo.

12 julio 2008

BANNER, de Brian Azzarelo y Richard Corben

(este texto, sobre un tebeo leído hace más de un lustro y recuperado para la ocasión cinematogrñáfica, debería haberse publicado en Mazingervigo ya, un poco al aire del estreno de la peli. Supongo que tarde o temprano caerá, pero aquí ya lo dejo colgado)


Hulk está de moda. Ya lo saben, tienen en su multicine más cercano la nueva adaptación cinematográfica, así que es buen momento para no dar la espalda al padre de la criatura, el cómic, y buscar una lectura que acompañe (preludie o sea el epílogo perfecto) a la experiencia en pantalla grande.
La oportuna reedición de Banner viene, en este sentido, como anillo al dedo, porque su historia es cerrada y fuera de colecciones regulares. Desde hace más de diez años, Hulk pasó de ser lo que icónicamente todo el mundo conoce (más a través de la serie televisiva que por otra cosa) a presentar y representar una personalidad múltiple, un puzzle mental con la aparatosa manifestación telúrica del coloso verde (o gris, que también). Ahora un bebé grande, ahora una máquina de destrucción masiva, ahora un genio científico en el cuerpo del monstruo...
Bueno, Banner tiene la ventaja de olvidarse de todo y acudir al mito, la esencia verdadera: Hulk machaca, La Masa es más fuerte, y todo aquello que hace al icono. Azzarelo, guionista discreto a nuestro entender, elabora una historia sencilla donde asoma como aroma intelectual la desesperanza del enquencle alter-ego del monstruo (que sufre al conocer las destructivas consecuencias de su otro yo), pero lo que realmente importa es Richard Corben, un Corben mayúsculo, uno de los grandes genios del cómic que se acercó aquí a un personaje que le va como anillo al dedo. Así, lo que salva y da muchos puntos a Banner es la energía desbocada que transmite el ilustrador, la furia de un Hulk más destructivo que nunca. Desde sus poses hercúleas infectadas de ira y sufrimiento casi infante, hasta sus rostros desencajados, Corben se sobra para transmitirnos, más allá de guiones o tramas, la verdadera esencia de Banner, que no es otra que retratar al destructivo monstruo que esconde dentro el pobre doctorcillo. Y por supuesto, el dibujante da una soberana lección de narrativa vigorosa, demostrando su plena forma... que aún mantiene hoy (Banner fue publicado en 2001, ya tiene añitos).

11 julio 2008

LA DILIGENCIA, deJohn Ford

TCM clásico es el nuevo canal que el cable me ofrece sin pagar más de lo que pago, una mina de buen cine. Ayer, por bendito zapeo, llego a él y están poniendo...¡La Diligencia!

¿Qué puedo decir? Simplemente que la había visto por última vez en 1991, y que la disfruté ayer intensamente, que su fotografía es soberbia, sus actores mayúsculos (sobre todo Thomas Mitchell en el papel del borrachuzo doctor, pero todos, todos), que su pureza primigenia aún asombra, con esos ocho caracteres limpios y perfectamente definidos, verdaderos moldes genéricos (genéticos casi) para todo el posterior cine del oeste. Que sus escenas están planificadas por el maestro más grande, que ese ataque indio al carromato es insuperable pese a la ilógica de su montaje. Que la elipsis en el duelo tiene más atrevimiento formal que todo el cine de Hollywood de este año, seguro...

Que los clásicos lo son por algo, y La Diligencia lo es.

09 julio 2008

EXPÉRIENCE, Nous (en) sommes encore là

Rock de combate, de barricada. Rock protesta, airado, reivindicativo, concienciado. Pocos grupos hoy transitan el camino de revolver conciencias aburguesadas. Pocos además hacen convivir el fondo con la forma. El combo francés Expérience, del ex-Diabologum Michael Cloup, es uno de esos pocos. El mejor, además.
Con todo, es evidente que un tercer disparo no duele como el primero. Si su debut fue brillante y señalado como la continuación natural de Diabologum (¿el mejor grupo de rock francés de la historia?), su continuación siguió sorprendiendo, aumentando la violencia, sumando al aullido de guitarras y samples ritmos hip hop y regustos metaleros. Luego, un disco de versiones ahondando en sus influencias (del rap al hardcore). Y hoy, ya, la necesaria continuación de su propio discurso, es un Lp que abre con un trallazo marca de la casa (Entendre ca) pero que oxigena el tono (aquí se respira entre sus surcos), busca salidas a su sonido en lo melódico (los coros de Mary Jane en Something Broken son de azucar), evoca a los últimos Fugazi (el largo colofón, que da título al disco, no desentonaría en los últimos trabajos de los de Washington), frasea aletargado y tranquilo (Ils sont devenus fous) y, en fin, se esfuerza en no encorsetarse.
Quizá tanta concentración en escaparse de sus propias espirales, las que queman en su predecesor (el brutal Hemisphere gauche), reste puntos a un disco que no es magistral (habitual calificativo a todo movimiento de Cloup), pero demuestra que Experience no están aún en dique seco, son capaces de construir un disco tan vibrante como difícil, largo, denso, inconformista.


No defraudan, y además nos regalan en la red algunos clips subtitulados en castellano. "Nos venden ídolos, nosotros queremos héroes"... Experience son líricamente enormes)








08 julio 2008

Totó, creo que no estamos en Kansas

La foto, tomada de La Voz de Galicia, es impactante, no sólo por ser un tornado, sino por dónde fue tomada.
No, no es Kansas.
Es Ferrol, Galicia, Spain. Ayer mismo.

07 julio 2008

dragones que despiertan 2: lo nuevo de Mogwai

y si MBV es un dragón que duerme desde hace más de diez años, Mogwai son su cachorro (en cuanto a caldera sonora al rojo vivo), y me entero ahora de que preparan inminente retorno para septiembre. En el tubo se encuentra esta toma de "Batcat", nuevo tema de los de Glasgow, que vuelven ruidosos y brutales (¡bien!)

dragones que despiertan 1: el sonido extremo, My Bloody Live

a estas alturas no sé si podré, finalmente, ir a verlos o no, y viendo el vídeo sólo puedo reconocer que me apetece (y no deja de ser un minúsculo yutube, imaginen en directo, con decenas de amplis atronando). You made me realize es un temazo convulso y dinámico que a medio camino se disuelve en una espiral de ruido violentísima. Turba en vinilo, pero en directo es histórica: la banda se entregaba a una larga improvisación de ruido extremo, consiguiendo estados alterados en la audiencia, reacciones viscerales (del éxtasis a los arranques violentos, pasando por quienes se marchaban indignados y superados por el tsunami). En 2008 vuelve la leyenda, las imágenes de la audiencia, la mayoría tapándose los oidos, acojona:



"ésto continuó durante quince minutos" reza el cartel final... Limit experience, yea!

06 julio 2008

sobre rock in río



¿Qué es Rock in Río?¿Un festival? ¿Se parece en algo a Glastombury o el FIB?


Y ¿qué es un festival? Lo obvio es decir que un evento que agrupa en un espacio y un tiempo corto a varios artistas. Una comodidad (ejem...) y la oportunidad de ver a muchos en poco tiempo y en cierta comunión de raices hippies. Entonces lo será, pero no sé por qué yo creo que no tanto. Porque un festival, al menos uno bueno,debería ser plataforma, censo y testigo de la coyuntura musical de su presente. Por ejemplo, el segundo FIB documentó la paulatina unión del público rockero con el techno, del mismo modo que los festivales menores recapitulan el hervidero musical nacional. Pero Rock in Río sólo es un mastodonte donde se cimenta el sentido hagiográfico de los nombres icono, de los grandes productos, esas marcas mass-mediáticas que además cantan. Pasto, por tanto, de quien no entiende el sentido real de la música rock, quien antes asume el cliché y nunca lo cuestiona ("míticos Police", "sensual Shakira", "el gran Dylan"... parece que lo importante es el calificativo, no el nombre propio), quien tiene más interés por los ídolos, tengan pies de barro o sigan hoy demostrand su valía, da igual, son el tótem, arrodillaos y luego contad q2ue habéis estado allí.

Quien entiende un poco de música y defiende un criterio selectivo, estará con servidor en que Shakira, Jamiroqai, Alanis Morrisette o The Police (o esa caja de música avejentada de un trío que, si bien tienen un puñado de chispeantes canciones, eso es innegable, no l es menos que ya nació como un producto de marketing, con sus pelambreras calculadamente teñidas), no tienen más interés (morboso) que conocer cómo se desenvuelven estos presuntos ídolos sobre las tablas. Bien, este fin de semana me puse ante el televisor y he visto a Jamiroquay, Estopa (poco, poco aguanté de éstos), Alejandro Sanzx (y me tumbó, no tuve fuerzas para llegar a los de Sting, que actuaban tras el corazón partío) y algo de Shakira. ¿De verdad eso era GRANDE?¿De verdad había allí carisma, el que tienen PJ Harvey, Thurson Moore, R.E.M.?

Gran tragaperras antes que evento musical, agujero negro de frases hechas de periodistas mediocres, gozo (y me alegro por ellos) para miles de personas que, respecto a la verdadera esencia rock "pasaban por allí" (en esa edad y momento en que la música es lo que es, una carpeta apretada al pecho). Porque ¿cuántos de los miles de asistentes conocían a los, sí, interesantes Franz Ferdinanz y los relacionaban con una nueva efervescencia rockera inglesa, o podían decirte tres discos del gran (este grande, de verdad) Neil Young? ¿Cuántos, en el live de Amy Whitehouse podían relacionar su música con la Tamla Motown? ¿Cuántos conocen lo que hoy de verdad se guisa en el panorama musical, del nuevo folk al dubstep? Que sí, que voy de listo, pero me da igual. Los medios aborregados se deshacen en elogios ante ese guiñol desproporcionado, pero yo digo que este año el bacalao en España lo cortó Portishead en el Primavera Sound barcelonés (se dice, por quien es fiable, que fue sublime, y lo apoya un retorno espectacular), y posiblemente el sonido al rojo vivo de los resucitados My Bloody Valentine (Pitchfork habla bien de dicha resurrección en directo, podremos fiarnos de esa plataforma, creo) o el recuperado brío de R.E.M., por citar nombres verdaderamente clásicos de los últimos veinte años (¿o clásica sólo lo es una banda de los setenta o antes, aunque su aportación sea modesta?)

Pero bueno, si tú has llorado emocionad@ con Shakira la diosa latina, genial por tí, claro.

03 julio 2008

¿hablar o falar?

Parece que el patio está enfangado, tengan cuidado al hablar, que eso ya es posicionarse. Supongo que lo saben: el diario El Mundo encabeza (con adhesiones como la del ABC) una campaña para conseguir firmas para un Manifiesto por la lengua común , en defensa de la cervantina, se entiende. Desde el otro lado, Público contesta con otra campaña donde pone en tela de juicio la posibilidad de emplear la lengua particular, o regional, en no pocos casos.
Saquemos la lupa: del mismo modo que uno debe reconocer que a un padre le puede resultar bastante imposible encontrar para su hijo un colegio verdaderamente galego-parlante en la capital gallega, es verdad que un murciano, para opositar a... funcionario de una universidad coruñesa, por ejemplo, va a tener que demostrar que conoce y maneja el gallego. Trabajo de la clase política será encontrar la equidistancia entre los dos polos, defender sin machacar al otro extremo, ya que parce que la actual legislación a nadie contente.

Pero el manifiesto, en fin, es otra trampa bílica, argucia cizañenta que no sólo apoya al castellano, sino que lo hace, me temo, contra las lenguas autóctonas y con intenciones que van más allá del asunto en sí.

Personalmente me entristece la posición de barricada ante el euskera o el catalán. Yo no los hablo, pero tampoco los siento como una agresión. Si, en fin, todos entendiéramos que estas tres lenguas (y también los dialectos) son patrimonio de todos (independientemente de que conformen una naturaleza localista, regional) y que a todos nos enriquecen, otro gallo nos cantaría. Por ejemplo, siempre me pregunté si no sería bueno que los canales autonómicos se pudieran ver en todo el país, convenientemente subtitulados. Medidas como esa serían más eficaces que cualquier decreto legal que imponga una lengua (la una o las otras), y posiblemente universalizaría la realidad plural y rica de la piel de toro.

En todo caso, no se olviden de que ante cualquier dificultad "babélica" pueden utilizar ésto

(aunque es broma, ya que el traductor no tiene ni gallego, ni catalán ni euskera, pero carai... había que meter una imagen...)

Risto Mejide

La gala de OT es lo que es, un tele-espectáculo, un guión férreo, y principalmente un aburrimiento donde se dedica más espacio que a otra cosa a la publicidad de móviles, tarjetas de crédito, coches o lo que toque. A veces me quedo ante la caja boba un rato. Me aburro viendo Opración Triunfo... salvo cuando entra el señor Barragán de turno, es decir, Mejide, la marioneta más grande del guiñol. Hoy lo ví en la sexta, y me pasé a la 5, al resumen de la gala. Una niña de las que canta "planta cara" al guiñol que hace de punchito malo, el que da cachiporrazos a las princesas. Y creo que el plantazo no fue tan guionizado como se pueda pensar (o como lo está el resto del programa). Lo creo, porque, pese a lo frágil de la embestida de la zagala, el descoloque fue evidente en el muñeco de las gafas rosas (o azules, no sé, da igual). Su hábil verborrea se redujo a un: "me alegra tu comportamiento ... (y) ...no te va a votar ni Dios", y algo de que es una camarera (tócate los cojones, pijo fino, qué vuelos gasta el señorito publicista). En realidad Risto, o Evaristo, o como se llame, demuestra tan poco talento en la improvisación como los triunfillos en un escenario. No me extraña, lo escucho a veces en las tardes de Julia Otero, donde su vacío, su falta de contenido más allá de leer unas recetas dadas por otros (guionistas), es evidente. Todo muy mediocre.


Tanto como la actitud de la gran masa. Ojeo foros y leo a "auténticos" muy "auténticos" despotricando con toda clase de insultos (de verdad, improperios, como si en el tema les fuera algo) contra el programa, los concursantes, y los espectadores. Ellos tienen el rock, el soul, el duende, y están por encima de esa basura que degrada la música y desprecian a sus espectadores (yo ya he opinado otras veces, no me repetiré). También defensas encendidas, a la niña que plantó cara, o a la marioneta del pelo corto (para el próximo OT, apunto, Ristón Mejillón se puede teñir de amarillo pollo, otro look interesante). Nadie atina (supongo que alguien sí, y muchos en el mundo real, yo sólo certifico mi breve paseo por la red, nada más), nadie sentencia que todo es un guión, como todos los demás programas basura. Un guión que, de ser saltado, muestra las costuras, el poco talento de los implicados, para hacer verdadera buena televisión, la que en un directo ocasiona verdadera magia.

(y mañana hablamos de bilingüismo, si les parece, que está el patio como para comentar lo que estodigo del tema)

02 julio 2008

más listo que el tebeo 14: presente y futuro

Lo que viene es un posicionamiento. Una visual de la historieta de hoy, su estado de salud, las tendencias que la caracterizan en sus últimos años. No digo que TODO lo que se publica siga estas pautas, pero sí que un nutrido grupo de autores actuales, pujantes y aún en evolución, están transitando los caminos que les describo a continuación. Y me mojo: estamos viviendo un momento álgido, privilegiado. Una edad adulta del cómic. Más que nunca. Ni los cincuenta, con su despegue hacia la truculencia de EC comics, ni los sesenta franceses empapados de pop art y drogas psicodélicas, ni la exploración de géneros variopintos en los ochenta, habían alcanzado el estado de plena madurez que enarbolan hoy, digamos desde la década pasada, autores como Burns, Tomine, o David B.


No asustaré a nadie diciendo que el cómic está hoy de moda. ¿Les suena lo de "novela gráfica"? Son esos tebeos como libros, de tamaño y grosor parejo al de cualquier novela best-seller que les venga a la mente. No es tan nuevo, y de hecho el término ya se usó para definir formatos en los setenta, pero hoy arrasa. Se habla de ellas, se publican en forma de libro-tocho hasta tebeos de superhéroes, se publicitan en la prensa… sí, comics are fashion, y lo son (moda) del mejor modo posible: huyendo de endogamias y frikismos, buscando nuevos lectores que desafíen el prejuicio tradicional. Desafiando, en fin, aquel prejuicioso axioma que los identificaba con cosas para críos, o vielentos/sexistas engendros para adolescentes (y todos ellos varones, además).

Pero más allá de formatos e intenciones, el cómic ha avanzado en estos diez/veinte años, desde mi punto de vista, y lo ha hecho del mejor de los modos. Tras tantear bastardizaciones (tebeos literaturizantes, cómics pictóricos, o de planificación cinematográfica) hoy se tiende a mirarse a sí mismo, en sus preceptos (todos los que he reflejado en esta serie), en sus maneras de contar más propias e intrasferibles. Se busca inspiración en las solucciones narrativas del tebeo canónico… ¿Acaso este ejemplo de daniel Clowes (Ice Haven)...

...no nos recuerda a éste clásico de los cincuenta (Krigstein)?


Quede claro que como todo arte, la historia del cómic se ha generado con la influencia de maestros clásicos sobre las nuevas generaciones; Hugo Pratt no se entiende sin Caniff. Pero de lo que aquí hablamos es de una reivindicación muy consciente, discursiva, si se quiere. “Respétame por ser cómic, y luego ya te fijarás en los textos o en las pinceladas o en los guiños cinematográficos”, parecen decirnos los autores. No todos (y no entiendan que yo invalido cualquier otra opción), pero sí una generación puntera.

Y a la vez se enriquecen los temas. Desde los setenta es obvio que hay cómic para adultos y que todo género es traspapelable a las viñetas. Hoy, además, lo genérico es constante punto de partida, no sólo una meta. Se debate su esencia (Isaac el Pirata, de Blain, en la imagen), se retuerce (X-Factor de Milligan parte de los superhéroes para poner de vuelta y media la sociedad postcapitalista del pelotazo mediático), se utiliza para ir má allá, a donde el autor germina sus intereses más profundos (Lupus -portada del volumen 1 a la derecha- es ciencia ficción pero en el fondo vertebra otro relato introspectivo sobre el amor, tema muy de F. Peeters)… no hay didaxis, y sí abundan perspectivas equívocas (la amoral e hiperviolenta Sin City no es lo que no parece, el propio autor lo asegura) o difusas (la difícil comprensión de Blutch).
Y como en el arte en general hoy, la técnica en su sentido artesanal, habilidoso, está, o puerde estar, más o menos visible (a veces irrastreable, como en Calpurnio, visionario autor hoy famoso -lo es, al menos, su Cuttlass, el vaquero/monigote- pero de larga trayectoria), y de hecho importa mucho más el concepto de fondo (Sfar -imagen de la izquierda, abajo- podría, para según quien, ser un mal dibujante pese a tener estudios de bellas artes, por ejemplo).

En realidad, pienso que se ha llegado a una verdadera nueva concepción de la historieta: si tradicionalmente se decía que el cómic unía imagen y palabra, ahora se tiende a pensar más que nunca que lo gráfico es escritura. Es ritmo, es tono, es tempo... no sólo la parte ilustrativa de lo contado, sino que el trazo es, propiamente, parte de lo contado. Que sea virtuoso no importa tanto como que cumpla una función narrativa.
¿Por qué todo esto? ¿Cómo es que ahora llegamos a este estado? Pues porque como toda arte adulta, el comic es antes concepto que concepción.