31 octubre 2008

¿es Los Soprano la mejor serie televisiva de la historia?

Si quieres comprobarlo, si no conoces Los Soprano, a partir de mañana, 1 de Noviembre, y a las 22:20, dos capítulos de esta saga mafiosa cada sábado en Fox. Desde el primer capítulo inaugural, hata el cierre de la serie (6 temporadas).
Como servidor apenas ha visto dos temporadas, y hace mucho, pues se frota las manos y les avisa. Porque sí, Los Soprano (lo visto al menos, y se dice que va a más) es la mejor ficción serial de la historia de la televisión. Si disponen de Fox, no se la pierdan.

28 octubre 2008

(de) Prada a tope

De los grandes pensadores y grandísimos intelectuales que abundan en la piel de toro, pocos tan obtusos como el escritor Juan Manuel de Prada. Es curioso que alguien de cultura probada (nadie le niega esto al atildado escritor) sea adalid de barbaridades como el famoso artículo que hace un mes corrió como la pólvora, aquel en el que justificaba el Creacionismo, al que por cierto dieron ajustada y científica respuesta aquí.


Pero genio y figura de lo necio, aupado a jactancioso mayor de la suprema condescendencia y más altas ínfulas, el autor de Coños (perdonen lo brusco, pero es un libro) soltaba este lunes otra perla en el programa radiofónico de Julia Otero (una debilidad, no se metan con la dama delante mío). Según el señor de Prada la monogamia y la relación de pareja estable es el estado Natural al que aspira el hombre de un modo innato. El gozoso encuentro de la media naranja y la fidelidad monógama sería así algo innato e impuesto por ese hálito divino que nos hace tan así, tan humanos y tan, valga la redundancia, divinos de la muerte. ¡Ala, vivan Las Vegas!

La tertulia la pueden escuchar desde este enlace, si sienten curiosidad.


A ver, no es un tema del que pueda esgrimir argumentos a tutiplén (habida cuenta de que me importa un bledo, principalmente) pero uno diría que en la historia de la humanidad eso que se llama Amoooor, es un bicho raro. Los matrimonios consensuados y desapasionados, la poligamia, las sociedades homosexuales donde la relación de pareja heterosexual consistía en un trámite necesario, mera procreación, son formas de relación social que ni son nuevas ni precisamente escasas en sociedades pretéritas (bueno, como modelo de sociedad homo pienso en una nada más, la espartana... pero vamos, que las hubo, las hubo). Alguien tendría que explicarle al literato que en la historia eso del cariño, la fidelidad y el amor conyugal es tan nuevo, o casi, como la Coca-Cola.

Repito, no siendo yo un experto en estas cosas, recomendaría a de Prada comenzar por leerse cosas tan curiosas como este artículo que analiza marcas genéticas en el homo sapiens derivadas de la práctica de la poligamia, o libros de historia que traten el tema de las relaciones sociales en las distintas eras y culturas del mundo. Georges Duby es un referente reconocido, aunque me pega a mí que el señorito escritor, acostumbrado a mirar a diestro y (sobre todo) siniestro por encima del hombro, no temblará a la hora de reírse de todo estudio serio sobre estos temas.

En fin, lo que de verdad asquea del personajillo es que tanta cháchara pomposa (por engolada y vacua de sustancia objetiva) sólo sea un escudito más que usa para soldar su pacata fe romana (y digo bien, romana, donde podía hablar de cristiana o católica: en la elección de cada sustantivo se encuantra el justo matiz, ustedes me entienden, que son listos, no como...)

27 octubre 2008

CÓMO CONOCÍ A VUESTRA MADRE

Acabada (con comodidad, sin prisas y disfrutando el proceso) la primera temporada de la teleserie Cómo conocí a vuestra madre, les cuento.
¿Gustaba en sus casas Friends? Fueron diez temporadas de una serie a la que hoy se le nota el tiempo, que pertenece a una televisión que está, ya, quedando viejuna. Actores histriónicos, historias tramposas, invitados de postín en varios capítulos (de Brad Pitt a Isabella Rosellini entre otros), y un atrevimiento argumental en su momento al insertar una pura sitcom televisiva (con sus risas enlatadas y sus chistes rápidos y eficaces) en un esquema de culebrón sentimental. Añadimos un casting acertado (de bellos maniquíes haciendo de ordinary boys) y una mayor presencia de lo sexual en conversaciones y actitudes de lo que entonces se estilaba, y tendremos el secreto de su brutal éxito generacional. Además, claro, de una buena labor de sus guionistas (incluso en sus momentos finales, más flojos, despunta un humor eficaz). Fueron diez temporadas.
Y Cómo conocí a vuestra madre podría ser la once. Porque poco de lo dicho para Friends no puedo aplicarlo a esta comedia ligera, eficaz y que pese a lo evidente de su táctica, te hace reír en todos sus episodios. A veces más de una vez.



Es cuestión de buscar el momento: ¿nadie llega a casa agotado y sin ganas de otra cosa que un ligero e intrascendente entremés cómico? Pues eso nos lo da ...tu madre. 20 minutitos de enredos sentimentales, personajes cariñosamente bobos, chicas monas y majas, y juguetones recursos formales al estar contado todo a modo de flash-back (la serie realmente es la conversación de un padre con sus hijos, a los que les cuenca, capítulo a capítulo, cómo conoció a su madre). No engrandecerá al medio, pero me entretiene en horas cansadas, y eso es más que suficiente.

23 octubre 2008

ALICE DONUT, Fuzz

Hay bandas minoritarias. Alice Donut no cabe duda de que lo son: hardcore arty de culto para orejas inquietas, perpetrado por una banda que hace tiempo quedó en segundo o tercer plano informativo. De hecho, servidor los sigue desde el 91 y se entera en 2008 de su último disco… de 2006.
¿Y qué puedo decir de un grupo que sigo (cuando me entero de que mueven ficha, claro) desde hace más de diez años? Pues que el bacalao está cortado de antemano, que me alegro cada vez que aparece algo nuevo de los neoyorquinos, y después analizo los resultados. Pero en primera instancia, alegría para el cuerpo.
Alice Donut son la banda más a su bola de la escena post hardcore que conozco. Excesivos, agresivos, surrealistas, melódicos, iconoclastas, provocadores, adalides de lo políticamente incorrectísimo y del mal gusto entendido como arte (los quince primeros segundos del vídeo de abajo dan buena fe de ello), cacofónicos, irritantes, adictivos y geniales. Sus discos son lonchas de dislates y lecciones de magisterio: las guitarras basculando entre el hard-rock y el hardcore parecen estar improvisando una jam de disonancias, distorsión y desafines, el bajo tiene más músculos que el cuello de La Masa, inyectado de una potencia cuasi-funk brutal, casi tanto como la batería. La voz de Antona (orígenes cubanos y a veces guiños en castellano) es como un enjambre, personalísima e incordiante. Los coros ingenuos (maliciosamente ingenuos)… Y con todo ello montan enormes despropósitos sonoros donde cabe la melodía perfecta, la ferocidad más tortuosa, la sorpresa (esa tuba que aparece aquí o allá, cuando menos se la espera).




¿Podemos hablar de evolución? Hombre, sí. Podemos decir que fueron tremendistas (algñiun disco parece que se te caiga el cielo sobre la cabeza, al escucharlo) y desde hace años no lo son tanto, en beneficio de un atrevido sentido de la travesura (nuevos instrumentos, matices y sonoridades se han ido colando en cada nueva entrega, con más o menos acuierto).
En Fuzz, además, y tras un trabajo bastante tibio (Third), recuperan el pulso (y a miembros originales... no es lugar para detallar la historia de la banda, pero digamos que fueron cinco, luego tres y aquí cinco otra vez). Bien, ya dijimos que los Donut son excesivos, así que parte de su encanto es pasarse tres pueblos en cada nuevo disco, no dar nunca obras maestras pero siempre muchas sorpresas y excitación. Fuzz abre glorioso con (ojito, los títulos de Alicia Donut son de traca) Madonna’s Bombing Sarajevo, serpenteante barbaridad que abre entre alaridos y crece con constantes cambios rítmicos y sorpresas de todo tipo. Y como siempre, el disco va alternando algún momento menos acertado con bombazos: ahí incluimos la radiable The Perfect Me, un On It que no desentonaría en lo último de Black Francis, Carolina, su particular amago de balada al piano, o el cierre enervante de Norman.

Únicos.













21 octubre 2008

Garzón versus Franco

¿Héroe...
...o villano?

El terremnoto (casi sentimental) que ha promovido la última garzonada nos da para pensar aquí un ratito, y observar la actitud tanto de los conservadores como de los medios progresistas. División radical, y flema ibérica. Pasión. La derechona se ríe del procedimiento, de los mecanismos burocráticos, de la procedencia (que califican de dislate en forma y fondo). La progresía saca a relucir las fosas y los descendientes, el franquismo como directa consecuencia de un golpe de estado, etc.
¿Revolver o no revolver? No tengo demasiadas respuestas bien andamiadas, habida cuenta de que, lo reconozco sin sonrojo (los tontertulios no lo hacen, porque Ellos SÍ saben de todo) mi inopia respecto de la ley y las formas de la Audiencia Nacional, o cuestiones técnicas de forma respecto a los autos, etcétera. Se dice, efectivamente, que Garzón no suele construir bien sus andanadas de populismo, y no tengo argumentos para dudarlo. Se dice que busca antes la primera plana que la justicia, y no entro al trapo, no me interesa hoy. Y se dice que hay amnistías, leyes perdonatodo, y que la Guerra Civil está superada, mejor no agitar ese caldo.

Pues en ese punto ya no estoy de acuerdo. Porque a pié de calle aún tenemos que sufrir el "con Franco se vivía mejor", que enmascara el aborregamiento sistemático que una dictadura brutal practicó durante cuarenta años con todos los españoles. O el convencimiento del fascio, claro, que también de eso hay. Y no, con Franco, en todo caso, se moría mejor, y más facilmente si defendías tus ideas y ello, mira qué mala pata, contrariaba al régimen.

Es importante que desde un VERDADERO Estado de Derecho se eduque en lo que ello supone, (ser un Estado legal, ser un Estado del pueblo, no para el pueblo). Es necesario que se condene de modo activo, y del modo que realmente procede hacer, aquello que no fue así; esto es, proceder ley mediante, pues soltar proclamas condenatorias en la tele y la radio no sirve de nada, es hueco, es el eco que expande la derecha, condenando de boquilla... pero sepultando cualquier vía condenatoria legal, efectiva y ejemplarizante.
Puede que ni proceda el recurso de Garzón, puede ser técnicamente un despropósito, pero su oleaje tiene efectos colaterales que, lejos de dividir nada o de remover algo, consiguen que las nuevas generaciones (y esto es importante, mucho más que la opinión ya inamovible de un sexagenario) tengan una clara idea de lo que realmente fue el fascismo de Francisco Franco entendido como modelo de Estado: un asco, una puta mierda.

19 octubre 2008

contar el doblaje II (nuevo tutorial para superarlo)

Aquí dimos algunas razones para animar a escapar de nuestros muy reputados dobladores, olvidarnos de las voces empastadas y declamatorias del doblaje en favor de recuperar la naturalidad de los actores. Quede claro que esa espada de Damocles con forma de frase ("si lees no te da tiempo a ver la peli") nos sigue pareciendo absurda: nadie que REALMENTE tenga hábitos de lectura va a resentirse el visionado por pasar la vista por los subtítulos. Habría que hablar de técnicas de lectura, de cómo paseando la vista por el todo del subtítulo ya te haces con él, no hace falta posarse palabara por palabra... y ni siquiera en ese caso el visionado se resiente, salvo puntuales incidencias... el beneficio, en cambio, es sentir el timbre, la modulación, la técnica declamatoria AUTÉNTICA del actor (sea inglés, francés o chino, da igual).
La verdad, en aquel post ya enlazado lo dije todo al respecto, pero como sea que a veces se me ocurrren nuevos ejemplos, retomo el asuntillo otra vez.
Así, les ofrezco un ejemplo que en España se ha trastocado, de frase tensa y amenazante, a muletilla cómica. Es normal, ojo, pues estamos acostumbrados a ésto ("¡¡¡¡abogaaahhhdooooohhhrrrll!!!").


...donde De Niro lo hace así:



¿Ya están todos convencidos? mmmm, veo que no; allí, al fondo, y por allá a la derecha, me dicen que prefieren la voz castellana. Tenemos contaminada la oreja, amigos y amigas. No es que Menganito, doblador de Robert DeNiro (ojo, no hablo de un actorcillo cualquiera) sea mejor actor que el americano, pero ustedes ya asumen que esa es SU VERDADERA VOZ. Están acostumbrados ("abogaaadooo")
Esa es otra razón para dejar de lado el doblaje, por supuesto.
De todos modos vamos a darle la vuelta a la tortilla: ¿Qué les parece ésto?



Claro... "esa no es la voz de Bardén, yo SÉ cómo habla Bardén y esto me molesta".
Pero además, si le escuchamos en V.O. esta vez, claro, nos rechina el doblador. ¡Pero además, si atendemos a la versión inglesa, la entonación, la frialdad terrorífica que impone el actor, no tiene nada que ver con la lectura cursi-tonta del doblaje!.


Ahora sí, ¿verdad? Conozco la verdadera voz de Bardén, y la del doblador no me gusta. Y además ahora, al no estar influido por una tradición dobladora que sepulta el arte de los actores, aprecio lo MAL que resulta el doblaje porque reconozco lo BIEN que realmente lo hace el actor.
Pues créanme, no hay doblajes buenos, todos hacen con el actor original lo mismo que el voluntarioso sustituto hace con Javier Bardem.

17 octubre 2008

LA LECTURA DE LAS RUINAS, de David B.



Podríamos comenzar por describir la trama: en la Primera Guerra Mundial, un agente de los servicios secretos aliados debe encontrar al ingeniero Hellequin, desaparecido inventor de poderosas armas codiciado por los alemanes. La búsqueda confrontará a ambos bandos, recorrerá ciudades y trincheras, y nos brindará escenas de acción, luchas mano a mano y aventuras sin par.
Así es La Lectura de las Ruinas, o así sería si lo firmase cualquier otro autor, pero David B. no es ese “cualquier otro”, si no uno de los más personales artistas presentes, con una mirada única sobre la realidad que toca y transforma lo que mira. Así, lo que parte del folletín aventurero y la literatura bélica (y de maestros de la Bd gala como Tardí), se convierte en un relato donde antes que el qué importa el cómo es contado. Persiste, cierto, el encanto de lo folletinesco, hay aventura y hasta humor, pero en cierto modo David B descoyunta el esqueleto argumental, desdibuja lo puramente narrativo, y ofrece una mirada paralela a la realidad contada, a través de una estética única que reconduce la realidad hacia paisajes oníricos y expresionistas. En el fondo lo que atrapa al lector es esa fascinación por lo anómalo (Hellequin es inventor de soldados de fécula y cañones de sueños), que tiñe la realidad y la transforma.
Y por encima de todo, B. posee un estilo gráfico que es en sí mismo el esqueleto de su obra y la razón de ser, de modo que no nos interesa tanto el argumento como los ambientes plasmados (esas calles apuntaladas y en ruinas) o el fabuloso empleo del color, tan expresivo e irreal, o esa manera tan única de componer tanto la viñeta como la página, diseño acumulativo de detalles que conforman un paisaje peculiar.
Diríamos que en sus dibujos la perspectiva y el modelo natural se someten a la mirada del autor, capaz de elaborar sus propias leyes de representación de un modo innato y necesario para sus fines (del mismo modo que los relieves románicos construyen sus propias leyes de representación no naturalistas para alcanzar su verdadero propósito, para entendernos).
Por otro lado, hay que reconocer que la obra no es redonda, ya que la lectura de sus pasajes más argumentales, por así decir, resulta menos absorbente que los momentos de despliegue onírico. Dicho de otro modo, el conjunto está claramente descompensado, y sus aproximaciones a la ortodoxia (el relato de la búsqueda, las escenas de acción, los momentos más genéricos) no están a la altura de la faceta más libre del libro. Con todo, Las lecturas de las Ruinas atrapa estéticamente, y esa estética termina siendo el mensaje. Es así que se explica cómo los momentos que más nos asombran de David B son aquellas páginas que simplemente olvidan las normas canónicas de la narrativa, páginas donde no se busca la elipsis entre viñetas si no la acumulación de contenidos por adicción, en una sucesión de “cuadros” que, sumados y conjuntados en la página, conforman ese mundo de ideas y sueños, visiones y deseos. Ahí reside la fuerza inigualada del francés, en plasmar un abstracto que describe la cabeza del autor antes que una trama común de buenos y malos en un entorno bélico narrada según los estereotipos de la historieta.

16 octubre 2008

LA MARCA DEL VAMPIRO, de Tod Browning

El canal temático TCM Clásico sigue deparando interesantes sorpresas. El otro día me enganché a una cinta presumiblemente menor, dentro de la filmografía de Tod Browning; La Marca del Vampiro, de 1935. Se trata de una película breve, ciertamente menor , y desmitificadora. Sobre la base de una investigación de una serie de asesinatos de pautas vampíricas, el director ofrece un relato irónico sobre toda la iconografía transilvana. El conde Drácula (y su magnética hija), el castillo ominoso, el pueblo maniatado por la superchería, las sombras, los murciélagos, la sangre, el erotismo carnal, las ventanas abiertas en la noche... todo observado con ironía por, curioso, el director que realmente había establecido, apenas un lustro antes, el canon estético del cine de terror y, concretamente, del personaje de Bram Stocker.
Así, lo más curioso de esta película brevísima (apenas una horita) es comprobar cómo, mientras el creador de toda una estética (la del Conde Drácula, la del cine de terror) se ríe de ella (y de hecho ya la había superado con una cinta de horror magistral, Freaks, donde el horror es tan espiritual como terrenal, entre el alma y el fango). Y a la vez hemos de contrastar que este acto, de superación de sus propios códigos, con otra evidencia: la historia del cine no supo hacer lo mismo, y la estética "draculina" de aquel Drácula de 1931 vuelve y vuelve con cada nueva aproximación al mito (sí, hasta Coppola se apoya en Browning).

15 octubre 2008

radar (Antony and the Johnsons)

Ojito al retorno de Antony and the Johnsosns. El chico sensación de hace un par de años está a punto de volver. Para Enero, si no me equivoco, estará en la calle su nuevo trabajo.

Sí, él es el trémulo y espectral castrati (es un decir) que asombró sin nombre (todos conocen su vibrato gracias a los anuncios, las cortinillas publicitarias o las bandas sonoras de Isabel Coixet, sólo los que de verdad escuchamos música lo asociamos además a su nombre). Él es el histrión, el rarito, pero también una de las voces más especiales de lo que llevamos de siglo XXI.
Escuchando su nuevo EP, además hay que reconocerle que no se abandona al fácil hipnotismo de su garganta, y demuestra una cabeza sobrada de ideas. Sigue su estilo de cabaret nocturno, de crooner chungo, de triste chansonnier. Pero añade matices, ambientes inquietantes y bastantes ideas.
Veremos, pues, si finalmente Antony se sube al podio de lo excepcional o si sólo se mantiene como curiosidad agraciada por los hados con una graganta prodigiosa. Por ahora, disfruten de ésto:






(por cierto, ¿ya dije que su voz es escalofriante? parece estar llamando a las puertas del Cielo, ¿verdad?)


14 octubre 2008

BRANCACCIO, de Giovanni di Gregorio y Claudio Stassi

Parece que nos dejamos llevar por los dictados de la industria de nuestros tebeos del alma. Los que gustamos del delicioso placer de acurrucarnos en nuestro sofá favorito y perdernos en historias ilustradas, tenemos que adaptarnos a la realidad de una industria del tebeo con demasiada cortedad de miras. Tanto el cómic más comercial (mayoritario) como otras propuestas autorales, se diría que nos acojen en un especial y hermético capullo, bien de historias endogámicas incomprensibles fuera del mundillo, bien en propuestas artísticas y estéticas también contempladas con extrañamiento desde ese “mundo real”. No es todo así, pero la aparición de la colección Graphic Journal es una iniciativa digna del aplauso en la búsqueda de otra vía: cada novela gráfica versará sobre un tema interesante, social, y se acompañará de columnas periodísticas firmadas por periodistas vinculados al asunto (para el primer número tenemos desde una corresponsal de La Vanguardia en Italia hasta activistas anti-pizzo o autores de libros sobre la mafia). Así, podemos intuir que esquivará tanto el riesgo estético como el "frikismo", en aras de lograr un público generalista que no está habituado a leer cómic, pero que puede sentirse atraído por esta fórmula, suerte de mixtura entre el periodismo y la historieta.
Brancaccio inaugura la colección y nos invita a olvidarnos de capullos, de comunas, de espíritu friki. No interesa aquí poder guiñar el ojo cómplice a otro acólito, si no de sentir cómo se nos arranca de nuestro mundo y nos revelan otra sociedad y una injusticia brutal. Se trata de, a través del cómic y la jugosa compañía de cinco artículos, comprender la realidad siciliana, la presión de la mafia sobre un pueblo-barrio y las consecuencias de esa presión. Uno acaba de leer el libro y curiosea en la red algunas direcciones aportadas, y siente el escalofrío de lo real. Más allá del propio tebeo pero siguiendo sus pasos, buscamos en la red y se nos congela algo. ¿Cómo puede ser que algo como el pizzo (impuesto mafioso sobre todo negocio) se produzca en plena Europa comunitaria, democrática, “civilizada”?
Brancaccio no busca respuestas, pero nos abofetea con un escupitajo de durísima realidad. Es un cuento moralizante y carga las tintas en ello, pero ni lo esconde ni le interesa ser otra cosa que un grito airado de denuncia impulsado por demasiadas muertes, extorsiones y brutalidad “extra legem”. Es denuncia y es hartazgo, y no quiere ser otra cosa.
Podemos también hablar de sus autores, cómo han engarzado una historia contemplada desde tres ángulos que revelan el tapiz completo. O del estilo gráfico de Stassi, muy cercano al de Gipi con esa línea violenta y expresiva, entre el hiperrealismo y la caricatura. Podemos reconocer su buena puesta de página, clara y descriptiva (y alguna vez, es cierto, demasiado enfática), o la capacidad del guionista de retratar unos tipos bastante sencillos y la habilidad del dibujante de plasmarlo en físicos que también nos hablan de esas gentes imaginadas pero palpables (también algo tópicas… decíamos de su intención moralizante).
Brancaccio no es un tebeo de los que barren en listas de lo mejor del año. No es innovador, es impulsivo antes que pretencioso o falsamente trascendente, y sí es correcto, sin titubeos de principiante (sus autores no lo son). En resumen, una obra que no es ninguna pieza maestra, pero que resulta un tebeo acepteble, que se hace querer en su visceralidad y toca temas a descubrir (o revisitar) por toda persona interesada en las cosas que pasan por el mundo (o lo que es lo mismo: todo Dios).

Y se engalana con artículos muy jugosos, lo que es un acierto.
Esperemos que Graphic Journal, la colección que inaugura, continúe los pasos abiertos aquí, o incluso nos sorprenda con obras aún más destacables, que trasciendan lo muy correcto para auparse en lo excelente.

12 octubre 2008

un gran poder...

"Un gran poder conlleva una gran responsabilidad" es la máxima ética de Spiderman, el hombre araña, que usa sus poderes para defender el bien y la justicia...

"Yo que he sido heraldo de la Muerte Cósmica, ahora defenderé al Universo de sus enemigos", hubiera podido declamar Estela Plateada: él es un poderoso caballero cósmico que surca las galaxias para salvar el Universo de los acechantes peligros que lo amenazan.


Bien, por fin ambos héroes se han unido para una misión a su altura.





Vale, sé que es un post muy friki, pero cuando uno ha leído historietas de ambos personajes desde niño y se encuentra con esto... ay... lo que me he reído con el álbum de mi sobrinita...

10 octubre 2008

Un canal de tele dedicado al cómic

Gran idea: Spain Comic, una tele por internet de contenidos especializados, ha inaugurado un canal en el que se va a hablar de tebeos, tebeos y tebeos. Ya han colgado bastantes reportajes, todos realizados en el Saló de Barcelona, y merece la pena bucear en ellos.
Hay más canales dentro de Nueva Televisión, pero aquí nos interesa evidentemente esta iniciativa para acercar a la gente las bondades de las Viñetas.
De la noticia me entero, tenía que ser, por el blog de Álvaro Pons. Os cuelgo una entrevista al susodicho autor de LA Cárcel de Papel en el Sló de Barcelona. No seas vago y haz clic, son cinco minutitos y merecen la pena .
Desde este blog siempre hemos apostado por extender el gusanillo por la historieta, así que no descarto incluir más veces entradas con fragmentos de Spain Cómic.

09 octubre 2008

IRON MAN, de J. Favreau

Bostezos. Lo mismo otra vez. La misma desidia en los guionistas, que ofrecen la misma tarta de acción y efectos digitales. La misma falta de dirección (sin inventiva, sin un plano que recordar tras verla...).
Salvamos, porque somos así de buenos y nos resistimos al cero duro, la presencia más que eficaz de Robert Downey Jr y Jeff Bridges, dos actores que aportan matices a personajes que, sobre el papel, son planos.

Ambos son lo suficientemente buenos como parar dar una estrellita (si la dimos a Hancock, hombre, esta pareja es mejor que aquel actor)

08 octubre 2008

Bone 7

Censemos en unas pocas líneas que seguimos leyendo Bone (la reseña a la serie, aquí). La particularidad de su libro siete (faltan dos para concluir la saga) viene dada de que estrena su tercer ciclo/arco argumental, con lo que por fin se embarca la editorial Astiberri en publicar material inédito en castellano (la primera edición, inconclusa, fue de Dude, en su original formato comic-book en blanco y negro).
Por lo demás, anoten, Bone me sigue teniendo enganchado; es un sencillo divertimento (con su moraleja), una aventura fantástica con personalidad propia (aunque trufada de elementos reconocibles, entre el guiño y en homenaje), una aventura sencilla pero densa, bien construida en sus pequeños detalles. Una historia adictiva que no pierde fuelle aunque ya lleve más de mil páginas a sus espaldas.

Si no saben de Bone, aquí pueden descargar el primer capítulo enterito y gratis (busca en la columna de la derecha, dentro de la página del enlace).

07 octubre 2008

MOGWAI The hawk is howling

Abre I’Jim Morrison, I’m death, ejercicio de estilo 100% Mogwai, una escalada suave donde las capas de ruido van tomando protagonismo poco a poco, sin casi darnos cuenta. Dura más de seis minutos.
Sigue el trallazo metalero marca de la casa, eficaz y rotundo, otro ejercicio de estilo 100% Mogwai.
Su anterior disco movía ficha, tímidamente: Mr. Beast abrazaba lo inmediato, cierta sensación de “a bocajarro” tanto en sus tempestades como en sus paisajes tranquilos. La estructura básica de cada tema sufría una transformación rompiendo los esquemas más tópicos de sus clásicos post-rock. Sin embargo, The Hawk is Howlin supone un retroceso, una vuelta a las sinfonías (seis de los diez cortes se alargan más de los 6:30 m. cada uno), a los crescendos envueltos en ruido, y a los paisajes slow y atmosféricos. ¿Mal disco? No, bueno, pero constatación de un hecho; los de Glasgow ya no van a mover ficha, o al menos no en 2008. El doblete de arranque es perfecto, y después Daphne the Brain planea embriagadora, Scotland Shame crece en torno a un órgano litúrgico y un ritmo marcial, y The Precipice cierra tronante. En medio hay algún tema reposado bastante aburrido (no han hilado fino en su faceta slow, falta concrección, sobran minutos y surge el bostezo), pero en comparación con los buenos momentos, son pocos los tropiezos. El problema sería en todo caso constatar que todo lo dicho, bueno y malo, lo encontramos ya en sus obras precedentes.
En fin, si este no es mal LP, ¿cómo sería el disco perfecto de Mogwai tras un Mr Beast que hace dos años los aupó de nuevo demostrando (entonces) que aún sabían evolucionar? Pues desde mi perspectiva, la clave la da The sun smells too loud, en el ecuador del nuevo CD: una canción que vuelve a desafiar las estructuras tópicas de la banda (nada de crescendos y remansos, nada de silencios tensos y ruido eyaculado) y renueva su modus operandi y su estilo (¡esto es pop inmediato, travieso y chispeante!). Lástima que ese tema sea la excepción, pues en el resto de este Hawk Mogwai no han querido ser más que ellos mismos, y no caminar hacia adelante sin miedo salvo en este temazo.



Y eso sí, menudo pedazote de video (más un corto terrorífico, mórbido y húmedo, que un clip al uso) para la brutal y angulosa Batrat...




06 octubre 2008

¿Pituflalipsis Now?

Alucinante. A través de Entrecomics me entero de que existió un proyecto para una Novela Gráfica titulada...


¡LAS GERRAS PITUFAS!


Por supuesto no se trata más que de una idea loca, sugerente y divertida de un autor, plasmada en varios bocetos y ensayos. La cosa no llegó a ningún puerto que no fuera el cajón de las ideas tanteadas, pero como homenaje en el 40 aniversario de los duendecitos azules, Marcelo Braga ha colgado en su blog parte de ese material (y explica todo el asunto, argumentos incluido).


Y oigan, pinta chuli, la idea...

04 octubre 2008

CATWOMAN, de Brubaker y varios dibujantes

Las aventuras de la villana reconvertida a heroína Catwoman son uno de los primeros trabajos trascendentes de Ed Brubaker para los circuitos comerciales de la industria americana. Si previamente se había labrado un nombre en los mundillos alternativos con Lowlife y destacado por la crítica con su serie La escena del crimen, el éxito de público que le brinda Catwoman será la antesala a una carrera meteórica, tanto en DC (donde ya había guionizado Batman, y donde más tarde crearía Gotham Central junto a Greg Rucka) como en Marvel (Capitán América, Daredevil…).
¿Cuáles son entonces las claves que convierten esta Cawoman en un cómic, digamos, bisagra en su carrera? Bueno, pues por ejemplo que es un trabajo impecable que resucitó a un villano de segunda (no de tercera, pero por debajo del Joker o Dos Caras). Convirtiéndola en heroína en construcción, que ahora es de los buenos, ojo. En el fondo, eso nos narra Brubaker, la asunción de una ladrona de que su modo de vida no es el correcto, y cómo rectificar rumbos acarrea no pocos problemas derivados de tu propio pasado. Y es que los escollos que Selina/Mujer-gato se va a encontrar trascienden (aunque están ahí, también) a los villanos de turno, y más bien derivan, como consecuencias inesperadas, de su propio pasado y de la realidad que ella misma se labró. ¿Una lección de la vida en forma de cómic? Bueno, tampoco tanto: un entretenimiento con chicha, mejor. Una ficción que se decanta por el género negro aunque se desarrolla en el universo de Batman, bien sostenido por una protagonista de construcción meticulosa y un elenco de secundarios que, número a número, va consolidando su papel.
Todo ello ilustrado por un plantel de dibujantes (Darwin Cooke, Brad Rader, Cameron Stewart y el español Javier Pulido) de estética "cartoon" (Pulido además da un salto cualitativo llevando ese aire de dibujo animado a su esencia, en un giro casi expresionista). Es interesante el contraste de ese estilo naif con unos guiones prácticamente para lectores adultos, con ese tono a serie negra, de protagonismo coral, de escenas realmente truculentas (incluyendo algunas torturas verdaderamente atroces).
Son, en fin, algunos atractivos de una serie que Planeta nos brinda en un único tomo de más de 500 páginas, los primeros pasos en las nuevas aventuras de Catwoman. Deseamos que su continuación (que ya editó en tebeos más manejables) sea en un futuro recopilada en un segundo volumen hasta completar la etapa del guionista.

02 octubre 2008

le hombre, el cosmos, más allá

el sobrecogimiento va más allá de los efectos especiales y los avances en ese campo. El sobrecogimiento es un sentimiento, personal y abstracto, que el cine a veces capta mejor que ningún otro arte. A veces...



Como siempre en esta lista de diez, no se olviden porque yo no lo hago...sumo y sigo), enlazo un artículo de fondo sobre la obra maestra de Kubrik

01 octubre 2008

SWEENEY TODD, EL BARBERO DIABÓLICO DE LA CALLE FLEET, de Tim Burton


Burton es, no descubro nada a estas alturas de su carrera, un verdadero autor, una gran caja que alberga un mundo propio con sus particulares leyes, su estética, sus habitantes y sus leyes. Cada nuevo film presenta un trocito de ese arcón que hay en su cabeza, y desde hace tiempo se manifiesta a través de obras externas. Hace bastante que no conocemos a sus nuevos Manostijera,s o sus Beetlechus, pero cada vez que su lente se fija en algo (sea un director de cine Z, un cuento de Dahl o un superhéroe), lo envuelve de su propia forma de ver las cosas.
El musical del barbero asesino (personaje histórico, por cierto) es 100% Burton, y como eso no garantiza nada, añadamos que además es una magnífica película. Prodigio de ambientaciones burtianas, de personajes freaks, de dirección de actores (qué grande es el director dirigiendo a sus actores… y que enormes están todos aquí), Sweeny Todd vuelve a regalarnos al Burton más atmosférico, como hacía tiempo no gozábamos, y acentúa lo que de sórdido tiene el relato, apoteosis de sangre y muerte insertada en un musical donde brillan, especialmente, las canciones que juegan con montajes paralelos y mensajes contrapuestos pero yuxtapuestos.