31 diciembre 2009

noche vieja

Termina el año, y quizá (hay quien apunta que no, yo soy de los del sí, pero la verdad, me importa un huevo) la década.

No se atraganten con las uvas, y si salen, disfrutenlo (yo escapo esta noche, sus trompas memas, sus modelitos de fiesta, sus precios irreales).

30 diciembre 2009

caminando por el lado salvaje de la tierra (DESAFÍO EN EL HIMALAYA)

Jesús Calleja me gusta. Me gusta la idea de su propuesta: aventuras por el mundo grabadas en vídeo a modo de diario. Hace el estilo "Al filo de lo imposible" más cercano, aunque también más artificioso. Y me gusta su desparpajo ante la grabadora.

La variante para este año de su "Desafío extremo" es una vuelta de tuerca peligrosa: con él, tras una selección de cientos de aspirantes, van seis personas totalmente legos en estos asuntos. Van a escalar un fiero pico del Himalaya, lo que no es moco de pavo.

Si el asunto puede caer en el más tramposo programa de telerrealidad, y de hecho así ocurre en ocasiones (como en las "pruebas de adaptación"), el invento resiste el envite por su buena factura, por una edición muy acertada; comparen (por ejemplo) el empleo dramático de la música aquí, con las descaradas cortinas publicitarias en Gran Hermano, donde aparte de no aportar nada, sólo sirven para indicar el número para bajarse el politono de la última bazofia de radiofórmula... en el último Calleja, nada hay de todo eso. Música sin acreditar (y sin politono, claro), y para quien tiene orejas cultivadas... nombres como The Pains of Being Pure at Heart o Elvis Costello. Canela fina para ilustrar situaciones de lucha, dolor o euforia.

Y ahí, en esas sensaciones, juega el programa su baza ganadora. Porque al final, por encima del elemento reallity, triunfa el reflejo de la realidad, que no es lo mismo. Subir 5000 metro es duro. Los cuerpos lo sufren, algunos novatos ya han tenido que ser eliminados... por peligro de embolia cerebral ante las feroces altitudes.

Es decir: Desafío en el Himalaya antes que un concurso es un rodeo astuto y algo sensacionalista para comprender lo verdaderamente jodido que es el alpinismo de gran altura.

29 diciembre 2009

la importancia de llamarse crítico

Pepo Pérez lo clava en su blog, con un artículo donde se habla de la crítica (algo más que señores vomitando opiniones en base a su ombligo), de los historiadores e investigadores... de cómic.

Léanlo acá


¿sabían, por cierto, que la construcción "en base a" está mal usada tal como yo la escribo arriba? Pozi

26 diciembre 2009

esta noche en TVE2...¡cómic!


La noche temática tratará de los héroes del cómic, con varios documentales.

Yo no lo veré en directo, pero ya se sabe que la web de la pública es excelente ;)

el rey midas de la comedia: JUDD APATOW (Hazme reír)

Judd Apatow, se dice, es el nuevo gurú de la comedia, su supuesto renovador o al menos un soplo de aire fresco que está capitalizando el género. Productor, guionista y director, de su numerosa obra (la serie Freak and Geeks, películas como "Virgen a los 40" y producciones diversas) yo no les puedo hablar, pues no he visto nada. Pero por aquí y por allá se está leyendo sobre el influjo de Apatow en el cine de hoy, numerosos actores ya consagrados se vinculan a su mecenazgo/amistad, y en fin, su última cinta ha sido el reclamo para ver si agua lleva.
Hazme reír es fallida pero también brillante. Tiene estilo (la puesta en escena es impecable, y muy "cool"), también son "molones" los guiños (musicales y a la cultura de masas, como esa cita a Wilco o aquella camiseta de la revista Mad), y no menos los actores, que demuestran una altura superlativa, logrando el tono de la cinta, más agri que dulce.
Porque si bien Hazme reír es una comedia, pues hay una ironía constante y en el espectador persiste una sonrisa tranquila (nada de carcajadas), lo mejor de la película es el retrato desencantado y a veces despiadado del inframundo de los monologuistas, desde los pobres pringados que luchan por hacerse un hueco, hasta la megaestrella sin rumbo ni metas. Todo aderezado con una situación dramática, una enfermedad terminal que hace replantearse su vida al protagonista, un memorable Adam Sandler.
Tanto esto como la relación entre los dos protagonistas, compleja y bien llevada, podrían hacernos ver la peli como la gran comedia de la década, ese trabajo voluntariamente definitivo en la carrera del gran pope de la comedia actual. Pero entonces nos preguntamos qué pinta el triángulo amoroso que finalmente capitaliza el interés de Apatow y se hace con el último tercio de la cinta. ¿Por qué derivar a una comedieta romántica tradicional cuando has sentado unas bases mucho más jugosas?¿es más interesante un "siempre te quise, eres infeliz con tu marido, vuelve a mi lado"... que la disección de la comedia moderna, de los monologuistas y de ese mundillo farandulero?. Yo creo que no, y ahí pierde puntos.
Con todo, disfrutable, sin duda.

23 diciembre 2009

las fiestas


como todos los años por estas fechas en este blog singularizamos las fiestas de algún modo. Esa vez, les felicitaré los días más señalados con una postal. Antigua, bonita y navideña, claro.

22 diciembre 2009

Fall be kind; caer hacia arriba: ANIMAL COLLECTIVE

Hace días que floto en Fall be kind, lo inenarrable.
Porque no se puede contar, porque no me vais a hacer caso, y pensaréis que soy un frikifan sin criterio.
O porque no se puede parir el disco de la década (¡uy, se me escapó!... bueno, o estoy engañándoos a la espera de mi repasito de los dosmiles, en erenro) y no tardar ni doce meses en entregar media hora de música nueva... y demostrar que el talento sigue ahí, buyendo, excitante y aparentemente infinito.




"Graze" comienza y en medio desaparece. Y entonces "Graze" es mejor aún. Repeat, y otra, y otra. No se quiere salir de su envolvente mantra.

No sé si "My Girls", de Merriweather post pavillion, será la canción del año, o si el puesto ya se lo ha quitado aquí "What would I want? Sky": entre sus percusiones estruendosas y su sampler de Grateful Death destilan una melodía al alcance de muy pocos (y cuando esos pocos están en su mejor momento creativo, no antes ni después)

"Bleeding" es angélica y misteriosa, extraña pero hipnótica en su borrosa oscuridad

"On a Higway" es la balada imposible del colectivo animal, y es preciosa aunque de otro planeta

Y los más de siete minutos de cierre, "I Think I can", una zambullida en océanos percuivos guiados por un piano con el que se que alcanzan costas inexploradas.


Más oscuro y "ambient" que su predecesor, este EP de cinco temas vale por casi todos los discos que han salido este año, muestra al trío lúcido, excitante aunque ya no anárquicamente imprevisible, y merecedores del trono que hoy ostentan, influyentes pero imbatidos (cualquier émulo palidece ante esta joya)


En directo:



21 diciembre 2009

te puede tocar

si la has comprado, claro.


Si no, nada pierdes tampoco, y si jugando no te toca (algo probable, admitámoslo) pues llévate, al menos, este primer Felices Fiestas de la temporada.


PD: mejor que me toque a , por cierto.

in extremis: WOLF EYES (Allways wrong)

Un aquelarre que es al tiempo un exorcismo. En una fábrica, en cien fábricas al tiempo, todas a pleno y ruidoso rendimiento. Donde todos los trabajadores escuchan metal extremo e hiper-hardcore.

Una lección de lo que puede ser el infierno. Eso es Wolf Eyes, banda que está empezando a ser nombrada a cuentagotas, tanto por sus actuaciones en la piel de toro como por su nuevo disco. Yo he escuchado dos de sus trabajos, y por Cristo bendito prometo no repetir.

Interesante para calibrar dónde poner los límites, lo de Allways wrong (intuyo que vale para cualquier anterior trabajo del trío, y desde luego, sirve para su anterior Human Nature) es un colapso, un accidente de tráfico con masacre humana incluida, algo que no se disfruta. Extremismo capaz de convertir a todos los grupos de Doom Metal en el coro de una iglesia. Vestidos de rosita y con encajes, vamos.

No voy, pues, a recomendar este disco, esta ¿música?. Tampoco me atrevo a calificar con esterellas; dependiendo de la resistencia física y del propósito de la escucha, podemos darle cinco o cero.

Pero para que se hagan una idea del dolor, añado dos píldoras (hay Youtubes de hasta 16 minutos, estos dos de 1 y pico son una bondad... al menos acaba rápido).









20 diciembre 2009

a Belén Pastores

Hablemos de Belén Esteban. Tras agotar tiradas con el posado de su nueva cara, capitalizó las noches del viernes y del sábado en Tele5.
Algo ví, y como yo, muchos, por lo que cantan las cifras.
¿Qué decir de todo ello? ¿Qué nos sugiere la muchacha como fenómeno? ¿Qué decir sobre su poder mediático?¿sobre la persona y el personaje? ¿Sobre el caleidoscopio de matices que la ex del de Ubrique puede apuntar en nuestra mente inquieta? ¿Qué he estado reflexionando sobre Belén y todo lo que Ella conlleva, en fin?


Pues:












































Y me quedo corto.

19 diciembre 2009

Ya vuelve Papá Noel

De las muchas versiones que la cultura de masas nos ha brindado sobre la figura de Santa Claus, pocas superan la de Raymond Briggs en un cómic para los más pequeños que, igualmente, es un disfrute para los padres.



El día 24 de Diciembre es importante. Lo es para todos los niños del mundo, pero sobre todo lo es para Papá Noel. Esa noche trabaja, ¡y menuda tarea le espera! En volandas de la magia y la maravilla, recorrerá el mundo para entregar los regalos de adviento en todos los hogares. Y todo, en una sola noche.


Esta es la premisa que sostiene “Papá Noel”, un tebeo breve y encantador que La Galera Editorial recupera para los lectores españoles (estaba absolutamente descatalogado, pese a lo atractivo del asunto en estas fechas). Su autor, Raymond Briggs, es ilustrador y escritor de cuentos y cómics infantiles. También (y sobre todo) es conocido por la traslación a la pantalla cinematográfica de su triste cuento post atómico “Cuando el viento sopla”, delicado y agrio canto de cisne para adultos.


Su recreación del San Nicolás convertido en icono popular del siglo XX (y desacralizado, nada recuerda a su origen cristiano este abuelo regordete y escarlata) resulta una aproximación encantadora y cargada de un humor fino que también mira al adulto. Su Noel pasa un día de duro trabajo agotador, está por ello molesto (cabreado, vamos, como todo el mundo cuando tiene un día de locos en el curro), es cascarrabias aunque cariñoso con sus animales y mascotas, le gusta el buen comer y mejor beber, y es metódico en su quehacer diario (no perdona su buen desayuno continental, se lee la prensa matutina…), y cómo no, resulta eficaz en su imprescindible trabajo: al final de la larga noche navideña, por supuesto, habrá realizado su labor eficazmente.


Esta estampa deliciosa y renovadora (en su día, pues este cómic ya es un clásico, originalmente editado en los setenta) se presenta con un trabajo magnífico, un cómic frugal que se lee en un santiamén, pero que esconde un enorme cuidado en su diseño. Briggs dibuja con un estilo suave, caricaturesco, pero al tiempo puntilloso (como ese retrato del palacio de Buckingham exacto, sobrevolado por el mágico trineo), el color es delicado, y sobre todo el despliegue de artificios narrativos resulta remarcable: desde los silencios prolongados (este tebeo es casi silente, lectura para los más pequeños) hasta el logro de saber imponer un determinado ritmo a cada escena (la parsimonia hogareña, el azaroso viaje por las nubes salpicado por toda clase de inclemencias metereológicas, los merecidos reposos en el camino de Papá Noel…), las viñetas panorámicas (ocupando dos páginas, como si fueran una pantalla de cine alargadísima), las viñetas a toda página o a doble página alternando con diseños más ortodoxos… todo bellamente dispuesto y sabiamente empleado.¿Y qué decir de recursos hoy tan “revolucionarios” como efectos de transparencias arquitectónicas? Autores como Shaw o el mismo Ware los emplean a menudo, pero hace treinta años ya fueron usados por Briggs como el mejor modo para reflejar la actividad, casi furtiva, de Noel colándose en las viviendas mientras sus propietarios duermen plácidamente.


Cabe señalar que hay más obras de Briggs disponibles, como “Gentleman Jim” (Ed. Astiberri), pero qué duda cabe de que, para estas fechas, es este cómic la golosina que más nos puede tentar.



17 diciembre 2009

LOS SIMPSONS, (semi)cumpleaños de una obra maestra

¿Cómo eran los dibujos hace veinte años? Buenos, o malos. Y para niños (al menos en occidente). En todo caso, la irrupción de una serie de cortos el 19 de abril del 87 sobre una familia americana al estilo Bill Cosby pero en negativo (familia burda, peleona, mayormente necia, friki) supuso un pequeño mazazo que se convirtió en brutal golpe en 1989, al pasar de pequeños gags dentro de un programa (el Tracey Ullman Show) a serie de episodios independientes, de media hora y programados en horario adulto y prime time.
No vamos a presentar a los miembros de la familia, porque la serie se convirtió en universalmente famosa. Lo merecía y lo merece, pues pese a perder impacto y frescura, y pese a que en su terreno otros ya la baten por KO en ferocidad, Los Simpsons se mantiene como crónica ácida de la descomposición del Sueño Americano. Su elenco de personajes (ya podemos decir que se trata de una obra coral) retrata sin piedad a individuos mezquinos, tontos, codiciosos, serviles, idiotas... un mundo en que sólo dos niños parecen mantener cierta cordura, desde un sano nihilismo o una pasiva comprensión descorazonada.
Todo contando con un estilo feista y chusco, con un diseño de personajes (Matt Groening es el talento tras la criatura) grotesco, que supuso un logro y su primer impacto: ¿dibujos feos para adultos? Exacto. Y arrasó.
La serie aguanta, cada nueva temporada vuelve a ser seguida incondicionalmente, y mantiene milagrosamente cierto grado de frescura.
Oigo en la radio que cumple veinte años hoy. Es un decir, pues realmente, contando los citados cortos, cumple más, pero demos por buena la fecha y atendamos a las temporadas largas.
Feliz cumpleaños, y que vengan muchos más.






Un regalo: el PRIMER CORTO DE LOS SIMPSONS. Apréciese la tosquedad inicial del diseño, mucho menos estilizado.



16 diciembre 2009

circo político (y van...)

La IV Conferencia de Presidentes Para Nada vuelve a dejar claro lo que es nuestro corrillo político. Ni poder ejecutivo ni legislativo ni gaitas, esto es un circo, una pantomima y una carrera con una única meta... electoral.

Porque claro que dicha conferencia fue mal planificada desde el Gobierno, pero ¿qué más da? El PP ya daba signos apriorísticos de que no se llegaría a nada, da lo mismo que el proyecto presentado por el PPOE incluyese algunas de las medidas que la oposición demandaba, y mucho menos importa que la población espere, como agua de mayo, algún tipo de acuerdo, de operación conjunta (y en ese supuesto no sería imposible ni cierto grado de desavenencia ni la crítica, pero siempre desde un prisma constructivo en un momento crítico que como poco podremos calificar de jodido).


Aquí la política se sigue entendiendo como el barbecho: unos quieren arrasar a los otros para ser califa en lugar del califa. No importa que la tierra acabe reseca y muerta, si yo conquisto la torre desde la que puedo verla desde lo alto.


Pues cojonudo.

15 diciembre 2009

corrientes concéntricas e interrogaciones: CUATRO PALOS, de Los Planetas

La importancia de La leyenda del espacio es tal que el avance de lo nuevo de Los Planetas cobra entidad de acontecimiento. Lo que no deja de ser el single de adelanto se edita como EP de título diferencial (en donde el tema que adelanta el futuro larga duración es uno más, no el titular). Así Cuatro Palos no se llama "Romance de Juan de Osuna EP".
Pero tanto bombo, tanta ansiedad por la espera de una continuación de la precedente obra maestra, puede llevar a confusión. Porque en el fondo, como en otros (muchos) avances planetarios, este lanzamiento contiene cuatro piezas menores. Tres son simples ejercicios de seguidismo, mejor ("Yo le estoy pidiendo a Dios", "Tarantos de Perico el Morato") o peor resueltos ("No sale luz esta noche"), pero que no aguantan comparaciones con cualquiera de los cortes de La Leyenda. Sin embargo el citado "Romance de...", contiene un poso kraut (y un evidente parecido rítmico con el Hallogallo de Neu!) que introduce la novedad en su discurso. El tema se descubre desapasionadamente, pero con las escuchas crece.

Con ello simplemente pongo en impasse cualqier veredicto catastrofista. Cuatro Palos no está a la altura de La Leyenda del Espacio, por supuesto. Tampoco lo va a estar, me temo, el disco largo, pues el impacto sorpresivo (y el éxito en el experimento) de aquella reacción química entre noise y jondo no puede repetirse. Pero sí ser revisitada y explorada, y en ello, parece, andarán J, Florent y compañía si atendemos a este Romance, que no quedará como uno de sus grandes singles (muy lejos de Un buen día o Nuevas sensaciones) pero revela pequeños virajes dentro de su exploración flamenca a través de su particular psicodelia.

Ah, el sampler del cantaor, que quede como broma de EP y lo eliminen de la toma final para el Lp, yo le estoy pidiendo a dios.

12 diciembre 2009

gadget al blog


un aviso: a su derecha tienen, cortesía de la casa, un buscador para el blog, de google. Ahora pueden buscar si aquí hemos hablado de su cómic favorito, o de aquel caso de corrupción, o de ese reallity televisivo que tanto les gusta.


de nada, las que ustedes tienen.

... ¡y acción!: STAR TREK 2009

La dirección para la última peli de Star Trek del nuevo rey Midas del entretenimiento es un ejercicio de estilo. El joven JJ Abrams (alma mater de la serie Perdidos, entre otras cosas) sabe que con la franquicia trekkie tiene entre manos algo gordo y que debe mimar, pero tiene si cabe más claro lo que quiere hacer con ese material. Que es, en el fondo, lo que siempre quiere, por lo que parece: crear dinamos de entretenimiento, potentes artilugios de puro escapismo, pero muy físicos, que literalmente nos lancen a sus particulares carruseles de acción, paradojas temporales y narración levemente fragmentaria. Recuerda a Perdidos, sí, pero la intención aquí es galáctica antes que conspiranóica. Star trek 2009 es todo lo que le pedíamos a la nueva trilogía de Lucas y que sólo encontramos en La guerra de las galaxias (y su segunda parte, El imperio contraataca), un brilante espectáculo de fuegos artificiales que alumbra el cielo con naves estelares, acción bien conducida (que no se pare un segundo y no agote es meritorio), malos con pathos, héroes canallas y simpáticos, más efectos especiales que el cuerpo de Belén Esteban y una trama que arranca en pleno loop de la montaña rusa más grande del universo (literalmente todo comienza a lo grande, en lo que en otras manos sería el final apoteósico... y cuando digo "comienza" es exactaamente eso; sin un segundo de preámbulo nos meten en el fin del mundo con naves espaciales).
También disfrutaremos de varios homenajes a clásicos como 2001 o incluso El Enigma de otro mundo, lo que nos dice del amor por el género de un autro que ya lo ha demostrado en sus productos televisivos.

Así que, aunque personalmente cortaría (pero claro, pedir a un blockbuster noventa minutos es un disparate), aunque no vayamos a pedirle peras al olmo, la incursión en el rollo Spock de Abrams se salda con un notable, incluso para quien como servidor nunca se ha interesado por la serie original, sus derivados varios o sus ya muchas películas.

11 diciembre 2009

algunas consideraciones sobre los 4 fantásticos de Millar y Hitch

A estas alturas de la serie en su etapa del dúo Millar/Hitch, que encara su apoteosos final (parece que todo amanuense con ínfulas de “auteur” superheróico tenga que abandonar el barco a la manera grandilocuente de los Peplum del Hollywood clásico, qué coñazo), hay que hacerse muchas preguntas, ya no sólo tocantes a los autores sino en tanto que paradigma del tebeo superheróico de nuestro tiempo. Si hace años (pienso en la era Image) los tebeos de héroes empijamados eran un absurdo ilegible, los últimos años han traido una serie de autores que ciertamente quieren construir historias (Bendis, Johns, Brubaker, el ya clásico Morrison). Pero no siempre tienen el talento (o la libertad creativa) para hacer algo de calidad. Y entonces lo disfrazan con golpes de efecto (estilísticos o argumentales). Y da rabia, porque, centremos ahora en las aventuras del cuarteto cósmico, no me desdigo de lo escrito en su día respecto a los 4F Millarianos, pero con cada nuevo número voy cansándome más de sus artificios.

Me agota que Millar quiera seguir siendo el niño malo con birlibirloques repetitivos. El principal, traer a personajes o leit motivs clásicos para darles jabón: (ojo, destripo a continuación hechos de la serie) que si ahora mato a Galactus en dos viñetas, que si mañana el mejor villano de todos, el regio Doctor Muerte, es un escudero barato de un malo muy malo que me saco de la chistera, que si hoy destripo a Uatu, que si mañana caso a La Cosa con una chica salida de hace cuatro meses… (FIN DE DESTRIPADAS ARGUMENTALES, O PARA LAS NUEVAS GENERACIONES: FIN DE SPOILERS)

¿Por?¿De verdad el lector se sorprende de esto asuntos si propósito real? Qué lejos quedan los tiempos en que un autor de verdad (acaso más modesto, sin necesidad de diálogos chupis) como Walt Simonson era capaz de hacer unos 4 F realmente renovados simplemente con el ritmo narrativo ajustado a una trama original y vibrante, con saltos dimensionales, humoradas disparatadas y más ciencia ficción que nunca. Incluso, sin irnos tan “atrás” (menos de veinte años, pero la memoria del fandom es volátil, pecera), la aventura inicial de la etapa de Waid, enfrentando al grupo contra una... fórmula matemática viviente, ya contenía más sabiduría y entendimiento del cuarteto que todas estas chorradas de abracadabra para frikis.


Y sin embargo, puñetero Millar, sabe tirar de algunos hilos para que su tebeo no sea un desperdicio, y quieras, como lector, ver en qué acaba todo esto. Desapasionadamente, eso sí (al menos en mi caso: prefiero la contundencia con que Johns está creando un estilo para Green Lantern, menos epatante pero al menos sólido). Y bueno, se puede decir también que, frente a otros, Millar también inventa nuevos personajes y amenazas originales, vale, pero me temo que de escaso carisma, aunque le doy el beneficio de la duda: esperemos a ver cómo acaba todo.


Ah, Hitch es tan espectacular como, no pocas veces, confuso. Quizá se olvida de que no dibuja para un formato álbum, o algo así, pero madre mía, cuanto despliegue talentoso de imposible digestión (en plata: que no siempre se te lee bien, mozo)

07 diciembre 2009

Los Planetas plagian

Es uno de esos temas que se han sacado desde siempre cuando se ataca a los de J. Desde, como poco, su segundo largo, “Pop”, y su apertura (la canción "db"), fusilando sin medida el clásico Chasin’ a bee de Mercury Rev, muchas son las canciones que se han localizado como “inspiradoras”. Yo acabo de escuchar otra, de Etienne Daho





que es literalmente y nota a nota, la melodía de Segundo Premio (canción muy posterior a la francesa, claro).





Plagio.


Pero claro, Los Planetas someten todo hurto a su prisma, a su sonido, de modo que no es tanto el daño. Más allá del calco melódico evidente, nada une Promesses y Segundo Premio. Ni la intensidad de esta tiene que ver con el algodón azucarado de aquella, ni los muros de sonido planetario recuerdan en nada a los adornos pop del francés, sino a su propio universo brumoso e incandescente, sus guitarras en círculos, sus teclados como muros impenetrables, sus tremendas bases (gran batería, Erik, también de Lagartija Nik).
Es curioso; si en el folk, en la música clásica, o en la música electrónica el hurto no está mal considerado, ¿por qué en el rock no ocurre lo mismo? ¿por qué se esconde bajo la alfombra que bandas como The Jesus and Mary Chain hicieron Darklands (1987) como una reverberación de sonidos ajenos (Stones, Cohen, Lou Reed…), o se acusa con cegadora ira a quien nunca ha escondido que toma para completar sus puzzles sonoros de aquí y de allá? De hecho Los Planetas han hablado sin prejuicios del tema en entrevistas, e incluso un libro (autorizado) sobre el grupo lista los muchos y muy posibles “préstamos” (me refiero a “La verdadera historia”, del que les hablo por comentarios de terceros, ya que no lo he leido, si bien me han dicho que, efectivamente, se incluye un capítulo donde señalan los “plagios” –u homenajes, ya saben-). Es natural, porque el guiso resultante es 100% Los Panetas, pasando a segundo plano la procedencia melódica y destacando tanto las letras como, sobre todo, los intrasferibles climas sonoros de su noise.

En fin, sirva todo esto como reflexión más general: ¿por qué nos vale el corta y pega de la electrónica o del rap vía sampler, o los calcos a plantilla del renacimiento sacro, y no aceptamos que en pop y rock una melodía sea arrastrada a otro contexto sin pudor?
Y en todo caso, ¿cuándo hablamos de plagio y cuándo éste contamina hasta devaluar?


Por ahora les enlazo, imparcial a tope, dos artículos sobre el grupo: uno (del 2000, o así; viejuno) A FAVOR, y otro (también canoso, de 2005) EN CONTRA. En el primero, repescado del fancine Mondo Brutto, con más datos de interés sobre el asunto que titula este post -en la "razón 2"-, en el segundo, bastantes insultos -maquillados, pero insultos- a todo el que no piensa como el escriba y lee a gusto el Rockdelux y disfruta de Los Planetas,.

Y otro día hablamos de Cuatro Palos, lo nuevo de la banda de Granada, por supuesto.

06 diciembre 2009

¡¡¡¡que vienen los monstruos!!!!

podría decirlo más alto (con mayúsculas) pero no más claro:

me apetece ésto.-



Que dirija Spike Jonze no es mala señal, además, ¿no?

05 diciembre 2009

El dios del cómic

El estadounidense Robert Crumb, uno de los más importantes autores de la historia de los cómics, ilustra el Libro del Génesis en 220 páginas, sin saltarse una coma del libro bíblico.

Para entender la importancia de “Génesis” (Ediciones La Cúpula) no está de más comprender la dimensión de la figura de Robert Crumb. En los años sesenta abanderó el “comix underground” con su revista “Zap Comix” y personajes irreverentes, paródicos y tan redondos como el Gato Fritz o el gurú Mr. Natural. Su estilo de dibujo, virtuoso pero de acabado tosco, su humor tan socarrón como salvaje, su compromiso con la contracultura que no se reñía con la ácida crítica a lo más parodiable del movimiento hippie, hicieron que Crumb haya quedado como el más alto ejemplo de ese cómic contestatario, joven, procaz y voluntariosamente antisistema que triunfó en los sesenta y setenta, y que en España influirá enormemente en cabeceras como la revista “El Víbora” o personajes como “Makoki”

Pero Crumb es más grande que un mero representante de un movimiento o escuela dentro de la historia del cómic, hecho que trasciende. Conviene decir que a estas alturas el dibujante ya había tocado el cielo, era lo suficientemente famoso como para que en 1969, ilustrase la portada de “Cheap Thrills”, el famoso disco de Janis Joplin (tan famoso como la espléndida portada crumbiana, por cierto). O que su personaje felino fuese llevado al cine (por Ralph Bakshy en 1972). Ostentaba, sí, un determinado olimpo, pero al tiempo acabó harto (de la industria, de los desaprensivos, del hippismo… de todo). Durante los setenta vivió retirado, montó su grupo de blues rural (“Cheap Suit Serenades”) y buscó su propia felicidad (incluso en este período será cuando se case por segunda vez, con su pareja definitiva, Aline Kominsky). Y en 1981, renace (centrado, feliz, nuevo) con otro título de cómic, “Weirdo”, donde se acerca al realismo trasladando experiencias narradas por el escritor Phillip K. Dick, o confesiones en primera persona, autorretratos de una personalidad obscena, gamberra, acaso frágil, mezquina, y tan transparente que casi da pudor. Así podremos definir a Crumb, también, como uno de los padres del cómic alternativo de los noventa, y por extensión, de la mayor parte de autores que, desde una independencia artística insobornable, anteponen su personalidad a cualquier antojo de una industria del “entertainment”.

Y tras semejante currículo, nuestro autor acaba de entregar “Génesis”, un bestial “tour de force” en que se ha enfrentado al reto de llevar al cómic todo el primer libro de las Sagradas escrituras. Y ojo, según asegura él mismo, hablamos de adaptar el texto íntegro, sin dejarse ni una coma. Sólo un artista con la inabarcable capacidad técnica de Crumb podía conseguirlo. Sólo alguien que sabe convivir con la obsesión y convertirla en arte puede lograr que la aventura no sea un despropósito. Y así, acabando la década, el dios de los cómics ha recreado al Dios Creador del Antiguo Testamento en una obra de pulso terrenal, agnóstico (Crumb no es religioso), humanista (pues esta historia refleja la naturaleza del hombre en un texto ancestral). Génesis es la definitiva y contundente prueba de que pocos vuelan a la altura de Robert Crumb, y al tiempo resulta uno de los cómics más importantes de esta década. El maestreo de los sesenta sigue siéndolo en el siglo XXI.





En fin, un tebeo como la copa de un pino, otra obra maestra editada al final de la década para cerrarla con broche de oro... y me falta tiempo para hablar de cómo dibuja Crumb, de cómo ese grafismo contiene mucho discurso, cómo de tan terrenal (o terroso, fangoso, matérico) consigue que leamos el Génesis con ojos agnósticos aunque no se salte ni un hecho milagroso de la narración. En su Génesis Crumb ve el reflejo del ser humano en sus miserias y grandezas, pero sin enmascarar las primeras, con ese trazo minucioso pero carnal, más atento al Hombre que a sus dioses.
En fin, una gozada, que debería haber respetado su portada original, una maravilla pop que evoca los viejos cómics de los cincuenta, con sus cartelas de reclamos sensacionalistas ("¡no nos dejamos nada fuera!", exclama socarrón) y sus colores chillones (por Dios, ese amarillo pollo!!!)


Como siempre, texto original prepublicado en far4o de Vigo este viernes.

04 diciembre 2009

nova nova canço: MANEL, Els Millons Professors Europeus

Cada vez que un medio publica una lista de “Lo mejor de…”, la red se llena de tipos estupendos que mirando por encima de sus elevadísimos hombros las desprecian. Yo es que soy bajito (metro ochenta), y no llego a tanto, y no veo a nadie desde ninguna cúspide. Como suele decirse, los gustos son como el culo, y yo aprovecho los listados para leerlos, para leer las reseñas (los listines son inútiles, una buena lista se acompaña de argumentos para cada elección inclusa) y anoto lo que, desconocido, me ha picado (en la curiosidad, como el gusano).
Así, gracias al especial “años dosmiles” de Rockdelux, esa revista tan mala (modo irónico on), descubro tarde uno de los debuts más bellos y pluscuamperfectos del pop español, desde… ¿"Alegranza", quizá?
Manel son cuatro hombres que son una pequeña orquesta mediterránea, salina y soleada, preñez de luz y detalles bonitos como una bandeja de pastelitos bien confeccionada, un conjunto homogéneo de detalles insospechados, traviesos, exquisitos. Su música abreva de la tradición catalana, de Serrat a Sisa, pero también del mejor pop de ahora y anteayery del neofolk. Y más allá de deudas y semejanzas, Manel desgranan en “Els millors professors europeus” doce canciones que no tienen desperdicio: por voces ajustadas, por melodías fantásticas, por ese sonido acústico mayúsculo, por ese ojo para los arreglos más variopintos y sorpresivos, deliciosos. Por perfectas, de verdad.


02 diciembre 2009

Manifiesto: En defensa de los derechos fundamentales en Internet

Leido en Escolar


Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.


Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Si quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.

Más sobre estas cosas, aquí (y si me chivais otros artículos interesantes, los iré colgando aquí)

28 noviembre 2009

hasta el finito, y poco más: PLANET 51

Una pena. A uno le parecía genial que un producto de animación español metiese dinero a mansalva y compitiese con Hollywood. Las reglas, así, venían marcadas, sabíamos que Planet 51 no buscaría caminos alternativos a la animación (como sucede en Francia, ver Bienvenidos a Bellville, por ejemplo). Sabíamos, en fin, que el resultado sería un producto familiar, fantasioso, moral, y de gran aparato técnico.

En este sentido (el reto técnico) cumple sobradamente. Claro, no se mira a los ojos a Pixar, pero la cinta está francamente cuidada. Pero el argumento es catastrófico, lamentablemente. Una obviedad que cruza Goomer con E.T. y El Gigante de Hierro para navegar en tierra de nadie. O mejor, en la ciénaga de Shrek. El guionista del ogro anda por ahí, y senota, pues Planet 51 avanza a golpes, a chistes (y alguno funciona, incluso muy bien), a guiños y referencias (la más feak, el nombre del prota: Lem). Pero tanta cita/mofa/parodia ni viene a cuento ni ayuda en nada a hacer avanzar un relato que, en fin, es un aburrimiento. Nada interesa, pasados los primeros golpes de efecto. Los personajes carecen de dimensión, las situaciones saben a recocido, a ya catado mil veces, y así no se hace buen cine.


reír es sano; PAGAFANTAS, de Borja Cobeaga

Uno es alérgico a la comedia patria, pero se decía mucho y bueno de este debut. Y carainas, me he reido (incluso he soltado una sonora carcajada), así que toca recomendar Pagafantas.

A su favor tenemos un actores muy logrados (te los crees en su esperpento), unas situaciones que se trufan de frases y hechos familiares (inevitablemente, como protagonistas o como testigos, todos conocemos a algún pagafantas), y una curva ascendente que va del humor costumbrista al espejo deformante, con escenas desquiciadas y casi absurdas (o sin casi) que operan con precisión para removernos, entre la risa y el bochorno o vergüenza ajena.

Buena banda sonora, y como ginda una pirueta metalinguística, al saber reflejarse hábilmente en aquello que se conoció como Comedia Madrileña (ahí está para reforzarlo un Oscar Ladoire que parece el “veinte años después” de sus propios personajes ochenteros, y cediendo el testigo a un Gorka Otxoa sensacional)

Cinta ideal, vamos, para relajarse una tarde de lluvia, o compartirla con buena compañía, pizza y cerveza y disposición de pasar unas risas (bien, si nos estiramos como cobras ;) ante la pantalla, si nos predisponemos a que esto no nos guste, no se va a disfrutar, claro… Pagafantas es lo que es, y no una obra maestra del género… pero funciona, que no es poco).

26 noviembre 2009

violencia machista

Ayer ha sido el día conciencioso, y no procede dar más la lata. Supongo que como todo el mundo que me sigue tiene neuronas, está de acuerdo en que la violencia de género es una hez, y tal. Y que hay debate, causas, posibles medidas... pero hoy va a ser que no. O al menos, no aquí.

Pero lo que me dejó lívido fue escuchar en la radio que la 1ª causa de mortalidad entre mujeres de 15 a 40 y pico años... que, en fin, el peor cáncer o epidemia mortal para ella es... pues eso, es él.
Uno creería que por encima están los accidentes de tráfico, al menos, pero no.
Aberrante.

23 noviembre 2009

como de otro tiempo: LITTLE DORRIT DE CHARLES DICKENS



Esta serie parece salir, misteriosa, de una bruma extraña y agena a los designios fashion de los canales especializados estadounidenses. Frente a los aires hollywoodienses de sus superproducciones (saben a qué títulos nos referimos, algunos nos gustan mucho), Little Dorrit sabe a producción británica (lo es, vale, pero además lo representa), a buscar en un legado clásico propio (Dickens) para elaborar un producto sólido. Y menuda roca les ha salido. Inquebrantable: las cuidadísimas atmósferas, la producción sin tacañería, el respeto por la fuente literaria, la maravillosa banda sonora (qué música!) y sobre todo la magnitud de unos actores alérgicos al gestito complaciente o al estrellato pueril (te convence en su papel cada uno de ellos, por vodevilesco e inverosímil que sea). Todo es digno de aplauso.

Si sumamos que Charles Dickens no es un JJ Abrams cualquiera (autor de la magnética aunque claramente improvisada Perdidos), que por tanto estamos ante un folletín auténticamente magistral, arrebatado, puro (puros los sentimientos, la bondad y la maldad, el amor, el desamor, la verguenza, la miseria y la grandeza), totalmente planificado (esto no va de "temporadas", es la historia, nos la ofrecen en catorce capítulos y fin del cuento), tenemos que concluir que, aunque el rastreo de esta historia de amores y secretos, asesinos y miserias, sea una labor bastante más difícil que bajarte la última temporada de la cada vez más reseca Dexter... merece la pena (y por supuesto, merece la pena hacerse con ella ahora, que no está comprada por ningún canal español, con lo que, bien subtitulada, se nos regala esa dicción teatral, ese acento puro, una maravilla para los oidos).

Les dejo un aperitivo:

21 noviembre 2009

... porque llevo torta.

Hay cosas que trascienden la indignación, imágenes demasiado salchicheras para querer ir más allá. Porque en este mundo en crisis y tal y tal, donde todo son desgracias, la risa es buena... aunque sea bílica.


Por eso, gracias, Camps, gracias, Barberá, gracias Alonso y Ferrari... y gracias, Fofó.







miedo en El País


Si no era poco yuyu un coleccionable de cine de terror, ahora el País ofrece también una selección de literatura del género. Lovecraft (mañana y gratis), Dumas, Pardo Bazán, Hoffmann, Stocker, Poe... terror clásico (en principio, nada de autores contemporáneos) los lunes y miércoles. La info completa (autores etc) pinchando la imagen.

20 noviembre 2009

EL VECINO 3, de

Empiezo para hablar de El Vecino 3… pensando en la tele. El secreto de las sitcom reside antes que en su forma, en su guión, en la eficacia de los diálogos, las réplicas y las contrarréplicas chispeantes, y en lograr escenas brillantes antes que conjuntos cohesionados. También en la fuerza de sus personajes. Éstos, en las mejores “series de risas enlatadas”, parten de trazos gruesos para, capítulo a capítulo, temporada a temporada, capa a capa, componer caracteres multidimensionales.


No importa pues que los actores amaneren su composición, o que los decorados sean más o menos pobres. Nunca se entendió en España, donde el “toque” de calidad de las teleseries está siempre en “salir a la calle”, “superar el estudio”. El Vecino 3, en cambio, participa de aquellas características y las eleva a su máxima expresión (hay, evidentemente, dos Vecinos anteriores). Sus autores han estilizado su propuesta, desarropándola de artificios para centrarse en lo esencial. Les ha salido una jugada redonda, y además va mucho más allá de la mera “comedia de situación” (pudo serlo, acaso, en su primer tomo), aunque en sus páginas hay no pocas situaciones de gozosa comedia (y muy eficaz, anda que no me he reido).


En esta tercera historia de la azarosa amistad entre un apocado opositor y un superhéroe/desastre, la narración se vuelve aparentemente invisible (con una inamovible página de tres por tres, nueve viñetas iguales y sin juegos de diseño lustrosos), el dibujo va a la esencia, prescindiendo a menudo de fondos, y centrándose en los gestos, en el lenguaje facial y corporal (magnífico trabajo). La composición, además, es cuidadosa, pues ello no se riñe con la discreción, con esa intención de narrar de un modo inadvertido. Ejemplo; varias veces el cambio de escena se remarca con un significativo cambio de eje, o con una ruptura del plano.


Pero lo mejor del dibujo está en comprobar cómo El Vecino 3 transmite su discurso desde el mismo apartado gráfico. Desde esa sencillez (que no simplismo), desde el voluntario empleo del blanco y negro (salvo un circunstancial y muy simbólico escarlata), pero también desde algún toque sutil pero significativo, algún cambio leve en el estilo que nunca es remarcado… pero está ahí, para el ojo atento. Todo ello dejando libertad para la interpretación subjetiva de cada lector. Otra vez acudo al ejemplo: es significativo que al final del relato, en la página 132, en una viñeta Pepo Pérez retrata a Javier con detalles realistas. Sombrea y da volúmenes por primera vez a un rostro (que nos observa silente). Queda así marcada la importancia del momento, pero no explicitado el sentido del mismo. Es cosa nuestra redondear su significado.


Añadamos al análisis (espeso y quizá confuso, pero ya acabamos, tranquilos) que en su guión (de Santiago García, que se sale) el drama se ha imbricado admirablemente con lo cómico, que la hondura de las situaciones es mucha (esa red de mentiras y omisiones para mantener equilibrios sentimentales), que cuando toca reir lo haces a gusto (ah, ese enemigo invisible, muy, demasiado invisible), o que a día de hoy es muy difícil encontrar unos diálogos tan precisos y fluidos. Tan brillantes.


Así que en fin, tenemos en las manos uno de esos tebeos que merecen la pena. Muchísimo

18 noviembre 2009

liberación

A estas alturas lo sabe hasta el loro del bar de mi calle...

47 días de cautiverio como 47 pesadillas, pero ya el Alakrana navega libre.

A ver ahora quién le da palmaditas al Gobierno, porque vamos, peor no pudo hacerse.

Y a ver si el futuro trae medidas (porque de lo contrario esto se repite, obviamente) y no pasa como con el Prestige, que todo se va por la boca en aras de rentabilidad electoral (porque si aquí se hunde otro petrolero, estamos en las mismitas).

En todo caso, es una alegría saber que todo ha acabado.

(La imagen, una bonita representación de los Argonautas)

17 noviembre 2009

corrientes circulares: SPECTRUM (War Sucks)

Pete Kember es historia del rock. Formó con Jason Pierce Spacemen 3, banda nacida al rebufo del noise de The Jesus and Mary Chain pero con un universo propio sólido, con el que consiguieron alejarse del pelotón noise para embarcarse en viajes alucinatorios, cíclicos, mantras de sonido. La disolución de los tres del espacio desembocó en una maravilla llamada Spiritualized (Pierce) y a un inquieto ente (Kember) que hacía música con su propio sobrenombre ("Sonic Boom"), o como Experimental Audio Research o como Spectrum. Bajo este apodo graba su vena menos experimental, más rock, más Spacemen, vamos.


10 años ha tardado en volver (en solitario... Mr. Boom es generoso en discos compartidos) por los fueros sónicos del garaje, la psicodelia y el ruido, y lo hace con un EP de cuatro temas, dos de ellos (los cantados) versiones de Red Crayola (La mántrica y feroz War Sucks) y Laurie Anderson (la amniótica Walking & falling) . Pero todo en War Sucks EP sabe a Kember, todo es obsesión, atmósferas, ruido, ambiente, éxtasis, placidez o ira, según cual de los temas pinches (dos rabiosos, dos letárgicos).
Ejercicio de estilo de un maestro a reivindicar.