19 enero 2009

DEAD SET

Acabo de terminar una serie inglesa, demasiado bárbara para imaginar que ningún canal generalista quiera comprarla (igual un canal de pago dedicado al Horror lo haga, no sé).
La serie es breve, toda ella dura poco menos de tres horas, no ha lugar a pensar en segundas temporadas (serían algo simplemente distinto, e insostenible, temo), y es una de las cosas más gansas, salvajes y bien hechas que he visto en la tele últimamente. La fotografía es fabulosa, brumosa, densa en sus tonos fríos y sus ambientes irreales, asfixiados. La cámara, una locura, como debe ser en esta tesitura genérica (terror visceral), los actores correctos (y algún caso simplemente brillante) y a partir de aquí toca empezar a destripar: si quieres fiarte a ciegas, búscate la vida (descárgala, porque siendo británica y tan cafre esto no lo emiten Telecino, vamos) y deja de leerme. Vamos a hablar de Dead Set, su argumento y otras cosas.





Estamos en la nueva y exitosa temporada de Gran Hermano, en la emocionante jornada de expulsión. Ya saben: nenas monas con escotes y tacón, chavales guapos, fauna friky en un plató con forma de casa apastelada. Desde atrás, un aparato de realización, jefes hijos de puta, presentadoras divas, chicas-para-todo (pero mayormente para servir cafés) etc.
Y luego está el detallito: los zombis. Porque Gran Bretaña sufre una pandemia y la isla está convirtiéndose en una nación de no-vivos caníbales. Animales sin alma, hambrientos, que se dedican a comer todo lo que se mueve. No respetan nada, ni el Gran Hermano, carai...
Esto, esta serie, su idea, es como lanzar un avión contra una furgoneta, dos mundos inmiscibles estallando, y uno, claro, comiéndose al otro. Podemos decir, sí, que como su arranque nada, que en el medio sobra historia, o algun pequeño pero más, pero la serie es un suspiro, y eso convierte sus pocas debilidades en más leves todavía. A partir de aquí toca quitarse el sombrero. Dead Set es una de horror con todos sus tópicos (cámara frenética en los ataques zombis, tensas esperas, continua incertidumbre, algo de gore) que se convierte en la metáfora de unos medios de comunicación de mierda. Porque cuando uno piensa que nunca se nos aclara del todo la causa de la epidemia (bueno, más allá de que un mordisquito ya te ficha para el bando de los ñam-ñam) y observa esas imágenes finales, cuando un zombi mira inexpresivo, inhumano, su propia imagen en una pantalla de una tienda de esas que conecta la videocámara a los plasmas, entonces piensas ¿cuál es la causa de que alguien se convierta en una criatura así (por cierto, tan violenta como felina, nada de torpes fondones arrastrando su cuerpo como paquidermos), un monstruo sin cerebro, violento, asocial, primario, amoral y caníbal?¿será la consecuencia, metafórica pero aquí convertida en brutal realidad, de ver programas como Gran Hermano?

1 comentario:

probertoj dijo...

En una palabra: Mola. Contenido y continente.