26 enero 2009

PETIT PEINTRE y SEÑOR JEAN 7, de Dupuy y Berberian

Resulta curiosa la casualidad de que dos obras de Dupuy y Berberian hayan sido novedad este mismo Enero en las librerías. Más aún si comprobamos que Petit Peintre es su primera obra y El Señor Jean 7 el último álbum de su personaje estrella. Supone ello, por tanto, la oportunidad de poder comparar la evolución del dúo y, cómo no, de un doble disfrute.
Petit Peintre se fecha en 1986, aunque la versión (primorosamente editada) de Bang ediciones es la recoloreada y actualizada en 2003. El estilo es ya elegante aunque de transparente deuda con Hergé, Chaland y en fin, toda la línea clara tan en boga en los ochenta. También el diseño, los dibujos animados de la UPA, y las tendencias del arte conceptual más limpio se sienten en estas viñetas exquisitas. Petit es un niño prodigio, un pintor excelente que será explotado por la avaricia adulta en un cuento breve, lleno de ironía (contra la sociedad, contra el artisteo) pero, cosas de la juventud, quizá demasiado transparente en sus intenciones de crítica humorística. En todo caso, un precioso tebeo con un coloreado fabuloso.





El Señor Jean, un cierto equilibrio, por su parte, llega a su séptimo álbum. Hace tiempo que esa línea clara y la mirada posmoderna han desaparecido de D&B, a favor de un trazo suelto y expresivo y una mirada a lo cotidiano certera. Sin embargo si los últimos álbumes de la serie mostraban algo de cansancio, este “cierto equilibrio” levanta el vuelo. Recuperando el modelo de sus primeros tiempos los autores vuelven a articular su libro con pequeñas anécdotas de una o dos páginas, y como entonces lo que parece un cúmulo de pequeñeces disgregadas va tomando forma orgánica, unidad en su mensaje final. Las derivas amorosas y existenciales de los cercanos a Jean son el eje, mientras que el joven escritor se nos presenta cada vez más centrado, tranquilo (aunque siempre algo deliciosamente ridículo en sus fantasías). El onirismo decae, quizá conscientes sus autores de que el truco ha sido sobre explotado, y el sentimiento de cercanía por esos personajes aumenta en nosotros como lectores. Ya que hablamos de una comedia de situación sobre la vida común de personas sencillas, creo ver en esa cercanía un logro más de un tebeo, nuevamente, muy recomendable.

4 comentarios:

Mar dijo...

Vengo a devolverle la visita y de paso, tomo nota de este Señor Jean, a quien no acabo de cogerle el punto, que tan pronto me encanta como me deja fría...
Qué cosas!!

Besitos

Octavio B. (señor punch) dijo...

tuteo, tuteo :)

este último Jean se emparenta por su ligereza con los primeros, por si sirve de algo el símil...

fnaranjo dijo...

A mí es que me gustan todos... pero es cierto que se agradece la vuelta a las maneras más ligeritas de los primeros álbumes.

En cuanto a Petit Peintre... tienes toda la razón, pero lo mío con ese librito es sentimental, le tengo un cariño especial.

Octavio B. (señor punch) dijo...

sí, Jean siempre me gusta, más o menos, pero lo siento más cercano que el universo marvel al completo, vamos, sin dudarlo.
Petit... no, más, D&B, creo que su enorme virtud es eso, se hacen querer, va más allá de que hagan mejores o peores álbumes... simplemente te identificas (o yo, vamos) a veces con su mirada luminosa sobre las cosas pequeñitas, otras sobre los asuntos más trascendentes del alma, otras te prendas con ese estilazo visual que tienen ("jodor", es que Petit es precioso como objeto, aunque podamos decir que es primerizo y demasiado liviano, es Bonito, algo escaso)
Henriette también me gusta, por cierto, podían continuar su publicación...