08 marzo 2009

ensalada a ver qué hay en casa

Esto va a ser el acabose, nadie me tomará el blog en serio, pero me da igual. Terapia de gupo o exhibición impúdica, o lo que sea. Ante la dura prueba que supone a mi escasa fuerza de voluntad ponerme otra vez a dieta colestérica (o como leches se diga) he decidido crear una NUEVA SECCIÓN bajo la explícita etiqueta: mamá mira qué alto tengo el colesterol (sin comas, no lo permita blogger), que bien puede ser el motivo definitivo (y lógico) para que mi lector reniegue ya de una vez por todas de este blog. Si con todo siguen disfrutando/aguantando-con-tesón mi compañína, esto es una novedad que espero no abandonar en tres meses, o así: bajo la nueva etiqueta iré colgando (a cuentagotas, claro, y en fin de semana, momento tranquilillo en estas cosas de leer posts) recetas sabrosas que voy tanteando para sobrevivir al sano aburrimiento del nabo y la alcachofa. Todo muy colorido, sí señor, con dos huevos (que puedo hasta tres por semana)
Estrenamos hoy con... ¿un guiso de cordero? Más quisiera yo... no, no, hoy abrimos con la...
ENSALADA A VER QUÉ HAY EN CASA...



(nota, la foto no corresponde ni de lejos a la realidad, pues mi ensalada "A ver qué hay en casa" semeja más una batalla campal a vista de pájaro que esta escultura vegetal. No les engaño: siempre buscaré una imagen, falsa, que engalane la recetilla con mucha trampa y cartón, y acreditaré su procedencia, sin duda lugares de lo culinario mucho más interesantes que éste. La ensaldada de la foto ha salido de este blog -vale, ya me paso con el recochineo... lo dije, me van a abandonar muchos lectores por esta etiqueta-)


...sana salade para la que aprovechamos (todo encontrado en la nevera y el despensero sobre la marcha): una ensalada de sobre, queso fresco en taquitos(que podremos repetir a cuentagotas, no es enteramente recomendable para lo mío pero bueno... es fresco, dejadme respirar, carai), tomates cherry (de esos que parecen pelotillas locas), pimiento de lata troceado y salteado con atún (de lata también, claro) y garbanzos cocidos (estos, no de lata, de los "de verdad"). Añadimos un poquito de tomillo y el zumo de media naranja (el toque, sí).


Meneamos bien con las manos limpias, y salamos/rociamos con un aceite de oliva (pero de los cojonudos, de botellita de cristal pequeñaja y cara).

A comer.

Valoración de cata: me gusta más el lacón asado, pero bien, estaba rica.

5 comentarios:

fnaranjo dijo...

Mmmm... interesante, lo del zumo de naranja... Yo soy más de vinagre (balsámico o así, que está rico)... Cosa de probarlo un día...

Octavio B. (señor punch) dijo...

esos vinagres balsámicos son para llorar de ricosos, lo alegran todo, sí.
La verdad, lo de la naranja fue una improviscción (como todo, de ahí el nombre del invento ;P)que creo seguiré retocando, porque en mis proporciones quedó un poco desapercibida (pero daba un aire que, seguro, encontrandole su medida adecuada es un logro, sí :D)

Octavio B. (señor punch) dijo...

esos vinagres balsámicos son para llorar de ricosos, lo alegran todo, sí.
La verdad, lo de la naranja fue una improviscción (como todo, de ahí el nombre del invento ;P)que creo seguiré retocando, porque en mis proporciones quedó un poco desapercibida (pero daba un aire que, seguro, encontrandole su medida adecuada es un logro, sí :D)

probertoj dijo...

"Valoración de cata: me gusta más el lacón asado, pero bien, estaba rica."

Sólo por esto, este post ya es imprescindible

Octavio B. (señor punch) dijo...

pero si es un drama!!!!!
:)