31 marzo 2009

tengo una respuesta para usted

Si queremos ser objetivos, el programa de ayer (Tengo una pregunta para usted) ha sido una guinda más en el dulce momento que vive el partido conservador. Tras recuperar su feudo simbólico (la Galicia fraguista) y conseguir ser bisagra con dos sentidos positivos (para ellos) en el País Vasco (donde por un lado fuerza su peso específico regional en una maniobra necesaria, pero que al tiempo mina la fortaleza del PSOE en las Cortes), cabalgando desde la oposición una crisis galopante (lugar muy cómodo en estas situuaciones, nadie debería dudarlo), la intervención de Rajoy en el espacio de preguntas populistas ha sido un acierto de su agenda y tácticamente una operación magníficamente aprovechada: con una imagen cercana, quitándose losas como la atribución a ETA de la masacre de Atocha de una vez por todas, dando una imagen centrista y de colaborador "donde el Gobierno lo está haciendo bien" (esto es, donde me interese), sin tener que capotear ninguna pregunta absurda pero comprometedora (la importancia de no saber cuánto cuesta un donut en barra y cuánto más en terraza)... Matizo; no creo que su puesta en escena haya tenido algún fondo sustancioso, ni qe aportase una sola frase a retener, pero en este tipo de show todo es imagen y brochazo, nada más, y lo de ayer supuso en este sentido un grano más en un buen momento apenas agriado por una cuestión grave, como los casos de 007 madrizleños o las corruptelas más o menos menores. Grave, sí, pero ya se sabe que estas noticias tienen un tiempo de vida muy determinado, y cansan, y pierden peso mediático, frente a una coyuntura general que sigue y sigue apretando los cinturones del llano pueblo.

Da la sensación de que el partido socialista, paquidérmico, obtuso en su operatividad, no puede con esta crisis, le viene grande. Y da la sensación de que el PP (moderado, centrista) es un felino ágil y determinado, con medidas capaces. Yo no lo creo. La crisis se generó fuera, y desde fuera encontraremos los respiraderos, me temo, y desde luego espero que la izquierda sepa encarar los años que vengan con otra cara y otra capacidad de acción (que es también necesaria), o aquí vuelven los de la derecha, no tengo ninguna duda (y muchos se alegrarían, y desde luego es una opción legítima, aunque no la que yo quiero, pero esa es ya otra historia)

Ah, la foto, genial, no es ningún trucaje. La política, ese juego de alta tecnología...

2 comentarios:

lider dijo...

Ojito con la nueva presidenta del parlamento vasco, va a darnos momentos de gloria.

fnaranjo dijo...

La chica promete, sí...