18 abril 2009

“Los Pasajeros del Viento”, navegando por la historia

(prepublicado en El Faro de Vigo el pasado viernes)

La editorial 12bis reedita una obra clásica totalmente descatalogada, una oportunidad de recuperar el sabor del mejor cómic francobelga.


La historia es un tema muy grato para el fabulador. En cine como en literatura o historieta, recrear épocas y hechos de nuestro pasado supone una oportunidad de remontarnos (los lectores y el propio autor en su proceso creativo) a otras épocas. Tiempos y lugares que al tiempo de reales, no dejan de poseer ese aura que ilumina lo inalcanzable, lo exótico. Desde las andanzas de Ivanhoe escritas por Walter Scott a la Leonor de Aquitania que inmortalizó Katharine Hepburn para “El León en Invierno”, de la saga aventurera del Príncipe Valiente de Hal Foster a las más modernas series televisivas como “Los Tudor”, el pasado significa una puerta abierta a nuestra imaginación, al tiempo que pueden reflejar con más o menos exactitud dichas épocas pretéritas.
El cómic tradicionalmente hizo uso del pasado como punto de partida, contexto sobre el que desarrollar aventuras trepidantes. Como marco casi maravilloso, apenas esbozaba con rigor la realidad que presentaba. Sin ir más lejos, todos recordamos al Capitán Trueno, clásico entre clásicos al que no debemos exigir rigor histórico, pues no era ese su objetivo. Pero hay una coriente más comprometida con la exactitud. Es esa historieta que se documenta, que traduce en imágenes épocas pasadas con el mayor verismo exigible. Cuando François Bourgeon inició la saga de “Los Pasajeros del Viento” a fines de los setenta, estaba inaugurando esa vía de lo veraz para el noveno arte. Si sus personajes viven aventuras en un buque de la armada francesa del s. XVIII, consique una exacta maqueta de un determinado y concreto barco de aquella época para dibujar su navío imaginario. Y por añadidura, los ropajes, el lenguaje, las ciudades, el trabajo de la época, por supuesto, la vida del embarcado… todo nos transporta con esmerado escrúpulo a tan convulso siglo.
“Los Pasajeros del Viento”, de reciente edición, recoje en un único volúmenes los cinco álbumes que Bourgeon creó entre 1979 y 1984, con lo que unifica una historia-río donde su protagonista Isa, una joven osada, emancipada y rebelde, se embarca de incógnito disfrazada de muchacho, conoce el amor, se enfrenta a la amoralidad del sistema esclavista (en alza por aquellos tiempos) y se relaciona con un grupo de secundarios tan exquisitamente perfilados como los ambientes navales, las costumbres indígenas de África y la decadencia moral de los poderosos.
Y si alabamos el contenido, la definición exquisita del elenco “actoral” y la densidad de una historia exigente con el lector, no se debe ser parco al alabar al gran ilustrador y narrador que es Bourgeon. Su dibujo es realista, detallado de un modo enfermizo, y su destreza como acuarelista sigue sorprendiendo al lector de 2009. Pero además, tan importante como esa habilidad con los lápices, las tintas y los pinceles, el autor francés no es menos portentoso al diseñar y componer sus páginas. Porque son imaginativas, bien compensados sus muchos elementos y dotadas de un aliento eminentemente narrativo. Por eso y pese a estar ante un cómic de denso peso literario, la vista no se pierde, conducida por la sabia disposición narrativa de sus viñetas. “Los Pasajeros del Viento” es, simple y llanamente, un clásico a atesorar (si bien la nueva traduccoón algo plana nos priva del cuidado para los diálogos de época del original, hay que decirlo).
Post scriptum: bueno, es un artículo de prensa. Porque si fuese un post de este blog, hablaría de una traducción con delito, unos virados azules en el color sospechosos, y cómo personalmente creo que algo de cincuenta y cinco euros debía ser perfecto e inmaculado como la Virgen María, pero es otro tema, para otro momento, y sin duda quien no tenga o desconozca este cómic, debería comprarlo (o hacer hucha para comprarlo en un futuro), pues sus cinco estrellas son muy merecidas.

1 comentario:

Ollo de Vidro dijo...

Excelente texto, parabéns. O da tradución é lamentable e cada vez máis frecuente.