17 abril 2009

más listo que el tebeo 19: continuará, o pasa la página

El cómic nació en la prensa. Tiras de viñetas para describir un chiste. en una tira, o una página, o media. Da igual. Un periódico, un chiste. Pero en su desarrollo artístico, entendió que se podían contar con ese sistema de imágenes consecutivas historias largas, grandes aventuras. Faltaba el nuevo soporte que lo posibilitase, así que se adaptó a lo que tenía. La tira diaria de tres, cuatro viñetas, expone parte de la acción y se interrumpe hasta mañana, donde la tira retoma la acción. Es el nacimiento de la continuidad. Del ya famoso "continuará". Los comic books de veinte páginas (redondeamos) que fue el formato generalizado por el género de los superhéroes (ya saben, Spiderman, y tal) otorgó más espacio para narrar, por lo que a menudo la historia se abría y ceraba en el mismo número y al mes se brindaba una nueva aventura. O no. A veces el cómic-book retoma la continuidad, interrumpe la acción y nos emplaza al número del mes siguiente. Es un acierto, permite crear intensos finales abiertos que no podremos solucionar hasta dentro de treinta días. La peregrinación al quiosco, el ansia del lector, en "necesitar" ver cómo acaba aquello, son sensaciones que muy pocos medios dan (acaso, sí, las novelas por entregas... si existen todavía).
Pero hoy la moda es actuar como si el tebeo grapado fuese el adelanto, e incluso, en España, se edita en lujoso volumen lo que eran seis o siete tebeos para seguir mes a mes. Está de moda que el tebeo parezca un libro y respeto las decisiones editoriales, que necesitan vender y por tanto aprovechan coyunturas.
Pero no es lo mismo tener que esperar un mes o quince días a simplemente voltear la página. Por ejemplo, y permítanme que les destripe acontecimientos del segundo tomo de Los Muertos Vivientes, vean esta imagen:



Así acaba el capítulo...uf, jevi jevi... el pavo de la derecha acaba de disparar a bocajarro al hijo del héroe, que se dispone a volarle la cabeza fuera de sí. Tremendo, y nos dejan con este intríngulis hasta el mes que viene... o no, porque si Planeta edita esto en tomos, oye, gira la vista y fiesta:


Ya ven, nadie mata a nadie, el chiquillo no ha fallecido, y si pasas la hoja, el agresor es un buenazo, todo ha sido una confusión y nos vamos de jarana a cantarte a la reja. O lo que sea; el caso es que se pierde el "factor interrupción dramática" y por tanto, no estamos leyendo el tebeo como se debería. Respetando ritmos internos, pro ejemplo. Porque además, si me ciño al caso particular de este cómic de Kirkman y Adlard, Planeta ni siquiera avisa del fin del capítulo con una división o una mera nota abajo a la derecha, nada (de hecho... SUPONGO que es un final de capítulo/comicbook, que igual no... es de traca)... tú empiezas por el principio y no pares de tragar, como con las litronas en la fieta de tu pueblo. Pero, ah, resulta que Kirkman lo que ofrece es un intenso brut con un goteo muy, muy determinado.

2 comentarios:

Int dijo...

Yo eso de la continuidad lo viví con la edición de The Sandman por parte de Planeta que ofrecía dos nº en cada mes. Cocretamente, con "Estación de nieblas" lo llegé a pasar mal teniendo que esperar un mes para enterarme de la decisión de Morfeo. Por eso yo intento conservar esa continuidad leyendo un nº al día y mantener el suspense al menos 24h. Pero claro, tenemos casos como el tomo de 1604 que no conserva la separación entre los nº originales.

(Por cierto, lo mismo ha pasado con las series. Entre el DVD y las descargas de Internet, la espera semanal ha pasado a mejor vida, ya no digamos entre temporadas)

Un saludo.

haddock dijo...

No me diga usted eso, don Octavio. Que suficientemente mal lo paso ya cuando acabo de leerme un tomo pensando en la de meses que faltan para el siguiente ¡Para que me nos los den en cuentagotas!
Además, tal cual ha acabado el último volumen estoy por tomar la solución de Mr. Absence (aunque supongo que será la de muchos): empezar a bajarme toda la colección publicada en los USA