21 abril 2009

QUEMAR DESPUES DE LEER, de los hermanos Coen

Parece que los Coen, sin renunciar a algunas huellas de su pasado (sin ir más lejos, el radical bamboleo de géneros de una peli a la siguente) se encuentren en los inicios de su verdadera edad de oro. Su plena madurez. Y se nos hace extraño: en la era de la cultura mass media las carreras se forjan, brillan y extinguen a veces en una década... o menos. No estamos acostumbrados a entender el arte contemporáneo en términos mediofondistas, en largos recorridos. ¿Los Coen, que ya llevan décadas y varias "obras maestras", encontrando ahora su madurez? Desde luego a mí me alucina Muerte entre las flores cada vez que la veo, o Fargo, o el gran salto... yo especulo, nada más (quién sabe si la siguiente no será una mediocridad...), pero creo que sus "viejas mejores películas" palidecen ante la mirada que arrojaron en su anterior No es país para viejos. Y que, sobre todo, la proeza fílmica de aquella (sus planos medidos, sus silencios enigmáticos, su tempo denso...) se repite en Quemar despues de leer.

No nos dejemops engañar por las apariencias. Es cierto que la nueva de los hermanos rebaja la densidad y el trasfondo, o que aquí estamos claramente ante una comedia (no ligera) frente al tono algo abstracto e inaprensible de aquella especialísima road movie. Pero el vitriolo es ahora mucho más acusado, la mirada más despiadada (un ejemplo, la total ausencia de un personaje decente al que agarrarnos... aquí el que no es imbecil es un mamón... otro ejemplo, lo que supone de discurso antisistema, contra las organizaciones de control que pone en juego un Estado).
Pero como digo, lo que más me ha encandilado es cómo filman ahora los Coen, esa distancia, esa manera tan epecial de transormar el tempo fílmico en su caligrafía, su rítmica, sin hacerlo notar, sin ser estridentes (que ya tanteaban en su mejos cinta de los noventa, fargo). Hay escenas (sobre todo en la primera media hora, lo más espeso del film, un apuntalamiento de situaciones y caracteres sin prisas) que uno cree estar ante descartes de "No es país para...", y nos llama la atención porque... ¿esto no era una comedia jajá? Pues lo es, sí, y te ríes aunque te eches las manos a la cabeza con su negrura incompasiva. Y lo es desde esa presencia de la forma tan personal y al tiempo tan alejada de excesos vistosos (nada de sombreros entre las flores, ni guiños excesivos a Tex Avery o a David Lynch). "Quemar despues de leer" es una comedia bien templada que responde a lo que cabe esperar de los Coen tras su anterior peliculón, adaptado al género de las risas. Y lo que cabía esperar, claro, es de muchos quilates (aunque por argumento se queda, obviamente, por debajo de aquella)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

A mi en cambio me ha gustado más que la anterior, quizás por no estar basada en una novela es más suya, y especialmente redonda, entretenida y sarcástica. No tienen desperdicio ninguno de los patéticos personajes en unos registros diferentes muy bien interpretados. Ese brad pitt haciendo de tonto del culo, la inconmesurable francis, sir john malkovich. En fin, la más redonda para mi gusto, aunque no he visto todas. Me ha recordado en algo al planteamiento de la de billy bob thorthon que hace de peluquero.
Miguel

Ernesto dijo...

Versatilidad rima con Coen...